¡Hola!
He aquí les traigo un nuevo capítulo c:
Espero que les esté gustando el Fic :3
¡Disfruten!
¡One Piece! ¿El nuevo Mugiwara? – Capítulo 7
Pasos pesados y lentos se acercaron a la celda en la que se encontraba Hanon. Se le erizó la piel tan sólo al escucharlo acercarse. A esta seguramente que ya no sobrevivía, o al menos, eso pensaba ella. Cuando él se molestaba, nada bueno iba a ocurrir…
-Así que… ¿De nuevo, Hanon?- Merodeaba por las sombras, lo único que se escuchaba era su voz y sus pasos. La oscura habitación a la que apenas entraba luz no le permitía verse.
-…- La peli-azul se mantuvo en silencio y evitó despegar la mirada del suelo.
-¿Piensas hablar?- Sus pasos se detuvieron. Algo le decía a la chica que el otro le dirigía una mirada fría, suficiente como para intimidarla. –No querrás hacer esto más rápido, ¿O sí?
-Has lo que tengas que hacer- Finalmente contestó. Fue firme, aunque en el fondo se moría de miedo. Quería terminar con eso ya.
-¿Huh? ¿Así de rápido? Cuanta dignidad la tuya… ¿Eh?- Dijo aquél hombre, sonando algo burlón. Retornó su caminata y se acercó hacia donde la celda.
-…Cállate…- Sabía perfectamente su dignidad había sido machacada desde el principio de todo. Desde que comenzó su esclavitud.
-Hmph…- Se detuvo en frente de la celda, aunque mantuvo cierta distancia, pues era de Kairoseki. ¿Sería un usuario? Muy probable. –Conque ayudando piratas, ¿No?- Arqueó una ceja.
-N-no- Se hizo un poco para atrás, pues tenía algo de temor por aquél tipo.
-¿No? Sé perfectamente que los reconociste- Se acercó un poco más –La banda de los Sombrero de Paja- Dijo, con una sonrisa dibujada en su rostro. –Dejaste ir cabezas muy valiosas, niña- Su expresión se volvió seria –Monkey D. Luffy, Roronoa Zoro y…- Hizo una breve pausa –Vinsmoke Sanji.
-Hgh…- Lo último que mencionó le asustó, pues… Vinsmoke era un apellido de una familia asesina, y quizás y muy probablemente, tenía que ver con algo del gobierno.
-¿Tienes miedo?- Preguntó.
-¿Miedo…?- Soltó una risa, un tanto histérica, cosa que confundió un poco al hombre- Siempre lo tuve…
-Yejej… -Se mantuvo en silencio durante unos cuantos minutos, para luego desviar un poco el tema- Admiras a esa tripulación. Por eso los protegiste, ¿Tengo razón?
-…- Se limitó a hablar, ¿Cómo diablos lo supo? Se puso a pensar en ello.
-Te hice una pregunta. Contesta- Su voz se tornó amenazante.
-Si digo que sí… ¿Qué harás?
-Depende- Le dio la espalda.
-¿Ah…?- Hanon Levantó la mirada, pues estaba confusa y a la vez curiosa -¿Depende de qué…?
-Si eres buena niña y cooperas en seguir trabajando para mí, no te haré daño- La miró de reojo –Pero… Si opones resistencia… Me veré obligado a desaparecer tu maldita existencia – Sonrió de lado, con cierta malicia.
-… ¿Q-qué quieres que haga…?- Apretó levemente la mandíbula.
-Me imagino que seguirán merodeando por aquí… Entonces, como última oportunidad, quiero que te deshagas de ellos y…
-…- Sabía a quienes se refería. Justo estaba pensando en algún plan para salirse con la suya, hasta que…
-Me traigas sus cabezas- Dijo secamente.
-No puedo- Bajó nuevamente la mirada – Soy… Demasiado débil…
-Tu Fruta del Diablo tiene potencial. Estoy seguro de que si la despiertas… Podrás acabar con todos ellos fácilmente.
-¿Si la despierto…?- Susurró para ella misma. ¿En qué diablos estaba pensando ese tipo? ¡Eso podría llevarla a la muerte, si no sabía manejarlo bien!
-Piénsalo bien. Es una buena oferta, si yo fuera tú la aceptaría.
-…- Suspiró. Se levantó con las pocas fuerzas que le quedaban, y se acercó a los barrotes, lo más cerca que pudo de él. –Bien- Contestó con algo de frialdad –Acepto- finalizó.
-Hmph- Sonrió.
(Mientras tanto, en el Thousand Sunny…)
Una vez se efectuó un plan decente, dirigieron el barco nuevamente hacia la isla, aunque un tanto desesperados en llegar (En especial Luffy).
-¡Gomu gomu no… Rocket!- El impaciente capitán se lanzó desde la proa del barco directo hacia la isla. Los desesperados intentos de sus compañeros no lograron detenerlo a tiempo.
-¡Luffy!- La navegante, el francotirador y el médico gritaron al unísono.
Tras él, se fue el cocinero. Cuando se trataba de rescatar a una dama siempre tenía que estar allí.
-¡Hanon-Swan!- Exclamó el cocinero.
-Tsss... Qué ridículo- Comentó el espadachín, desviando la mirada y cruzándose de brazos.
Llegaron a la costa del islote y anclaron al Sunny. Quedaron de acuerdo en quienes iban a cuidar del Sunny y quienes irían a lo del supuesto asunto. Luffy, Nami, Chopper y Sanji irían a investigar, y el resto de la tripulación se quedaría a la custodia del Thousand Sunny.
-¡Cuiden bien del Sunny, y Zoro, no te pierdas!- Exclamó la peli-naranja, que acto seguido bajó del barco acompañada del pequeño médico. Se fueron en la misma dirección a la que se habían ido Sanji y Luffy.
-Como digas, bruja- Gruñó el peli-verde, algo molesto.
-¡Qué les vaya SUPER bien!- Exclamó el peli-azul, levantando los brazos y juntándolos, la típica pose de "súper".
-Sayonara, Minna-San- Se despidió Brook haciendo un movimiento de despedida con su esquelética mano.
-Fufufu- Robín solamente rio un poco, cubriéndose un poco la boca con su mano.
-¡No hagan idioteces, no queremos problemas!- Exclamó Usopp.
Cierto tiempo después…
Finalmente, Nami y Chopper alcanzaron a Sanji y Luffy. Caminaron por la densa vegetación de la selva, buscando a Hanon. En el camino, se iban notando algunas manchas de sangre y algo de pelaje cobalto azul. Chopper, al notar esto se detuvo y comenzó a analizar ambas cosas que, ciertamente, coincidían con la forma Zoan de Hanon.
-¡Esperen!- Exclamó el renito, que causó que sus compañeros se detuviesen.
-¿Qué pasa, Chopper?- Se acercó Luffy, bastante curioso. Se agachó para tener una mejor vista de lo que el médico observaba.
-Esto…- Señaló con una de sus pezuñas unos cuantos pelos un poco cubiertos de sangre – Es reciente- Su rostro denotaba preocupación. Nami y Sanji también se acercaron a ver.
-…- La peli-naranja se puso en cuclillas y tomó un poco de aquél pelo, analizándolo – Pero si esto es… De…
-Hanon- Terminó Chopper –De su forma Zoan, al parecer…
-Quizás tenía hambre y comió carne- Comentó Luffy inocentemente, con una gran sonrisa dibujada en su rostro.
-No… De hecho… - Antes de poder terminar, el médico se vio interrumpido por el rubio.
-¡¿Cómo?! ¡¿Alguien lastimó a mi Hanon?!- Exclamó bastante molesto y a la vez preocupado -¡¿Quién fue el maldito que se atrevió?! ¡HANON!- Finalizó, para luego correr hacia algún lugar que, su instinto le decía que estaba allí. Luffy, Nami y Chopper lo siguieron con la mirada.
-¡Oi, Sanji, espera!- Dijo un divertido Luffy, que se fue tras su compañero a toda velocidad.
-Esto es grave… ¡Vamos!- Dijo Chopper, a lo que Nami asintió. Transformándose en su Walk Point y yéndose junto con la navegante se fueron tras los otros dos.
…
Hanon ya se encontraba fuera de aquél espantoso sitio. Caminaba por la suave arena dejando algunas huellas ensangrentadas. Estaba en su forma Zoan ya que en la humana no era capaz ni de levantarse. ¿Su estado? Cada vez empeoraba más. En cualquier momento caería inconsciente.
-Debo… Encontrarlos- Se dijo para sí misma, en intento de darse sus propios ánimos. Tenía que cumplir aquella orden quisiera o no; su vida dependía de sus decisiones… Aunque, quizás había cosas más importantes, pensaba. Se adentró a la jungla en busca de los Sombrero de Paja, pero las probabilidades de encontrarlos era de 10%, sus condiciones eran fatales. Su visión estaba algo borrosa, y su olfato comenzaba a fallar, por lo que se le dificultaba aún más rastrearlos.
Daba su mayor esfuerzo. Se detuvo en seco al oír una voz familiar llamarle por su nombre, ¿Acaso sería…? No. Definitivamente no, debía estar alucinando, suponía. Continuó caminando, hasta que volvió a escuchar aquello. Comenzaba a creer que era cierto, por lo cual levanto la vista y observó con suma atención a su alrededor en busca del proveniente de la voz. -¿Dónde…?- Alzó las orejas.
-¡HANON!-Gritó, hasta finalmente topar con ella. La reconoció. Se frenó de golpe al notar como estaba, y por tal impresión se le cayó el cigarrillo que hace unos segundos llevaba en la boca.
-S… Sanji- Sus pupilas se retrajeron y retrocedió. ¿Pero qué diablos le pasaba? Debía actuar pronto, pero… Su cuerpo no le respondía. Nunca había sido capaz de lastimar a alguien en serio. Apretó los dientes.
-…- El rubio se acercó repentinamente, en intento de ayudarla, pero esta sólo negó la ayuda. -¡¿Cómo es que te dejaron en ese estado?!- Preocupado.
Minutos más tarde, llegó Luffy, después Nami y Chopper. Luffy se quedó observando atentamente al aspecto de Hanon -¿Qué le pasó?- Ladeó la cabeza.
-G-gh…- La peli-azul retrocedió más. No comprendía, ¿Por qué se preocupaban por ella? Sólo era una persona más en este mundo.
-¡Hanon!- El pequeño reno se acercó rápidamente a ella, con intenciones de atenderla lo más pronto posible. No debía ni pensaba dejar atrás a un herido. Jamás.
-H-hanon…- Nami también se acercó. También quería ayudarla.
-Esperen… ¿P-por qué me ayudan?- Parecía bastante tensa. ¿Acaso ellos eran tan buenos como decían? Bueno, realmente ya sabía que lo eran, pero… ¿La ayudaban aun siendo una enemiga? Quién sabe…
CONTINUARÁ…
