EL PROFETA
21 de noviembre
Capítulo V
Aunque parezca mentira, estimados lectores, Rita Skeeter aún tiene cuerda para rato. Ni el conejito de las pilas Duracell, oiga. Esta mujer es capaz de escribir cualquier cosa con tal de sacar pasta…En fin, que una de sus lechuzas borrachinas nos ha traído un nuevo capítulo de la cosa ésta que andábamos publicando y que tanto parece gustar a la gente. Y por increíble que parezca, la lechuza no se ha perdido ni nos ha traído el texto equivocado (¡aleluya, hermanos!).
N. del E.- Nota mental: acordarme de preguntar a la Skeeter qué era eso que nos mandó el otro día sobre la República de nosecuantines y el Imperio de nosequé, y que me mande una copia que estaba muy interesante….
¡Hola corazones! Escribo estas líneas mientras me recupero en un chulísisímo balneario de los golpes recibidos en casa de los Longbottom. Que no vean como pega la abuela cebolleta, no me he podido sentar en dos semanas. Ay…
Para continuar con mi historia, he decidido tentar a la suerte y volver a Hogwarts. Como ahora la directora McGonagall está más suave que un guante, con eso de que le conseguí un ligue de campeonato, me deja pasearme a gusto por el castillo. Eso sí, me ha prohibido acosar a los alumnos. Vieja bruja…
Me encuentro de nuevo en el antiguo despacho de Dumbledore, pero los cuadros se han debido de ir todos de juerga, porque están los marcos más vacíos que la fiambrera de Carpanta…Así que me tengo que conformar con entrevistar a Minerva McGonagall.
Minerva McGonagall: Pues como te iba diciendo, hija, que el chico además de guapo es listísimo. Y apañao, eh, que no veas lo bien que me plancha las túnicas y me remienda las fajas. Y cuando salgo por ahí con él, soy la envidia cochina de todas las demás brujas. Que Pomona y Poppy no paran de cuchichear y espiarme, las muy envidiosas… Ya les gustaría tener un novio tan escultural como mi Johnny, anda que no… ¡Oye! ¡Rita! ¡Que te me duermes, bonica!
Rita Skeeter: ZZZZZZ…..¿Eh? ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?
Minerva McGonagall: ¿Te aburro, mona?
Rita Skeeter: ¡No, qué va, sólo lo normal! Oiga, y la gente de los cuadros, ¿ande andará?
Minerva McGonagall: Pues no sé. Los frailes borrachos han organizado una fiesta rave y se han ido todos pallá, pero la Señora Gorda y sir Cadogan no querían ir, porque a ellos el chunda-chunda no les va mucho, y se han juntado con Ana Bolena en las escaleras para organizar una pachanga con reaggeton. Aunque creo que los elfos de la cocina han decidido ir por libre y organizar un concierto heavy en las mazmorras…
Rita Skeeter: Me estoy dando cuenta de que en esta escuela hay mucho libertinaje…Los cuadros se me van de marcha, y los ex alumnos se me fuman el primer hierbajo que encuentran…
Minerva McGonagall: ¡Oye, que esta es una escuela de lo más respetable!
Rita Skeeter: Y sin embargo, los alumnos se juegan la vida todos los días jugando a las cocinitas en las mazmorras, o dando de comer a las bestias del establo. Así acaban luego, alcohólicos y colgados. No me extraña, con tanto cachondeo en las clases. Y no nos olvidemos de los que cuando se gradúan se convierten en Señores Tenebrosos. ¡¿Es que nadie piensa nunca en los niños?!
Minerva McGonagall: Hombre, visto así…somos un poco penosos, la verdad. Pero cinco de cada diez nos salen decentes, eh…
Phineas Nigellus: ¡Indecencia, eso es lo que hay por aquí! ¡Indecencia y libertinaje!
Rita Skeeter: ¿Y a usted qué le pasa?
Phineas Nigellus: ¡Me pasa que en este castillo hay mucho libertino y mucho depravado suelto!
Albus Dumbledore: Bah, ni caso, lo que le pasa a éste es que ha intentado ligar con el retrato de las tres gracias y le han dado calabazas para irse con Severus al concierto heavy de los elfos.
Phineas Nigellus: Si es que el mundo está muy mal repartido, carallo… Que tres guapas mozas le dejen a uno plantado para irse con un Potions Master de tres al cuarto…
Severus Snape: Pues el Potions Master de tres al cuarto ha mojado y tú no. ¡Toma!
Phineas Nigellus: ¡Y encima se pitorrea en mis narices! ¡Esto ya es el acabóse! ¡Señora directora, exijo inmediatamente que mueva su cuadro al descansillo, con la gárgola, para no tener que verle la cara!
Minerva McGonagall: Bueno, bueno, Phineas, no exageremos. Además, ya sabías que la fama de Severus sobre lo entrenada que tiene la varita no era infundada…
Severus Snape: ¿Qué le voy a hacer si las nenas me adoran? Es que el que vale, vale.
Albus Dumbledore: ¿No huele a quemado? ¡Fuego, fuego!
Severus Snape: ¿Dónde?
Albus Dumbledore: Ois, en tus ojos, morenazo…
Severus Snape: … Albus, te he dicho que no quiero salir contigo. Que te busques a otro al que dar la lata…
Albus Dumbledore: Es que tú y yo nos compenetramos muy bien…
Rita Skeeter: ¡Ay, madre, que ya tengo otra exclusiva pal Tomate! "Dumbledore le tira los tejos a Snape. El Potions Master le manda al cuerno"
Minerva McGonagall: Jo, Severus, no seas así, que el hombre está siendo de lo más romántico. Dale una oportunidad…
Armando Dippet: Si quieres te la doy yo. Que llevo muchos años solito en mi lienzo…
Minerva McGonagall: A ti nadie te ha preguntado, Armando.
Albus Dumbledore: Ay, que tengo una pena oculta. Quien yo quiero no me quiere y quien me quiere no me gusta…
Severus Snape: Ponte todo lo dramático que quieras, pero no voy a caer. Que las tres niñas del cuadro del manzano me están esperando para irnos al afterhours que han organizado los duendes. Que me han dicho que Flitwick es un fiera pinchando discos y le he prestado los míos de Judas Priest…¡Hala, a más ver!
Albus Dumbledore: Pues me voy con los frailes a emborracharme…
Phineas Nigellus: Pues yo me voy a ver si el retrato de Rowena Ravenclaw está libre…
Armando Dippet: ¡No me dejéis solo, cabrones!
Minerva McGonagall: Que te calles, Armando…
Rita Skeeter: Bueno, pues visto lo visto, ¿sabes qué te digo? Que me bajo a las mazmorras a ver si hay ambientazo. ¿Te vienes, Minerva?
Minerva McGonagall: Vamos pallá…
