Capitulo 5: un fastidioso dia
Bella POV:
Llegamos a mi casa estaba totalmente adolorida, Edward tuvo que cargarme hasta la casa ya que no podía caminar por culpa del dolor en mis caderas gracias a mi fastidioso periodo, por suerte no manche el adorado tapiz del volvo de mi amado.
Me dejo en la entrada del baño, mientras él se dedicaba a buscar no sé qué cosa en mi habitación, me quede un rato ahí mientras me limpiaba, cuando salí de la ducha sentí un tímido golpe en la puerta del baño, ya estaba cubierta por una toalla blanca, al abrir la puerta me fije que me estaba esperando con una muda de ropa con un conjunto de ropa interior, al verlo me percate que evitaba mirarme demasiado para no tentarse cosa que era un poco imposible ya que solo estaba tapada con una toalla después de darme un merecido baño, tome las cosas que me estaba pasando y se marchó al primer piso.
Cuando termine de vestirme, baje a encontrarme con él, cuando lo vi me estaba esperando con un guatero con agua caliente más una manta sentado en el sillón frente a la televisión, no lo dude ni un segundo así que me acerque al sillón y me acomode de manera que mi cabeza quedara en su regazo, puse obedientemente el guatero en mi vientre para que no se disgustara, cuando ya estuve cómoda, se acercó a la mesa de centro donde tenía un vaso con agua y una pastilla, supuse que era un analgésico, así que lo tome sin reclamar.
No me percate cuando caí dormida en sus brazos estaba demasiado cómoda, pero el me despertó ya que tenía que almorzar algo ya que no había comido nada desde el desayuno y ya era algo tarde.
Me levante perezosamente de su regazo y me dirigí a la cocina por un extraño motivo con algunos movimientos me mareaba pero Edward me freno la caída antes de que me estampara contra el suelo, seguí cocinando mi comida y le guarde algo a Charlie hice una pasta simple sin complicarme demasiado ya que no quería sobrecargar mi adolorido vientre con comida demasiado elaborada.
Cuando acabe de almorzar mientras mi amado vampiro me miraba constantemente y estudiaba cada de los gestos que hacía para poder saber si tenía algún dolor o no ya que no era probable por el medicamento que había tomado así que solo trataba de no alterarlo, me dijo después de haber estudiado cada uno de mis gestos:
-Bella cariño, ¿te encuentras bien?
-mucho mejor que esta mañana.-le respondí.
-me alegra eso, ¿sabes de cuanto fue tu retraso esta vez?-me pregunto cuidadosamente.
-pues... unos 6 meses.-le respondí dudando.
-pues llevas razón, eso no es para nada normal, amor debes ir a visitar a un ginecólogo.-me dijo tranquilamente mientras tomaba mis manos entre las suyas.
-tienes razón pero...-comencé a decir pero no pude terminar.
-entiendo que tengas vergüenza y algo de miedo, pero es necesario que vayas a consultar a uno ya que me mortifica el simple hecho de verte sufrir cada mes cuando tu periodo baja, cada mes me cuesta mantenerme a tu lado por el olor de tu sangre que me tienta demasiado, sé que te molestas cada vez que no viene el día que debe ser, que te enrabias por que no sucede como debe ser.-me dijo calmado como si le estuviese hablando a un niño pequeño.
-tienes razón, es un verdadero fastidio, está bien iré con el medico eso si primero quisiera que Carlisle me recomendara uno que no sea muy nuevo en el tema.-le dije mientras me sonrojaba.
Se acercó y comenzó a besarme de forma tranquila mientras que mis dedos se perdían entre la espesura de su hermoso cabello cobrizo, el beso se fue volviendo apasionado hasta que Edward se separó de mí y me dijo:
-¡Por dios Bella!, cada vez me cuesta más contenerme.
-note contengas amor.-le dije mientras le abrazaba.
-sabes que no podemos, además aun no te casas conmigo.-me dijo divertido.
-jajaj muy gracioso Edward, ya no vivimos en el siglo XX esto es el siglo XXI, así que deja tus cosas anticuadas para otro momento.-le dije decidida.
-amor no estás en condiciones.-me dijo mientras besaba mi cabeza.
-¡Maldito Periodo!-grite furiosa.
-no te enojes amor es algo normal.-me dijo.
- si súper normal que venga cuando se le dé la gana.-le dije un poco más calmada.
-tienes un punto a favor pero no por eso ganas.-me respondió.
-que haya renunciado a beber el vino no significa que no pueda apreciar en buqué.-le dije repitiendo lo que él dijo cuándo nos conocíamos.
-tienes muy buena memoria mi amor.-me dijo mientras me besaba los labios.
Esto no se quedaría así a pesar de que tendría que ir al ginecólogo cosa que me aterraba pero ya había aceptado ir.
