Capítulo 9: Despedida
Pasaron varias horas, la noche había llegado nuevamente. Todos descansaban en el salón principal. Sareena estaba con Sub-Zero, vendando una de sus piernas por la herida infligida por Quan Chi; Sonya y Kurtis estaban muy juntos y, frente a todos, comenzaron a besarse:
- ¡Eh, esto no es un hotel! – bromeaba Jax viendo la escena.
- Si Johnny viera esto… - agregaba Cyrax.
- ¿Pero qué…? ¿Me perdí de algo… ella no estaba con ese tal Cage? – preguntaba Smoke confundido.
- Digamos… que al final no éramos compatibles. – respondió orgullosa la teniente después del beso.
- Sonya, te olvidas que debería sancionarte a ti y a Stryker por lo que hicieron en la base. – le recriminó el mayor Briggs.
- Pero Jax…
- Lo siento Sonya…
- Vamos Jax… - se metía Kurtis. – ¿Tú nunca has hecho eso en la base con alguna compañera?
- No… jamás… - decía el mayor pero luego se retractó ante la mirada irónica de sus camaradas. – Bueno, una vez con mi ex esposa.
- No sabía que habías tenido esposa, nunca la mencionaste.
- Pues recuerda esta fecha Sonya, porque puede ser la última vez que la nombre. Bien, no daré parte a los más altos sobre lo que hicieron ustedes, pero no vuelvan a hacerlo allí, allí solo se trabaja, no se va a hacer hijos. ¿De acuerdo?
Ambos asintieron contentos de no recibir una sanción por manifestar físicamente su amor. En un momento Stryker se acercó a Cyrax y a Sub-Zero.
- Oigan, quería decirles algo. Al principio sonaba tonto pero con lo del sueño de Cyrax ahora creo que es verdad, tuve un sueño muy raro… soné que estaba en una desierto con esqueletos y yo llevaba otra ropa…
- ¿Y veías a RaIden con sus guerreros peleando contra las fuerzas de la oscuridad? – lo interrumpió Sub-Zero.
- ¿Y luego una luz blanca te encegueció? – seguía Cyrax.
- Sí, exactamente, ahora recuerdo que ustedes dos estaban allí… o sea… los tres tuvimos el mismo sueño en el que se venía una terrible batalla.
- El Armageddon, eso es lo que nos dijo una voz, Stryker.
- Sí Sub-Zero, lo recuerdo bien. Ahora viendo que Cyrax había tenido un sueño y era realidad. ¿Ustedes piensan que este sueño… sea una premonición?
- No lo sé, si llegara a ocurrir haremos lo posible para que no ocurra. – habló el ciborg ex Lin Kuei.
- Sí, y si ocurre no moriré sin pelear. – habló el gran maestro.
- Yo tampoco. – concluyó el militar.
El nuevo helicóptero de las fuerzas especiales arribó a la base sin problemas, los cuatro soldados se prepararon para salir afuera, el frío era más crudo a esa hora nocturna así que ni los abrigos servían para frenar el frío.
- Bien, en unas horas dejaremos este terreno helado y volveremos a Estados Unidos… por fin. – reía Stryker contento.
- Que lastima, ya me estaba acostumbrando al frío. – dijo Sonya.
Los soldados uno a uno comenzaron a despedirse del gran maestro Sub-Zero, de la mujer demonio Sareena, del discípulo Cold y del ciborg plateado Smoke.
- Adiós Sub-Zero. – lo saludaba Cyrax a su antiguo compañero.
- Cyrax… tú has sido un Lin Kuei… si quieres puedes volver…
- No, por ahora no, quizás más adelante lo haga, pero ahora estoy cómodo con las fuerzas especiales. Cuando termine todo esto volveré al Lin Kuei.
Unos soldados fuertemente armados recibieron a sus colegas, ellos tuvieron que identificarse igualmente.
- Mayor Jackson Briggs.
- Teniente Sonya Blade.
- Cabo Kurtis Stryker
- Cyrax. – contestó secamente el ciborg, el no necesitaba un puesto.
Los tres hombres y la mujer subieron al vehículo y este lentamente comenzó a elevarse, Sub-Zero y los suyos alzaban su mano en forma de saludo, aunque en el fondo sabían que volverían a verse.
- Se fueron. – dijo Sareena.
- Sí… Sareena…
- ¿Sí Sub-Zero?
- Escuchame, pronto vendrán tiempos oscuros así que… quiero que…
- No es necesario que sigas Kuai Liang, yo voy a cuidarme pero no por eso voy a dejarte, yo soy una Lin Kuei ahora y moriré como una Lin Kuei, no me refugiaré y eludiré el peligro, le haremos frente juntos.
Sub-Zero hizo un esfuerzo para no emocionarse por las palabras de su mujer y sin palabra más, la besó tiernamente en sus labios.
- Vaya… no esperaba eso Kuai Liang.
- Yo tampoco… fue algo repentino.
- Maestro… - se acercaba Cold. – volvamos al templo, usted necesita descansar de sus heridas.
- Es verdad. – habló el gran maestro. – volvamos.
Antes de regresar, el cryomancer dio una última mirada al helicóptero que se alejaba cada vez más, como si lo oyeran dijo dos palabras:
- Buena suerte.
Mientras…
Sonya, muy cansada apoyo su cabeza en el hombro de su amante, Stryker también estaba cansado pero soportaba el sueño, ya estaba acostumbrado a evitar caer en los brazos de Morfeo (dios del sueño de la mitología griega para el que desconozca). Cyrax y Jax miraban el paisaje nocturno sin más.
- Ah, mayor, hemos traído lo que nos pidió. – hablo uno de los pilotos del helicóptero sacando una valija plateada.
- ¿En serio? Genial… ¡Stryker!
- ¿Hum?
- Mira lo que trajimos para ti. – dijo el mayor Jax dándole el maletín. – Ábrelo, es el nuevo uniforme que usaras en las misiones, es de prueba pero seguro te irá bien.
Kurtis abrió con curiosidad y su rostro se volvió de piedra al ver el contenido: una campera negra con líneas azules, un pantalón y botas a tono, uno lentes transparentes y unos tonfas plateados. Una corriente fría invadió su cuerpo tras contemplar todo eso.
- ¡No puede ser! Es la misma ropa que en mi sueño. – pensaba Stryker incrédulo.
- ¿Estas bien Kurtis? – preguntó Sonya mirando lo inmóvil que estaba su amante.
- Sí, estoy bien, es un buen uniforme… muy interesante
Stryker no es el único sorprendido, también a Cyrax se le abrieron los ojos al ver la ropa en el maletín.
- Ah y Cyrax… - continúo Jax.
- ¿Sí?
- He estado hablando con el técnico de la base y dice que puede extraerte varias partes de la armadura, así puedes aunque sea parecer un poco más humano.
La idea no hizo bien al ciborg, ya que se imaginaba que quedaría como en el sueño, con una apariencia bastante extraña, pero no podía negarse a un procedimiento que podría hacerlo lucir más como humano y menos como robot.
- Que bien. – respondió sin animo.
El helicóptero siguió su marcha sin problemas, Kurtis y Cyrax se miraron entre ellos, Sonya y Jax obviamente ignoraban todo, ellos no tuvieron esa visión… sí, visión porque ya no era un sueño, mostraba completamente que algo oscuro iba a venir. La batalla del Armageddon sonaba muy siniestro y parecía ser un evento cercano, parecía que ya no quedaba tiempo.
Un evento de tal magnitud parece algo imposible de detener, pero para ellos no, si tuvieron esa visión era porque quizás pudieran cambiar el rumbo de la historia, quizás pudieran cambiar el destino, son simples guerreros pero seguramente podrán llegar donde ningún mortal ha llegado, usaran toda su fuerza y vitalidad para intentar frenar la carnicería venidera. No será una tarea fácil, pero contando con todos los aliados y el poder de Raiden y de los dioses antiguos todo es posible cambiar y obtener un mejor futuro.
FIN
Bien, y así termina mi fic, el fic más largo que escribí hasta ahora. Lo lamento si faltó acción y demás pero ya estaba muy cansado y cada vez se me hacía más difícil seguir la historia, por eso trataré de hacer menos peleas.
Gracias a por sus reviews, dejen reviews con sus opiniones y consejos, toda ayuda será bien recibida. Gracias y hasta pronto.
Ale93371.
