Capitulo 35... Descubriendo la verdad
-¿Qué haremos nosotros?- Le preguntó Hermione.
-Alguien tiene que quedarse con él...- Dijo Ron.
-Y nosotros debemos asistir a clases...
-Ginny quédate tu con él... no tienes clases hasta dentro de dos horas...
-Pero... Pero...- Dijo mirando a ambos.
-¿Pero que?... ¿Acaso no es tu novio?
-Si pero...
-Vamos Ginny... nosotros no podemos...- Le suplicó Hermione.
-Pero...
-Gracias, adiós- La saludó Ron.
Ginny se sentó en un banco que había al lado de la cama en la que Harry se encontraba recostado inconsciente.
-Veo que estamos otra vez los tres juntos...- Dijo una voz... Ginny lo ignoró- ¿Cómo haces para terminar siempre al lado de ese idiota?
-No molestes- Le dijo Ginny entre dientes...
-Es que no entiendo... Por tu culpa estoy aquí Ginny¿y estas al lado de ese idiota?... Deberías consolarme a mi.
-Malfoy, si tu eres un niño maricón que no se banca que una chica le de un golpe, no es mi culpa si no la tuya... Además te lo tenias bien merecido... Y ya deja de actuar por Dios!!... No tienes nada... Deja de faltar a todas las clases por un simple golpe- Ginny le había cerrado la boca. El no tenía nada que decirle. Así que cruzó sus brazos y se recostó.
En seguida entró Madam Pomfrey por el pasillo de la enfermería.
-¡Por Dios Draco, deja de llorar y vete a clase!...- Pero se detuvo, luego, en frente a la cama de Harry- ¿Y ahora que le pasó?...
-Cayó de su escoba hace dos días, recién hoy lo encontramos, esta colmado de fiebre- Le explicó Ginny.
-¡¿Se pasó dos días afuera y sin abrigo?!
-Había desaparecido, creemos que se desmayó mientras volaba. No sabemos por que pero al caer quedó inconsciente. Recién hoy lo encontramos.
-Vuelvo en un segundo, no me tardo...- Le dijo Pomfrey saliendo de la enfermería.
Ginny miraba a Harry como perdida... "¿Por qué te fuiste con Cho?" Le susurró. Pero no pudo seguir hablando ya que apareció nuevamente Pomfrey.
-¡¡Que te largues he dicho!!- Le gritó a Malfoy. Este se levantó y se fue con una cara de burla hacia Pomfrey- Bien... Con esto la fiebre se irá en un santiamén- Dijo sirviendo un vaso con algo que se asemejaba a vino.
-¿Pero como va a tomarlo?... Esta inconsciente.
-No te preocupes- Metió la mano en el bolsillo de su delantal blanco y sacó un frasco pequeño. Lo destapó y se lo acercó a la nariz de Harry- Oliendo esto despertará. Luego de unos segundos Harry comenzó a abrir lentamente sus párpados y a concientizarce de todo.
-¿Qué paso?... ¿Dónde estoy?... Ah!!!!- Dijo tomándose la cabeza. Le dolía como si cien cuchillos se estuvieran clavando en su cabeza.
-Tranquilo- Le dijo Pomfrey- Bebe esto... Te sentirás mejor- Harry tomó el vaso y bebió un sorbo. Hizo una mueca de asco.
-Esto es repugnante.
-Pero te calmará el dolor- Harry volvió a tomar otro sorbo- Quédate quieto e intenta descansar. Yo le avisaré a tus profesores que te quedarás aquí... Y a los tuyos también- Dijo mirando a Ginny.
-No... emm... yo no me quedo, solo...
-Claro que te quedas... El chico necesita compañía por si acaso...
-Pero...
-Sin peros- Ginny se calló.
Harry y Ginny se estuvieron mirando un rato sin hablarse. Hasta que Ginny rompió el hielo.
-No creas que por que estoy acá, te he perdonado.
-No lo creo- Dijo Harry sonriendo.
Harry no quería incomodar a Ginny por eso se recostó y fingió dormirse. Ginny comenzó a dar vueltas. No quería estar ahí. Deseaba estar en cualquier lugar excepto en ese y con él. Harry no pudo fingir más y se sentó en la cama.
-¿Por qué estas enojada conmigo?- Le dijo dulcemente.
-Harry, no me hagas recordarlo. Solo estoy aquí por que Ron y Hermione me lo pidieron.
-¿Es que no puedo saberlo?... Hazme recordar algo... Por favor, te juro Ginny que yo...
-¿Qué no recuerdas nada?...
-Exacto... Si tan solo me dijeras lo que viste, quizás pueda hallar una explicación.
-Una excusa- Lo corrigió.
-Llámalo como desees.
-De acuerdo... Ese día recibí una carta con tu nombre que decía que querías que nos juntemos a las tres y media de la tarde en la sala multipropósito ya que debías estudiar con Ron de nuevo. A la hora que quedamos, te fui a ver, y cuando entré, te ví en el sillón que había en esa sala recostado en cima de Cho, besándola- Harry no sabía que decir.
-Pero... si eso es lo que pasó... ¿Por que yo desperté aquí, en la enfermería, en esta misma cama?
-¿Y yo que se?
-No entiendo... Ginny yo te juro que nunca te habría hecho una cosa así...
-Dime la verdad Harry, por favor...
-Esa es la verdad... No tengo explicación alguna para lo que paso, pero...
-No te habrás querido vengar ¿verdad?
-Ginny... ¿De verdad tu me crees capaz de eso?... ¿Crees que te haría una cosa así?...
-Ya no se que pensar Harry...
-¿Acaso yo no te perdone lo que hiciste con Malfoy, dos veces?
-La segunda es diferente... Yo no lo besé...
-¿Y tu como me lo aseguras?
-No puedo, debes confiar en mi palabra...
-Y si yo confió en tu palabra... ¿Por qué tu no confías en la mía?- Ginny no tenía respuesta alguna. El tenía razón.
-Necesito un momento sola...- Dijo levantándose del banco y saliendo de la enfermería.
"Perfecto" Pensó irónicamente Harry. "Otra vez lo mismo", "¿Cómo puedo hacer para demostrarle que no me acuerdo de nada?..." Harry sabía una cosa. Todo eso había ocurrido en la sala multipropósito, "quizás encuentre la respuesta ahí".
Se levantó de su cama. Tomó un sorbo mas de la poción que Pomfrey le dio para la fiebre, "Por si acaso" pensó, y se fue.
Al llegar a la nunca bien ponderada sala multipropósito, luego de recorrer todos los pasillos y subir y bajar todas las escaleras que fueron necesarias para llegar, se paró en frente de la pared, y pensó... "Necesito una sala que tenga la respuesta para arreglar todo esto. Una respuesta que sea directa. Necesito enterarme quien fue el causante de todo esto".
De pronto apareció la misma sala donde el había estado días antes con Cho, solo que él no lo sabía. Le sonaba familiar, sentía que ya había estado ahí. Pero esta vez, sobre la mesa ratona, no había cerveza de manteca, si no que había un libro viejo y cubierto con un poco de polvo. Harry extendió su mano y lo tomó. Este se llamaba "Conjuros sencillos, con efectos complejos"... Pero ¿que significaba?. Harry ojeó el libro y encontró una página marcada. En ella se podía leer...
Conjuro número 23: El dormilón
Agarre su varita apuntando a la "víctima" y repita las siguientes palabras... "Dormilus Olvidus". Este conjuro causará que la "víctima" se duerma durante unas tres horas aproximadamente y olvide todo lo ocurrido durante la mañana de ese día y lo vivido durante la pequeña siesta...
El libro seguía describiendo los efectos secundarios que podía traer en la víctima. Harry frunció el entrecejo y pensó "Parece que al que lo haya hecho no le importaría que esto me pasara" y realizó una mueca de asco.
Esa era la respuesta. Pero a Cho no se le habría podido ocurrir, era un poco tarambana para esas cosas, "en realidad es un poco tarambana para todo" pensó Harry riendo. Pero ¿quién sería si no?... No le importó.
Corrió a la sala común de Gryffindor en busca de Ginny. Pero no la encontró. Quiso cambiarse de ropa, ya que la que traía estaba todavía mojada. Así que subió al cuarto de chicos y se baño. Al salir se recostó en su cama a pensar. Se quitó los anteojos, pero como no había espacio entre todas las porquerías que Harry tenía sobre su mesita, abrió el cajón y una carta se cayó al suelo. Harry se volvió a colocar los anteojos, agarró la carta y se volvió a sentar en su cama y abrió la carta.
Amado Harry:
Espero verte hoy a las tres de la tarde en la sala multipropósito, ya que estaré estudiando toda la mañana. Nos vemos... Te espero...
Ginny.
El se acordaba de esa carta. Si, era la que había recibido el mismo día que se peleo con Ginny. Ahora entendía todo. Se asomó a la escalera para ver si Ginny estaba en la sala común pero, no tuvo éxito. Luego se asomó a la ventana, y ahí la vio, estaba en el árbol que había enfrente al lago. Harry se apresuró a tomar la carta y el libro que había encontrado y bajó a toda velocidad las escaleras, cruzó la sala común y todos los pasillos, el vestíbulo estaba prácticamente vacío así que lo cruzó, también, sin problema y con mucha rapidez.
