N/A: ¡Hello everybody! xD I`m back! Mmm. creo que esta vez no tardé tanto… pero igual tenía problemas con mi PC (si alguna leyó mi perfil sabrá que se me rompió) y tres fanfics y una novela propia no son joda! xP Pero lo importante es que volví y ahora…

RESPUESTAS A LOS REVIEWS DEL CAPÍTULO PASADO:

smileofangel: Hola Smile! Sip, definitivamente empezaste comentando y terminaste despotricando xD. Con respecto a lo del cap… sí, Valentine es muy estricto y Clary, no. Chocan mucho. Y respecto a Jace… ¿Te imaginas encontrarte una mañana tras una borrachera con un hombre al lado (aunque esté para el crimen) sin saber cuándo o como llegaste allí? Mmm Yo creo que NO! xD jajaja Espero que el cap te guste y no olvides dejar tu valiosísima y flashera opinión! XOXO

selenemisia: ¡Prometo con todo mi corazón TRATAR de volver a actualizar rápidamente! xD Yo también, obviamente, soy fanatica de Crepusculo, de hecho, tengo un fic y la secuela de éste en mi perfil xD Te invito a pasar, leerlo y dejar tu valiosa opinión! Y AMO esa canción, me parece muy relajante… Ojalá el cap sea de tu agrado y deja tu opinión de él! XOXO

victolune: JAJAJA Yo prácticamente ya no tengo tiempo de leer con todo lo del colegio, solo tengo POCO tiempo para escribir :( Si es Jace o no es Jace… supongo que lo averiguarás en unos segundo xP Respecto a lo bruta que es Clary… te diría que leas la pregunta retórica que le hice a smileofangel un poquito más arriba xD Que el cap sea de tu gusto y espero tu opinión de él! XOXO

shineevero: JAJAJAJAJA ¡Es verdad! Clary tiene mala suerte cada vez que se encuentra con Jace ¿? No lo creo jajaja Y sí, Clary y Valentine no congenian muy bien. Espero con todo el corazón que el cap te guste mucho y espero, como siempre tu review xD XOXO

dannya6: ¡Hola! Tanquila que ya actualicé. Espero que el cap sea de tu total agrado y deja tu valiosa opinión!

Gracias también a todas las personas que se toman un tiempito para leer este fic, aunque no comenten ;)

Terminando con los agradecimientos paso a explicar que en este cap veremos un poquitito más de la vida hogareña, por así decirlo, de Jace. Y entra a la trama su madre y Luke, entre otros personajes.

LA CASA DE JACE Y LA DE LOS HERONDALE ESTÁ EN MI PERFIL.

Disfruten de la lectura!


Declaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Cassandra Clare, sólo la trama es mía.

Summary: ¿Qué pasaría si no existieran los Nephilin? ¿Y si todos fueran mundanos? ¿Cómo serían? Clary una adolescente hermosa y Jace un muchacho muy... Jace. CxOoC M por Lemmons CxJ MxA IxS MxK

Advertencia: Esta historia contiene escenas de sexo explícito, si eres menor de edad o no te gusta, no lo leas, después no te quejes de que no estabas advertido!

No permito su reproducción o adaptación en su totalidad.


*De una manera diferente*

by

Gissbella De Salvatore


Capítulo IV


― ¿Qué mierda haces aquí? ―me gruñó.

Sonreí.

―Supongo que bañándome, porque para eso se usan las duchas. ¿Y porque demonios cantas?

―Pues porque pensé que estaba sola ―contestó ella muy acalorada.

¡Y sí que hacía calor!

―Pues no vuelvas a hacerlo. ¡Dañas los tímpanos de personas inocentes!

Ella se quedó un rato con la mirada perdida en mi pecho. Luego se empezó a remover debajo de mí. Retuve un gemido. ¿Por qué tenía que hacerlo tan difícil? ¿No se daba cuenta, acaso, de lo duro que me ponía?

―Quítate de encima

―Lo siento ―el sarcasmo fluyó, como siempre, de manera natural―. ¡Es que estaba tan cómodo!

Me levanté y ella hizo lo mismo. El cabello estaba atado de forma que no se mojara y podía ver la cremosidad de su cuello y hombros. La pequeña toalla envolvía su delicada figura sugestivamente.

Se me hizo agua la boca.

―De todas formas… ¿Qué haces aquí?

―Mmm. Creo que yo debería preguntar eso; después de todo, tú estás en el baño de hombres.

Ella cruzó los brazos sobre el pecho aumentando, sin ser consciente, sus pechos. ¿Acaso estaba loca? Aparté mi mirada de sus pechos y la llevé a su rostro.

―Pues me dijeron que las duchas de mujeres estaban en reparación y que no había nadie en los baños de hombres.

―Me siento ofendido ―puse una mano en mi corazón y simulé dolor.

Bufó y caminó hacia sus cosas. Tomó su ropa y se volteó a mirarme.

―Ni se te ocurra mirar.

Me encogí de hombros.

―No estoy tan desesperado, pelirroja.

Se dio vuelta y entró a la ducha con sus ropas. Hice lo mismo.

Cuando salí no escuché ruido alguno asique supuse que se había ido.

¿Por qué me tenía que importar todo lo que la pelirroja hacía o dejaba de hacer? Enojado conmigo mismo salí de allí. Pero… ¿Qué demonios hacia ella en el Instituto? ¿Acaso entrenaba? Rumié esa posibilidad mientras conducía hacia la academia, enojado conmigo mismo porque no podía dejar de pensar en ella pero llegué a la conclusión de que entrenar era la única manera de tener ese cuerpo de diosa que poseía.

Antes de que esa información llegara a otras partes de mi cuerpo la saqué de mi mente. Pasé por la confitería en donde hacían la tarta de manzana y chocolate favorita de mamá y compré una. En unos minutos más estuve en la casa que había vivido la mayoría de mi vida.

La piscina estaba llena de agua que armaba un espejo de luz, invitándote a zambullirte. En el árbol que estaba muy poco alejado de la casa estaba la casita de árbol que mi padre y yo habíamos construido… bueno, en todo caso él la había construido, yo solo me había limitado a pasarle las herramientas.

Sacudí la cabeza y entré a la casa.

― ¿Mamá? ―la sala estaba totalmente acomodada y no había un gramo de polvo. Sonreí. Nunca habíamos tenido sirvienta y no la necesitaban por lo que veía. Era predecible teniendo que cuenta que la mujer de la casa era mi madre; una amante de la limpieza y la cocina.

Unos pasos se apresuraron y ella entró en mi visión con una sonrisa enorme.

―Mi amor ―me abrazó y le devolví el abrazo. Luego de alejarse un poco y sonreírme levantó la mano y me golpeó el brazo.

― ¡Ey, tranquila! ―me sobé el brazo y le sonreí―. ¿Se puede saber porque fue eso? ―pregunté, divertido. No me había causado daño en absoluto, claro.

―Por desaparecerte de ese modo. ¡Ay de ti, Jace Herondale, si lo haces de nuevo!

Solté una carcajada y la abrasé.

―Ten. Traje tarta de manzana y chocolate.

― ¡Qué rico!

Fuimos a la cocina y ella cortó varias porciones de la tarta en un plato mientras el café se calentaba. Cuando estuvo caliente lo serví en dos tazas. Ella tomó el plato y la azúcar mientras yo llevaba las tazas a la sala.

― ¿Dónde está papá? ―le pregunté.

Ella suspiró.

―Está en la empresa. Valentine y él tienen problemas en el negocio.

Fruncí el seño. Mi padre era uno de los dos dueños de la Citigroup. Al principio de los tiempos nuestra empresa familiar era Citicorp que había nacido en 1812 con el nombre de Citi. Luego se fue uniendo con otras entidades y, en 1998, se fusionó con Travelers Group quien estaba a cargo de Valentine Morgenstern, convirtiéndose en la mayor empresa de servicios financieros del mundo y tenía su sede aquí, en Nueva York.

― ¿Muchos?

―No. Ya sabes, con los problemas de la bolsa y todo eso que nunca entendí ―ambos reímos―. ¡Oh! Casi lo olvidaba: mañana en la noche tenemos la fiesta de cumpleaños de Jocelyn ―el nombre me sonaba de algún lado. Al ver mi desconcierto me refrescó la memoria―. Ella es la esposa de Valentine.

―Me acordé ―dije―. Mujer pelirroja de ojos verdes.

―Esa es Jocelyn Morgenstern.

Fruncí el seño.

― ¿Ellos no tenían un hijo? ―recordaba muy bien al niño rubio que había odiado en mi niñez.

―Y una hija ―me respondió, sonriendo―. Recuerdo cuando fuimos por primera vez a su casa, tú tenías seis años y en cuanto viste a Clarissa le preguntaste si era un ángel. Ella te respondió que no pero que sería bonito serlo.

Yo no recordaba nada de eso. Apenas y recordaba al hijo. A Valentine sí que lo recordaba porque lo veía de vez en cuando, siempre me había caído bien.

―No la recuerdo.

Ella sacudió la cabeza, como si volviera de un sueño y me sonrió.

―Deberías volver a verla. Está aun más hermosa que en su niñez, y es muy inteligente. Harían una hermosa pareja.

Me encogí de hombros a las fantasías de mi madre. Estaba bien así pero lo dejé pasar.

―Supongo que la conoceré en la fiesta.

Ella sonrió aún más.

Pasmos una o dos horas hablando mientras comíamos esa tarta que, a decir verdad, a mí también me gustaba mucho. Hasta que mi Nextel sonó. Miré la pantalla, la cual solo tenía una palabra escrita.

Emergencia.

Me despedí de mi madre, mintiéndole de que iba a entrenar y me insistió en que llevara una porción de la tarta. Conduje rápidamente hasta llegar a mi destino.

―Nombre ―pidió el oficial que estaba en la casilla de al lado de la entrada.

Suspiré.

―Vamos Hodge, ¿Ya has olvidado mi maravilloso rostro? ―dije sarcástico. Me dio una mirada y mientras reía, repitió:

―Nombre.

―Jace "Asombroso" Herondale.

Él bufó.

―Adelante.

Las rejas eléctricas se abrieron y dejaron ver el gran edificio gris y el verde césped a su alrededor.

Estacioné y salí del auto. Caminé por el césped, observándolo… siempre había encontrado el color verde muy… relajante. Llegué a los vestidores y cuando estaba cambiándome entró Sebastián.

―Herondale ―saludó.

―Penhallow ―respondí.

― ¿Qué le has hecho a Aline que solamente le falta quemar tu fotografía?

―No creo que te importe ―respondí. No me gustaba que se metieran en mi vida.

―Claro que me importa ―me siguió a la sala de armamentos―. Es mi prima y no voy a dejar que ningún estúpido le haga daño.

Para ese entonces ya estábamos armados y yo estaba acomodándome el transmisor en mi oído. Me di la vuelta para enfrentarlo.

―Te he dicho que no te metas. Si algo sucede y creo que no pasa nada, es problema de ella y mío ―no sé que habrá visto en mi expresion, pero se cayó.

A la sala entraron Luke con el resto de la unidad.

Luke Garroway era un tipo tranquilo, siempre estaba impasible. Pero cuando tenía que accionar no lo pensaba dos veces. Él me había entrenado.

―La situación es la siguiente: dos individuos armados están en el banco de Nueva York. Tiene a todos los clientes que se encontraban en el momento del asalto de rehenes y a uno de los cajeros con un arma en la cabeza ―ninguno de nosotros perdía detalle de nada mientras sosteníamos nuestras armas―. Quiero un trabajo impecable, como siempre.

Todos asentimos con la cabeza.

―Somos S.W.A.T y le haremos honor a esas siglas.


Jace dice: Si no dejan un hermoso y jugoso (como yo, claro) Review a mi autora no sé cuando me volveré a aparecer por aquí. xP

JAJAJAJA