Capítulo 2: Mal presentimiento
- ¿No creen que están siendo muy duros con ella? – decía extrañado Stryker refiriendose a Frost.
- Lo dices porque no la conoces bien Kurtis. – contestaba molesta Sonya. – Si te enteraras como era ella antes pensarías como nosotros.
- Pero… ¿y si realmente cambió y es una persona diferente? Miren, hasta nos preparó comida.
- Stryker… - se interponía Sareena. – Créeme, NO ha cambiado, estoy segura de que trama algo.
- Bueno… - ahora hablaba Cyrax. – Puede ser que Stryker tenga razón, quizás cambió, es cuestión de darle tiempo.
- Bien dicho Cyrax, yo estoy seguro de que se ella se rectificó. – aprobaba Sub-Zero.
- Bueno, no sé ustedes, pero yo me muero de hambre, no he comido nada desde que partimos del cuartel, así que voy a comer. Nuestro amigo ya nos mostró que la comida no tiene veneno por lo que… - interrumpió Jax tomando su plato de comida que había preparado Frost y probando un gran bocado.
Los demás lo siguieron y le hicieron honores a la comida, ignorando que la mujer que cocinó estaba encerrada en una habitación a punto de enloquecer. La joven cryomancer se tomaba de sus cabellos mientras su mente se dividía entre tomar el medallón del Dragón de su maestro o enmendarse.
- Tengo que enderezarme… - hablaba con una voz muy débil. - …no puedo volver a traicionar al clan, tengo que aprovechar esta oportunidad, no puedo rebajarme de nuevo… no debo…
La pobre mujer se recostó en la cama completamente agotada y con un dolor de cabeza terrible, pensando que un pequeño descanso la hará sentirse mejor. Sus ojos azules no tardaron en cerrarse, su rostro finalmente tomó un aspecto tranquilo.
Volviendo al salón principal:
- Debo admitir que cocina bastante bien. – dijo Sonya con su plato vacío.
- Era de esperarse… siendo mujer… - bromeaba Jax,
Stryker se rió y Sub-Zero, a pesar de su actitud seria, tuvo que bajar la cabeza para disimular una pequeña risa. Sonya y Sareena fueron las únicas que se mostraron molestas.
- Tranquilas, fue un chiste.
- Pues no le vi la gracia Jax.
- Bueno, soy tu superior Sonya, podría ordenarte que te rías del chiste si quiero. – siguió bromeando el mayor.
- La única orden que yo desobedecería. – contestó por lo bajo la teniente.
- Cambiado un poco el tema… - decía Stryker. – Ya han pasado varias horas desde que "arreglamos" al amigo de Sub-Zero… ¿no deberíamos ir a verlo?
- Dudo que se active todavía, Stryker. – le respondía Cyrax. – El sistema tardará por lo menos 24 horas en activarse nuevamente, recuerda que tuvimos que modificar casi todo el sistema interno de Smoke.
- ¿24 horas? – se interpuso Sareena sorprendida. – No creí que fuera tanto tiempo.
- Sí Sareena, como mínimo 24 horas.
Ellos seguían charlando mientras las horas pasaban y pasaban, ya el día se volvió noche y el frío afuera aumentaba cada vez más. Frost, ya despierta y más tranquila, salió de la habitación nuevamente vestida con una versión un poco más atrevida de su uniforme Lin Kuei, dejando más piel expuesta y sin su velo.
Nuevamente la charla cesó cuando apareció la joven en el salón principal:
- Frost, por fin apareciste de nuevo. – le decía su mentor.
- Sí maestro, veo que comieron la comida.
- Sí, estaba deliciosa, espero que no sigas ofendida por lo que hizo Cold.
- No se preocupe maestro, ya no estoy molesta por eso. Si me disculpa voy a salir un poco afuera.
- ¿Afuera?
- Sí señor, es que me siento como ahogada aquí adentro, quizás un poco de aire puro me haga bien.
- ¿Saldrás afuera con este frío? Tendrás hipotermia apenas des dos pasos en la nieve. - exclamaba sorprendido Jax.
- Soy una cryomancer, puedo soportar las bajas temperaturas. Puedo incluso ir desnuda y no me pasará nada.
- Bueno, mirando cómo es su ropa, no hay mucha diferencia entre estar vestida o desnuda. Hablando de eso ese uniforme te queda bien. – bromeó Stryker en voz baja.
- Gracias por el alago, señor Stryker. – contestó ella con una sonrisa para luego dirigirse a su maestro - Con permiso maestro, me retiro.
La mujer abrió la puerta, una corriente de aire helada hizo estremecer brevemente a los soldados de las fuerzas especiales. Stryker seguía sonriendo junto con Jax por su comentario, pero su sonrisa se borró en segundos al ver los ojos verdes de Sonya en una mueca de enojo.
- Oh mierda. – pensó Kurtis mirando a su novia.
- ¿Qué es lo que le acabas de decir Kurtis?
- Solamente dije que su uniforme es lindo.
- Pues te debe parecer muy lindo porque te quedaste mirándola como idiotizado, me imagino que no te gustará ella… - le hablaba furiosa.
- ¡Tranquila, solo fue un comentario!
- ¡De acuerdo, suficiente! – intervino finalmente Jax. - ¡Pueden discutir todo lo que quieran cuando volvamos al cuartel!
- Hablando de eso Jax. – ahora era Cyrax quien hablaba. – Ya que hemos cumplido con nuestro objetivo de reprogramar a Smoke y ya no habiendo nada más que hacer aquí, lo más conveniente sería precisamente partir de nuevo para allá.
- Tienes razón Cyrax, habíamos dicho a los superiores que iba a ser una misión rápida y que volveríamos lo más pronto posible. Sub-Zero, amigo, si ya no tienes más amigos que necesiten ajustes entonces nuestra tarea aquí terminó.
- ¿Se van ya? ¿En plena noche? – preguntaba sorprendido el gran maestro.
- No te preocupes, he manejado helicópteros de noche antes, no tengo problemas. – contestaba el mayor, luego se dirigió a sus compañeros. – Muchachos, volvamos a casa.
Los cuatro soldados se pusieron de pie, Sub-Zero, Sareena y Cold los escoltaron hasta la salida. Ya era de noche, el suelo blanco contrastaba completamente con el cielo negro, el frío había aumentado considerablemente. El helicóptero aguardaba el ingreso de sus ocupantes, quienes se estaban poniendo sus abrigos. Justo cuando estaban por salir por la puerta apareció Frost entrando por la misma.
- ¿Ya te sientes mejor Frost?
- Sí maestro, me siento muy bien ahora. ¿Usted ya se va señor Jax?
- Sí, ya no hay nada más que hacer aquí, necesitamos regresar a la base cuanto antes.
Uno a uno, los soldados saludaron a Sub-Zero y a los demás. Después de darle la mano al ninja azul y a Sareena, Sonya se acercó a la joven Frost.
- Frost, durante mi estadía aquí he visto realmente cambios en ti. Sé que traté con dureza durante gran parte del día, pero ahora me di cuenta de que te enderezaste. Te felicito. – dijo la mujer con una sonrisa mientras saludaba a la mujer cryomancer.
- Gracias Sonya, eso es muy importante para mí. – contestó ella feliz.
- Ustedes quédense aquí, voy a encender el helicóptero. – ordenó Jax, sus compañeros accedieron y esperaron.
Sonya cruzaba sus brazos, sentía el frío penetrar a través de su abrigo grueso haciéndola tiritar un poco.
- Ojala pudiera ser como Sub-Zero, o Sareena, o Frost y poder estar ligera de ropa en medio de la helada. – hablaba por lo bajo mientras su aliento humeaba.
- Tranquila, en unas horas estaremos de nuevo en los calurosos Estados Unidos, de nuevo en el cuartel. – la consolaba Stryker, también muerto de frío.
- Aún sigo molesta Stryker.
- Oh vamos… solo la miré un poco.
- Demasiado diría yo… creí que eras diferente, pero parece resultaste ser tan superficial como Johnny… solo te importa el cuerpo de una mujer…
- ¡No me compares con él, yo no uso lentes de sol todo el tiempo para mirarle las tetas a las mujeres mientras les hablo sin que se den cuenta!… sí, él mismo me lo dijo… cuando hablaba contigo, con Jade, hasta con Mileena y Sindel…
- ¿Qué?
- Uy… bueno… creo que hablé demasiado… yo no soy como él… además no me gusta Frost, es demasiado… "fría" ´para mi gusto.
La mujer soldado sonrió ante la respuesta sincera y abrazó a su hombre.
Cyrax era el único que permanecía callado y quieto, por su máscara nadie podía advertir su cara de preocupación, la misma que estaba teniendo también Sub-Zero, extrañada por el comportamiento del gran maestro Sareena se le acerca:
- ¿Estas bien Kuai Liang? Te veo preocupado.
- Sareena… necesitaré hablar contigo después… en privado.
- ¿Por qué? ¿Ocurre algo?
- No… aun.
Cuando Jax regresó, lo hizo con una cara de pocos amigos que le quitó el entusiasmo a su grupo.
- Díganme: ¿Alguno vio al gato negro? – preguntaba el mayor.
- ¿Gato negro? – preguntó obviamente Sonya.
- Sí, esa sería la única explicación para la mala suerte nuestra.
- Ven… yo les dije que no tenemos suerte… - se metía Kurtis.
- Tenías razón Stryker, no funciona el helicóptero.
- ¡Eso es imposible, Jax!
- No lo es, Cyrax. Ve a comprobarlo tú mismo si quieres. Ese maldito trasto no enciende.
- Quizás fue el frío Jax.
- No Sonya, está diseñado especialmente para soportar frío y calor elevados. El helicóptero funcionaba perfectamente, así que me atrevo a decir que ha sido saboteado.
La palabra "sabotaje" impactó profundamente en los soldados, Sub-Zero consideraba que nadie podía acercarse al vehículo ya que estaba siendo vigilado por los centinelas del clan… o por lo menos se suponía.
- Cold…
- ¿Sí maestro?
- Quiero que vayas a ver a los centinelas, no comprendo cómo no advirtieron nada.
- De acuerdo señor.
Mientras la mano derecha del líder del clan se retiraba, los miembros de las fuerzas especiales seguían dialogando:
- ¿No hay forma alguna de arreglarlo Jax?
- Probablemente sí, Stryker, pero con esta oscuridad no se puede ver bien. Debemos esperar a que amanezca.
- Pero entonces… ¿Qué haremos? Solo hace un par de horas que anocheció.
- No lo sé Sonya… lo únicos que podríamos hacer es esperar, tendremos que quedarnos aquí hasta que salga el sol.
- Pueden quedarse si quieren. – interrumpió Sub-Zero quien estaba oyendo la charla.
- Esperamos no molestar. – le contestaba Sonya.
- No es molestia, ustedes me ayudaron mucho, ahora es tiempo de devolverles el favor. Hay una habitación donde pueden descansar, aunque, Sonya, deberás dormir en otra habitación, la compartirás con Sareena.
- ¿No puede ella dormir conmigo o al revés? – preguntó Kurtis.
- Me temo que no Stryker, son las reglas del Lin Kuei, los hombres y las mujeres deben tener habitaciones separadas.
- ¡Pero yo no soy un Lin Kuei!… todavía. – aclaró Kurtis al mismo tiempo que pensaba que no le vendría mal poder añadir "Ninja Lin Kuei" a la lista de logros de él que incluye ex marine, ex policía, veterano de la Guerra del Golfo, sargento de la SWAT y miembro de las fuerzas especiales.
Y así sin más, todos entraron de nuevo al templo, Jax, Stryker y Cyrax fueron a la habitación asignada, Sonya por su parte fue a otra pieza que debía, como dijo Sub-Zero, compartir con la mujer-demonio Sareena.
Pero la mujer demonio no estaba allí aun, estaba acompañando a Sub-Zero a un salón para hablar en privado.
- Bien, ya estamos solos Kuai Liang. ¿Qué es lo que querías decirme?
- Sareena, tengo un muy mal presentimiento… bueno al menos eso parecía pero lo que acaba de ocurrir…
- ¿Crees que pasará algo?
- Escúchame, no sé qué es lo que podrá pasar, aun así aseguro que será algo oscuro. Por eso tendremos que estar bien atentos, me temo que la desgracia se acerca…
- Sub-Zero…
- Solo es una advertencia Sareena, quiero que te cuides. Tenemos muchos enemigos así que por mucho tiempo no estaremos en paz, seguramente dentro de poco el descanso y la tranquilidad serán lujos para nosotros.
- Yo estoy contigo Kuai Liang. Aún si algo malo ocurre no me separaré de ti, no te olvides que yo ahora soy una Lin Kuei… y moriré como tal si es necesario…
- De acuerdo Sareena, ahora ve a descansar… mientras se pueda.
La mujer se retiró del salón, Sub-Zero inmediatamente mandó llamar a sus guardias.
- Quiero que custodien las habitaciones de los huéspedes. Son amigos míos y sus vidas son muy importantes para mí.
- Señor, daremos hasta la última gota de nuestra sangre para proteger a los suyos. – acordaron los guardias.
Acto seguido entró Cold, su rostro mostraba preocupación también, el gran maestro sabían que no vendrían buenas noticias.
- ¡Maestro, asesinaron a los centinelas! Están todos muertos. – dijo sorprendido el joven.
- Lo que me temía. – replicó el cryomancer con tristeza. – Esto no terminará nunca.
Mientras tanto…
- Cyrax ¿ocurre algo? – preguntaba Kurtis a su compañero quien se había quitado la máscara revelando un rostro angustiado.
- Muchachos, creo que algo malo se aproxima aquí. – contestó secamente el ciborg.
- Yo también pienso eso. – habló Jax. – El sabotaje del avión lo confirma, parece que algún enemigo está rondando la sombra.
- ¿Y quién puede ser? Los Black Dragon están prácticamente extintos al igual que los Red Dragon, Sektor desapareció, de Shinnok, Quan Chi, Shao Kahn y Shang Tsung no se supo más nada.
- Puede ser un enemigo del Lin Kuei, Stryker.
- Por ahora no podemos estar seguros de eso. – decía Cyrax. – Es solo cuestión de tiempo, ahora debemos dormir un poco.
- Con todo lo que dijeron Jax y tú no creo que pueda dormir ahora Cyrax. Además sin Sonya cerca también se me hace difícil.
- Ya oíste a Sub-Zero, Sonya deberá dormir en habitación separada. Los hombres y mujeres duermen en habitaciones separadas para evitar posibles atracciones y terminen haciendo lo mismo que hicieron ella y tú en el cuartel.
- ¡Jax!
- Tranquilo Stryker, solo es una noche.
Los tres hombres se callaron, ignoraban que del otro lado de la puerta estaban siendo custodiados, igual de custodiados que Sonya y Sareena, quienes tampoco se mantenían tranquilas.
- ¿Entonces Sub-Zero dice que hay peligro? – decía Sonya sorprendida.
- Eso es lo que entendí yo. – contestaba la mujer demonio.
- Trataría de pasar ese comentario por alto de no ser por el helicóptero averiado afuera, que según Jax fue saboteado.
- Sí, lamento decirte que Sub-Zero parece tener razón con su presentimiento, sin ir más lejos él tuvo un sueño en donde peleaba con Frost, Noob y Smoke minutos antes de precisamente enfrentarse a ellos.
- Mierda… ojala solo sea un presentimiento esta vez…
- Lo que no entiendo es porque sabotearían el helicóptero de ustedes. ¿Por qué querrían que ustedes se quedaran aquí en caso de que sea un enemigo del clan el que lo haya hecho? Otra cosa que no entiendo es como los centinelas no dieron aviso de que alguien se acercaba el vehículo.
- Posiblemente sabía quiénes somos y querría eliminarnos junto con el Lin Ku…
- ¿Sonya? ¿Qué ocurre? ¿Por qué te callaste?
- Estaba pensando… ¿recuerdas quien fue la última persona en salir momentos antes de que nosotros fuéramos hacía el helicóptero?... una sola persona salió afuera en todo este tiempo, solo un miembro del clan podría acercarse sin llamar la atención de los centinelas.
Los ojos de Sareena se abrieron a más no poder mientras que los de Sonya nuevamente mostraban enojo, un solo nombre salió al unisono de los labios de ambas mujeres: Frost.
Fin del segundo capítulo.
Bueno, para lo que se están preguntando cuando empieza la acción tengo una noticia buena y otra mala: la buena es que en el siguiente capítulo comienza la acción, la mala es que tendrá que esperar jejeje.
Sin nada más que decir, hasta el próximo capítulo.
Ale93371
