La semana siguiente a los sucesos fue bastante agitada, los estudiantes estaban muy volcados en los preparativos del baile de graduación, inclusive los profesores que solían pasar bastante de esos temas, colaboraron bastante. Pero entre toda la alegría que manifestaban la mayoría de los estudiantes, había quien también estaba triste, ese era el caso de Xion quien no tenía pareja para el baile, aunque todas sabíamos con quería bailar. ¿Y para que están las amigas? Pues nada más y nada menos que para estropear todo y que cuando una de ellas te diga, que bajo ningún concepto debes meterte en sus asuntos por querer ayudar, acabas metiendo la pata.

Ese fue nuestro caso, Xion quien claramente estaba interesada por Riku nos pidió que la ayudáramos pero Namine y yo acabamos metiendo demasiada presión y las cosas no resultaron como debían.

Aún quedaban 2 semanas más para que diera lugar el baile y Namine y yo nos habíamos propuesto conseguir que se conocieran más aún y que surgiera esa chispa entre ambos o al menos que se volviera a encender.

[Xion POV]

-venga, venga no te pongas así, te prometimos que lo solucionaríamos verdad?

-... -Xion es una buena idea, así que entra ahora mismo a ese probador y ponte esto - siguió insistiendo Namine.

- Yo...no creo que sea una buena idea...Es mejor que solo entréis vosotras a los probadores...no es seguro que yo vaya a acudir, al fin y al cabo yo no tengo pareja...

-Deja de decir tonterías Xion, tu vas a ir a ese baile, así que haz caso a Namine y ponte ese hermoso vestido - me dijo Kairi señalando el vestido negro con volantes blancos que sujetaba Namine. -Nosotras nos probaremos estos, si terminas antes, espéranos en la cola.

No estaba muy convencida todavía, pero decidí hacerles caso. Una vez que termine de probarme el vestido como es lógico me mire en el espejo, porque si lo iba a llevar al menos quería que se me viera bien y me gustase, cosa que realmente sucedió, no me podía creer que fuera yo la del reflejo, me veía tan bien, me sentía capaz de cualquier cosa con ese vestido.

Cuando salí de los probadores, para mi sorpresa Kairi y Namine ya estaban haciendo fila para pagar, supongo que me demore bastante.

Después de permanecer al menos 25 minutos en esa tienda, por fin pudimos salir y nos dirigíamos hacia nuestras respectivas casas pero antes de salir del centro comercial Namine y Kairi se lanzan una mirada de complicidad. Oh no! pienso, eso solo puede significar problemas.

-Vosotras os traéis algo entre manos, cierto? Se vuelven a mirar, pero esta vez las miradas van acompañadas de pequeñas risitas. -La verdad Xion es que te hemos organizado una pequeña cita- Lo que pensaba más problemas? Hice un ademán de desprecio. -No, no pongas esa cara, verás como todo va a salir bien, ya verás- Dijo Kairi con una gran sonrisa - solamente vas a tener que esperar aquí, el vendrá enseguida. ¿Sabes esa sensación que a veces una persona puede llegar a tener que le indica que algo va a salir terriblemente mal? Pues, bien por el día hoy parecía que esa sensación se negaba a abandonarme y cada vez iba en aumento. Kairi y Namine se marcharon dejándome sola ante la situación que se avecinaba, pasaron alrededor de diez minutos y estaba más que dispuesta a seguir mi camino y llegar a mi casa, en realidad lo estaba esperando? de verdad había sido tan ingenua, como para pensar que el vendría? La respuesta era si, si había sido y ahora mismo sentía como una autentica estúpida, pero en cuanto me dispuse a seguir mi camino pude ver como una sombra que conocía perfectamente se acercaba al lugar donde me hallaba, allí estaba yo, con el corazón desbocado paralizada no sabría decir si de vergüenza por no confiar en él, de nervios, miedo lo que pudiera pasar o una felicidad absoluta, aunque bien podría ser un poco de todo un revoltijo de sentimientos en mi interior.

-Se me hizo tarde, pensé que ya no te encontraría aquí. - la verdad es que he estado a punto de marcharme. - me alegra que al final abandonaras esa idea.

El silencio se apodero del momento, ninguno de los dos sabia como actuar, la tensión era claramente palpable...

Pero, a pesar de que no hubiesen palabras, nuestras miradas lo decían todo, yo lo quería y el no estaría allí si no hubiese considerado esa opción y sin nada mas que decir me abalancé a sus brazos fuertes, capaces de alejar de rodo mal, al principio pareció sorprendido, pero luego me rodeo con ellos nuestras miradas se encontraron y en ese momento tomo mi barbilla entre una de sus manos y nuestros labios se enlazaron era un beso suave lleno de calidez y ternura, era un momento que había estado esperando desde lo conocí.

-Iras al baile conmigo cierto? –Riku..Eso no hacía falta ni que lo preguntaras

[Kairi POV]

Casi no había pegado ojo en rodo la noche, estaba demasiado ansiosa con el baile, al fin y al cabo era el baile de fin de curso, y no hallaba mejor manera de finalizar el curso que con Sora a mi lado, ya tenía el vestido los zapatos y sabia que peinado llevaría, era imposible no notar mi emoción así que supongo que fue ese el motivo por el cual las 2 semanas restantes se me hicieron tan largas como si el baile fuese dentro de un año.

Al final las 2 semanas pasaron, Namine y Xion vendrían a mi casa para organizarnos mejor y ayudarnos con nuestros respectivos peinados.

Namine opto por un moño muy elegante con 2 mechones sueltos a los laterales de su cara, su peinado iba acompañado de peineta blanca con tonos plateados y bodes amarillos que iba a juego con su vestido blanco que tenia esos toques.

El peinado de Xion era algo más sencillo ya que no poseía una gran abundancia de cabello así que tan solo llevaba una trenza simulando una diadema, su vestido era un tono rojo pastel con una especie de cinturón plateado. Yo me recogí mi cabello simulando el peinado de Bella y mi vestido rosa, pero no muy llamativo con un bordeado negro y escarcha.

Las tres ya estábamos listas y nos dirigíamos hacia el colegio.

-chicas estoy nerviosa... ¿y si algo sale mal? - pregunto Namine.

-No encuentro nada de lo que haya por lo que preocuparse- respondió Xion -Eso es cierto, esta es nuestra noche y la última noche que pasaremos en este colegio, hay que aprovecharla al máximo –añadí.

Cuando llegamos, nuestras respectivas citas aguardaban por nosotras en un sofá dentro del colegio.

Cada una se dirigió a la pista de baile con sus chicos.

-Kairi, siento no haber pasado más tiempo contigo desde un principio

-No te preocupes, lo importante es que ahora estamos juntos- le respondo transmitiendo una cálida sonrisa.

-Y esta vez será para siempre

No pude evitar soltar una risita tonta así que Sora extrañado pregunto - ¿Ocurre algo? ¿Dije algo gracioso?

-Oh, para nada es simplemente que pareciera que me estuvieses ofreciendo matrimonio.

-Eso... lo haré, pero cuando llegue su momento. - Respondió sora con un leve rubor en sus mejillas.

- Y yo encantada aceptaré.

Epilogo.

- Vamos, chicos vuestro padre estará por llegar, no seáis impacientes

-Nos traerá algún regalo? - No seas impaciente Ven, de verdad que haces alusión a tu nombre.

Lo peor es que estuve de acuerdo en llamaros a los 3 como los 3 grandes guerreros de la llave espada... Aqua! deja a tu hermano mayor en paz

-Pero es que esta muy serio... -No me repliques, venga, los tres, a vuestras habitaciones ya veréis a vuestro padre a la mañana.

- Si mamá- replicaron los 3 a la vez.

A la mañana siguiente nada más despertarse los trillizos Terra, Ven y Aqua salieron en busca de su padre.

-Papa!

-Madre mía como estáis creciendo.

- Sora, luego no te quejes si andan diciendo que son más altos que tu, porque al paso que tú dices que crecen terminaran midiendo 2 metros

-Solo intento animarlos

-Claro que si dije yo torciéndole los ojos. -No los hagas esperar más… dale sus regalos.

-Está bien, ya que vuestro madre insiste tanto supongo que no queda más remedio.

Lo que Sora saco la bolsa fueron nada más y nada menos que 3 llaves espadas de madera. Que como claro está, los niños nada mas recibirlas se fueron a jugar con ellas.

-Que te han parecido los regalos cariño?

Pienso que no pudiste elegir un mejor regalo

-Aunque para ti también tengo uno

-Sora ya te he dicho que no hace falta que... - en ese momento Sora colocó sobre la palma de mi mano un collar, de él colgaba como si fuera la mitad de la fruta del paopu. Alzo mi mirada y me encuentro con que de su collar también cuelga el mismo colgante, completando la otra mitad del paopu.

Definitivamente, estaríamos juntos para siempre.

-Fin-