Disclaimer: ¿Quizás si lo pido como regalo al viejito pascuero? Pueda decir que es mía la serie, hasta entonces, no demanden…

Anteriormente…

¿Quieres estar conmigo?

Hagamos algo… ¿Qué tal si almorzamos y luego volvemos al hotel a ver qué tan tuya aún soy?- la idea de la doctora detonó la lujuria de su compañero, que sin mediar otra palabra, se desembarazó de ella de vuelta hacia la entrada de Hyde Park, podía jurar que había visto un restaurante casi a tres cuadras de allí. Temperance, por su parte, caminaba detrás de Booth con una sonrisa como no la tenía hacía años, podía afirmar que no tenía miedo alguno a ser feliz, ni tenía miedo de lo que el futuro le deparaba.

Capítulo 15 "¿Quieres estar conmigo?"

De almuerzo, Temperance pidió una ensalada y Booth, fiel a su costumbre, una hamburguesa de queso y papas fritas. Ella rió para sus adentros al ver qué tan tradicionalista podía llegar a ser y él era feliz sólo por poder disfrutar de su compañía y ver su cara tan distendida y despreocupada; una nueva Temperance Brennan se descubría ante sus ojos, una más liberada, con menos temores, más abierta, y por su conversación anterior, TODA suya. Así que el agente sonreía abiertamente a la mujer delante suyo.

.-¿Qué?- preguntó Temperance cuando vio que su novio la estaba mirando.

.-Nada… sólo te miro… ¿No puedo hacerlo?-.

.-Sí… supongo…-.

.-Jajaja-.

.-.¡¿Qué¿Qué es lo tan gracioso?-.

.-Siempre te miro y ahora… ¡Ahora! Recién te pones nerviosa… créeme cariño, a estas alturas del partido… increíble…-.

.-Jajaja… sí supongo que es gracioso…- la doctora le sonrió, dándole a entender que entendía el punto que estaban discutiendo.

.-De acuerdo… comamos… tengo hambre….-.

El almuerzo pasó sin mayores incidentes, exceptuando que Brennan, fiel a la costumbre, robaba ocasionalmente, papitas del plato de Booth, podía decirse que era como cualquier otro día en la cafetería. Finalmente, pidieron la cuenta y se retiraron caminando, Booth abrazando a su novia por los hombros y sintiéndose el hombre más suertudo del universo completo.

Al llegar al hotel, lograron sortear exitosamente a todos los huéspedes en el lobby y a quienes iban en el ascensor, viaje que transcurrió sin incidentes graves, sólo un poco de pelea entre, los ahora novios, acerca de música moderna y su relevancia en los adolescentes. Algo que Booth, definitivamente no quería oir… así que optó por lo fácil, abrazándola y besándola hasta que las palabras y el mundo se desvaneció para ambos. El ascensor se abrió y el pasillo del hotel se convirtió en un obstáculo casi infranqueable, el beso se había intensificado a tal punto que iban dando tumbos por el pasillo sin avanzar más que hacia los lados, en vez de hacia el frente; de esa forma les tomó casi diez minutos el llegar la puerta de su habitación.

Booth, con mucha suerte y quizás la presión del ascensor, al sonar indicando que iba a abrirse nuevamente, logró pasar la tarjeta de la habitación por el lector, mientras Brennan le desabotonaba la camisa. Razón por la cual agradeció a la providencia, cuando la puerta se abrió, dejándolos a ambos pasar justo antes de que los huéspedes que venían en el ascensor salieran del mismo y el agente se expusiera al papelón del siglo.

Muy lejos no llegaron, puesto que la doctora logró que ambos cayeran al suelo, y por cómo se sentía la presión en el pantalón del agente, no pasarían mucho más lejos de ahí, Brennan estaba encima de Booth y no parecía que tuviera muchas intenciones de retirarse en el tiempo inmediato.

.-Cariño…-.

.-Shhh…-.

.-Pero…-.

.-Ya te dije, no empieces algo si no pretendes terminarlo…-. Booth no supo nada más cuando su novia lo besó furiosamente, encendiéndolo aún más y dejando todo lo que le quedaba de autocontrol en el fondo de su mente. Ya no se inhibió más tomando las caderas de la doctora, aumentando la fricción entre ambos, mientras ella, intentaba terminar con la camisa que tanto la estorbaba, una vez que la alejó de ese torso que tanto deseaba tocar, se ocupó de sacarse la camisa que traía puesta, dejando a la vista un sostén rojo, que causó que las pupilas del agente se dilataran inmediatamente "atuendo aprobado", pensó la doctora al mismo tiempo que intentaba acallar sus propios gemidos, provocados por el roce entre ambos. el siguiente paso consistió en la difícil tarea de arrancar el sujetador, podía escuchar que no era la única respirando rápido o siquiera gimiendo, Seeley lo hacía junto con ella; era increíble que no se cansara de nada de eso, sino, que al contrario, por ella los escucharía a ambos en esas condiciones todo el día; si el sexo podía ser adictivo, no tenía ningún problema en volverse absolutamente dependiente de él. Una vez que Booth se levantó un poco para sacarse la camisa, pudo pillarla lo suficientemente desapercibida para besarla con pasión contenida, al mismo tiempo que sus manos se deshacían del agarre de los botones de su pantalón y ella se deshacía del cinturón de él, dentro de los diez minutos descartaron todo lo que les sobraba que quedó tirado por todo el recibidor y el living de la habitación y ellos disfrutaban de lo que podían lograr juntos.

Así, a cinco pasos de la puerta el agente y la doctora hacían el amor como un par de adolescentes, cosa que cualquiera que pasara cerca de la puerta podía dar por sentado, ya que los gemidos de ambos pasaban el umbral de la puerta.

Las manos de ella estaban a cada lado de la cabeza de su novio, implicando algo de estabilidad para ella, mientras recibía el acompasado movimiento dentro suyo, Booth, previendo lo cansada que quedaría si seguían así, la tomó por la cintura y la volteó quedando sobre ella, cosa que no le gustó mucho a su novia, que había perdido algo de contacto y con ello, el control de la situación; razón por la cual, sus manos se movieron inmediatamente hacia la espalda de su amante, definitivamente quedarían marcas después de eso, no que le importara mucho al agente, de la misma forma que, por instinto y la demente necesidad de sentirlo más cerca y más dentro de ella sus piernas se abrazaron a la cintura de él.

Sin mucha opción, y motivado por el mismo abrazo de su novia, Seeley enterró su cabeza en el cuello de su novia, haciendo que su boca y su lengua recorrieran cada uno de los lugares, que sabía, la llevaban al borde del abismo. Eso fue el detonante, y Temperance comenzó, cada vez más rápido a sentir cómo el orgasmo comenzaba a llegar, así también lo indicaban la aceleración de la cadencia del movimiento, por su parte; su ritmo cardíaco, el hecho de que mantuviera los ojos cerrados y los decibeles de sus suspiros subieran en volumen e intensidad. Booth sabía que estaba cerca, podía sentir como sus paredes comenzaban a cerrarse ante él, aumentando el placer para ambos. Aumentó el compás y lo sintió, el orgasmo de su novia, casi lo tomó desprevenido, pero ciertamente fue tan intensó que lo llevó inmediatamente a tener uno él mismo, casi o más intenso que el de ella. Les tomó más de cinco minutos el solo controlar sus respiraciones de manera que no hiperventilaran y otro par más de minutos el tener suficiente coherencia para hilar sus pensamientos con sus palabras.

.-Eso…-.

.-Oh sí…-.

.-Si será siempre así, créeme que consideraré, el dejar de trabajar…-.

.-Jajaja… realmente debo ser bueno…-.

.-Esa humildad Seeley…-.

.-Tú tampoco estuviste mal…- Temperance sonrió ante el comentario de su novio.

.-Seeley, creo que deberíamos movernos… si nos quedamos desnudos en el piso, por muy alfombrado que esté, pescaremos un resfrío…-.

.-Claro, me moveré, tan pronto como logre juntar suficiente energía para hacerlo…-.

.-Buen punto…-.

.-Sin decir más, se acercó a su novia y la abrazó, acercándola hacia él, de manera que quedaran casi pegados el uno al otro.

.-¿Y eso?- preguntó ella un poco extrañada.

.-No quiero que te enfríes…-.

.-Para no enfriarnos, deberíamos movernos… y ponernos algo de ropa… o alcanzar la cama…-.

.-Cariño… no me puedo mover, estoy exhausto… si quieres puedes arrastrarme… pero, si quieres que me mueva por mis propios medios, tendrás que esperar un poco… hasta entonces…-.

.-¿Hasta entonces qué Booth?-.

.-Tendrás que soportarme y quedarte aquí, abrazada a mí-.

.-Bueno… de pronto, el piso no parece tan mal lugar…-.

.-Temperance, tampoco fue un mal lugar mientras hacíamos el amor… ¿No?..-.

.-De acuerdo… tú ganas…-.

.-¿Gané?-.

.-Sí…-.

.-Creo que me está gustando este asunto del piso…-.

.-Me alegro…- respondió la antropóloga comenzando a quedarse dormida en los brazos de su novio. Un par de minutos después, él mismo llegaba al reino de Morfeo.

Media hora después.

Booth abría los ojos, cansado aún, pero con mucha más energía que antes de quedarse dormido. Su antropóloga seguía durmiendo plácidamente en sus brazos, y como no quería despertarla aún, pues si lo hacía significaría que sus vacaciones habían terminado, puesto que tendrían que empacar para irse; no, quería estirar un poquito más el día, y simplemente quedarse unos minutos más observándola dormir, no habían conversado aún sobre cómo serían las cosas cuando volvieran. Estaba consciente de que no serían igual que durante esos días, pero tampoco tenían que ser tan diferentes, aún cuando volver significaba varios escollos entre ellos: el padre de ella aún estaría encarcelado por su culpa, aún tendrían que someterse al peligro habitual de su trabajo de campo, aún habrían asesinos seriales detrás de su cabeza, aún habrían problemas para ver a su hijo (al menos, explicarle que mantenía una relación sentimental con su compañera sería menos traumático, puesto que Parker adoraba a Huesos), pero también habría otros problemas nuevos como el ocultarle su cambio de estatus al psiquiatra que los atendía, al equipo de Brennan, aunque sabiéndolo Ángela, era casi imposible que quedase alguien en DC que no supiera que habían cambiado el statu quo de su relación y el enfrentarse al FBI y una posible separación a la hora de trabajar. Parecían tantas barreras y realmente no sabía si era producto de la distancia que lo separaba de todo o el hecho de que Brennan estaba en sus brazos, pero en ese momento, le daba todo, excepto su hijo, igual. Sólo por hacerle el amor valía la pena vivir en el infierno.

Justo en ese momento, su novia volvía al mundo de los vivos.

.-Hola Bella Durmiente… ¿Qué tal la siesta?-.

.-Muy relajante… pero creo que me duele la espalda…-.

.-¿Qué tal se te antoja un baño de tina?-.

.-Me parece estupenda idea…-.

.-Vamos…-.

Booth se levantó y la condujo al baño. Echaron a correr el agua y le pusieron esencia de jazmín, cinco minutos después ambos estaban sentados en la tina, Seeley apoyado en la tina y Brennan apoyada en él.

.-No me quiero ir…- expuso el agente.

.-Te comprendo… también estoy encontrando, particularmente complicado, el irme de esta habitación…-.

.-Sí… ah- resopló cansado -son tantas las cosas que nos esperan en casa…-.

.-No quiero pensar en eso…-.

.-Lo sé… pero hay que hacerlo…-.

.-Sí…-.

.-¿Qué crees que debemos hacer¿Crees que lo mejor sea reportarle a Cullen que cambiamos de estatus nuestra relación?-.

.-No lo sé cariño… el FBI trata de evitar las relaciones entre agentes… y aunque tú no lo seas… no lo sé… el trabajo de campo…-.

.-Lo sé… el estar involucrados crea un conflicto de intereses…-.

.-Si… pero, con nosotros, SIEMPRE, ha sido un conflicto de intereses… tú y yo siempre nos hemos preocupado demasiado por el otro… nunca hacemos caso de lo que se nos ordena, especialmente tú-.

.-¡Eso no es!…- trató de reclamar ella.

.-¿No…?

.-No… de acuerdo… sí… jamás te escucho… pero es porque tiendo a tener la razón…-.

.-Y después me disparas en la pierna…-.

.-Ya te dije que lo siento…-.

.-Un millón de veces, pero eso quiere decir que no lo traiga a colación cada vez que pueda…-.

.-Gracioso…-.

.-Sí… lo que me lleva a la siguiente pregunta… ¿Te gustaría salir un día con Parker y conmigo?-.

.-No crees que te estás…-.

.-¿Apresurando? De hecho, no… Parker te adora… piensa que eres la persona más inteligente y bonita del universo-.

.-¿Creí que eso era lo que tú pensabas?-.

.-De alguna parte tuvo que sacarlo-.

.-De acuerdo, saldremos… un día, más adelante, podríamos salir tú, Parker, las niñas y yo…-.

.-¿Las niñas?-.

.-Mis sobrinas… ya lo asumí…-.

.-Me alegro, y sería lindo…-.

.-Está convenido entonces-.

.-Sí…-.

.-Booth…-

.-.¿Sí?-.

.-Cuando lleguemos a casa, te quedarías conmigo en el apartamento hasta el lunes, no creo que pueda dormir sola, ya me acostumbré a dormir contigo-.

.-Sí, creo que puedo…-.

.-Vaya, gracias…-.

.-De nada… pero tengo que pasar por mi departamento a buscar ropa…-.

.-De acuerdo… pero creo que ya es hora de salir de la tina, debemos empacar, debemos empacar, no sé que hora es y tenemos que estar en el aeropuerto a las diez…-.

.-Cariño, no trajimos tanta ropa y no es que la hayamos usado tampoco, con suerte he usado un par de pantalones y camisas…-.

.-Lo sé, pero, creo, que lo menos que podemos hacer es llevarles un presente a los niños… y tenemos que bajar a comprarlos…-.

.-¿Es necesario?...-.

.-Es una convención social, aparte si no le llevo algo a Ángela será más difícil sobornarla y que mantenga, sus gritos, cada vez que nos vea, a un nivel, medianamente audible, no me quiero quedar sorda por sobre exposición a sonidos agudos de altos decibeles-.

.-Me alegro que sea tu mejor amiga… porque a la hora que no lo es, no me quiero imaginar lo que dirías de ella-.

.-Después de ese comentario y un último beso, salieron de la ducha, con dirección al comedor a buscar su ropa

A Parker le llevaron varias réplicas de aviones de la segunda guerra mundial, porque según su padre, amaba los aviones, sin embargo la antropóloga, estaba casi segura que los había comprado para sí mismo, en vez de para su hijo, aunque no dijo nada al respecto. A las niñas les llevaron bolas de nieve con la torre de Londres, unos autobuses rojos a escala y dos de los libros de Sherlock Holmes. Terminadas las compras, cerca de las siete de la tarde, volvieron al hotel para empacar, comer y partir al aeropuerto.

Después de rastrear toda la habitación para estar seguros de que no habían dejado nada olvidado, empacar, dejar todos sus papeles listos y pedir la cena, Booth y Brennan se tendieron en la cama, abrazados, admirando por última vez la habitación, era un cambio grande para ambos lo que había sucedido desde que llegaran allí, y las cosas no serían iguales cuando volvieran a casa, las peleas significarían mucho más que antes, así como sus triunfos y al final del día ya no estarían solos; Booth ya no necesitaría como excusa el hacerla comer para verla después de las horas de trabajo y ella no se mordería la lengua, reteniéndose, de pedirle que se quedara con ella. Y por sobre todo, ella por fin, se daría la oportunidad de amar a alguien, y quizás, algún día, formar una familia juntos.

El aeropuerto de Hethrow es un lugar congestionado per sé y a pesar de que llegaron con una hora y media de anticipación, casi no alcanzan a abordar el avión. Después de que el agente convenciera a su novia de que fuera en la ventana y no el pasillo, y de recibir múltiples justificaciones antropológicas a su comportamiento, que el avión despegara y de recibir mantas para dormir, finalmente se acomodaron para soportar catorce horas de vuelo a casa. Afortunadamente, al igual que en el vuelo de ida no había mucha gente, no era temporada alta, así que no eran muchos los que viajaban. Lo cual, era bueno porque había menos bulla, pero hacía más difícil soportar las horas, como no tenían sueño, pues estaban relajados y habían dormido siesta; Booth había visto una película, Brennan, había escrito un par de capítulos de su nuevo libro, habían jugado 'tres en línea' (N/A: el gato para los chilenos) hasta que cerca de las tres de la mañana la doctora había logrado conciliar el sueño, apoyada en el hombro de su compañero, como tantas otras veces en los días anteriores, y como reflejo condicionado, al sentir dormir junto a él, Booth también se quedaba dormido un par de minutos después.

A las siete de la mañana, sin haber descansado mucho, el agente y la doctora eran despertados por la asistente de vuelo para preguntarles por el desayuno. Después de comer habían vuelto a quedarse dormidos. Sólo que esta vez, Booth había pedido una almohada y su novia se había acomodado en sus piernas, sobre la almohada (no piensen mal), habían despertado cerca de las once de la mañana. Pasando a ver una película de la que la antropóloga no entendió mucho de la trama, a parte de que se trataba de una rubia que quería ir a Harvard, así que se había dedicado a criticar la película desde un punto de vista antropológico. Cosa que no le agradó mucho a su novio que cortó por lo sano, pidiendo que mejor escucharan música.

Finalmente, a las 14:45 el avión aterrizaba en Washington DC. Que después de todo el jaleo de policía internacional y demases, cerca de las tres y media salían del aeropuerto tomados de la mano. Estaban por alcanzar la salida cuando la doctora se detuvo. Booth se volvió hacia ella y pudo ver el miedo en sus ojos.

.-Temperance ¿Qué sucede?- indicó tratando de infundirle confianza a su novia.

.-Déjame preguntarte algo…-.

.-Dime…-.

.-¿Estás seguro de esto?- preguntó ella un poco insegura.

.-¿De qué cosa?-.

.-De que ¿Quieres estar conmigo?-.

.-Completamente… nadie, ni siquiera tú misma podría impedirme el querer estar contigo… te amo, y no hay otro lugar donde me gustaría estar más que aquí y ahora…- por toda contestación la doctora lo abrazó fuertemente y pronto se encontró besándola como si no hubiera mañana.

.-¿Y tú, Temperance¿Quieres estar conmigo?- logró preguntar el agente cuando se separó de los labios de su novia… otro beso fue la respuesta que recibió.

Fin….

Terminé… no puedo creerlo, son las 2:23 am del 3 de diciembre…. Espero que les haya gustado este episodio, sé que demoré bastante en terminarlo, pero creo que inconscientemente no quería y la inspiración se había ido de vacaciones a la cochinchina, porque no me salía nada que escribir… como siempre los rr son bien recibidos… a parte de que me tienen que consentir para que escriba más rápido, se viene la secuela de este fic porque, como deben saber, no hay Bones hasta enero…

Bueno, va a ser más sobre Booth y sus asuntos con las relaciones y su pasado… Más abajo hay un extracto de la primera escena que escribí…

Finalmente, saludos a todas y todos los que tienen que dar la PSU (es el equivalente chileno al SAT) el día de hoy… como mi prima y la hermana de la Belén… ¡Fuerza chiquillas!

Muchas gracias a todas quienes han leído este fic, el primer multichapter que termino, y más a los que han leído esta "pequeña" nota de la autora. Espero que también lean la continuación… saludos Katie.

Ahora contesto los reviews…

PatryTrusky: Secuela... va a haber secuela, aquí está la continuación...

nahodyx: Naty... sipo... pero no creo que nos veamos más en la U... se nos fue el semestre y no me avisaron!!!!!!!!!!!!!!! cuack, tú me entiendes... saludos... espero que este epi sea la Z que esperas...

Beldaran: gracias... que lindo!!!!!!!!!!!

Mary Riz: ojalá lo leas pronto... regalo útil para ti una mejor conexión XD... lo siento espíritu navideño... cuack


Spoiler…

Aquí hay un spoiler de la primera escena que tengo escrita de la continuación de este fic…

No puedes evadirme para siempre… ¡Booth!-.

Temperance corría tratando de alcanzar al agente.

¡Tampoco puedes ignorarme para siempre!… en algún momento me extrañarás… - pausa – tanto como yo lo hago…- la voz de la antropóloga se quebró un momento, luego del cual volvió a la normalidad.

Tempy…- Booth intentó voltearse hacia su compañera.

Vete… te veré esta noche…-.

De acuerdo…- Booth contestó con un suspiro cansado, y siguió caminando hacia la salida.

Brennan lo miró partir y dejó escapar un suspiro intranquilo, antes de voltear y volver sus pasos al laboratorio.

Al llegar a la plataforma lo pensó mejor, dirigiéndose hacia el estacionamiento