Había pasado una semana desde el primer beso de Harry y Ginny. Ron ya lo había asimilado, Hermione estaba contentísima, y todo el colegio estaba enterado. Ginny era mirada con odio por más de una chica del colegio, y a Harry también le lanzaban miradas asesinas los hombres de todos los grados. Pero los dos estaban muy felices siendo novios.

Faltaba una semana para San Valentín, y Harry ya tenía el regalo ideal para Ginny.

La mañana del día de los enamorados, Ginny se despertó muy contenta. Su primer día de San Valentín con Harry. Se cambió y bajó a la sala común. Luego bajó rápidamente a desayunar. Descubrió que este estaba vació excepto por algunas personas.

Se sentó y comenzó a comer. Escuchó pasos detrás de ella. Creyó que era Harry, pero al darse vuelta para ver descubrió que era Malfoy.

-Feliz día de San Valentín Ginny-

Ginny lo miró. Se veía tan triste.

-Hola Malfoy-

-Dime Draco-

Ginny dudó. Malfoy era el enemigo de Harry. Y si le decía Draco, Harry iba a pensar que lo estaba traicionando. Pero el pobre se veía tan triste.

-Está bien, Draco-

Malfoy sonrió de oreja a oreja y se fue caminando. Ginny continuó desayunando. Pasaron diez minutos, y Ginny sintió una fina línea fría en su cuello. Miró y era una cadenita que le estaba poniendo Harry desde atrás. En el centro del collar había un corazón dorado. Ginny sonrió y se dio vuelta. Harry estaba detrás de ella sonriendo.

-Feliz día Gin-

Ginny se levantó del asiento y le dio un beso.

-Gracias Harry. Es muy linda-

-Lo compré cuando fuimos a Hogsmade el fin de semana pasado. Cuando dije que había olvidado algo en las tres Escobas, fui y lo compré-

-Yo te doy el tuyo luego del período libre. Lo dejé en el cuarto-

Harry asintió y la volvió a besar. Ginny lo abrazó y logró ver que Malfoy los miraba con cara de odio pero con tristeza al mismo tiempo.

Luego se les unieron Hermione y Ron quienes iban caminando muy felices.

-¿Qué les sucede?- preguntó Ginny.

-Nada- contestó Ron.

Hermione sonrió y le susurró a Ginny que después hablaban.

Al salir del gran salón, Hermione se apartó con Ginny a su lado.

-¿Qué pasa Hermione?-

-Ron me dijo esta mañana que gusta de mí-

Ginny abrió la boca.

-Genial- exclamó Ginny contentísima.

-Dijo que estaba esperando al día de San Valentín para decírmelo. Y me regaló un diario con una foto de él en la tapa- Ginny sonrió. ¿Quién diría que su hermano era tan tierno?

Los dos períodos pasaron muy rápido, y Ginny se encaminó a su habitación para buscar el regalo de Harry. Le había comprado un portarretratos plateado vació, y ella había echo con sus propias manos unos corazones de arcilla, los había pintado de rojo y los había pegado, y en el medio había puesto una foto de ellos dos en el campo de Quidditch.

Cuando Harry salió de clase de Pociones, se dirigió al pasillo del tercer piso, donde había acordado encontrarse con Ginny. Dobló la esquina, y vio a Cho, apoyada contra la pared.

-Feliz día de San Valentín Harry- le dijo.

-Cho, eso se los debes decir a la persona que te gusta- replicó este.

-Lo sé-

-Cho, yo ya tengo novia, y estoy más que feliz, no quiero romper con Ginny-

-Ginny, Ginny, Ginny. Ya me estoy cansando de esa Ginny- dijo mientras se acercaba peligrosamente a Harry. Este trató de alejarse, pero Cho era fuerte. Lo tomó de los brazos y los besó. Harry trató de resistirse pero Cho lo sostenía bien fuerte. Harry sentía una extraña sensación, pasando de los labios de Cho hasta los suyos. Una sensación poco agradable.

-Harry, acá está tu regalo- se escucho la voz de Ginny, y luego un grito ahogado y el ruido de un vidrio al romperse. Cho soltó a Harry y este se dio vuelta para ver a Ginny.

-Me tengo que ir Harry- dijo Cho antes de salir corriendo.

Harry miró al suelo y vio un hermoso portarretratos con la foto de ellos dos juntos y el vidrio roto. Ginny lo había soltado ante la sorpresa de ver a su novio besando a Cho.

-Ginny, te lo puedo explicar-

Ginny lo único que hacía era negar con la cabeza y mirar a Harry. Los ojos se le llenaron de lágrimas, pero ella no permitía que estas salieran.

-¿Por qué me hiciste esto Harry?-

-¿Hacerte qué?- dijo Harry inofensivo.

-Esto, decirme que me amas, salir conmigo, y después besar a Cho en el día da San Valentín-

-Ginny, por favor…- decía Harry.

Ginny lo calló. Se puso las manos por detrás de la nuca, se sacó el collar que le había dado Harry y se lo tendió. Este lo tomó sin entender.

-Pero no…- empezó a decir, pero Ginny se fue corriendo. Harry se quedó allí parado.

-No- murmuró, todavía sin terminar de creer que Ginny había roto con él.

Ginny salió corriendo del castillo, llorando. Fue hasta el frente del lago justo cuando se ponía a llover. Se sentó de rodillas y puso su cabeza entre sus manos, y comenzó a llorar. Sintió una mano en su espalda. Miró para ver quien era.

Draco.

-¿Estas bien Ginny?- le preguntó tiernamente.

-No, acabo de descubrir a Harry besando a Cho-

Malfoy abrió bien los ojos.

-Que idiota-

Ginny comenzó a sollozar otra vez. Se dio vuelta y abrazó a Draco, y este le devolvió el abrazó. No importaba quien, pero necesitaba abrazar a alguien. A cualquiera.

Las gruesas gotas de lluvia caían sobre ellos dos. Ginny se sentía sola y abandonada.

Luego de diez minutos así, ella y Draco entraron al castillo.

-Gracias, Draco-

-De nada Gin- le contestó. A Ginny se le puso la piel de gallina cuando este le dijo Gin.

Ginny utilizó un conjuro y se secó toda la ropa. Luego se dirigió a la sala común.

Allí encontró a Hermione.

-¿Qué sucede Ginny que estas llorando?-

-Harry me traicionó. Lo vi besando a Cho- dijo esta deprimida.

Hermione profirió un grito ahogado.

-No lo puedo creer-

-No importa Hermione-

Ginny se despidió y subió las escaleras, y en la entrada se encontró con Harry.

-¿Qué pasa?- preguntó bruscamente Ginny.

-Perdóname Gin, Cho me besó a mí, yo no la besé a ella- explicó.

Ginny bufó y siguió caminando, pero Harry la tomó del brazo y la detuvo.

-Creeme Ginny. Mirame a los ojos y fíjate si miento- le dijo.

Ginny no tenía otra. Lo miró a los ojos. Esos ojos verdes que la volvían loca.

-Harry, jurame que no me mentís-

-Te lo juro- dijo Harry sin dudar.

Ginny asintió y luego sonrió. Harry sonrió también y la abrazó. Luego le volvió a poner el collar. Harry puso su mano en el bolsillo y sacó el portarretratos, el cual había arreglado con el hechizo "Reparo".

-Es muy hermoso Gin- le dijo.

Ginny sonrió y lo besó.

Bajaron al sillón y charlaron durante horas acerca de todo.

-No puedo creer que Cho Chang haya echo lo que hizo- replicó Ginny indignada.

Harry asintió.

-Es que ella no es tan buena persona como vos Gin- dijo Harry. Ginny rió.

En ese momento el retrato de la dama gorda se abrió y entraron Hermione y Ron tomados de la mano.

-Ah bueno, ¿cuándo ocurrió esto?- preguntó Harry estupefacto.

-Esta misma mañana- informó Hermione roja de vergüenza.

Ron asintió contentísimo.

Los cuatro se quedaron hablando por un largo rato. Ginny observaba a su hermano, su mejor amiga, y por último, a su perfecto novio. En ese momento se dio cuenta que tenía que arreglar un asunto.

A la mañana siguiente, Ginny se levantó temprano como de costumbre y bajó al gran salón. Allí había pocas personas como siempre, y entre ellas estaba Malfoy.

-Oye, Draco, tenemos que hablar-

Malfoy se paró con el rostro sombrío.

-Escucha, te agradezco por haberme consolado en el lago ayer, pero…vos me dijiste que gustabas de mí. Y yo gusto de Harry, y no creo que eso vaya a cambiar-

Malfoy no cambió la expresión de su rostro.

-¿Crees que podamos ser amigos?-

Malfoy asintió.

-Esta bien, no se si amigos es el término correcto, pero podemos llevarnos bien-

-Excelente- dijo Ginny radiante de alegría. Malfoy también sonrió y Ginny se fue del gran salón.

-Listo, todo arreglado-

Iba caminando por el pasillo que la conducía a la sala común de Gryffindor, cuando se encontró con Cho Chang.

-Oye Weasley, lamento lo que pasó con Harry. Escuché que terminaron, que pena- dijo Cho con malicia, sin sentir una gota de pena.

-Pues escuchaste mal, por que Harry me dijo disculpas ayer mismo, y volvimos, y la verdad estamos mejor que nunca- dijo Ginny.

La sonrisa se borró del rostro de Cho. Ginny sonrió complacida.

Ginny siguió su camino y mientras subía las escaleras se encontró con Harry.

-Oye, Gin, quieres venir conmigo a dar un paseo- propuso este muy contento.

Ginny asintió, tomó la mano de su novio, y salieron del castillo. Se sentaron enfrente del lago.

-¿Cómo dormiste?- preguntó Ginny para sacar conversación.

-Excelente, soñé con vos- Ginny rió y Harry sonrió. La tomó de la mano pero no la miró a los ojos, tenía la vista fija en el lago.

-Sabes Gin, creo que hacemos una pareja perfecta-

Ginny arqueó las cejas.

-¿Por qué crees eso Harry?-

Harry la miró. Ginny pudo ver sus ojos verde esmeralda y sintió que se ahogaba en ellos.

-Pues, por que mi noviazgo con vos es lo primero que no analizo-

Ginny lo miró confundida y Harry se rió.

-Bueno, yo siempre que voy a hacer algo pienso en lo que pasaría si lo hiciera, pero cuando estoy de novio con vos no pienso en eso. La primera vez que nos besamos no pensé en las consecuencias. Simplemente lo hice, y me gustó-

Ginny sonrió, tomó a su novio de la nuca, lo atrajo hacia ella y lo besó.

Eran el uno para el otro, y nadie cambiaría eso.