Demasiado pronto traigo este capítulo, disfrútenlo!

Twilight no me pertenece, solo la historia es mia.

.


Capítulo 2: Percepciones

.

.

Bella POV

Abrí la puerta del auto. Un grito detrás de mi. Cerré los ojos. Salté. Un dolor muy fuerte en mis costillas. Me arrastré. Intente levantarme. Caí al suelo. Alguien siguiéndome. Seguí arrastrándome. Me levanté. Pise un poco de barro. Resbalé. Caí sobre… ¿agua? Unas manos sobre mi cuerpo, quitando mi ropa. Yo luchando. Un golpe en la cabeza. Me dolía mucho en la entrepierna, bastante.

Hace frio… ¿Cuánto tiempo ha pasado?

Abrí mis ojos, observando un tenue rayo de sol entre la copa de los árboles, era hermoso. Escuche con cuidado, podía oír mas agua. Y también sentirla. La sentía debajo de mi cuerpo. Espera… ¿cómo llegué aquí? ¿Y quién soy?

El sol se fue, el clima era frío, el agua también. Intenté levantar un brazo, o una pierna pero no pude… poco a poco mis miembros se fueron entumiendo, hasta llegar un punto donde ya no sentía nada. No podía ver, pero si oler y escuchar.

Podía oler los árboles, creo que estaba en un bosque. Se escuchaban pájaros. Y pisadas…

Porfavor… porfavor que no me haga daño , rogué para mi misma.

Unos brazos fríos me levantaron del agua. Sentí unos dedos fríos sobre mi cabeza, presionaron en un costado causando un dolor punzante. Después unos los mismos dedos contra la piel de mi estómago, me hizo cosquillas.

-Esta muy golpeada… tiene algunos rasguños, pero ella estará bien. –dijo una hermosa masculina. Sonaba como un profesor, con un tono de voz solemne. – Emmett, dame tu chaqueta.

Me envolvieron en algo grande, parecía un cobertor, olía a canela. El profesor me levantó de nuevo y me sostuvo contra su pecho. El olía a… menta. Era como estar en los brazos de una estatua, dura y fría, pero se sentía bien… que extraño.

-¿Esta bien, cariño? –preguntó otra voz, parecía la de una mujer. Al juzgar por su tono supe que estaba preocupada… quizá era mi madre, nadie mas se preocuparía por mi de esa forma que mi madre.

-Esta inconsciente, al parecer lleva unas horas así, pero esta desarrollando hipotermia, y rápido. Hay que llevarla a casa… -dijo el profesor… y sentí literalmente como si estuviera en una especie de montaña rusa, sentí nauseas. ¡Íbamos muy rápido! No oía el motor de un auto, ¿o quizá era un jet?

Abruptamente nos detuvimos. Sentí que el profesor subía algunos escalones, escuche una puerta abrirse, y luego algo suave debajo de mi. De nuevo unas manos frías tocándome.

Pasos marcados, como de un gigante, seguidos de unos ligeros. Alguien corrió y volvió en unos segundos… de acuerdo… me estaba volviendo loca…

-Gracias cariño –dijo el profesor. Otro cobertor sobre mi, el calor de estos hicieron que volviera a sentir de nuevo mis piernas y brazos.

Algo frío en mi boca. ¿Un bolígrafo? ¿Para que quiero yo un bolígrafo en mi boca?

–Alice, necesito que tu y Rose preparen un baño con agua tibia, Jasper y Emmett , vayan al pueblo y tráiganme estos medicamentos. – ¿Alice? ¿Jasper? ¿Emmett? ¿Rose? ¡Que nombres tan anticuados!

Quitaron el bolígrafo de mi boca. Otros brazos me levantaron, se sentían igual, con la misma temperatura, pero esta persona olía diferente, como… ¿almendras?

-Vas a estar bien –prometió mi madre, estoy segura de que ella es mi madre… aunque no puedo recordar como era.

Sus brazos me quitaron el cobertor que olía a canela y me bajaron cuidadosamente. ¡Más agua! Pero esta estaba tibia, me relaje un poco. No sabía cuanto tiempo llevaba en el agua. Un pinchazo en el brazo… otro pinchazo… otro de nuevo… quise gritarles el miedo que tenia por las inyecciones.

-¿En dónde vamos a instalarla? –Preguntó mi madre- ¡No hay ninguna recamara preparada!

-Está la de Edward… -dijo otra voz, femenina, parecía una voz de cantante - Sin el aquí la recamara viene sobrando…

-Pero hija, no tiene cama… -protesto mi madre.

-Tiene un enorme y mullido sofá… además, la chica es muy pequeña… cabrá fácil en el.

Otros brazos me sacaron del agua, me pegué a su pecho, inhalando, olía a manzanas. Algo deslizándose sobre mi cuerpo, quitando el exceso de agua. Algo secando mi cabello. Pasaron una blusa por mi cabeza y brazos, otra prenda pequeña por mis piernas, terminando con lo que parecía ser un pijama. También olía a manzanas.

Sentí los brazos de mi madre levantarme, ¿por qué me cargaba ella? ¡podía lastimarse! Quise protestar de nuevo, pero mi voz no salió. Al final me dejaron sobre algo frío, de cuero, creo… olía deliciosamente a miel… miel y… vainilla… otro cobertor sobre mi con el mismo olor.

El profesor se quedó cerca de mi. La cantante salió.

Han pasado algunas horas, ¿o días?

–Alice, ¿pasa algo? – preguntó mamá.

–No, solo intento vigilar su futuro… – su voz parecía la de una niña. ¿Vigilar mi futuro? ¿De qué rayos hablaba esta chica? –Será cuestión de unas horas.

–Amor, tienes que tranquilizante –dijo el profesor a mi madre, quizá el era mi padre… –Ella es fuerte, mira a que velocidad se recupera.

–Lo se, pero aún así debió de haber pasado por muchísimas cosas…

Sus palabras retumbaron en mi cabeza. Intenté recordar. Un auto. Un golpe en la cabeza. Agua. Algo que intentaba tocarme… o algo así. Mi entrepierna seguía doliendo.

-Está por despertar… - dijo la niña.

Moví un dedo, después dos… y abrí los ojos lentamente.

Al principio la luz que llenaba la enorme habitación blanca me encandiló. Observé detenidamente. Había estantes de manera con bastantes discos, un estéreo, libros, una bonita lámpara, una foto, mas libros…

¿Dónde estaba?

–Tranquila… estas a salvo –prometió la voz de mi padre-profesor, le miré fijamente. Tenía unos ojos negros muy bonitos –Soy doctor, ¿me permites revisarte? –dijo el mientras acercaba su mano a mi… tenía el cabello rubio… ¡cabello rubio!

–¡N…no! ¡No me toque! ¡Por favor! –imploré, sentí mis ojos aguosos.

–Te juro que no te haré daño, solo necesito revisarte para saber si estas…

–¡No! ¡Porfavor no me haga daño! – grité. Me levanté para huir de el, pero caí en el intento.

Una hermosa mujer con cabello color caramelo se acercó hacia mi, bastante lento. Yo tenía miedo, pero no de ella, si no del hombre de cabello rubio, no quería que me lastimara de nuevo .

–Sh…Sh… Tranquila no pasa nada, tranquila. –me dijo mientras se inclinaba hacia mi. ¡Ella era mi madre! Me ofreció sus brazos, envolviéndome en ellos, me sentía mas segura. –Carlisle no te hará nada –dijo indicando con la cabeza al rubio. – El te salvo – ¿enserio? – ¿Cómo te llamas?

¿Mi nombre? Sinceramente no lo recordaba. Emily, Martha, Jessy, Estella, Lilly… ninguno encajaba, entonces recordé…

.

Un auto. Iba muy rápido. Abrí la puerta. Cerré los ojos.

¡Detente Bella! ¡No saltes! ¡Isabella!

.

El recuerdo me hizo temblar… no sabía lo que significaba, pero estaba segura de que no era nada bueno.

–¿Cuál es tu nombre? –insistió mi madre.

–B…Bella… – era Bella ¿no? – c…creo– dije un tanto confundida.

–¿Y que fue lo que te pasó? – me preguntó.

Sentí mis ojos húmedos de nuevo. Hice un esfuerzo por tratar de recordar algo… nada, nada, nada ¡NADA! Me sentí frustrada.

–No… –mi voz se quebró– no lo recuerdo.

.


.

.

Obviamente la historia no avanzo mucho que digamos. Pero ahora desde el punto de vista de Bella podemos ver que demonios pasa jajaja.

Una aclaración, Bella se refiere a los Cullen de diferentes maneras (Carlisle como profesor, Esme como su madre, Rosalie como una cantante, Emmett como un gigante, Alice como una niña) pero lo hace de esta manera porque es como los percibe, de ahí el nombre del capítulo. También tienen diferentes olores, intente hacer que encajaran con ellos.

Gracias por leer, dejen sus reviews :)