Hi hi~
Ya estoy de vuelta! Y con el lemon lemonoso que os prometi xD Siento haberme tardado pero tengo mis razones!
Yuki: Lo corroboro, esta vez no son excusas, tubo que hacer examenes para recuperar asignaturas U.U
Siiiiiiii fueron horribles TT^TT mis profesores son malvados! Peeeeeeero bueno, no hay nada que hacerle...Ahora sin mas od dejo con el capitulo!
Yuki: No se te olvida algo?
Eh? Etto...No?
Yuki: LA DEDICATORIA!
Aaaaaaanda! Jejejeje ^^u Este cap esta especialmente dedicado a mi linda Shira-chan~ Espero que te guste!
Disclaimer: Los personajes de KHR pertenecen a Akira Amano-sensei si no, en vez ser un shounen, seria un yaoi con muuuuuuuucho lemon!
-Ky...Ky-kyoya...-Llamó entrecortado.
-¿Hmn?-Fue la única contestación que recibió, que a la vez lo animaba a proseguir lo que estaba diciendo.
-Tu...e-estas du-du-duro...-Dijo mientras se ponía completamente rojo ya que el moreno, con una sonrisa burlesca y divertida, había empezado a frotar levemente su erección contra la espalda baja del ojimiel.
-Aja.-Comentó mientras sus brazos descendían de los hombros, pasando sus manos por los costados del menor hasta llegar a los muslos. Allí estuvo un rato acariciándolos y después subió por estos acariciando las caderas y el abdomen hasta llegar a los pezones , comenzando a pellizcarlos levemente.
-Mnn.-Gimió levemente al notar la presión sobre sus pezones.
-Tsunayoshi.-Llamó el moreno.-Yo estoy duro pero...-Hizo una pausa para dejar de torturar los botones del menor bajando nuevamente las manos hasta llegar a las partes del castaño.-Tu también lo estas.-Le dijo sensual al oído mientras comenzaba a frotar la erección del ojimiel sobre el bóxer.
-Amh...-Se le escapó un leve gemido al menor al notar la mano frotando su miembro.
El mayor sonrió satisfecho al escuchar el gemido de su pareja, por lo que decidió seguir un rato más con la tortura. Pasados unos minutos notando al castaño revolverse entre sus brazos por el insuficiente contacto, decidió que ya era hora de dejar de jugar. Metió una de sus manos dentro del bóxer agarrando el miembro de Tsuna, este gimió con placer al notar la presión que ejercía la mano del moreno sobre su miembro.
Kyoya empezó a mover su mano sobre la excitación del otro con un torturante lento va y ven. El castaño que ya se encontraba demasiado excitado, se removía nervioso por no llegar a conseguir la liberación que tanto deseaba. Agarró las manos del moreno y comenzó a aumentar el ritmo de la masturbación, pero el mayor quería que el otro rogara por más por lo que cesó todo movimiento.
-¡Ky...Kyoya!-Exclamó el ojimiel entre cortado por los jadeos y notablemente frustrado.
-Te noto algo ansioso, Tsunayoshi~.-Comento divertido en su oído.
-E-Eres cruel...-Le respondió mientras hacía un puchero.
-Ya que soy tan cruel, no querrás que alguien tan malvado como yo te haga el amor, no?-Dijo mientras fingía un tono de aflicción.
-Por favor~.-Rogó con lagrimitas en los ojos.-Si no...-Antes de que el moreno fuera capaz de notarlo, se encontraba tumbado en la arena con el castaño sobre él.
-Je...-El desconcierto de un primer momento, se volvió en diversión al ver como su castaño lo había acorralado contra el suelo tomando el control de la situación.
Tsuna se recostó sobre el mayor y se acercó a los labios ajenos para robarle un beso demandante. El ojigris accedió gustoso a la demanda muda del menor,le lamió los labios, y abrió la boca dejándole paso a su lengua.
Tan pronto como el moreno le dio permiso, adentro su lengua en la de este, explorando aquella cavidad. Nada mas entrar fue recibido por la lengua del moreno que se entrelazó con la suya en una lucha por la supremacía. Pasados un par de minutos, y cuando se hizo presente la imperiosa necesidad de respirar, se separaron dejando un hilo de saliva uniéndolos.
Tras el acalorado beso, el castaño se volvió a incorporar, quedando sentado sobre las quedares del mayor, y comenzó a mover sus caderas frotando ambas erecciones sobre los bóxer. Kyoya se relamió los labios ante la visión de Tsuna sobre él, moviendo sus caderas para frotar sus intimidades, con la cara sonrojada, la boca entre abierta y respirando agitadamente, y con la mirada totalmente oscurecida por la lujuria y el placer. En verdad eso era un espectáculo digno de una película para adultos.
-Nng...Ah...-Gemía el ojimiel mientras seguía frotándose contra el otro.
-Mnn...-Jadeó el moreno. Ciertamente, el que el castaño controlase la situación le encantaba, pero en ese momento ya se encontraba demasiado excitado como para seguirle el juego al menor.
Tomando de vuelta el control, el moreno le dio la vuelta a los papeles dejando al ojimiel debajo de el y a cuatro patas.
-Bueno, ya es momento de que vayamos al plato principal, ¿no crees?-Preguntó mientras comenzó a dar leves mordidas a la nuca y el cuello del que se encontraba bajo el.
-Ah...Hai~.-Respondió entre gemidos mientras notaba una mordida más fuerte que las anteriores.
Kyoya agarró el bóxer del menor y lo fue deslizando lentamente por sus piernas hasta quitárselo. El castaño estaba muy impaciente, se notaba en todo su ser que quería que el mayor empezara y que se lo hiciese cuanto antes, pero el moreno aun conservaba algo de autocontrol y sabía que debía prepararlo bien para que no le doliera. Por lo que, tomando acopio de todo el autocontrol que tenía e ignorando las suplicas del castaño, humedeció tres de sus dedos con saliva e introdujo uno de ellos en la entrada ajena.
-¡Aah!-Gimió el castaño notando su entrada repentinamente invadida. Era cierto que notaba algo de incomodidad, pero a lo largo de los años se acabó acostumbrando a aquella sensación.-Rápido.-Rogó entre jadeos.
-Si no te preparo, te dolerá, y lo sabes.-Le dijo mientras introducía el segundo dígito en su entrada.
Tsuna balbuceó incoherencias durante unos segundos ya que con tanto gemido y jadeo era difícil entenderlo. El ojigris ya había introducido el tercero cuando el castaño respiró profundo intentado calmarse para poder hablar.
-Pe-pero Kyo...¡AAAHHH!-El ojimiel tuvo que dejar de hablar para soltar un estridente gemido.
Kyoya había aprovechado que el menor se había calmado levemente para introducir su miembro de una sola estocada.
-¿No es lo qué querías?-Preguntó con fingido tono inocente.
-¡IDIOTA!-Gritó el castaño intentando dejar de temblar ya que al ser tan repentino, le pilló con la guardia baja, y al entrar le dio de lleno en su próstata logrando que se corriera.
-¿Ya te corriste?-Pregunto con una sonrisa burlona de medio lado notando los temblores en el cuerpo bajo el y la repentina estrechez de su entrada.
El menor no dijo nada, solo lo miró con un puchero de molestia. El moreno riolevemente ante el tierno e infantil gesto, ¿donde había quedado ese depredador que hacía un rato se frotaba contra el en busca de placer? La verdad es que no le importaba, le gustaba el castaño con o sin sus repentinos cambios de "herbívoro" a "carnívoro".
-Lo siento.-Comentó mientras depositaba un suave beso en los labios del castaño. En el rato que había estado metido en sus pensamientos el puchero del menor se había profundizado e incluso había empezado a sollozar levemente.-"Ya me metí con él suficiente por hoy"-Se dijo mientras seguía repartiendo besos por el cuello y espalda del menor para calmarlo.
-Kyoya.-Llamó el castaño.-Así no puedo abrazarte.-Dijo mientras se removía.
-Tienes razón.-Y sin más salió del castaño y le dio la vuelta, dejándolo tumbado en la arena, volviendo a entrar en él (esta vez más despacio)-¿Mejor?-Preguntó secando los rastros de lágrimas que habían quedado en sus mejillas.
-No.-Y sin decir más se incorporó hasta quedar sentado encima del otro.-Ahora si.-Dijo sonriendo travieso. El mayor le devolvió la sonrisa y sin avisar al castaño lo agarró por el trasero, levantándolo y dejándolo caer sobre su miembro.
-Aah...-Gimió el menor abrazándose al cuello del otro.-Más~.-Pidió sensual en el oído del otro logrando que se estremeciera al escuchar con el tono en el que había hablado.
-Tu lo pediste, después no te quejes ya que ahora no me pienso contener.-Le respondió con voz ronca debido al enorme grado de excitación.
Sin decir nada más se apoderó de los labios ajenos en un agresivo y apasionado beso logrando que el grado de excitación de ambos fuese en aumento (¿¡Pero eso es posible!?). Kyoya, aun con sus manos en el trasero del castaño, apretó las nalgas entre sus dedos y lo volvió a levantar para dejarlo caer sobre su miembro nuevamente. El ojimiel gemía, pero estos acababan siendo ahogados en la boca de su amante.
Tsuna, sintiendo que el ritmo que llevaban no era suficiente, se separó de los labios del moreno y comenzó a mover sus caderas al ritmo que este logrando que las envestidas fueran más rápidas y profundas. El mayor lo ayudaba levantándolo y después dejándolo caer con fuerza.
El castaño sentía que pronto se correría y el moreno al notarlo agarró la excitación ajena, apretándola por la base para evitar que lo hiciese.
-Nooo...-Gimoteó el castaño.-De-dej...ah...me Kyoyahh.-Suplicó entre gemidos y con ojos lloroso.
-No, aun no.-Respondió con voz ronca pero seria.
-Por favor.-Suplicó con carita de cachorro abandonado bajo la lluvia, que sumándole el plus de la cara sonrojada y excitada lo hacían ver irresistible.
El castaño estaba usando su último ataque uno comparable o más fuerte que el X-Bunner. El ojigris no respondió nada, ya que si lo hacía caería en las artimañas del menor.
El moreno se recostó dejando al ojimiel sobre él con los ojos llorosos por la frustración. Estiró su brazo hasta dar con la corbata de su traje, que se encontraba en el suelo para que se secara, y ató el miembro del menor con esta para así tener las dos manos libres. Agarró las caderas del menor y embistió haciendo al menor gemir.
Pocos segundos después ya se encontraban enfrascados, nuevamente, en un ritmo frenetico en el cual Tsuna se movía sobre el miembro del mayor para auto penetrarse y este le ayudaba profundizando las estocadas. El castaño, que ya no lo soportaba más llevó sus manos hasta su miembro para intentar soltarse pero el ojigris vio sus intenciones y agarró las muñecas de este a la vez que lo empujaba hacia atrás dejándolo debajo del moreno.
-¡Kyoya...aah!-Gimió el nombre de su amante cuando el brusco movimiento al cambiar de posición dio de lleno en su próstata.
-Mnn...Tsuna.-Jadeó el de ojos grises al notar la repentina estrechez del otro.
-Por...ah...fa-favor...no...Ngh...m-más...ah-Supli có gimiendo al borde del llanto al no poder llegar al orgasmo.
Kyoya, que sentía que ya había torturado demasiado al pobre ojimiel, llevó su mano hasta la corbata desatándola. En el mismo momento en el que lo soltó, el castaño se corrió manchando ambos pechos y estrechando su entrada de una forma que hizo delirar al moreno de placer. Un par de estocadas más y este soltó su semilla en el estrecho interior de su pareja.
Un par de minutos más tarde el moreno se encontraba sobre el castaño, ambos intentando regular su respiración, pero al castaño se le hacía aun más difícil ya que aún sufría los efectos del post-orgasmo por lo que su cuerpo temblaba levemente. El ojigris salió del interior de este logrando que un estremecimiento recorriera por completo al menor.
-¿Estas bien?-Preguntó el mayor aun un poco entrecortado.
-Si...-Respondió débilmente.-Eso...fue...-Dijo unos momentos después.
-Increíble.-Completó la frase el moreno con una sonrisa satisfecha.
-Si.-Dijo el otro devolviéndole la sonrisa e incorporándose para darle un suave beso en los labios.
-Parece que después de todo esto si es una luna de miel.-Comentó divertido con una sonrisa sensual de medio lado.
-...-El castaño lo ignoró ya que sabía perfectamente a lo que se refería.-Tengo sed.-Dijo después de un rato.
-¿Quieres leche?-Preguntó inocente con una pequeña sonrisa.
-¿¡Eeeeeeh!? ¡Pero si acabamos de terminar!-Grito poniéndose totalmente rojo.
-¿Terminar?-Preguntó el moreno. Se quedó pensando unos momentos en sus palabras y la de su esposo y después sonrió burlón sabiendo ya que quería decir el otro.-Me refería a leche de coco, PERVERTIDO.-Le dijo divertido.
A Tsuna se le puso la cara de todos los tonos de rojos posibles al ver que había malentendido las palabras de su pareja y se tapó la cara con sus manos.
-"¿¡Por qué me tiene que pasar esto!?"-Pensaba totalmente avergonzado...
-.-.-.-. Vongola de Namimori.-.-.-.-.-
Seis de los siete guardianes del Décimo Vongola (Chrome también esta) se encontraban reunidos en la sala de reuniones. Habían recibido un aviso para una reunión urgente, y nada más ver el mensaje, dejaron todo lo que estaban haciendo para ir hacia allí.
El ambiente se notaba tenso, nadie sabía por que habían sido llamados allí y también se les hacía extraño el no ver ni a su jefe ni al guardián de la nube. Tras unos minutos de tensión y silencio incómodo, se escucharon unos pasos acercándose a la habitación.
Los pasos cesaron y todos miraron hacia la puerta para ver quien entraba. La puerta finalmente se abrió dejando ver a un moreno de patillas rizadas con traje negro y fedora.
-Reborn-san.-Llamó un peli plateado de ojos esmeralda.-¿Qué es lo que ocurre?-Preguntó un poco preocupado ya que en ningún momento del día había visto a su querido Décimo.
El moreno lo ignoró y siguió adentrándose en la habitación hasta llegar a la cabecera de una enorme mesa y sentándose, indicándoles así a todos que si no tomaban asiento no hablarían de nada. Uno a uno, todos se fueron tomando asiento hasta que ya todos estaban sentados y esperando a que el ex-Arcobaleno hablara.
-Kufufu, ¿qué es lo que ocurre ex-Arcobaleno?-Pregunto un peli índigo cansado de esperar ya que habían pasado 10 minutos y nadie decía nada.
-¡Maldita cabeza de piña! ¡Eso es lo que yo iba a preguntar!-Gritó enfadado Gokudera.
-Oya. Oya, ¿a quién llamas cabeza de piña, cabeza de pulpo?-Preguntó enfadado con un tic en su ceja.
-Maa, maa tranquilizate Hayato.-Dijo Yamamoto con una sonrisa intentando tranquilizar a su pareja.
-¡No peleéis al EXTREMO cabeza de pulpo, cabeza de piña!
-¿¡A QUIÉN LLAMAS CABEZA DE PULPO, CABEZA DE CESPED!?-Grito exaltado y enfadado sacando sus dinamitas.
-Odio estar de acuerdo con la cabeza de pulpo pero, ¿a quién piensas que llamas cabeza de piña?-Pregunto mientras sacaba su tridente.
Y ahí fue cuando empezó la pelea. Gokudera atacaba a Ryohei mientras Mukuro atacaba a Yamamoto y viceversa (Yamamoto atacó a Mukuro cuando este casi le clava el tridente a Gokudera).
-...-Reborn, harto de que esos malditos mocosos ruidoso no dejaran de destruir todo dio un tiro de advertencia hacia el techo llamando la atención de todos. En seguida captaron la indirecta de "comportaros o os meto un tiro en el entrecejo" por lo que dejaron de luchar y volvieron a sus asientos.-Como habréis notado ni Dame-Tsuna ni Hibari Kyoya se encuentran presentes.-Dijo retomando la conversación mientras se acomodaba la fedora.
-¿Dónde están el Décimo y el friki de la disciplina?-Preguntó el de ojos esmeralda preocupado, pero solo por el castaño.
-Les di su regalo de bodas de mi parte.-Contesto el Hitman.
-¿Eh?-Preguntó esta vez el moreno de ojos cafés.
-Tsk.-Chasqueó la lengua al verse nuevamente interrumpido, al siguiente que lo hiciese le pegaría un tiro en la cabeza.- Como regalo de bodas les organice la luna de miel.-Explicaba el de patillas rizadas.-pero...-Entonces fue nuevamente interrumpido.
-¿Eso qué tiene que ver con la reunión AL EXTREMO?-Gritó el mayor de los Sasagawa.
Reborn llevó su mano hasta su fedora y cogió a león, convirtiéndolo en pistola. Acto seguido apuntó al albino y le disparó dándole de lleno en el entrecejo. Ryohei cayó de espaldas al suelo y quedándose unos segundos tendido. Todos miraban en shock lo que acababa pasar pero un par de segundos después vieron al albino levantarse.
-La próxima vez que alguien me interrumpa no será una bala de pintura.-Dijo con voz tétrica mientras escondía su mirada bajo la fedora y sonreía sádico.
Todos tragaron saliva y asintieron repetidamente.
-Bueno, ahora lo que estaba diciendo era...*BAM*-La puerta de el salón se abrió dejando ver a un rubio de ojos castaños acompañado por un pelirrojo de ojos rojos.
-¿¡Dónde esta mi querido hermanito y sobrinita!?-Dijo Dino alegre entrando por la puerta junto con Enma.
A Reborn le saltó una vena palpitante en la frente y apuntó a el rubio, disparando. En ese momento Enma empujo hacia un lado a su pareja, lo suficiente como para que la bala pasase rozando su mejilla y no le diese de lleno en la cabeza.
Dino cayó de culo al suelo tocándose su mejilla, cuando la apartó de su cara para verla estaba llena de sangre.
-¡Reborn!-Gritó mientras se ponía blanco al ver lo cerca que había estado de morir.
-¿A qué viniste, Dame-Dino?-Preguntó enfadado ya que si no hubiese sido por Enma no hubiese fallado.
-¿A qué mas que a ver a mi hermanito y sobrina? -Preguntó con una sonrisa feliz.-Hablando de eso, ¿dónde están?-Preguntó mirando hacia todos lados como un niño pequeño el día de Navidad buscando su regalo.
-Eso es lo que iba a explicar.-Reborn estaba cada vez más alterado.-Tsuna y Kyoya están en paradero desconocido.-Soltó al fin mientras se reacomodaba el traje para volver a sentarse en su asiento.
-¿¡EH!?-Exclamaron todos a la vez excepto el Hitman.
-Perdimos el contacto con el avión en el que iban.-Dijo tranquilamente.
El de patillas rizadas apoyó sus codos en la mesa juntando sus dos manos y poniéndoselas a la altura de la boca a la vez que su mirada era tapada por la fedora. Cualquier persona desde el exterior vería esa postura como la de alguien meditabundo y preocupado. Pero lo cierto era de que Reborn estaba ocultando su sonrisa tras sus manos ya que todo aquello le parecía tan gracioso que no podía contener su sonrisa.
Tras unos minutos de silencio y en los que el azabache recuperaba la compostura todo estuvo en silencio. Una vez que este se tranquilizó, se aclaró la garganta y se dispuso a hablar.
-Por eso los llame, tenemos las coordenadas del ultimo lugar donde se detecto la señal del avión, necesito que todos los guardianes menos Lambo vayáis a investigar.-Dijo serio.
-¿Eeeeh? ¿Por qué yo no puedo ir?-Preguntó con un puchero infantil.
-Porque Lambo debe ir a la escuela. El jefe se sentiría muy mal si se entera de que por su culpa reprobaste alguna asignatura por falta de asistencia.-Dijo Chrome intentando hacer entrar en razón al moreno de ojos verdes.
-Chrome, tu también te quedas.-Dijo Reborn mirando a la chica.
-¿Eh?-Preguntó esta.
-Si todos los guardianes se van la base quedará desprotegida. Necesito que te quedes y protejas la base.-Le respondió dándole un argumento convincente, pero la verdad no era eso por lo que quería que se quedara.
-Esta bien.-Respondieron los dos guardianes obligados a quedarse.
-¿Dino, Enma, están dispuestos a ayudarnos?-Preguntó el azabache.
-Por supuesto.-Respondió el rubio, después de todo los perdidos no eran nada más ni nada menos que su hermanito y su alumno.
-Claro.-Respondió simplemente.
-Ya contacte con Gesso, y están dispuestos a ayudarnos.-Al escuchar eso, a Mukuro le subió un escalofrío por toda la espalda al recordar a cierto acosador albino adicto a los Marshmallow.-Gukudera, tu te encargaras de contactar con Varia.-Ordenó el Hitman.
-Entendido.-Respondió serio, después de todo el caso era demasiado "grave" como para ponerse a discutir.
-Pues dicho esto, salís mañana a las 8 a.m, estad listos.
-Entendido.-Respondieron todos al mismo tiempo.
Uno a uno fueron saliendo de la sala quedando al final el solo sentado en la misma posición en la que había estado todo el tiempo. Cuando ya estaba seguro de que todos se habían ido y no quedaba nadie al rededor, empezó a carcajearse hasta que no pudo más.
-"Esto será divertido, muy divertido~"-Pensaba con una sonrisa sádica capaz de amedrentar al mismísimo diablo.
Continuara...
Bueeeeeeeeeeeeno, y eso fue todo~
Espero que os haya gustado...creo que me pase un poco con el lemon, demasiado perver (a lo mejor segun vosotras, no) xD
No se porque pero Kyoya se paso todo el santo capitulo molestando a Tsu-chan...
Yuki: Eso ha sido por que te has pasado dos semanas en plan molesta y te pasabas molestando y picando a todo el mundo por lo que tus sentimientos del momento se refejaron en la actitud de Kyoya u.u
Que profundo...Puede ser, pero nunca lo admitire! Muajajaja
Yuki: =.=U
Ah! tengo algo importante que decir! Se terminaron mis vacaciones de verano y empece nuevamente la escuela (NOOOOOOOOOO TTOTT) por lo que puede que tarde algo en actualizar...Y dicho esto...Se ha demostrado cientificamente que las personas que dejan reviews tienen una probabilidad del 99'9% de ver a Usagi-san violando a Misaki, asi que dejadme reviews si los quereis ver, nee? ;P
