Capítulo 3: El Tekunin
En un salón casi destruido, dos hombres peleaban brutalmente. Uno, un afroamericano con ropa militar y brazos metálicos, el otro un hombre blanco con barba, una expresión de locura asesina en su rostro y un logo en su uniforme con la forma de un dragón, un dragón negro.
- ¡No te me vas a escapar Jax! – decía el hombre del Black Dragon.
- Te derrote una vez, Jarek, puedo volver a hacerlo. – le contestó el militar.
Sin perder tiempo Jarek arrojó una cuchilla para distraer a su enemigo y atacarlo con un hacha que llevaba atada en la espalda, después de varios golpes fallidos con el arma blanca su enemigo pudo desarmarlo de un golpe. Enfurecido el Black Dragon sacó un lazo y con la habilidad de un vaquero lo enlazó, atrayéndolo hacía él para darle una feroz paliza.
- ¡Ahora si tendré mi venganza, adiós Jax! – habló el sujeto de la mirada asesina.
- ¡Oye! – lo interrumpió una nueva voz.
- ¿Qué caraj…? – replicaba Jarek hasta que recibió un feroz golpe en el rostro.
El agresor era nada más y nada menos que el ciborg Lin Kuei Cyrax, su golpe hizo que el delincuente sin quererlo liberara a Jax.
- ¡Arrghh! ¡¿Por qué rayos te metes, maldito robot?!
- No dejaré que mates al mayor, tendrás que enfrentarte a mí también Jarek.
- ¡A mí me da lo mismo! ¡Los destrozaré a ambos!
Repentinamente una extraña visión sacudió al ciborg amarillo: veía como Jarek lentamente comenzaba a ser rodeado por un extraño aura de diferentes colores alternando entre verde, rojo y negro, sus ojos por momentos se tornaban completamente rojos, parecía una criatura proveniente del más terrible de los infiernos. Jax parecía no dar muestras de ver eso pero Cyrax sí, el demente Black Dragon con su aspecto diabólico atacó con toda su furia…
Y ahí fue cuando el ciborg Lin Kuei abrió los ojos.
- ¿Pasó algo Cyrax? – preguntó Stryker tras ver como su compañero se despertó sobresaltado, Jax también se sorprendió por su reacción.
- ¿Qué?... ah… Stryker… no… no pasó nada… solo una pesadilla… - se excusó él.
- ¿Qué soñaste?
- Más que un sueño o pesadilla fue un recuerdo, cuando Jax y yo capturamos a Jarek en la cárcel abandonada. ¿Recuerdas eso Jax? – se dirigía ahora al mayor.
- ¡Como olvidarlo! ¡En este momento debe estar usando dentadura postiza por el golpe que le di en su horrible cara! – reía Briggs.
- Que curioso, yo en mi sueño recordé cuando protegía a Sonya de ese bastardo de Kano. – comentó Kurtis.
- ¿Por qué no sueñan cosas normales, como ganar la lotería, estar en la cama con una supermodelo o partirle la cara a un político? Digo… - agregaba Jax molesto por tener que oír sobre eventos pasados.
- Yo que tú no me lo tomaría tan a la ligera Jax, no creo que por casualidad haya tenido ese sueño. – replicaba Cyrax.
- ¿Qué estás diciendo?
- Sub-Zero nos contó que antes de pelear contra Frost, Noob y Smoke tuvo un sueño precisamente sobre eso… había visto lo que iba pasar antes de que pasara…
- ¿Cómo una premonición? – acotó Stryker.
- Exacto, quizás mi sueño signifique algo.
- Pues no creo que Jarek pueda fugarse de la cárcel de máxima seguridad a la que fue enviado y menos que pueda venir hasta aquí, Cyrax.
- No digo que sea exactamente eso lo que vaya a ocurrir, pero quizás tenga relación con otra cosa.
- Mira, esta charla ya me está dando miedo, ya está por amanecer así que mejor que nos pongamos a reparar el helicóptero y poder irnos de una puta vez de aquí. – se levantó el mayor dejando mudos a sus compañeros.
Tal como había dicho él, ya el sol paulatinamente se asomaba, la noche comenzaba a ceder pero no por eso el frío el frío dejaba de ser crudo y violento. Sonya y Sareena salieron de su habitación casi al mismo tiempo que Jax y los demás.
- Jax, creo que sé quién averió el helicóptero… - se dirigió rápidamente Sonya a su superior.
- ¿Ah sí? ¿Quién?
- Frost.
- ¡Ustedes no se dan por vencidas con ella! – le recriminaba Stryker. – Creí que ya la habías perdonado Sonya.
- Sí, pero se supone que los centinelas, quienes vigilan el templo desde lo más alto, no tendrían problemas en avisar si ven a algún extraño acercándose al vehículo. Solamente un Lin Kuei se acercaría sin levantar sospechas ya que los centinelas obviamente pensarán que ese ninja lo enviaron ahí por un motivo… y Frost fue la última persona que salió afuera, justamente unos minutos antes de que nosotros nos dispusiéramos a volver.
- Vaya, eso suena bastante convincente y tiene sentido. – Comprendió el mayor Briggs - Aunque no creo que sea conveniente apuntar a Frost directamente, creo que por un parte ustedes pueden tener razón pero también ustedes desconfían mucho de ella y por eso es la primera sospechosa.
- Es imposible que Frost lo haya hecho. – se interpuso el gran maestro Sub-Zero, quien se acercaba tras escuchar la charla que difamaba a su alumna.
- ¿Por qué no Sub-Zero? – hablaba Sareena. - ¿No oíste lo que dijo Sonya? Si los centinelas…
- Están muertos, Sareena. – respondió cortante el ninja azul.
Todo el grupo que petrificado por la respuesta tajante, solo fue cuestión de varios segundos para que uno finalmente quebrara el silencio y ese fue Cyrax:
- ¿Muertos?… ¿pero cómo?
- Cold los halló sin vida, al parecer fueron asesinados unos momentos antes de que ustedes llegaran aquí.
- Eso no importa, no nos dice que Frost no lo haya hecho, quizás ella los mató. – respondió molesta Sonya, parecía desesperada por ver caer a la cryomancer.
- No, los golpes que los mataron eran muy potentes, uno tenía el rostro destrozado y otro varios huesos rotos junto con moretones en todo el cuerpo conozco a Frost y ella no tiene tanta fuerza para hacer eso, además otro estaba carbonizado hasta los huesos… y hasta donde yo sé Frost no tiene poderes de fuego.
- ¿Scorpion? ¿O Shang Tsung y sus calaveras de fuego? – preguntó inmediatamente Cyrax.
- Dudo hayan sido ellos, da lo mismo ya que queda claro que el punto es que Frost es inocente de eso.
Sonya y Sareena tuvieron que conformarse de mala gana con la respuesta. Finalmente Jax les recordó a sus compañeros la idea de salir a reparar el transporte aéreo para irse por lo que sin perder tiempo se pusieron sus abrigos y se prepararon, daba la casualidad que la ninja de cabellos de hielo apareció también, por supuesto ignorando que hace minutos era considerada sospechosa.
- Buenos días maestro. – se arrodilló Frost ante Sub-Zero.
- Buenos días Frost. Llegas justo, Jax y los demás van a ver si pueden reparar el helicóptero, acompáñanos.
Los cuatro soldados estaban listos para salir, el gran maestro, escoltado por su aprendiz, la mujer demonio y la dama de hielo estaban cerca para ayudar en caso de que hiciera falta.
Todos estaban tranquilos, excepto Sub-Zero y Cyrax, quienes nuevamente se habían vuelto serios, otra vez los rostros de preocupación se hacían presentes. Con ojos tristes Sareena se acercaba nuevamente al hombre del medallón del Dragón.
- ¿Sub-Zero, estas bien?
Pero el ninja azul no contestaba, se quedaba mirando alrededor: las paredes, el suelo, el techo, a la gente que lo rodeaba. Por un segundo Sub-Zero y Cyrax fueron un mismo ser, ambos tenían extrañas sensaciones y presentimientos, ambos sentían una presencia maligna cerca… ambos oyeron un sonido raro, un sonido metálico, como el de un mecanismo abriendose, apenas lo sintieron en realidad, ninguno de los demás Lin Kueis y los miembros de las fuerzas especiales parecieron advertirlo… ambos gritaron al mismo tiempo…
- ¡ABAJO!
Todos sin pensarlo se arrojaron al suelo, una de las paredes estalló con una fuerza tremenda, escombros volaron en todas las direcciones y una gruesa nube de polvo encegueció a todos los presentes. Todos los presentes se asustaron ante el repentino ataque, la confusión reinó brevemente en el lugar.
Sub-Zero fue el primero en levantarse, con enojo vio como la nube de polvo comenzaba a disiparse revelando una figura: un hombre cubierto con una armadura roja, un ciborg. Caminaba tranquilo, a paso lento pero con aire de superioridad mientras miraba fijamente al gran maestro Lin Kuei.
- Hola Sub-Zero. – dijo el intruso con una voz siniestra, que sonaba aún más siniestra a través de su máscara.
- ¡Sektor! – respondió sorprendido y enojado el gran maestro.
- El mismo. ¿Pensabas que no iba a regresar? ¿Pensaste que había olvidado que me quitaste lo que me pertenece?
- ¿Lo que te pertenece?
- ¡El Lin Kuei! El clan que debía ser mío… y tú me lo quitaste junto con el medallón del Dragón.
- Te derroté y gané todo justamente Sektor, no puedes venir a reclamarme algo que has perdido…
- Has tenido suerte, te subestimé y eso me costó la victoria, pero ahora soy más fuerte que nunca, te destruiré... a ti y a tus amigos.
- ¿Así que quieres atacar al maestro? – se metió Cold. - ¿Tú y cuantos más?
- No creerán que vine solo… - contestó burlón el ciborg rojo.
Como por arte de magia, más de 30 ciborgs se hicieron visibles, Sub-Zero y todos los demás enmudecieron ante la escena, ante la cantidad de enemigos que habían venido a dar batalla. Jax, Stryker, Sonya y Cyrax miraban con furia al ex Lin Kuei pero él los miraba riéndose.
- ¡Les presento… al clan Tekunin! – anunció Sektor. - ¡Ataquen!
Los ciborgs obedecieron a su líder y se lanzaron listos para destruir a sus enemigos, los soldados Lin Kuei salieron a su encuentro, también los soldados de las fuerzas especiales se unieron al combate. Como era de esperarse Sektor fue directamente contra Sub-Zero, el gran maestro esquivó un golpe de su rival cibernético, que mostraba toda su furia y su objetivo de tomar el control del clan de asesinos. El ninja de hielo contratactó con un puñetazo directo al rostro de su enemigo, pero este ni se mosqueó, el, parecía que el ataque no lo afectó para nada.
- ¿Eso es todo lo que tienes Kuai Liang? – se burlaba su enemigo.
- Ahora verás Sektor. – contesó el ninja concentrando su poder de hielo en sus manos.
Sub-Zero le dio una feroz paliza al ciborg rojo, él lo recibía sin resistirse, los golpes parecían picaduras de mosquito para él aunque no podía ignorar una sensación de frío entre golpe y golpe. El gran maestro quedó agotado y el traicionero ex Lin Kuei lo agredió sin piedad, sus puñetazos y patadas dolían mucho más por el metal que lo recubría.
Y mientras tanto, los aliados del ninja azul hacían lo que podían frente a los soldados del Tekunin. Cold y Frost usaron sus poderes congelantes para destruir a algunos de los aliados de Sektor, Sareena desenvainó su cuchilla que llevaba siempre y de un golpe decapitó a un ciborg que se le venía encima. El mayor Briggs se vio bajo el ataque de un Tekunin bastante poderoso, el militar golpeaba con sus brazos de metal al ser mitad hombre y mitad maquina pero apenas le hacía daño.
La teniente Sonya Blade, al ver a su superior y amigo en problemas acudió en su ayuda, el mayor no conseguía derrotar a su enemigo, quien se defendía muy bien.
- ¡Estos desgraciados sí que son duros! – exclamaba furioso Jax.
- Distráelo Jax, yo me encargaré. – le hablaba su compañera acercándose.
Haciéndole caso a Blade, Jax nuevamente se arrojó contra la máquina, lo atacaba en todo el cuerpo y aun así el condenado no se inmutaba y de una feroz patada derribó al militar. El Tekunin se acercó amenazadoramente a Jax, tanto estaba fijado en él que no oía que la teniente Blade se acercaba, agil y silenciosa como un gato.
Antes de que el enemigo diera el golpe final, Sonya saltó sobre él, enganchando sus piernas en el cuello del ciborg.
- ¿Lo ves Jax? La mejor táctica contra estos es golpear en las partes vitales, las partes que no están protegidas por la armadura… ¡así! – explicó ella al mismo tiempo que giro la cabeza de su rival con sus piernas, el cuello del ciborg crujió de un modo escalofriante.
Cyrax se vio rodeado por tres enemigos, uno al frente y los dos a cada lado. El ciborg dorado no se preocupó, ya había peleado contra rivales más numerosos y más poderosos.
- ¿Quién quiere ser el primero? – desafió él.
El ciborg enfrente de él fue el primero en atacar, error fatal ya que antes de darle tiempo a algo Cyrax abrió su pecho saliendo de adentro una sierra circular que cortó por la mitad al osado enemigo.
Al ver lo acontecido, los otros dos rivales decidieron atacar al mismo tiempo, Cyrax consiguió eludirlos. Uno de los Tekunin no se detuvo y le lanzó una patada que él pudo bloquear con una mano y con la otra ejecutó un golpe que le destrozó la pierna. El ciborg, ahora invalido, retrocedió y observó su pierna rota, cuando alzó la vista vio el puño dorado, fue lo último que llegó a ver ya que la puño literalmente atravesó su cabeza, Cyrax retiró la mano ahora manchada de negro y rojo. El Tekunin restante, como todo autómata, no sintió espanto ni miedo con lo visto y se preparó para concluir lo que sus compañeros comenzaron.
Cansado de la lucha Cyrax, golpeó a su enemigo en el cuello, aprovechando la distracción del Tekunin con su herida, abrió otra vez su pecho pero esta vez sacando un dispositivo de forma circular: una bomba.
- Esto me lo enseñó Stryker. – concluyó el ex Lin Kuei y le dio a su rival tal golpe en el vientre que enterró su mano dentro del estómago y luego la saco… sin la bomba.
Se alejó unos pocos pasos para ver como su enemigo era volado en pedazos al activarse el explosivo, dejando únicamente intacta la mitad inferior, de la cintura para abajo.
El ex policía Kurtis Stryker se defendía como podía, con sus manos, con sus piernas, con sus tonfas y hasta con sus armas de fuego. Un Tekunin quiso destrozarlo, el militar lo esquivó y lo derribo con un puñetazo en el pecho, luego en el suelo lo remató pisándole la cabeza y quebrándole el cuello siguiendo el consejo de Sonya, no terminó de despachar a un enemigo y enseguida se le abalanzó otro. Stryker recibió algunos golpes pero no era nada comparado con los que sufrió en peleas anteriores y pudo vencer a su rival golpeándolo en la cabeza con uno de sus tonfas.
Un tercer villano hizo aparición, tenía un aspecto más amenazante y se lo veía más preparado para combate, incluso hizo algunas poses de pelea para asustar a Kurtis:
- ¡A la mierda con esto! – gritó cansado Stryker desenfundando una de sus pistolas y disparándole al Tekunin en la cabeza, dejándolo en el suelo sin vida, para asegurarse agarró una granada de su cinturón, le quito el seguro y lo arrojó encima del ciborg, se fue caminando ignorando la explosión y los restos calcinados volando por todas partes.
El gran maestro Sub-Zero cayó al suelo con varias heridas en su cuerpo, pudo divisar de cerca a su adversario, quien se acercaba a paso lento.
- No te has vuelto más fuerte Kuai Liang, creí que me darías más batalla. – se burlaba Sektor.
- Realmente has estado entrenando. Has mejorado mucho desde la última vez, pero yo tengo la fuerza y poder del medallón del Dragón. – contestaba furioso el cryomancer haciendo gala del medallón que colgaba de su cintura.
- ¡Ese medallón debía ser mío! ¡Y va a ser mío! – gritó furioso el ciborg rojo alzando su puño para matar a su antiguo compañero Lin Kuei.
Cold, Frost y Sareena vieron lo que ocurría y estaban listos para intervenir, Sektor estaba por acabar con Sub-Zero, el ninja azul veía el puño rojizo venir hacía su rostro, pero algo lo detuvo…
- ¿Qué demo…? – expresó confundido el líder Tekunin mirando su brazo, que ahora estaba siendo sujetado por una mano plateada.
- No permitiré que mates a Sub-Zero, Sektor. – le decía una nueva voz metálica.
- ¡Smoke! – contestaron al mismo tiempo los líderes de ambos clanes, del Lin Kuei y el Tekunin.
En efecto era él, Smoke, quien había sido reactivado por las fuerzas especiales, quien había sido manipulado por villanos, el viejo amigo de Sub-Zero, el ninja de humo, Smoke.
- ¡Smoke, despertaste! – decía Sub-Zero levantándose, ver a su amigo de nuevo lo revitalizó.
Todos los aliados de Sub-Zero miraban sorprendidos la escena, sobre todo Cyrax y sus compañeros. El ciborg de plata tomó fuertemente la mano de Sektor para evitar que dañara a su amigo.
- Has cometido un grave error al venir aquí y atacar, Sektor. – hablaba secamente Smoke.
- El error lo estas cometiendo tú al querer detenerme Smoke, sal de mi camino o te haré pedazos, no eres rival para mí. – contestó el ciborg rojo apartando el brazo del recién llegado.
Los amigos del ninja de hielo y los demás miembros del clan miraban fijamente lo que ocurría. Sektor al contemplar que Sub-Zero aún conservaba a los suyos decidió reunir a su fuerza.
- Soldados, vuelvan aquí. – ordenó Sektor solo para darse cuenta de que ya no quedaba nadie, todos los aliados que traía con él fueron destruidos por los Lin Kueis y las fuerzas especiales.
- Parece que estas solo ahora Sektor. – hablaba Sub-Zero.
- No me importa, puedo destrozarlos a todos yo solo. Solo traje a una parte de mi clan, el resto aún espera mis órdenes.
Kuai Liang se dirigió a su clan, al igual que la vez pasada les ordenó que no intervengan en el combate, que era algo personal entre él y el Tekunin.
- No se preocupen, yo puedo contra él, no es necesario que se metan ustedes. – les ordenaba el gran maestro, con dolor los ninjas aceptaron la orden.
- Puedes decirles a tus amiguitos de las fuerzas especiales que te ayuden, tengo viejas deudas con ellos también. - amenazó el ciborg color sangre.
Kuai Liang no quería pero no pudo detener a sus amigos, quienes vinieron listos para la lucha: Sareena, Cold, Frost, Jax, Sonya, Stryker, Cyrax y Smoke no iban a dejar a su compañero solo, ellos conocían la terrible fuerza de Sektor y sabían que entre todos podrían ponerlo fuera de combate.
- Te doy una última chance Sektor, vete de aquí si no quieres salir lastimado. – lo amenazó Sub-Zero.
- Ya te dije que no importa cuántos sean, los destrozaré a todos. – se preparaba el traicionero ex Lin Kuei.
Todos se pusieron en pose de combate, Jax fue al primero en atacar, golpeó con todas sus fuerzas contra Sektor,para sorpresa del mayor su enemigo bloqueó el puñetazo solo con una mano.
- Ya no soy el de antes Briggs, ahora soy más poderoso que nunca. – reía Sektor preparado para golpear.
El Tekunin le dio un terrible puñetazo en el pecho a Jax, el corazón del mayor por unos segundos se olvidó de latir, un ardor enorme paralizó al militar y lo dejó indefenso, otro golpe a terminó de derrumbarlo, moribundo ante la mirada atónita de Sonya y Stryker, gotas de sudor invadían la frente de ambos.
- ¿Y bien, quien quiere ser el siguiente? – preguntó el infame.
Cyrax se mantenía serio, pero no podía dejar de recordar ese sueño, mejor dicho ese recuerdo. Ese recuerdo en donde veía al ahora encarcelado Black Dragon Jarek rodeado de energía extraña… la misma energía que aparecía ahora envolviendo el cuerpo de Sektor….
- ¡¿QUÉ?! – pensaba incrédulo el ciborg dorado, por unos segundos vio a su ex compañero Lin Kuei envuelto en esa aura roja, verde, negra por momentos, pocos segundos, muy pocos pero los necesarios para verlo claramente.
El Tekunin rojo repitió su irónica pregunta, todos se miraron entre ellos, como preguntándose quien será el siguiente en atacar. Sonya y Stryker se miraron, sin decir una palabra ambos se pusieron de acuerdo, ambos reaccionaron y ambos fueron al encuentro de Sektor.
Fin del tercer capitulo.
Bueno, tal como había dicho, en este capítulo comienza la acción con la aparición de Sektor, más fuerte y sádico que nunca, y un Smoke que vuelve a estar con los buenos; pero aún faltan mucho más, esto es tan solo el comienzo. Esa extraña energía que ve Cyrax tiene su explicación pero será más adelante.
Bueno, sin nada más que agregar, hasta el próximo capítulo.
Ale93371.
