Capitulo 31... Un simple mal entendido

-Ron, ya es tarde- Le dijo Harry bostezando- Quiero irme a dormir...

-De acuerdo, vámonos.

Ron y Harry juntaron todas sus cosas y salieron de la biblioteca. Habían estado todo el día allí, así que decidieron tomarse un descanso.

Al entrar en la sala común de Gryffindor Harry subió sin saludar a nadie, estaba realmente agotado. Se cambió y se acostó. Pero en seguida sintió que alguien se sentaba en su cama.

-¿Harry?... ¿Estas bien?...

-¿Ginny?... ¿Qué pasa?

-¿Qué te ocurre?... Todo el día estuviste algo raro¿Qué pasa?

-Nada, es que estoy un poco agotado, estuve estudiando todo el día, me sé perfectamente todo lo que estudié, pero no comí ni dormí... Estoy exhausto.

-¿Es solo eso?¿Estas seguro?

-Si Ginny, nada ocurre...

-Bueno, entonces... Que descanses bien...- Le dijo dándole un beso.

-Gracias.

Ginny se fue del dormitorio de chicos y Harry se durmió al instante.

Al despertar al otro día, estaba como nuevo, se sentía perfectamente bien. Abrió su cortina y un sol radiante se coló por su ventana. Harry se levantó y se dirigió al baño, se cambió y al volver a su cuarto, vio a una lechuza posada en su cama. Esta traía una carta para él.

Amado Harry:

Espero verte hoy a las tres de la tarde en la sala multipropósito, ya que estaré estudiando toda la mañana. Nos vemos... Te espero...

Ginny.

Harry se extraño que no se lo hubiese comentado la noche anterior, pero sin embargo, guardó la carta en la mesita que había al lado de su cama y bajó a la sala común de Gryffindor. No había nadie allí excepto Ron, que seguía estudiando.

-Basta, me cansé... Esto no me entra en la cabeza y no lo voy hacer entrar...

-¿Qué estudias Ron?

-Ah!... Hola Harry... Historia de la Magia.

-Uh!!

-Si, exactamente. Pero ya acabé. ¿Quieres que bajemos a desayunar?...

-No, gracias, tengo que hacer otra cosa...

-Bueno, de acuerdo...

-¿No la has visto a tu hermana?

-No estoy seguro de que se haya despertado, o... Aguarda... Me parece que la ví con Hermione, creo que fueron a la biblioteca...

-Gracias...

-No iras a estudiar otra vez verdad...

-No...

-Bueno, luego nos vemos...

-Adiós.

Harry comenzó a caminar por Hogwarts, no sabía que hacer... Por primera vez en mucho tiempo, no tenía nada que hacer, pero eso tenía sus consecuencias... No sabía que hacer con su tiempo libre, y esto implicaba... aburrirse un rato...

-¿Qué diablos estas buscando Malfoy?

-Un libro que tenga algún tipo de poción...- Dijo mientras pasaba su dedo índice por los libros que había en el despacho de Snape.

-Apresúrate, Snape vendrá en cualquier momento...

-Tranquila Chang el no haría nada que... Acá esta!!!

-¿Qué?... ¿Qué es?

-Es mucho mejor que las pociones... "Conjuros sencillos, con efectos complejos"...

-¿Y que tienes en mente?...

-Este es perfecto... Vamos, te explicaré como hacerlo...

Harry se dirigió al gran árbol que había enfrente al lago... Se sentó y comenzó a pensar... El sol le daba de frente en el rostro, lo que producía un relajamiento en Harry... Sus ojos comenzaron a cerrarse y...

Al despertarse miró su reloj y se levantó de un salto, ya eran las tres. Entró rápidamente en el vestíbulo y subió todas las escaleras, cruzo todos los pasillos y por fin, ya se encontraba en la sala multipropósito. En la pared se notaba un puerta blanca. "Ya estará adentro" pensó Harry y se adelantó a entrar.

Se encontró con una pequeña sala pintada de blanco. Dentro de esta sala había un sillón negro con una mesita ratona delante que contenía dos jarros de cerveza de manteca. En el sillón se notaba la silueta de alguien, pero Harry no podía divisar quien era ya que estaba cubierta con la túnica del colegio.

-¿Ginny?... ¿Eres tu?

-No Harry, no soy ella ni aspiro a serlo- Dijo la chica que se encontraba debajo de la túnica. Hubo unos instantes de silencio y luego la chica comenzó a descubrirse la cara.

-¿Cho?...¿Qué haces aquí?...

-Lo mismo que tu... Vengo a encontrarme con alguien.

-Oh!... No sabía, bueno me voy a otro sitio entonces...

-No!!... No seas tonto, vine a encontrarme contigo.

-¿Conmigo?

-Si, tengo algo que decirte, ven siéntate- Le dijo haciendo un ademán que lo invitaba a sentarse a su lado.

-¿Sabes que?... ¿Por qué no lo dejamos para otro dia?... Tengo que encontrarme con Ginny y...- Dijo rascándose la nuca...

-Ya déjala en paz...- Harry la miró extrañada- Por favor!!... Solo llevará unos minutos, nada más- Le insistió con la mano para que se sentara.

-De acuerdo...

... Ginny ... (En el mismo dia)

Ginny se levantó de su cama de un tirón, cuando terminó de bañarse y cambiarse, se dispuso a bajar a la sal común. Allí estaban Hermione y Ron hablando y riendo.

-Hola chicos.

-Hola- Respondieron ambos.

-Hermione ¿vamos?... Debemos estudiar ¿no?

-Si... Bueno Ron luego hablamos- Dijo saludándolo con la mano.

-¿Hermione?- Le preguntó Ginny ya estando ambas fuera de la sala común de Gryffindor.

-¿Si?

-¿Qué pasa con mi hermano que no me has contado aun?

-Nada¿Por qué lo preguntas?

-Solo para asegurarme.

Ambas entraron a la vez en la biblioteca. Allí encontraron a Víctor leyendo y se sentaron a su lado.

-¿Qué lees?- Preguntó Hermione.

-Un par de idioteces que encontré en el profeta. Pero... nada importante... Y ¿ustedes que vienen a hacer?

-Tenemos que estudiar- Dijo Ginny molesta.

-Huy!...

-Si, es molesto- Dijo Ginny.

De repente los murmullos en la biblioteca se hicieron cada vez más fuertes. Víctor, Hermione y Ginny dirigieron sus miradas hacia la puerta de la biblioteca. Una lechuza irrumpió como un rayo. Esta traía una carta, y al pasar al lado de Ginny la soltó haciendo que cayera justo en sus manos.

-¡¡No voy a tolerar esto!!...- Chilló uno de los encargados de la biblioteca.

-Ábrela Ginny- Le dijo Hermione. Ginny abrió la carta y comenzó a leer.

Amada Ginny:

Esta carta es para avisarte que te estaré esperando en la sala multipropósito a las tres y media de la tarde, ya que en la mañana seguiré estudiando con Ron...

Espero que vengas... Te ama...

Harry.

-¡Que cursi que es para escribir cartas!- Opinó Hermione, a lo que Ginny afirmó con la cabeza.

-Bueno, debemos ponernos a estudiar- Insistió Ginny.

Se quedaron toda la mañana estudiando, hasta que decidieron bajar al banquete.

Al entrar en el Gran Salón, Ginny comenzó a buscar con la mirada a Harry, pero no lo encontró.

-Ron¿Has visto a Harry?- Le preguntó Ginny sentándose en frente de él.

-No... Veo que andan desencontrados...

-¿A que te refieres?

-Esta mañana también me preguntó por ti, pero tu ya te habías ido a la biblioteca.

-Bueno, entonces supongo que lo veré a la tarde.

Ginny, Ron, Hermione y Víctor se quedaron hasta luego de comer en la mesa hablando, compartiendo bromas, chismes, y otras cosas divertidas.

-Bueno debo irme- Dijo Ginny saludando.

-¿Ya es la hora?- Preguntó Hermione.

-Si... Adiós luego nos vemos.

Ginny se dirigió a la sala multipropósito. Comenzó a caminar por los pasillos, y, una vez en el pasillo de la sala, divisó una puerta blanca. Tomó de la aldaba y tiró de ella. Al entrar se paralizó unos minutos, no podía creer lo que veía...