- El arca? Que arca?- respondió dubitativo, Lavi. – Te refieres al Arca de la Biblia? La de Noé?-
- Sí y no. Verás, según la Biblia, el Arca se usó para salvar las vidas de las diferentes especies de animales y plantas que existían en el mundo del Diluvio Universal, un castigo mandado por Dios ante el pecado que reinaba en este. Lo cual me parece una crueldad, por cierto. Sus pequeñas creaciones se le desvían del camino y, en vez de ayudarles se limita a arrasarlo todo, como si con él no fuera la cosa. Que tipejo más retorcido. Supongo que a eso es a lo que se refieren con la "gracia de Dios", ju.-
- Tyki, te estás desviando del tema.- le advirtió Allen, aunque era de esperar. Todos sus antiguos compañeros reaccionaban de manera parecida cada vez que se trataba el tema de la religión católica.
- Sí, perdón, me he dejado llevar.- rectificó Tyki, dando una calada.- Por donde iba… Ah, sí. Bueno, el caso es que en el Arca no sólo iban los animales sino también la familia de Noé, aquellos humanos elegidos para convertirse en los nuevos padres de la humanidad. Eran humanos especiales, diferentes al resto.-
- Creo que te dijimos que fueses al principio de la historia de tu relación con Walker, no que nos contases una historia bíblica.- le espetó Kanda.
- Mi querido amigo oriental, eso es lo que estaba haciendo. Lo que pasa es que es necesaria una introducción para que entendáis las repercusiones de lo que os voy a contar.- prosiguió, ignorando la mirada asesina que le lanzó Kanda al referirse a él de esa forma.- Como iba diciendo, antes de ser interrumpido de manera tan maleducada, el Arca se construyó para la nueva generación de humanos y los Noé serían su guía. Teniendo eso en mente, hace unos cuantos años se creó una institución llamada "El Arca". Este edificio se construyó con la idea de alojar y reunir en él a aquellas personalidades en todo el mundo que destacasen de lo "normal". El Arca es un lugar pensado para que aquellos genios dispersos por el mundo tuviesen un lugar donde estudiar y desarrollar sus habilidades.
Obviamente, con el paso del tiempo, el término "genio" o "especial" fue quedándose ambiguo. Todo el mundo sabía que, quién logrará entrar en el Arca tenía un futuro exitoso asegurado. Puedes ser un auténtico inútil pero, si dices que has estudiado en El Arca, se pelearán por darte ofertas de trabajo.-
- Tiempo! Si se es un inútil, como es que ha sido capaz de entrar en El Arca?- preguntó Lavi, interesado en la historia del mayor.
- Muy buena pregunta, chaval. Como ya he dicho, con la fama del Arca, mucha gente de las altas esferas de la sociedad hacían lo posible por hacer que sus hijos entraran, llegando a pagar cantidades impensables de dinero. Es por eso que hay muchos estudiantes en el Arca a los que años antes se les habría cerrado la puerta en las narices. Ya sabes, el dinero mueve el mundo. Ahora más bien se considera al Arca como una "escuela de talentos sumamente elitista", como muy bien dijo alguien en su momento.-
Allen se rió por lo bajo, ganándose la atención de todos. – Perdón, pero es que todo eso que has dicho me ha hecho acordarme de Skin, un claro ejemplo de estudiante que compró su entrada.-
- Ey! No te metas con un hermano. Puede que Skin entrase gracias al dinero de su familia, pero logró el puesto de Noé con todas las de la ley!-
- Noé?-
- Sí, verás. Aunque el dinero es poder y mueve el mundo, las antiguas creencias de los creadores del Arca fueron respetadas. Por ello se creó un grupo especial dentro de los habitantes del Arca. 13 puestos especiales para gente especial: los Noé. Junto al director del Arca, los otros 12 Noé son gente extraordinaria dentro de lo extraordinario. Da igual si son ricos o pobres, lo importante es que cuenten con una habilidad especial, que nadie más tenga, convirtiéndoles en la créme de la créme de la sociedad. Al igual que en la Biblia, los Noé son los super humanos encargados de guiar la sociedad en su desarrollo. Me sé de gente que mataría con tal de conocer cara a cara a un Noé. Y ya no te digo lo que harían por ser uno de ellos. Me acuerdo de cierto ricachón que quiso entregar una isla entera a la escuela con tal de que su hijo saliese mencionado como Noé.-
- Según como lo expones, es como si los Noé fuesen los próximos líderes mundiales.- rió Lavi. Curiosamente, ni Allen ni Tyki encontraron esa afirmación graciosa.
- Si queremos, con nuestras habilidades, podríamos serlo. Es más, en el gabinete presidencial de los EEUU el principal asesor del presidente es uno de los nuestros. Me pregunto cuánto tardará en presentarse al cargo de presidente él mismo?-
- Un momento, acabas de hablar en primera persona?-
- Sí. No queríais saber quién soy? Pues bien, soy Tyki Mick, Noé número 3, "El placer", a su servicio- e hizo una pequeña reverencia con la cabeza.
Lavi, Lenalee y Kanda se quedaron boquiabiertos, unos más exageradamente que otros. Alguien tan sumamente importante, en teoría, estaba sentado tan campante tomándose un café delante de sus narices. Ahora entendían cuando Allen decía que sus perseguidores eran gente del más alto estatus social.
Lo que les llevaba de vuelta a su pequeño amigo. Cómo es que era conocido de ese tipo de gente? Y además se hablaban de tú! Quién era Allen?
- Allen? – llamó la china.- Cómo es que eres amigo de alguien tan importante como un Noé?
- Oh, venga ya! No es obvio? Aquí el chico también…-
- Yo también fui estudiante en el Arca- le cortó Allen. Era mejor ir poco a poco. Comprobó su acierto al observar interesado cómo los ojos de sus amigos parecían salirse de las órbitas. – De qué os sorprendéis? Con unos padres como los míos era obvio que harían todo lo posible por aumentar su fama, por lo que mi entrada en el Arca estaba decidida antes de que naciese.-
El ánimo en al habitación pareció cambiar de sopetón. Todos sabían del "aprecio" que sentían los padres de Allen por él. Esta no era si no otra muestra más de cómo utilizaban a su hijo como herramienta para sus propios propósitos.
Todos menos Tyki, que parecía divertido ante el cambio en los supuestos amigos de Allen.
- Venga ya, chico, eso es pasarse de modesto!-
- Que quieres decir?-
- Aunque sus padres fueran las personas más pobres del universo, Allen se habría hecho hueco en el Arca por sus propios medios.- ante eso, los tres adolescentes le miraron confusos.- Veréis, como ya os dije, los Noé son genios entre los genios. Cada uno de nosotros tiene una habilidad especial que solo él posee. En mi caso, nada es capaz de detenerme. Ni la cerradura de la más alta tecnología ni el cortafuegos más poderoso es capaz de mantenerme fuera si yo quiero entrar en algún sitio o programa.- comentó, como si tal cosa. Ahora entendían cómo había sido capaz de entrar en la casa a pesar de que Allen le cerró la puerta. Eso no le convertía en un ladrón?- Sé en lo que estáis pensando. Debo deciros que cada cual hace lo que quiera con sus habilidades, tanto usarlas para el "bien" como para el "mal". Eso lo decide cada uno, con el apoyo del principal, claro.
Os diré otro ejemplo, para que se os quite la mala imagen mental que tenéis de mí en estos momentos. Sheryl Kamelot tiene un don especial para la estrategia y la política, es el asesor del que os hablé antes. Por otro lado, su hija es un as de los ordenadores. Road será seguramente la única persona capaz de crear un programa lo suficientemente fuerte como para oponerse a mí. Hmm, Skin Boric es el campeón mundial de boxeo y de culturismo. Lulu Bell es una famosa modelo y actriz, capaz de imitar a la perfección a quién ella quiera (ah! a esa si que la conocéis, eh?). Que más, que más… Ah, si! Los gemelos, Jasdevi, son capaces de crear cualquier cosa que se les ocurra, desde edificios hasta ropa. La mayoría de los edificios más importantes del país fueron diseñados por ellos. Aunque son un poco raros, la verdad…. Bueno, creo que con eso ya tendréis una idea más o menos general de quiénes somos, no?-
Todos a una, asintieron, tratando de asimilar lo que Tyki les acababa de confiar. Ahora resultaba que casi todas las máximas celebridades en el mundo del deporte, espectáculo, política, etc. eran todos Noé, por lo que el hombre no bromeaba cuando decía que podían ser los dueños del mundo, si quisieran.
- Lo que no acabo de entender es qué pinta Allen en todo esto…-
- Ahora llego a esa parte… Con tu permiso, claro- añadió Tyki, lanzándole una mirada significativa a Allen. Ahora que sabían lo que significaba ser un Noé, las cosas iban a cambiar por allí. Allen le dio permiso para continuar, decidido- Veréis, los Noé son 13. Es un puesto vitalicio. Solo se puede ser Noé cuando el puesto anterior queda vacante por defunción. Eso no suele ser un problema, pues rara vez se ocupan los 13 puestos. Curiosamente, en nuestra generación, todos los puestos quedaron ocupados y no había nadie capaz de discutir ni uno solo de ellos. No obstante, hace unos años entró en el Arca un pequeño niño rico. Eso no sería destacable si no fuera porque aquel chico apenas tenía 8 años cuando entró, superando el récord establecido en 10 años, por nuestra querida Road. Debéis saber que, por muy ricos que sean, la edad mínima para entrar en el Arca es de 12 años. Por lo tanto, aquel chico había logrado entrar, no solo gracias al dinero de sus padres, sino también porque era un genio, a falta de una palabra mejor. En apenas 5 años fue capaz de graduarse en el Arca, cuando la gente normal tarda una media de 10 años. El chico prometía, y mucho. Apenas un par de años dentro del Arca, se descubrió que aquel niño tenía un talento natural para "manejar" cosas. Dadle cualquier herramienta y la habrá dominado en unos días. Esa habilidad suya también se podía aplicar a la cocina, a los ordenadores, maquinaria, armas….- Tyki observó con satisfacción como un escalofrío recorrió las espaldas de sus oyentes.- Curiosamente, él decidió orientar sus habilidades hacia la música. Con solo diez años ya se le podía considerar un maestro en cualquier tipo de instrumento. Un genio que superaba a los maestros clásicos como Beethoven o Mózart. Clarísimamente, ese chico debía estar entre los Noé. El problema es que todos los puestos estaban cubiertos. Así pues, y sin que sirviera de precedente, se creó un decimocuarto puesto: "El músico"-
- Un momento, pero si todo eso que dices es verdad, como es que no se ha hablado de él en las noticias? Alguien con semejante talento debería ser conocido en el mundo entero!- exclamó Lavi.
- Ah, eso es porque a los Noé no suele gustarnos mezclarnos con la gente, sabes? Somos especiales, por lo tanto sólo nos relacionamos con gente similar, bueno, eso no porque no hay, pero sí cercana a nuestro estatus. Somos como una pequeña familia, sabes? Aunque creo que en el caso del músico es porque no le gusta la publicidad, verdad chico?-
Todos a una, los tres amigos se giraron para mirar a Allen, con los ojos como platos. No se estará refiriendo a…?
Leyendo la duda en sus rostros, Allen suspiró.- Allen Walker, Noé número 14: "El músico".- se presentó, imitando a Tyki.
KYUKYUKYUKYUKYU
Tenía que tener problemas de audición. Esa era la única respuesta. Era imposible que hubiese oído lo que él creía que había oído. Acaso ese tipejo les estaba vendiendo la moto de que el chaval en cuya casa estaban era un genio entre los genios? Una persona cuyas habilidades hicieron que se rompieran unas reglas antiquísimas sólo para poder considerarle "uno de los suyos"? Y que esa persona se paseaba por la calle como si tal cosa!?
Para Kanda todo aquello le parecía una tomadora de pelo.
Desvió la mirada hacia Allen y le contempló durante unos instantes. En verdad aquel moreno era alguien tan importante? Uno de los futuros líderes del mundo? Un guía de la humanidad?
Según asumía aquella información podía notar cómo se le iba formando un nudo en la garganta. Allen era… un Noé? Entonces, por qué estaba con ellos? Con personas normales, vulgares, inferiores comparadas con él…
En ese momento Kanda se dio cuenta de la diferencia que existía entre ellos dos. Eran como el día y la noche. La distancia entre sus estilos de vida era abismal. Una brecha insalvable. O más bien un barranco entero si se creía al pie de la letra lo que aquel hombre afirmaba.
La opresión en su pecho aumentó. En ese momento acababa de darse cuenta de lo inalcanzable que era Allen. Por mucho que estirara su mano, jamás llegaría a rozarle. No estaban hechos para estar juntos. Permanecían a dos realidades completamente opuestas. Por mucho que Allen se relacionara con ellos, jamás serían iguales. Nunca estarían a la misma altura.
También fue en ese instante en el tuvo una nueva epifanía: no soportaba la idea de no estar a la altura de Allen. De no ser lo suficientemente bueno para permanecer a su lado. Sin saber como se dio cuenta de que le gustaba aquel chico. Por eso reaccionaba de manera diferente ante su presencia. Quería que aquel ser tan especial fuese suyo desde el mismo momento en el que se cruzaron sus miradas por primera vez. Lo deseaba. Algo en su interior le decía que era así. Pero estuvo demasiado ciego para darse cuenta. No lo vio venir… Y ahora era demasiado tarde.
Ironías del destino, justo en el momento en el que realiza sus sentimientos por el joven es cuando le dicen que pertenecen a dos mundos completamente diferentes. Eran incompatibles, como las dos caras de la misma moneda. Pueden estar todo lo cerca que quieran, pero jamás estarán juntos… Nunca.
Sumido en sus depresivos pero realistas pensamientos, Kanda se perdió el momento en la que la conversación se reanudó.
- Es una broma, verdad? Nos estáis vacilando, no?- exclamó Lavi, incrédulo.
- Qué es lo que resulta tan increíble?- le preguntó Tyki, con calma.
- Cómo que qué es lo que es tan increíble? Me estás diciendo que una de las personas más importantes de la sociedad mundial se pasea por nuestro instituto como si tal cosa? Eso es una bobada como una catedral!-
- La verdad es que es difícil de creer.- intervino Lenalee.- Aunque fuese cierto que Allen es un Noé, no debería tener guardaespaldas o mayores medidas de seguridad para salvaguardar su integridad? Quiero decir, si es alguien tan importante..-
- Ambos tenéis razón. La verdad es que los Noé solemos vivir en mansiones con las mayores medidas de seguridad conocidas por el hombre, creadas claro por algunos de nuestros miembros. Hay demasiada gente que nos envidia. Y aún más nuestras fortunas. El caso es que los Noé solemos movernos en círculos cerrados, y nos dejamos ver en público solo lo justo y necesario. Es por ello que muchos de nuestros miembros permanecen en el anonimato. La única manera de conocer nuestras caras es formar parte del Arca. - Tyki apagó la colilla y se recostó en su asiento.- Somos una familia que no necesita a nadie más. Que no anhela nada más. Claro está, parece que siempre tiene que haber una excepción en toda regla. Y eso es lo que nos lleva al asunto de hoy!- terminó Tyki, cruzando los dedos de las manos y mirando a Allen a los ojos.
- Ya sabes mi respuesta, Tyki. No voy a volver.-
Un silencio casi sepulcral inundó la habitación, mientras los dos Noé tenían su particular guerra de miradas.
- Pues sigo sin entender por qué- respondió el mayor, fríamente.
Allen dejó escapar un suspiro, cansado.
- Tyki, por muy bonito que lo pintes, por muy maravilloso que sea pertenecer al grupo social más importante del mundo, al final las restricciones de la familia son eso: restricciones. Unos límites tan marcados que me sorprende que no estén grabados en piedra. La familia de Noé es una jaula, Tyki, aunque esté hecha de oro.- le respondió Allen, igual de frío.
- Antes no parecía importarte. Es más, yo diría que tu tiempo con nosotros fue el más feliz de tu vida.-
- Eso ni lo dudes, Tyki. Para mi seguís siendo una parte importante de mi vida. Jamás olvidaré a mis antiguos compañeros y familia.-
- Por qué te fuiste, entonces!?- Los tres jóvenes podían notar como la calma de Tyki se desmoronaba por momentos. Era como si la idea de que uno de los Noé se separase de la familia fuese un crimen. O un pecado capital.
- Hay algo que quiero. Ya sabes como somos los de nuestro tipo, Tyki. Nada nos para a la hora de conseguir nuestros deseos.-
- Ni siquiera tu propia familia?- el mayor se desplomó nuevamente en el asiento, derrotado.- Dime, Allen, que es eso que quieres? Qué puede ser tan importante como para que abandones tu posición en los Noé, otorgada como una excepción en toda la historia, por cierto. Para qué te esforzaras en terminar tus estudios en el Arca y así tener el permiso de salir de ella; para que te arriesgases de esa manera ante la posibilidad de que tus padres te desheredaran… Qué demonios puede ser tan importantes para que dejes atrás un mundo de riquezas y poder!?-
- Hay cosas mucho más importantes que el dinero. Me temo que esta es una de ellas.-
- No lo entiendo… No te entiendo, Allen. Y eso que siempre hemos estado tan cerca, tan unidos. Como si fuésemos hermanos…-
- Lo siento mucho, Tyki. Lo que yo quiero no es algo que otros puedan comprender si no lo han saboreado ya. Y tú, al igual que el resto de la familia, aún sois ignorantes en ese aspecto.-
- Sabes lo que más me cabrea? Que todo estaba bien antes, como debía ser. Eras uno de los nuestros. Y, sin embargo, aquel día que te despertaste gritando todo cambió. Ese maldito día dejaste de ser un Noé, pero no nos fijamos lo suficiente. Te fuiste distanciando de nosotros, obsesionándote con lo que viste aquella noche. Cuando nos dimos cuenta, ya te habías marchado. Vale la pena, Allen? Vale la pena dejarlo todo atrás para perseguir un sueño?-
La desesperación y la confusión en el tono de Tyki no dejaban lugar a dudas. Aquel hombre había perdido a un miembro de su familia sin llegar a comprender el motivo, y quería recuperarlo, sin saber como. Aunque de mala gana, Kanda no pudo evitar sentirse identificado con aquel tipo en lo que a Allen respectaba. Para él también era inalcanzable el castaño.
Allen cerró los ojos, pensando la respuesta apropiada. Tras unos instantes, se dirigió de nuevo a Tyki y, con la sonrisa más espléndida que una persona jamás será capaz de crear, le respondió, sin atisbo de duda.
- Sí!-
