Capitulo 6: aclaraciones y una visita al ginecólogo de terror
Bella POV:
Después de nuestra conversación Edward comenzó a cantar mi nana mientras que me dormí profundamente, al parecer estaba demasiado cansada ya que me dormí casi al instante en que Edward terminara de cantar.
Soñé que estábamos en el prado, nos besábamos de manera apasionada pero quisiera que nos dejáramos llevar por lo menos una sola vez, pero siempre Edward se retraía nunca se deja llevar sobre todo porque no quiere dañarme y esperarme a que me case con el pero también él sabe que quiere continuar cada vez que nos besamos apasionadamente pero siempre se niega a seguir.
Cuando desperté me di cuenta de que aún seguía aquí a mi lado, me saludo con un cariñoso beso que agradecí, me dirigí hacia el baño para poder vestirme para ir al instituto, baje después de haberme duchado y vestido para preparar mi desayuno.
Cuando llegue a la cocina Charlie me estaba esperando en la cocina con una taza de café, tome un plato puse un poco de cereales y leche, me senté en la pequeña mesa en frente de Charlie, tal vez este no sea el momento adecuado para poder tratar este tema pero es necesario de que mi padre sepa aunque sea algo terriblemente incomodo así que le dije sin rodeos:
-papa, necesito ir a un ginecólogo.
-¡Estas embarazada a que sí! ¡Acaso ese jovencito no sabe nada de protección teniendo como padre a un médico!-comenzó a gritarme de manera descontrolada y sin ni siquiera había terminado de contarle la situación, esto me enfado por completo por lo que me puse de pie y le aclare las cosas a mi padre:
-¡Deja de decir cosas que no son ciertas! ¡NO ESTOY EMBARAZADA! ¡EDWARD NO TIENE NADA QUE VER EN ESTA SITUACIÓN! ¡NECESITO IR POR QUE MI MALDITO PERIODO ME VIENE CUANDO SE LE DA LA GANA, TODOS LOS MESES UN DÍA DIFERENTE! ¡ESA ES LA MALDITA RAZÓN!-le dije enfadada. Al verle la cara a mi padre totalmente pálido por la aclaraciones.
-Oh lamento haber dicho esas cosas sin ni siquiera haber sabido la verdad respecto a la situación bells.-me dijo apenado y sorprendido.
- ¿de verdad creíste que estaba embarazada?
-bueno en estos años no es de esperar de que suceda.
-está bien papa pero por favor no te alteres nuevamente con esto por favor esto lo hago por mí ya sabes que estos temas te incomodan además con Edward no pasa nada de esas cosas aun.-le dije arrepentida.
-está bien me voy que ya es tarde, tú también ya deberías de estar saliendo además es demasiado tarde tal vez no llegues.-me dijo mi padre, con la discusión que tuvimos hace un rato no me percate de la hora así que llegaría tarde, pero para mí salvación Edward me estaba esperando afuera de la casa para poder irnos al instituto.
Ya paso una semana desde que mi periodo bajo, Edward ya había pedido la hora con el ginecólogo para que fuera, Alice no podría acompañarme ya que iría a la cafetería donde se conoció con Jasper, Esme tenía que ir a ver un nuevo proyecto de restauración en Seattle por lo que Rosalie no me acompañaría ni aunque Emmett le rogara por toda la vida ella no me acompañaría así que Edward me acompañara al médico.
me prometió que me daría intimidad mientras este en la consulta, no va a leer los pensamientos del médico mientras me esté examinando.
llegamos a la consulta donde nos tocó esperar a que me llamaran para poder entrar a ver al ginecólogo, Edward trataba de distraerme mientras tocaba mi vientre, le hablaba y me hacía mimos como si estuviese embarazada, cosa que al principio me hizo gracia pero después me di cuenta de que todas las mujeres que esperaban que las atendieran nos miraban como diciendo ¿a esta edad?, cuando Edward se percató de las demás pacientes me decía ¿cómo quieres que se llame?, ¿quieres que sea niña o niño?, le dije antes de que nos llamaran:
-basta ya Edward todas las demás pacientes deben de estar pensando que vamos a ser padres.
-tienes razón.-me dijo.
Justo en el momento en el que le iba a responder me llamaron para poder entrar a la consulta.
al entrar en la consulta del doctor Albert Norrintong, pero al entrar nos dimos cuenta que no era el doctor Albert el que estaba en la consulta si no que una joven rubia de nombre Arianna la cual no conocía ni Edward al parecer sabía de qué ella fuese una ginecóloga, pero bueno un punto a favor es que es mujer así que menos vergüenza debería de darme al tener que examinarme, ella me saludo cariñosamente pero a Edward no le quitaba los ojos de encima lo que me molesto mucho ella dijo:
-bien y ¿tú eres el hermano de Isabella?-le pregunto a Edward, pero si Edward y yo somos como el agua y el aceite completamente diferentes.
-no soy el novio de Isabella, ¿hay algún problema con eso?-le pregunto Edward
-emm no por ahora, bien comencemos con las preguntas, ¿cuándo fue tu primer periodo?
-a los 12 años.-le respondí incomoda.
-¿eres virgen?-me pregunto de golpe con un deje de alegría en su voz.
-si soy virgen y muy orgullosa de serlo.-le respondí de manera enfadada.
-¿de verdad?, ¿no estas mintiendo?-me dijo la muy descarada.
-no estoy mintiendo.-le dije muy sería.
-bueno de todos modos sabré si estas mintiendo, ve detrás del biombo quítate la ropa ponte la bata que esta colgada en la percha.-me dijo de muy mala gana.
Me levante y fui detrás del biombo donde había una puerta que dirigía a un pequeño cuarto de baño, me quite con mucha torpeza la ropa y la deje sobre una silla que estaba ahí, salí solo con la bata puesta, me indico la "Doctora" que me instalara en la camilla que tenía unos estribos para poder poner los pies, con los cuales tuve un poco de problemas, Edward me ayudo amablemente a poner mis pies en los molestos estribos sin quitar sus hermosos ojos dorados como el ámbar de mi rostro el cual estaba completamente sonrojado, la doctora se instaló entre mis piernas mientras que Edward se sentaba a un lado mío en un pequeño piso, me tomaba la mano mientras repartía pequeños besos entre mis dedos, mi brazo.
Sentí cunado la doctora comenzó a examinarme, ya que sentí como separaba mis labios, por lo que di un pequeño salto, ahora podía entender por qué dicen que es la parte del cuerpo más sensible de las mujeres, ella ingreso un dedo dentro de mi intimidad lo que me hizo cerrar un poco las piernas lo que ella impidió sujetándome por la ingle para impedir el cierre, ella quito bruscamente el dedo de mi interior y busco un instrumento el cual parecía el pico de un ave lo cual me asusto, ella solo me miro con una cara maliciosa mientras lo introducía en mi interior sin ningún cuidado, lo que me hizo soltar un gemido de dolor. Edward al parecer había recibido un mensaje en su celular por lo que le dije:
-dime que dice para poder distraerme.
-Carlisle, dice que cambiáramos la hora al parecer la doctora no tiene mucha experiencia que digamos.-me dijo molesto.
Cada vez la doctora me hacía más daño por lo que Edward le dijo cuando ya estaba derramando lagrimas por el dolor:
-puedes ser más cuidadosa.
-no le are daño querido.-le dijo la muy perra.
-ella te ha dicho que es virgen y que es su primera vez que viene al ginecólogo por lo menos podrías tener un poco más de cuidado.-le dio muy molesto con sus ojos oscuros como la noche.
-bueno ella esta tensa ella misma se está provocando el dolor.-le dijo la muy cínica, fue y saco el especulo con demasiada brusquedad lo que me hizo gritar de dolor, al parecer Edward se alteró mucho y le grito:
-¡Soy el hijo del director de este hospital y se ha terminado tu carrera!
- la consulta aún no ha terminado.-le dijo seria.
-Bella amor, ve a vestirte y nos marchamos en este momento.-me dijo mientras me ayudaba a bajar de la molesta camilla, entre en el pequeño cuarto de baño mientras mis lágrimas seguían corriendo por mis mejillas, cuando ya estuve completamente vestida salí de la consulta con mis ojos rojos por las lágrimas derramadas. Nos dirigimos hacía la oficina de Carlisle le espere de pie a fuera de esta el salió en cosas de menos de 5 minutos, Carlisle al verme me dijo:
-Supongo que la doctora Arianna no te informo que es posible que después de la primera revisión ginecológica pueda presentarse un pequeño sangrado.
-lo tendré en cuenta Carlisle.-le respondí mientras él me abrazaba.
-vamos Bella, ya tengo una receta.-me dijo Edward antes de despedirnos de Carlisle.
Cuando llegamos al estacionamiento Edward me abrió la puerta del copiloto de su volvo para ir a la farmacia, cuando me fui a sentar en el asiento sentí un horrible escozor en mí entre pierna, lo que me hizo soltar un breve grito, Edward al escucharme se alarmo y me dijo:
-¿bella estas bien?
-emm, si pero me escuece ahí.-le dije mientras me sonrojaba.
-mmm, te comprare un calmante para la irritación por lo visto esa tipa fue muy brusca contigo.
