¡Buen día!
¿Cómo están? Espero que bien ^^
He aquí un nuevo capítulo~
¡Disfrútenlo!
¡One Piece! ¿El nuevo Mugiwara? – Capítulo 4
¿El objetivo de Hanon siempre fue guiarlos hasta aquellas ruinas?
-¿Tú…? ¡E-espera un momento! ¡¿Acaso eres una tipo de espía o-o…?!- Antes de terminar de hablar el francotirador, se vio interrumpido por una leve carcajada proveniente de la chica.
-¡Oi, tú, sé mi nakama!- Exclamó el capitán de los sombrero de paja como capricho… O más bien, era como una orden. Señaló a Hanon como si no fuera ya demasiado obvio a quién se refería. Ella se tornó un tanto seria tras escuchar aquellas palabras, ¿Iba en serio? ¡Apenas la conocía!
-¿N-nakama…?- Dudó –Yo…- Y antes que dijera algo, alguien interrumpió.
-¿Era por aquí?- Dijo hablando consigo mismo un perdido Zoro. Tenía la mano sobre la nuca, denotando confusión. Este había salido de alguna parte de la vegetación y al parecer su mala orientación lo había llevado hasta donde ellos.
Todos los Sombrero de Paja voltearon a verle, por fin había aparecido el espadachín.
-¡Zoro!- Exclamaron Luffy, Ussop y Chopper. -¡Oi, Zoro! ¡Tenemos un nuevo nakama!- Comentó Luffy directamente, con una amplia sonrisa en su rostro.
-¿Huh? ¿Nakama?- El peli-verde arqueó una ceja, manteniendo su seriedad. Dirigió su mirada hacia la nueva cara, o sea, a la chica. -¿Ella?- Sonrió de lado, no de muy buena manera, que digamos.
Mientras tanto, Robín analizaba la situación en intento de sacar alguna conclusión. Nami continuaba anonada y Brook comenzaba a despertar.
Cierto tiempo pasó, digasemos que unas cuantas horas después de unas largas charlas, discusiones y entre otras cosas. La noche había caído.
Luffy yacía profundamente dormido sobre la rama de un árbol no muy alto, con un trozo de carne en la mano que, probablemente se lo haya dado Hanon. Tenía la boca abierta y daba unos ronquidos que se escuchaban por todo el alrededor; una burbuja de moco salía de su nariz.
Zoro se encontraba sentado al pie de un árbol, recargado sobre el tronco de este. Mantenía el ojo cerrado aparentando dormir, quizás sólo estaba meditando. A un lado de él, tenía sus tres espadas que, Hanon se las había devuelto no sin antes pedir disculpas por ello.
Ussop estaba sentado sobre una roca de las ruinas con las gafas puestas, le hacía algunos ajustes a su Kabuto. No estaba tan tranquilo del todo, pero al menos ya comenzaba a tener un poco de confianza en la peli-azul.
Nami estaba durmiendo en una carpa que, "mágicamente" tenían por allí.
Sanji andaba sentado sobre un tronco de árbol caído. Estaba fumando y ciertamente también pensaba en lo que había ocurrido en todo ese mismo día.
Chopper, el cual no había logrado conseguir sueño, se encontraba bastante entretenido estudiando algunas plantas medicinales que nunca antes había visto. Podía hacer todo eso gracias a la iluminación de un farol de mano que Hanon le había prestado.
Robín aún no regresaba de explorar las ruinas. Hanon había dicho que por la zona se encontraban algunas ruinas que podrían interesarle, y que quizás con algo de suerte podría encontrar un Phoneglyph.
Brook dormía plácidamente por algún lugar de aquel sitio.
Hanon montaba guardia desde cierto punto alto, normalmente no acostumbraba a quedarse despierta hasta tan tarde ya que pronto caería dormida, aunque resistía lo más que podía.
La temperatura comenzó a bajar notablemente junto con algo de neblina.
-Qué frío…- Dijo la peli-azul, tomándose ambos brazos y encogiendo un poco los hombros. Cabía decir que con una chaqueta no le bastaría para entrar en calor, puesto que era muy sensible al frío. Era friolenta.
La chica caminó fuera de su puesto para ir en busca de algo con que arroparse. No quería ser una molestia para los Sombrero de Paja, así que pasó de ellos en preguntarles si le podían prestar un abrigo o algo similar.
Pasó caminando a un lado de aquél tronco en el que se encontraba el cocinero. Intentó ser cautelosa pero eso fue en vano ya que el rubio la notó. Este volteó a verla.
-Hanon-san, ¿Ocurre algo?- Preguntó Sanji, un tanto serio. Ella se detuvo y lo miró.
-No- Contestó, para luego negar con la cabeza. Bajó los brazos para aparentar no sentir frío y continuó caminando. Ese detalle no se le escapó al chico, que acto seguido se levantó y caminó tras ella, quitándose su chaqueta que en ese momento traía. Detuvo nuevamente a Hanon tomándola delicadamente por el hombro.
Ella se tensó y ruborizó levemente, pues a veces podía llegar a ser bastante exagerada, a su pensar. Volteó a verle.
-Toma- Dijo Sanji, ofreciéndole su chaqueta amablemente.
-Ah…- Dudó un poco, pero no encontraba forma alguna de rechazar aquello así que tomó la chaqueta y se la puso sobre los hombros -Gracias, en verdad- Ella le brindó una cálida sonrisa que, fue suficiente como para dejar babeando al otro, claro, Sanji seguía siendo Sanji.
Hanon siguió su camino pensativa, alejándose de las ruinas. Llegó hasta la costa de la isla y se acercó a lo que parecía ser un pequeño bote iluminado por un farol. Este, se encontraba en un punto diferente de donde habían anclado al Sunny Go.
La peli-azul subió al bote y se sentó en una caja que había a bordo. Suspiró levemente y sacó un Ko Den-Den Mushi de uno de los bolsillos de su chaqueta y lo activó.
-Moshi-Moshi, ¿Alguien?
-¿Ishihara Hanon?- Contestó una voz grave, era masculina.
-Hai- Ella respondió con total seriedad.
-¿Hallaste algo importante?
-¿Más que las ruinas? No, sólo una banda pirata común, nada importante- Dijo, encubriendo a los Mugiwara. Tenía que mentir si no quería meterse en líos con aquella tan poderosa banda, aunque eso la metiera en otros problemas.
-¿Cuál es su nombre?
-Lo siento, jefe, no los logré identificar- Comenzaba a perder la calma.
-Creí que eras experta en eso. ¿Escondes algo? Si es así, me veré obligado a darte una sanción- La voz del hombre parecía molesta. Empezaba a sospechar, quizás.
-N-no…- Titubeó –No veo razón por qué mentir- Dijo lo más firme posible.
-¿Segura?
-Hai
-Hmph… Al menos, ¿Acabaste con todos ellos?
-Si… Con todos.
-Bien- Suspiró el otro - ¿Algo de interés en esas ruinas?
-Uh… Encontré un Phoneglyph- Tragó saliva –S-si, eso…
-Yejejej- El tipo rio – Al fin sirves de algo, niña. Nos vemos más tarde, en ese lugar. – Y de allí, simplemente colgó.
-…- Hanon se quedó en silencio durante unos minutos, contemplando el canto de los grillos al fondo de la densa vegetación. Algo sucedía. –G-gh…- Apretó los puños fuertemente y se mordió levemente el labio inferior. Trató de resistirse al llanto y bajó la mirada; soltó unas cuantas lágrimas. A decir verdad ese trabajo no le agradaba para nada, es más, incluso le parecía repugnante. ¿Podría ser que fuera manipulada? ¿Obligada a eso para conseguir algo en específico? ¿O lo hacía por su propia voluntad? Quién sabe…
. . .
Siento que el capítulo fuera algo corto, y que me tardase tanto en postearlo :'v Tenía escasa inspiración, pero prometo que el próximo lo intentaré hacer más largo…
¡Sayonara! :D
