Capítulo 5: Imparable
El brazo de Sektor sangraba una mezcla de aceite negro y sangre roja, el dolor del corte que le provocó su antiguo compañero Cyrax era enorme pero él ya conocía el dolor, podía aguantarlo, además el odio y enojo que aumentaba en su mente lo distraían del dolor.
Cyrax y Smoke estaban tranquilos, tenían que concentrar todo su poder para la batalla venidera, no debía haber lugar para los nervios y las dudas. Los ciborgs plateado y dorado conocían a fondo a Sektor, sabían que no era un enemigo que había que subestimar, al contrario ahora parecía ser mucho más peligroso de lo que nunca había sido.
- Bien… ya llamaste mi atención Cyrax… - hablaba Sektor caminando lentamente hacía sus enemigos.
- Sektor, tu locura acabará aquí.
- Fuiste un gran amigo mío Cyrax, es una pena que el tiempo nos haya hecho enemigos, les advierto a ti y a Smoke que no tendré piedad alguna.
- Yo te digo lo mismo. – contestó Smoke.
Ambos ciborgs atacaron al unisono, cada uno lanzaba un golpe por su lado, increíblemente Sektor detuvo los puños con sus manos como si nada. El Tekunin abrió su pecho y un pequeño misil impactó contra Smoke haciéndolo volar varios metros. Otro misil fue directo a Cyrax pero el ex Lin Kuei pudo evadirlo y lanzar una red de energía verde a Sektor.
El malvado no podía moverse, se resistió y luchó en vano por liberarse, sin desperdiciar la oportunidad de oro Cyrax comenzó a golpearlo con toda las fuerza que su cuerpo cibernético le permitía. A diferencia de Stryker, Sonya y Jax, los ataques de Cyrax si parecían hacer daño al temible oponente.
Finalmente la red desapareció devolviéndole la movilidad al líder Tekunin, quien de una patada quebró una de las piernas del ciborg amarillo. Cyrax cayó al suelo dolorido y apenas podía levantarse, literalmente no sentía su pierna. Sektor se dispuso a acabar con él cuando de repente algo pareció golpearlo, el ataque fantasma se repitió varias veces, el ciborg rojo tambaleaba por los golpes, lo primero que hizo fue mirar adonde había quedado derrotado Smoke, para comprobar que ya no había nada.
- Maldito… - pensó mientras se relajaba y concentraba su oído para atrapar a su enemigo invisible.
Un leve sonido pareció advertirlo y esquivo el ataque, apunto con su brazo al aire y activó el lanzallamas. Unos gritos rompieron el silencio, entre el fuego se hizo clara la figura de Smoke, las llamas no parecían afectarlo mucho en su movilidad pero obviamente el dolor y el calor eran insoportables.
- Te atrapé Smoke, ya me había olvidado de tu habilidad para hacerte invisible. – habló el ciborg rojo listo para disparar otra llamarada hasta que una sensación de frío invadió sus pies.
Miró hacía abajo y se encontró con que sus pies estaban congelados, "soldados" al suelo blanco, giró su cabeza y vio a Sub-Zero, Sareena y Frost cerca, Cold había quedado con los demás Lin Kueis.
- Bien Sektor… – expresaba el gran maestro Lin Kuei. – Ya que tienes tantos deseos de pelear conmigo te complaceré.
- Me sorprende que aún quieras pelear, después de ver lo que les hice a tus amigos creí que cambiarías de idea.
Los tres Lin Kueis se arrojaron contra el líder Tekunin, Sareena fue la primera en atacar desenfundando su gran cuchilla que llevaba siempre en la cintura, Frost la siguió con dos dagas de hielo en sus manos pálidas. Con su brazo rojo Sektor bloqueó la cuchilla metálica de la mujer demonio y la golpeó en pleno rostro, la pobre mujer no pudo evitar un terrible rodillazo en su estómago.
Sareena se dobló con las manos en su vientre, sentía un líquido espeso llenarle la boca y no se contuvo, el malvado ciborg se contentaba viendo a su contrincante vomitar y tomó la cuchilla que esta soltó.
- Como ex miembro de la hermandad de la sombra esperaba más de ti… ahora moriras. – dijo el infame con el arma listo para decapitar.
Frost le clavó sus dagas al Tekunin en uno de sus costados, otro chorro de aceite negro manchó levemente a la dama de hielo. Sektor la tomó del cuello y acercó su rostro cubierto al dela mujer del cabello turquesa.
- Se suponía que serías más suave con tus ataques. – le dijo en voz baja el ciborg a Frost.
- Lo siento, pero tenía que parecer real. No te olvides que cumplí mi parte saboteando el helicóptero de las fuerzas especiales, destruirás a Sub-Zero pero el Lin Kuei será mío.
- No te preocupes, no me olvidaré. Ahora es mi turno, te dolerá.
Sektor golpeó a Frost violentamente y la dejó en el suelo, Sareena se recompuso y pudo quitarle su cuchilla de la mano rojiza y hacerle un tajo en el pecho. Un segundo corte fue bloqueado y el hombre le quebró el brazo a la mujer demonio para luego con un codazo en el rostro dejarla inconsciente.
- Me queda uno… - decía Sektor satisfecho mirando al último contrincante, el hombre por el que había venido, el ninja de hielo Sub-Zero. – Prepárate Kuai Liang, me vengaré.
- Ven aquí Sektor. – dijo Sub-Zero empuñando su Kori Blade, una gran espada de hielo, con el filo y la dureza de una de verdad.
El gran maestro Lin Kuei hizo una barrida que derribó al ciborg Tekunin, aprovechando realizó un golpe fatal con su espada hacía el rostro de su enemigo, pero la estocada fue frenada por la manos metálicas. Con fuerza, Sektor pudo desarmar al Sub-Zero y se levantó velozmente para darle una patada en las costillas, el ninja azul escupió sangre ensuciando su máscara azul con manchas rojas. Sub-Zero contraatacó con varios golpes a la cabeza, pudiendo abollar la máscara de su adversario. Harto el Tekunin encendió nuevamente el lanzallamas de uno de sus brazos contra Kuai Liang .
Con velocidad Sub-Zero juntó sus manos y lanzó un rayo de hielo para contrarrestar las llamas. La fuerza del medallón lo ayudaba a superar el ataque de Sektor.
- ¡No podrás vencerme Sub-Zero, te voy a carbonizar! – gritó Sektor apuntando ahora con sus dos brazos, duplicando la llamarada.
A pesar de todo el esfuerzo del odioso ciborg, nuestro héroe conseguía superarlo. Durante esta duelo, algunos de los aliados del Lin Kuei estaban despertando: Sonya, Jax, Cyrax, Smoke y Frost ya se estaban levantando y mirando sorprendidos el singular combate entre los líderes de dos clanes.
- Ayudemos a Sub-Zero… - ordenó Jax lanzando un rayo purpura desde sus brazos cibernéticos.
Sonya, lo siguió lanzando sus espirales rosas y Frost también lanzo rayos congelantes contra el imparable Tekunin.
Los ataques de Sonya y Jax lograron distraer al enemigo y la ayuda de Frost le permitió a Sub-Zero ganar el duelo congelando al ciborg hasta convertirlo en una estatua de hielo.
- A ver si eso te detiene Sektor… - dijo con esfuerzo Sub-Zero, el combate lo dejó exhausto.
- Parecía imparable ese bastardo. – dijo Sonya.
- Sí, nos pateó el culo a casi todos. – agregaba Jax.
- Bueno, lo subestimamos un poco… ¿y Stryker?
Ante la pregunta Cyrax y Sub-Zero vieron a su amigo en el suelo blando que estaba tratando de levantarse ya despierto de su desmayo.
- Aquí estoy, no me vendría mal algo de ayuda. – habló el ex policía.
El ninja azul y el ciborg dorado fueron a ayudar a su compañero militar mientras que Jax, Sonya, Smoke y Frost reanimaban exitosamente a Sareena.
- ¿Estas bien Stryker? – le preguntó Kuai Liang.
- No tengo ningún hueso roto, pero el golpe en la cabeza me dejó muy mareado, todo da vueltas en mi cabeza.
- Es una contusión, pronto pasará, por suerte no es nada serio. – respondió Cyrax. – Ayúdame a levantarlo Sub-Z…
- ¡MIREN! – gritó Stryker señalando a Sektor.
El hielo que envolvía al villano comenzaba a ceder, nadie podía creerlo ya que lo habían congelado lo suficiente para pararlo por mucho tiempo. De un solo esfuerzo el ciborg rompió en pedazos su prisión helada.
- ¡Mierda, a este hijo de puta no se lo detiene con nada! – alertó Jax furioso.
El Tekunin contempló a Sub-Zero junto a Cyrax y Kurtis, una sonrisa se formó bajo su máscara roja abollada.
- Jejeje, tres pájaros de un tiro. – dijo abriendo su pecho del cual salió disparado un misil
- ¡CUIDADO! – gritó Cyrax.
Sub-Zero se adelantó y con sus poderes comenzó a formar una pared de hielo, pero eran solo segundos con lo que contaba para terminarla. El misil impacto contra el débil muro y los tres hombres salieron volando por los aires ya que el grosor no era suficiente para contener una gran explosión.
- ¡NO! – gritaron Sonya y Sareena mirando lo que le pasó a sus hombres.
Todos corrieron en dirección a los caídos. Ni el ciborg, no el militar, ni el cryomancer daban señales de vida, estaban completamente inconscientes con graves heridas en sus cuerpos.
- Kurtis… - decía Sonya.
- Kuai Liang… - decía Sareena
Sektor mientras tanto avanzaba lentamente, como si nada lo apresurara. Smoke y Jax furiosos fueron nuevamente a su encuentro, Sonya y Sareena esperaron un poco más y Frost quedó quieta, no quería seguir atacando a Sektor.
- Ya idiota, huye. No puedes contra ellos, estas muy malherido. – pensaba la joven cryomancer.
- Kurtis… - le hablaba la teniente Blade a su amante como si lo oyera. – Tú me protegiste contra Kano, ahora me toca a mí, te devolveré el favor.
Como si se pusieran de acuerdo la mujer demonio y la soldado se unieron a sus amigos en el ataque a Sektor a todo o nada. El ciborg estaba preparado para enfrentarlos uno a uno pero no todos juntos.
Un golpe de Jax al rostro, otro de Smoke al pecho, una patada de Sonya a la espalda y otro puñetazo de Sareena a la cadera, uno a uno todos de turnaban para derrotar al ciborg, que ahora apenas podía defenderse.
- Suficiente… - dijo Sektor, mientras comenzaba a lanzar misilies de manera aleatoria.
Todos se dispersaron para eludir los misiles que el líder Tekinin dispara victima de un frenesí asesino. Después de unos segundos se detuvo aunque todavía no cerró su pecho abierto.
- ¡Es suficiente por ahora… pero volveré, volveré con más soldados Tekunin y acabaré con ustedes! ¡Les daré un día de tregua, aprovéchenla porque los destruiré! – exclamó furioso el ciborg retirándose.
Dio unos pasos hasta toparse con el helicóptero de Jax, Sonya, Stryker y Cyrax, volvió a hablar:
- ¡Para asegurarme de que ustedes no se irán! – concluyó disparando un último misil.
El vehículo desapareció en una salvaje explosión, los trozos caían ardiendo derritiendo la nieve cercana. Tras realizar este horrible acto el Tekunin se teletransportó desapareciendo definitivamente.
- ¡MALDITO HIJO DE PUTA, VUELVE QUE TE VOY A METER TUS MISILES EN EL CULO! – gritó Jax al aire en busca de su enemigo rojo, rojo como estaba él ahora al ver su vehículo destruido.
- Cálmate Jax, ayúdame a llevar a Stryker dentro del templo, Sareena y Smoke ya están llevando a Sub-Zero.
El mayor aceptó y con su fuerza pudo ayudar a la teniente a llevar a Kurtis, malherido y desmayado como estaba.
El gran maestro y su amigo fueron llevados dentro del templo del clan, donde los trasladaron a un salón donde los curarían de sus heridas. Luego de eso Jax y Smoke fueron en busca de Cyrax, lo encontraron aún despierto aunque desvariando.
- El poder… la energía… la energía… demoniaca… - decía el ciborg dorado.
- ¿Qué estás diciendo? – le preguntaba Smoke confundido.
- Jarek… curado… Quan Chi… energía… aura roja…
- ¿Pero qué mierda…? – decía Jax consternado.
- Sektor… tiene… energía… Quan Chi… poder… demoniaco… - concluyó el ciborg apagándose.
Jax y Smoke se llevaron a Cyrax, sin poder sacarse de la mente las palabras: poder, Sektor, Quan Chi, energía. ¿Qué tendría que ver Sektor con Quan Chi? ¿A qué se refería con eso de "energía demoniaca" o "poder demoniaco"?
Mientras ellos pensaban sobre esto una inmóvil Frost miraba con ojos brillosos como los soldados Lin Kuei le quitaban el medallón del Dragón a su maestro y lo colocaban en un pequeño cofre.
- Esta es mi oportunidad, gracias Sektor. – Pensaba la joven con una pequeña sonrisa.
Fin del quinto capítulo.
Bien, les aviso que los próximos capítulos no tendrán prácticamente pelea alguna, por lo menos el que sigue.
No tengo nada para agregar así que hasta el siguiente capítulo.
Ale93371
