Un día colorido

Segunda parte

―carajo ¡nos robaron! ―grito José mientras movía de un lado a otro sus manos

Juan no le prestó atención a su hermano y continúo con su camino. Sabía que María no estaba nada bien, o al menos eso creía porque nadie en su sano juicio le haría caso a la catrina en esos asuntos.

―vamos―grito México centro pues aún quedaba un largo camino que recorrer para llegar a la habitación de María

o-Mientras tanto con las demás naciones-o

Los demás países llegaron a la habitación principal. Esta no estaba ordenada como siempre, ni el típico aroma de flores te envolvía, todo esto fue cambiado por un ambiente depresivo y sin vida.

Feliciano miro con lastima la escena que se demostraba enfrente de sus ojos, tal vez, sus sospechas eran reales.

―chicos―susurro España―no se desanimen, todavía hay más hacienda que recorrer.

―Antonio…cher―dijo Francia―mira―señalo una gran mancha de un líquido rojo que parecía ser sangre.

Ese insignificante detalle hizo que la poca esperanza que quedaba se fuera. Las caras tristes no tardaron en aparecer; el ibérico se limitó a sentarse a lado de la mancha.

Ay Sandunga, Sandunga mamá por Dios
Sandunga no seas ingrata, mamá de mi corazón

―No―musito Alfred―debe de estar en su cuarto ¡no se queden ahí parados! ¡Tenemos que revisar la casa!

Dicho esto, los países se separaron y acordaron regresar dentro de una hora. Pero vamos con los hermanos México quienes apenas llegaban al patio principal.

―Te juro que la próxima vez hago los arcos con acero o algo para que no roben―comentaba molesto José

―no seas estúpido… ¿podrías concentrarte? Nuestra hermana…―el pequeño juan dejo de hablar cuando vio la puerta de su casa abierta―José saca las armas, esos malditos pendejos que entraron a nuestra casa lo pagaran

México del sur obedeció a su hermano y de su manga saco una pistola.

Mientras tanto con las demás naciones

Alfred se estaba poniendo nervioso. No encontraba ni un rastro que pudiera indicarle donde estaba María. Suspiro cansado y se recargo en la reja que daba hacia el cuarto de la trigueña (su habitación era una pequeña casa)

De pronto una idea floto en su cabeza, era algo atrevida y si se entera maría seguro lo mataría pero un héroe toma muchos riesgos ¿no?

Antenoche fui a tu casa
Tres golpes le di al candado
Tú no sirves para amores
Tienes el sueño pesado

Doblo las barras de la reja para poder pasar. Después de unos cuantos minutos de arduo trabajo pudo pasar del otro lado, pero, ¿si María ya estaba muerta? Seria desagradable ser el primero en ver el cadáver…

Suspiro, no le quedaba de otra, tenía que abrir la puerta y enfrentarse a cualquier cosa que le lanzara el destino. Tomo aire y entro rápidamente al cuarto.

Pero jamás se imaginó que se encontraría a María en ropa interior escogiendo ropa.

― ¿Mary? ―susurro confundido mientras su cara se ponía roja (de su nariz escurrió un hilo de sangre)

La trigueña brinco al escuchar aquella voz

― ¿Al-Alfred? ―pregunto María que, al igual que el rubio su cara se tornaba carmesí

Un largo y perturbador silencio reino en la sala hasta que la mexicana se dio cuenta que la situación en la que se encontraba no era nada buena.

―ALFRED FLITZGERALD JONES―grito tan enojada que se podía ver humo saliendo de ella― ¿QUÉ DEMONIOS HACES EN MI HABITACION?

― ¡yo-yo pensé que-que estabas mu-muerta!

―de esta ―dijo la joven mientras se ponía su bata―NO SALES VIVO GRINGO― tomo una de sus zapatillas como arma y empezó a perseguir a Estados Unidos

Alfred salió corriendo de la habitación pero era inútil escapar de María, pues la chica era más rápida que él.

―Marie, ¡no me mates! ¡Te juro no volver a entrar a tu habitación! ―suplico el rubio

―OH no ¡tú no sales vivo de aquí! ―grito antes de clavarle la zapatilla en la espalda pero la esquelética mano de la catrina la detuvo.

―Cariño no me hagas trabajar hoy…

O-o-o-o

El resto del mundo estaba conociendo la Furia azteca, pues, los hermanos México les estaban disparando como si no hubiera mañana y todo porque creían que eran criminales que se habían metido a la hacienda a robar. Hasta el pequeño Juan tenía mejor puntería que el propio Alemania.

― ¡parecen demonios! ―susurro asustado Inglaterra― ¡mira sus ojos rojos!

―lo se…solo espero que a Estados Unidos haya encontrado a la petite María―contesto Francia

Los disparos se detuvieron, provocando que las naciones asomaran tímidamente la cabeza desde los lugares donde se escondían.

Sus ojos se iluminaron al ver la hermosa figura de María caminar entre los escombros de su casa.

― ¿Qué demonios? ―pregunto enojada― ¿Quién hizo esto? ―todos señalaron a los dos mexicanos que traban de esconder sus armas detrás del sillón. La trigueña suspiro cansada y pensó seriamente en matar a sus hermanos.

O-o-o-o

Después de una larga charla arreglaron los mal entendidos. Resulta que la catrina a veces quiere vestir a María de una manera más sensual y elegante pero los vestidos que elige para ella son muy pegados o dejan ver más de lo que se debe. Por muchos años la trigueña se negaba a usarlos pero le prometió a la huesuda que algún día los modelaría.

Es por eso que sus hermanos estaban sorprendidos, porque saben que su hermana jamás cumpliría esa promesa. Pero bueno tarde que temprano lo tendría que hacer ¿no?

Al final los países se disculparon y ayudaron a arreglar la hacienda. Cuando terminaron cada uno se fue a su país.

O-o-o-o

15 de septiembre del 2013, hacienda de los hermanos México- Yucatán

María despertó temprano, exactamente a las 4 de la mañana.

Trato de sonreír, pero por alguna razón solo pudo hacer una mueca rara

Hoy era el día en el que su gente festejaba su cumpleaños y aunque a ella le encantaba esa fecha, hoy, era diferente…

Agito su cabeza con fuerza, tenía que prepararse para la fiesta que harían hoy porque después de todo era su cumpleaños.

Se levantó de su cama dando pequeños saltitos hasta que llego a su vestidor, se cambió el pijama por un atuendo sencillo pues quería usar su vestido más tarde.

Reviso la habitación de sus hermanos asegurándose que todavía estaban dormidos y aprovecho para darles un beso en la frente. Después salió de la hacienda, a recorrer el mismo camino que cada año tomaba.

Yo soy ese viajero
Que va por el camino
Por brechas y veredas
Buscando su destino.

María llego a su primera parada, un hermoso lugar que estaba escondido entre la densa selva. Era difícil entrar a aquel paraíso pero para la trigueña no era complicado porque las hojas y los arboles parecían cederle el paso.

Escucho alegres trinos
Del ave alborera
Rumor de fresca brisa
De tierra morena

El aire fresco golpeo su cara dándole la sensación de estar en casa, en cierta forma era real pues era un antiguo cenote en donde nadaba con su abuela Maya.

Extrañaba aquellos días donde podía jugar y estar con sus hermanos el tiempo que quisiera, donde no tenía que preocuparse por la economía o por las personas que solo quieren venderla, tampoco tenía que lidiar con las heridas que le salían a diario que tanto le dolían.

Sin darse cuenta empezó a morder con fuerza su labio provocando que sangrara

Decidió que lo mejor sería caminar a otro lado.

Miro en las espigas
Dorados sus trigales
Como las que se mecen
Muy verdes los maizales

Pronto llego sembradío de una pequeña familia que conocía hace muchos años y eran los únicos en esa región que conocían su secreto. Al pasar una señora de edad ya avanzada la saludo con alegría

―Doña María ¡feliz cumpleaños tenga usted! ―la felicito entusiasmada

María sonrió y abrazo a la señora

―muchas gracias señora Antonia―susurro con gentileza―vengo por el encargo de siempre

―oh doña María, puede escoger lo que quiera, no es necesario que me pague, ¡hoy va por mi cuenta!

― ¡¿enserio?! ―pregunto, la señora Antonia asintió― ¡gracias!

Al terminar de escoger las frutas y verduras agradeció a la señora y se dirigió al pueblo.

Y serpentean las bardas
De piedras quebradas
Casitas con arcones
De adobe blanqueadas

En aquel pueblo se respiraba un aire tranquilo; era pequeño, las noticias corrían con rapidez y en cuanto se enteraron de que la amable Señorita María había llegado salieron de sus casas para recibirla con abrazos.

― ¡Doña María! ― grito un pequeño niño que se parecía a Juan― ¡felices fiestas!

―los mismo digo pequeño, pero ven, vamos a misa que ya está empezando―tomo la mano del pequeño y ambos se dirigieron a la iglesia.

La virgen del cerrito
Que alivia nuestros males
Nos da sus bendiciones
Milagros y bondades

Con fe los mexicanos
Le brindan su canto
Y todos la visitan
El día de su santo

Jamás se olvidaría visitar a su mamá Guadalupe y darle las gracias por permitirle vivir un año más. Le relajaba escuchar las misas, tal vez porque siempre le recordaban que tenía un pueblo por el cual luchar.

México, México
Te llevo en el corazón
Con la alegría del mariachi
Me brota la inspiración

México, México
De bronce tu corazón
No hay como sones jarochos
Cantados con emoción

Al salir de la iglesia varias personas le invitaron a las fiestas que harían, los niños le mostraban los bailes que habían presentado en el festival de su escuela y la banda del pueblo empezó a tocar la alegre música mexicana.

Eso logro que el ánimo de María se recuperara.

*Flash back*

La trigueña caminaba por las calles de E.U.A. Ese día había ido a la casa de Alfred a arreglar un problema pero las cosas ya se habían calmado y ya podía regresar a su amado hogar.

―see the news? the government says it will not let people go to Michoacán because there is too much crime

María dejo de caminar al escuchar la conversación que tenían dos estadunidenses

―oh yeah, I think they should ban people from entering México, this country should not exist

Eso hizo que algo dentro de ella se rompiera en miles de pedazos.

Desde aquel momento lo único que pasaba por su cabeza eran esas palabras y durante varios años estuvo así, pensando que tal vez lo mejor era desaparecer

*Fin del flash back*

¿Pero en qué demonios estaba pensando? Actualmente se dice que México es la delincuencia o la corrupción, ¡pero no es así! México es su cultura, su comida cada compas de sus hermosas canciones, la belleza de sus paisajes, su historia y las personas que se esfuerzan día a día para que la nación pueda crecer.

Los ojos de María brillaron como antes lo hacían.

Me quedo en este suelo
Tan lindo y tan sereno
Porque he encontrado
Cantos caricias y consuelos

Por tantas cosas bellas
Me quedo en tu seno
Gozando tus pregones
Te canta el viajero

―México, México Te llevo en el corazón―canto sonriente. Las demás personas se le unieron y comenzaron a bailar alrededor de ella

Una fiesta llena de alegría comenzó, recordándole a María que todavía había personas que la amaban y recordaban sus orígenes

O-o-o-o

¡Ay!, caray, caray, qué bonita es mi tierra qué bonita qué linda es

María al llegar a la hacienda fue recibida por sus hermanos, quienes la abrazaron y se felicitaron al mismo tiempo. Era todo un show ver como lo hacían porque mientras Juan le decía feliz cumpleaños a su hermana, José se ponía celoso y la jalaba.

Al final siempre terminaban gritándose cosas como: te odio o púdrete. Pero después de unos minutos los veías hablándose otra vez.

―bueno chicos, tenemos que apurarnos, aún tenemos que hacer la cena.

La familia se dedicó a hacer su trabajo y al terminar subieron a cambiarse la ropa, pues ahora estaba manchada.

Hizo Dios un sarape bordado con sol

María se vistió con un vestido azul con los hombros descubiertos, en la orilla estaba adornado con pequeñas figuras que representaban cada uno de los estados. Su cabello estaba suelto y adonado por una corona de dalias, sin olvidar ese hermoso sarape de colores que siempre suele llevar con ella

Y del cielo un sombrero de charro moldeó.
Luego formó las espuelas con lunas y estrellas
y así a mi tierra vistió.

Sus hermanos vistieron igual. Ambos llevaban hermosos trajes de charro de color negro y detalles dorados, que, al igual que María representaban los estados.

O-o-o-o

Eran las 8 pm, hora en la que la familia México se reunía a cenar. Adornaron la mesa con los colores de la bandera y se sentaron a comer.

Sin embargo, cuando estaban a punto de servirse pozole el timbré sonó.

―yo abro―dijo María mientras se levantaba y corría a la entrada principal pensando que a lo mejor era un cartero o el señor que siempre pasaba vendiendo cohetes.

Pero grande fue su sorpresa al encontrarse con los países que un año atrás llegaron.

―Iván, Ludwig, Alfred, Arthur, Feliciano, Kiku, Francis, Yao ¿Qué hacen aquí?

―queríamos regresar, el año pasado fue divertido estar aquí ¡da!―dijo Iván mientras le daba un ramo de girasoles a la trigueña. No podía evitar desviar su mirada para poderla dejar verla, esa noche lucia hermosa

Como una mirada hecha en Sonora
Vestida con el mar de Cozumel
Con el color del sol por todo el cuerpo
Así se lleva México en la piel

La emoción que invadía a María no se podría describir con palabras. Lloraba pero de felicidad, los demás países solo le mandaban cartas, cosa que a ella no le gustaba porque cuando era el cumpleaños de cualquier nación se presentaba en persona y le daba un regalo.

― ¡pasen, jamás les negaría la entrada!

Como el buen tequila de esta tierra
O como un amigo de Yucatán
Y en Aguascalientes deshilados
O una lana tejida en Teotitlan

Después de una amena cena acompañada por exquisitos platos y frecuentes preguntas estúpidas de Alfred, María golpeo con suavidad su copa llamando la atención de los presentes.

―lo primero por lo que quiero brindar es por reunirnos, porque jamás me lo hubiera imaginado…―hizo una pausa para tomar aire y acariciar con ternura las cabezas de sus hermanos―sé que varios de ustedes han escuchado cosas malas sobre mi gente o nuestra nación, también que varios países piensan que no debería existir ―sonrió―Quiero que sepan que México se levantara sin importar cuantas cosas estén en su contra, por mi pueblo, por la familia y por lo que en verdad somos―alzo su copa― ¡guerreros!

Así se siente México, así se siente México,
Así como unos labios por la piel
Así te envuelve México, así te sabe México
Y así se lleva México en la piel.

Como acompañarse con mariachi
Para hacer llorar a esa canción
Que en el sur se toca con marimba
Y en el norte con acordeón

La fiesta empezó cuando los primos latinoamericanos llegaron junto con la música y el ritmo. Mientras María tocaba el acordeón, su hermano José estaba a la mitad de una canción en su marimba. Cada país bailaba a su manera, provocando que la pista de baile fuera un caos.

Como contemplar el mar Caribe
Descubrir un bello amanecer
Tener fresca brisa de Morelia
La luna acariciando a una mujer

Pronto dieron las 5 am del 16 de septiembre.

México salió al patio principal, en donde había una estatua de un águila parada en un nopal devorando una serpiente hecha de bronce.

Aquel recuerdo los llenaba de orgullo pero a la vez los entristecía pues no esperaban que su hogar terminara en escombros. Suspiraron, eran días felices llenos de dificultades.

―Hermanita―susurro Juan, quien traía consigo una vela blanca*

―esa hora―dijo José que al igual que su hermano traía consigo una vela, pero esta era roja

María sonrió con melancolía y saco una vela verde, después la encendió. Los tres hermanos las colocaron al pie de la estatua.

¿Pero qué significaba lo que hacían? El rojo no solo honraba a los héroes, si no a todas las personas que sacrificaron su vida en alguna lucha, dejando a sus familias solas.

El verde, era la esperanza, aquella que los mexicanos jamás pierden, esa luz al final del túnel.

Blanco, la unión entre la gente. Recordaba que al final todos somos hermanos que están en las buenas y en la malas.

―gracias―murmuro México

Los tres hermanos se tomaron de las manos. Un nuevo amanecer los iluminaba.

Así se siente México, así se siente México,
Así como unos labios por la piel
Así te envuelve México, así te sabe México
Y así se lleva México en la piel.

Actualmente se piensa que mi país es delincuencia y corrupción, pero esa es solo es la situación difícil en la que nos encontramos. México es arte, color, cultura, historia, música, paisajes hermosos, personas que te reciben con una sonrisa y te hacen sentir uno más de la familia.

Deberíamos sentirnos orgullosos del lugar donde nacimos y empezar a hacer algo para mejorarlo día a día, ¡porque eso es ser mexicano!

Agradezco con todo mi corazón a esas personas que se tomaron el tiempo de leer, comentar o agregar a favoritos esta humilde historia, ¡espero que les haya gustado!

¡Muchísimas gracias!

Con cariño

Lady Raven Baskerville