Disclaimer: desgraciadamente para todos nosotros, no es mía, así que seguimos esperando…
¿Quieres estar conmigo?
Anteriormente…
Decidido, se acercó el último paso que lo alejaba de ella, se inclinó un poco, tomó sus piernas y la levantó en vilo, tomando los últimos pasos que lo alejaban de la habitación.
Capítulo 11:
La cama era grande y tenía dosel, la habitación estaba hermosamente decorada, y ni así Booth notó algo de eso, sus ojos estabas cautivos de la imagen que se erigía en frente suyo, Brennan y él apenas podían alejar su vista del otro.
La depositó suavemente en la cama, no podía apartar la mirada de ella, y comenzaba a preguntarse cómo demonios había logrado llegar hasta allí por su propia cuenta, sin botarlos a ambos o chocar con algo… "increíble", pensó.
Se recostó cerca de ella, posando su mano en su rostro, sus dedos rozando delicadamente la cara de la doctora, tratando de memorizar cada detalle, cada espacio de ella que no tuviera ya grabado en su memoria visual, ahora quedaría formando parte de su memoria táctil, un manjar para su piel. Parecía que no podía tener demasiado de ella. Un mechón de cabello fue a dar a sus ojos y Booth delicadamente lo retiró de allí, estorbaba, y mucho.
Temperance, impaciente, dentro de todo, acercó su mano a su cara, acariciando tiernamente la mejilla de él, tratando de transmitir todo lo que sentía en ese momento, su mano tiritaba, estaba nerviosa, tensa, ansiosa, feliz y triste al mismo momento. Seeley cerró los ojos inconscientemente, al sentir el calor de su toque en su piel, soltó el respiro que no sabía, estaba reteniendo. Abrió los ojos para mirarla, sonreía, dándose cuenta del efecto que producía en él.
.-Crees que es muy gracioso ¿No es verdad?- preguntó él, intentando parecer enojado.
.-Jamás pensé que tenía ese efecto en ti…-.
.-Mentirosa, siempre lo has sabido, sólo que no querías admitirlo…-.
.-Buen punto…-.
Seeley se acercó lentamente hasta que sus labios tocaron los de ella, pausadamente, y con una delicadeza casi metódica fue profundizando el beso, tratando de acallar las protestas de su mente y el ronco gemido que amenazaba salir de su garganta; Temperance, por su parte puso su mano en su nuca tratando de acercarlo a ella. El beso no fue cortado hasta que ella suspiró primero; su compañero, aprovechando, mordió su labio inferior aumentando el nivel de sensación de la doctora. Fue dando delicados besos por su mentón y comenzó a bajar por el cuello hasta llegar al esternón. Ahí se topó con el cuello de su camiseta, intrépido y sin esperar el consentimiento de ella, su mano se metió debajo de la tela, entrando en contacto con su cintura, levantó la tela y abandonó el rostro de la doctora para bajar a su abdomen y comenzar a besar la piel de su estómago; la respiración de ninguno de los dos se mantenía dentro del nivel que pudiera indicar tranquilidad, cada toque hacía que el ritmo cardíaco y el de intercambio de oxígeno se volviera cada vez más rápido. Los labios del agente fueron subiendo hasta llegar al siguiente obstáculo, mientras que sus manos subían la camiseta hasta el último punto donde pudiera estar sin estorbarlo o necesitase ser alejado de la doctora. Un ronco suspiro salió de la garganta de ella al momento en que sus manos entraron en contacto con su dermis. Ese sonido detonó e hizo explotar lo último del autocontrol de Seeley, la necesitaba demasiado como para seguir esperando. Estar con ella una vez ya lo había hecho adicto, y todo ese tiempo sin ella eran más de que podía soportar.
Rendido ante la evidencia, Booth hizo que Brennan se levantara para poder apartarla de la camisa y el sostén. Al mismo tiempo, ella lo despojaba a él de su camiseta y del cinturón. No satisfechos con lo que podían ver o apreciar del otro, se deshicieron de toda la ropa. Temperance tenía las mejillas teñidas de rosa, clásico signo de vergüenza, pero su compañero sabía mejor y podía leer deseo en sus ojos y en su cara, no había ni por asomo, algún signo de resquemor o miedo, algo por lo que rezó una pequeña plegaria de agradecimiento al cielo.
.-Lo dije y lo repito… Temperance, eres la mujer más hermosa del universo… y no hay mejor atuendo que este…-.
Ella sólo sonrió traviesa y procedió a atacar sus labios de manera furiosa, dejándole en claro qué tanto quería dar el siguiente paso. El deseo creía de forma exponencial en ambos, pero aún en contra de todos sus instintos el agente se retiró primero del beso que lo tenía a un paso del cielo. Temperance estaba por reclamar pero él puso un dedo en su boca, silenciándola por un momento.
.-Shhh… tranquila doctora… tenemos mucho tiempo…-.
.-Sí, pero…-.
.-Pero nada… si vamos a hacer esto, lo haremos bien…-. Booth se acercó a ella y capturó sus labios en un beso igual de pasional pero más relajado, una vez más ponía a prueba la paciencia de ambos. Lentamente, Seeley fue bajando, con besos cortos, pero constantes en su mejilla, su mentón, luego el cuello, el esternón, llegando a sus senos, atrapando uno de sus pezones entre sus labios, comenzó a besarlo; descargas de placer los sacudían a ambos, y él se regocijaba al escuchar los gemidos de ella. Una vez que estuvo satisfecho con ese pezón, siguió con el otro mientras su mano se posaba donde antes estaba su boca, masajeando suavemente; Brennan ya no retenía ningún sonido y pequeños gemidos escapaban de su boca en forma cadente, logrando encender aún más a Seeley.
La temperatura corporal de ambos, ya se podía catalogar como fiebre, las manos de él ya no se estaban quietas, trataban de registrar todo de ella, tratando de saber si algo había cambiado desde la última vez, las de ella, se encontraban en sus abdominales, retratando cada una de las depresiones y contornos que conformaban el abdomen del operativo del FBI.
Las manos de él llegaron a las piernas de su amante, rozando ligeramente sus muslos podía escuchar sus gemidos, cada vez más histéricos, él mismo, se sentía caer cada vez que su piel tocaba la de ella; sentía la necesidad imperiosa de traspasar la piel, de estar bajo ella, de sentirla más allá de lo que sus cuerpos permitían. Miró por última vez a Temperance, silenciosamente implorando su permiso, sus ojos contestaron por ella, estaba lista para desafiar las leyes de la física, a su lado, por supuesto.
Entró delicadamente en ella, sintiendo cada centímetro de ella a su alrededor; un gemido sordo salió del fondo de sus diafragmas cuando él estuvo completamente dentro de ella.
"Seeley…"- salió un quedo suspiro de los labios de Temperance, tenía los ojos cerrados y Booth podía jurar que en otras circunstancias estaría mordiéndose el labio inferior.
Temperance…- trató de articular él, dentro del vendaval de sensaciones y sentimientos que se arremolinaban en su interior, Temperance abrió los ojos, chocando su mirada contra la de él, trató de decir algo más, pero los ojos azules de ella le dijeron que no era tiempo de hablar con palabras, sino con acciones. Su mano ascendió desde el muslo, la cadera y la cintura hasta llegar al rostro de la doctora, lo acarició tiernamente, acercándolos a ambos en un beso tierno, o al menos así comenzó, porque al intensificarse el beso, también lo fue haciendo el compás en el que sus cuerpos se unían.
Brennan podía sentir y experimentar sin lugar a dudas (ni siquiera "dudas razonables") el sentimiento que compartía con el hombre que estaba dentro suyo, ya no podía sentirse a sí misma por separado de él, ya no eran uno u otro, eran algo distinto, podía sentir el ritmo frenético que ambos llevaban, cómo gemían ambos, prácticamente al unísono, las manos, ya quietas, dos yacían unidas encima de la cabeza de ella, mientras las otras dos, una aseguraba la mediana estabilidad que tenían en ese momento y la otra estaba arañando la espalda del agente tratando de acercarlo más a su dueña; Temperance podía sentir como se acercaba el orgasmo a pasos agigantados, la cadencia del movimiento, los sentimientos que amenazaba tratar de salir disparados para todas partes si no eran expresados en ese momento; todo eso provocaba que cada célula de su cuerpo pidiera ser liberada.
Mírame…- escuchó la vez de él ordenarle, recién en ese momento pudo conectar la idea de que tenía los ojos fuertemente cerrados. Sus ojos se encontraron como tantas otras veces, azul contra chocolate. La última de las barreras que muchos años antes pusiera ante su corazón para protegerse del mundo cayó y con la fuerza de la caída vino la descarga, el orgasmo la tomó desprevenida con la fuerza de mil erupciones de placer y felicidad recorriendo su cuerpo como nunca había vivido antes, allí lo comprendió, "lo importante es que lo intentan…" las palabras de Booth resonaron en su cabeza.
Un par de segundos venía la liberación para Seeley, la última entrada en ella y el movimiento se detuvo, también había sido increíblemente intenso para él, quizás más intenso que cualquier otra experiencia parecida que hubiese experimentado antes, y sin embargo la sonrisa que inundaba su rostro no representaba victoria, sino infinitos amor y ternura, por fin habían sido uno. Varios minutos pasaron, hasta que Brennan logró conectar su pensamiento a su habla.
.-Ahora entiendo…-.
.-¿Qué cosa?- preguntó haciéndose el desentendido.
.-La diferencia… dos personas… pueden intentarlo, 'lo importante es que tratan'- parafraseó la exposición con la que Booth le ganara acerca de la diferencia entre el sexo y hacer el amor.
.-No puedo creer que todavía le des vueltas a esa conversación- pensó él en voz alta.
.-Sí… ahora lo comprendo, cuando estabas dentro de mí, no pude distinguir quien era quién, ni donde comenzaba yo o empezabas tú, ahí lo supe…-.
.-Me alegro que lo sepas, entonces sabes…-.
.-Sí, lo sé, siempre he sabido… contigo, nunca, podría ser sólo sexo-.
.-Contigo tampoco…- respondió Seeley mientras acariciaba el puente de su nariz.
.-Te amo…- confesó la doctora de manera queda y, aún para ella, inesperada.
.-¡¿Qué?!- exclamó Booth tratando de no creer lo que había escuchado, de cualquier forma, algunas veces nuestros propios sentidos nos traicionan.
.-Te amo- volvió a afirmar la doctora, más segura de sí misma esta vez.
.-No quiero que lo digas por compromiso… no creo que estés lista para decirlo… ni para entenderlo…-.
.-Seeley…- "Demonios, no puedo creer lo increíble que suena mi nombre en sus labios…" –de una u otra forma siempre lo he sabido… desde… desde aquel día, que bailamos 'hot blonded' antes de que… explotara mi refrigerador… o cuando fuiste por mí, aún con un hombro dislocado y 'drogado hasta decir basta' con anestésicos… y no necesito entenderlo, acabo de entenderlo… de acuerdo, eso no suena muy lógico ¿cierto?... quiero decir… entendí que no necesito entender qué te amo o por qué… sólo lo siento…-.
.-También te amo…- Booth la besó, ella pronto ponía su brazo en su cuello acercándolo más y un momento después ya están ocupados haciendo el amor nuevamente, durante la noche esa misma rutina se repetiría varias veces.
Como muchas veces lo añoró desde esa noche, Booth concilió el sueño abrazado a la mujer que le robaba el sueño, la cordura y el corazón hacía mucho, durmió con Temperance Brennan en sus brazos y podía estar seguro que, un rato más tarde, cuando despertaran, no habría olvidos, remordimientos, ni nada parecido. Sólo ellos dos, tal y como debió ser hacía mucho tiempo.
