EL PROFETA

8 de noviembre

Capítulo II

El retrato de Dumbledore lo enseña todo

Presentamos a nuestros estimados lectores la segunda entrega del extenso cuento…este, reportaje veraz de la sagaz reportera Rita Skeeter Que además de lista, es la hostia de guapa*

*Nota del editor.- La muy #$ # ha sobornado a los machacas de las prensas para que pongan piropos en la edición vespertina. No se lo tengan mucho en cuenta, que es rubia y la pobre no da para más…

¡Hola, corazones! Después de ser invitada a abandonar el 12 de Grimmauld Place, como si fuera alguna indeseable de Gran Hermano, por el horroroso elfo de Potter (pero qué feo es el condenado, virgencita), decidí que tenía que buscar más fuentes de información si quería descubrir toda la verdad. Y como estaba claro que del cretino, quiero decir, el Elegido, ya no iba a sacar nada, me puse a buscar alternativas. Mi primera opción fue ponerme una peluca rojo zanahoria y colarme en casa de los Weasley. Total, como son ciento y la madre, uno más no se iba a notar... Pero hay que ver con Molly, qué ojo tiene la señora. Nada más verme, me empezó a sacudir con la escoba al grito de "¡PERIODISMO ROSA CON MIS HIJOS NO, P***!". Yo que creía que la historia con Bellatrix Lestrange era una exageración…Esta mujer da miedo. Mucho miedo…

Total, que después del fracaso horroroso en la Madriguera, tuve que ponerme a pensar seriamente mi próximo paso. Y después de tomarme un bote de aspirinas, porque pensar da dolor de cabeza cosa mala, decidí que la mejor manera de descubrir la verdad sobre alguien es preguntar al susodicho alguien. Mi problema es que los tres álguienes sobre los que escribo están criando malvas….

Pensé entonces en hacer como algunos muggles, que cuando quieren hablar con sus muertos se van a ver a unos curiosos personajes que por una módica cantidad de dinero les cuentan chorradas sobre sus parientes fallecidos que ellos ya sabían antes de que les timaran. Pero como lo más parecido a un médium que conozco es Sybill Trelawney, decidí no arriesgarme, no fuera ser que la buena señora estuviera con la merluza matutina y acabara cantándome Asturias, patria querida a grito pelado en vez de ponerme en contacto con mis fuentes.

Así que sólo me quedaba una opción: sobornar a Minerva McGonagall para que me dejase entrevistar al retrato del mismísimo Albus Dumbledore. Cómo conseguí que accediera no se lo contaré, queridos lectores. Un mago nunca revela sus secretos. Naaahh, es broma, convencerla fue más fácil de lo que pensaba. Bastó con conseguirle una cita con Míster PlayWitch Septiembre. Ya saben, queridas lectoras, aquel al que se conoce como Johnny El trípode….

Al entrar en el despacho del Director (bueno, ahora de la Directora), vi que los ocupantes de los cuadros habían desaparecido todos, excepto mi víctima, digo entrevistado. Ahí estaba el joio, esperándome con un platito lleno de caramelos de limón al lado del marco…Como eran sin azúcar, me trapiñé unos cuantos antes de empezar la entrevista…

Rita Skeeter: Bueno, bueno, bueno….profesor Albus Dumbledore, qué gran honor volver a verle.

Albus Dumbledore: Buenas.

Rita Skeeter: Antes de empezar, debo decirle que me encanta el modelito que me lleva. Muy fashion, así a rayas multicolores.

Albus Dumbledore: Muchas gracias, convencí al pintor de que me retratara con él, es de mis favoritos.

Rita Skeeter: ¿Se lo pone usted en el desfile del Día del Orgullo Gay?

Albus Dumbledore: Ya salió el temita de marras…Si es que no se puede ser sincero, coñe…Pues no, no he ido al desfile. Más que nada porque estoy muerto y tal…

Rita Skeeter: Bueno, si no quería que hablaran del tema, no haber salido del armario. Que digo yo.

Albus Dumbledore: Pero es que yo no salí, me sacaron a rastras.

Rita Skeeter: ¡No me diga! ¿Y quién fue?

Albus Dumbledore: La rubia.

Rita Skeeter: ¿Qué rubia? ¡Ay, mi madre! ¡Narcissa Malfoy desveló el secreto! ¡Menuda primicia, con esto me forro en Tele5!

Albus Dumbledore: Que noooo….La otra rubia.

Rita Skeeter: ¿Bellatrix Lestrange era teñida? Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte…

Albus Dumbledore: Ains…Que nooo….La rubia ésa que se está haciendo de oro a costa nuestra. La muggle que ha publicado un montón de libros contando la historia de Harry y Voldemort. Que le hicieron una pregunta indiscreta sobre mí y la tía contó lo que no tenía que contar. Y claro, ahora la gente se va cachondeando de mi persona. Si hasta Minerva se dedica a concertarme citas con los coleguitas de cuadro de sir Cadogan. Y ayer pillé a Phineas Nigellus poniéndome un anuncio en la sección de contactos de El profeta…

Rita Skeeter: ¿Ése que decía "¿Quieres ser mi caramelito de limón?" ¡Lo sabía! Oiga, y la rubia muggle ésa, ¿cómo supo de qué iba la vaina?

Albus Dumbledore: No sé, al parecer tiene buenos contactos. Pero que de gracias de que esté muerto, porque si no, es que la agarraba y le daba la del pulpo…

Severus Snape: Ponte a la cola, abuelo…

De pronto, en el vacío marco del cuadro contiguo, el mismísimo Severus Snape hace su aparición. No me puedo creer mi suerte, en cuanto salga me voy a echar una primitiva, que me toca fijo…

Rita Skeeter: ¡Profesor Snape! ¡Qué gran honor!

Severus Snape: ¿Desde cuándo dejan entrar dementores en Hogwarts? Ah, no, que es la Skeeter…Es que con tus modales me los habías recordado…

Rita Skeeter: Ouch. Tan simpático como siempre, por lo que veo. Me contaba el profesor Dumbledore que una muggle le estaba fastidiando la no-vida. Le veo a usted también un tanto afectado, ¿acaso es que la rubia famosa le ha hecho algo?

Severus Snape: ¿Que si me ha hecho algo?

Albus Dumbledore: No debiste preguntar eso…

Severus Snape: ¡¿QUE SI ME HA HECHO ALGO?!

Albus Dumbledore: Ya le has cabreao…

Severus Snape: ¡¿QUE SI ME HA HECHO ALGO?!

Albus Dumbledore: Le has tocado la fibra sensible…

Severus Snape: A ver que recapitule….Se inventa que mis padres no se llevaban bien, que era más pobre que una rata, que tenía que aguantar a una panda de matones baratos en el colegio que casi me matan, que mi única amiga me mandó a freír espárragos porque me pilló con el día tonto y la insulté, que en mi etapa de adolescente rebelde, en vez de ponerme un pendiente me dio por hacerme mortífago, que fui el causante indirecto de la muerte del gran amor de mi vida, que aquí el abuelete me mangoneaba como quería para que le hiciese los recados, que tuve que aguantar a Potter junior y a Neville Longbottom juntos…

Rita Skeeter: ¡GASP! Ay, pobrecito mío…Longbottom rodeado de calderos humeantes, qué lástimica…

Albus Dumbledore: Calla, calla, que no ha terminado…

Severus Snape: …y eso sin contar a Hermione es-que-no-me-puedo-estar-callada-ni-debajo-el-agua Granger, y que va diciendo por ahí que a pesar de ser un genio, Voldemort con su media neurona me la dio con queso y yo me quedé como un pasmarote esperando que Nagini me diera un mordisquito de buenas noches. ¡Y encima ahora todo el mundo me llama Sev! ¡Y se pitorrean de mi patronus!

Rita Skeeter: Pues yo creo que es muy mono…

Severus Snape: Ése es el problema, que es mono. ¡Yo soy Severus Snape! ¡Jefe de la Casa de Slytherin! ¡Ex mortífago! ¡Que soy un tío duro, leñe! ¡Que no puedo ir por la vida con eso! ¡Que el otro día se me acercó Bambi preguntando por su mamá!

Albus Dumbledore: Es que este tema le afecta mucho…Y no te digo na si ponemos el Discovery Channel y pasan un documental sobre el apareamiento de los ciervos…

Severus Snape: Yo era un hombre respetado y temido. Tenía dignidad. La gente pensaba que mi patronus era un fénix, o algo igual de molón. Ahora me llaman nenaza…¡Si encuentro a la rubia ésa, me la cargo!

Rita Skeeter: Bueno, creo que ya tengo toda la información que necesito para mi reportaje…

Severus Snape: Yo era el Príncipe Mestizo, y mira en qué me he quedado, con lo que yo he sido…

Albus Dumbledore: Ya, ya, venga, hombre, hala, déjalo…

Severus Snape: ¡Buaaaa…..! Nosjusto….Yo era el héroe de la historia…

Albus Dumbledore: Que sí, hombre, que sí…

Rita Skeeter: Erm…bueno, que yo si eso me voy, eh. No se molesten en acompañarme, ya conozco la salida…