LOS PERSONAJES SON DE Stephanie Meyer Y LA HISTORIA ES DE MI AUTORIA.

ESPERO QUE LES ESTE GUSTANDO ESTA HISTORIA SI TIENEN ALGUNA SUGERENCIA PORFA ENVIENMELA EN LOS REVIEWS. ESTA HISTORIA NO ES SOLO MIA ES DE TODOS JEJEJEJE ADIOS MIL BESOS Y GRACIAS A LOS QUE ME ESCRIBEN MENSAJES NO SABEN LO ALENTADOR QUE ES ESO.

-buenos días puedo ayudarles?- dije cortésmente (gracias al cielo hoy era uno de esos pocos días nublados)

-buenas tardes- dijo la señora. – mi nombre es Elizabeth Masen y él es mi hijo Edward Masen.- dijo señalando al joven a su lado de cabello cobrizo, sonrisa angelical, ojos hechiceros los cuales no alejaba de mi rostro.

LOS MASEN

-Buenas tardes, mi nombre es Isabella Cullen- dije sin poder apartar la vista tampoco del joven de cabello cobrizo llamado Edward.

Al parecer la señora lo noto ya que se aclaró la garganta, apenada la mire nuevamente, ella llevaba una canasta con víveres pude ver y oler claramente que habían uvas, panes, vino tinto, atún y unas galletitas de avena.

-Buenas tardes, vivo a dos cuadras bajando pasando el parque- (dijo Elizabeth con una sonrisa amable.)- solo queríamos darles la bienvenida al vecindario.- dijo ofreciéndome la canasta.

- Oh, es muy amable de su parte, desean pasar? – dije mientras tomaba la canasta.

-¿No será un problema? – pregunto gentilmente Elizabeth.

-Por supuesto que no es un problema, adelante sigan- (me retire de la entrada he hice gesto de que siguieran si abandonar la puerta) –Perdonen el desorden es que aún no termino de desempacar- dije mientras con un pie corría una caja del salón.

-No por favor no te preocupes, es totalmente entendible debimos haber venido en otro momento.

- Oh no tranquila, por favor tomen asiento.- dije mientras señalaba el gran sofá blanco que compramos al mudarnos.

-Gracias, es un sofá muy lindo, y una casa realmente hermosa –dijo mientras ambos tomaban asiento.

-Gracias, lo escogí yo misma – señale el sofá

-Entonces tienes un excelente gusto querida. – y me ofreció una cálida sonrisa.

-Es usted muy amable – dije mientras tomaba asiento enfrente de ellos; Carlisle había escuchado la llegada así que decidió bajar a saludar, justo cuando llegaba a la base de la escalera la cual se veía sin ninguna dificultad, saludo en voz alta a la familia Masen mientras les brindaba una sonrisa cálida típicas de él.

Al llegar justo frente a ellos los saludo de mano sin quitar la sonrisa de su rostro, - por favor tomen asiento – dijo Carlisle en tono amable.

-muchas gracias, mi nombre es Elizabeth Masen y él es mi hijo Edward Masen somos vecinos y venimos a darle la bienvenida al barrio-

-Oh muchas gracias señora masen no debió haberse molestado-

-No fue ninguna molestia, tranquilo- Elizabeth mantenía una mirada y sonrisa cálida mientras su hijo no quitaba su mirada de mí, y yo debo decir que algo de él me llamaba la atención y eso era algo que no debía permitir ya que los humanos son poco duraderos.

-Quieren té – les pregunte, es lo acostumbrado entre humanos.

-Gracias no será molestia?-

-Para nada ya vuelvo- fui a la cocina e hice té para los cuatro ya que era extraño que no los acompañáramos, la comida tenía un sabor a tierra para nosotros pero habíamos practicado el no hacer caras para cuando tuviéramos que hacerlo frente a humanos. Volví a la sala con la bandeja y los tés Carlisle me miraba con un poco de pereza en los ojos al notar que también tendría que beber mientras yo ocultaba una sonrisa por su mirada.

Carlisle y Elizabeth platicaban amenamente y pude notar que Carlisle y Edward tenían una energía especial ya que se entendían perfectamente en todo y hasta con solo mirasen se comunicaban, eso me pareció extraño dado que Carlisle nunca se comunicaba con ningún humano de esa manera.

La conversación avanzo unos minutos más y los Masen se despidieron y marcharon de casa.

Que gente más encantadora ¿verdad Bella?

Si la verdad lo son y al parecer te cayeron muy bien verdad?

Si, son realmente agradables y sinceros, bueno que me iré ya a trabajar es tarde adiós pequeña cuídate.

Lo hare recuerda soy vampiro no me pasara nada.

Soy tu padre y siempre me preocupo pequeña adiós- y me dio un beso en la frente-

Si padre lo se adiós, entonces cuídate tú también -lo escuche reírse al salir.

Habían pasado dos semanas desde la visita de los Masen a casa, y yo ya había desempacado todo y organizado todo en su sitio, y la verdad ahora estaba bastante desocupada así que decidí salir de compras total tenía muy buen dinero y hoy afortunadamente era uno de los pocos días totalmente nublados de chicago, me puse un hermoso vestido negro de encaje ceñido al cuerpo hasta la pantorrilla de mangas cortas y unos zapatos delicados de tacón negros a juego, mi cabello iba elegantemente recogido en mi nuca.

Tome un pequeño bolso negro a juego y metí bastante dinero en el, le pregunte a Carlisle si quería acompañarme pero hoy estaba sumergido en uno de sus libros y lo quería acabar antes de su turno así que Salí sola de casa aventurándome en compra de algo que pudiera hacerme los días más llevaderos.

El pueblo era muy lindo y la gente iba elegantemente vestida y se saludaban los unos a los otros, yo era una desconocida para ellos pero todos sabían quién era yo y me miran expectantes ya que casi nadie me había visto antes, fue realmente incomodo como todos se hacían a los lados para que yo pasara y se me quedaban viendo algunos más lanzados me saludaban a lo que yo gentilmente les respondía. Los hombres no disimulaban sus pensamientos más pecaminosos hacia mí y bueno debo reconocer en parte ser un poco culpable ya que decidí ponerme este vestido que marcaba todas mis muy generosas curvas, si mi madre pudiera verme justo ahora se sentiría bastante orgullosa de que detuviera el tráfico del pueblo, pero decidí seguir adelante como si no pudiera oír lo que todos murmuraban.

Encontré una hermosa tienda de instrumentos musicales que llamo mi atención así que decidí entrar, una campanilla en el techo que sonaba cuando la puerta la tocaba al abrirse anuncio mi llegada, todos voltearon a ver y mis ojos captaron esa mirada que me perseguía desde hacía semanas unos ojos verdes esmeraldas en un rostro perfecto entre los humanos el cual se ilumino con una sonrisa al verme, pude ver que estaba acompañado por su madre y un señor que imagine podría ser su padre, camine dentro de la tienda y un joven que se notó bastante agitado a mi lado me recibió, cuando el joven por fin pudo pronunciar palabra Elizabeth se acercó a mí con su familia.

Isabella querida como has estado- saludo una amable Elizabeth

Bien señora Masen muchas gracias por preguntar y usted ¿cómo se encuentra?

Oh muy bien querida, pero dime Elizabeth no señora Masen.

Tratare es que es un poco difícil para mí jaja

Es una joven bien educada dijo el señor que la acompañaba- pero permítame presentarme soy el señor Edward Masen el esposo de Elizabeth y por supuesto el padre de Edward. – el cual me regalo otra sonrisa cuando lo vi a la cual le respondí; el señor Masen me extendió su mano como forma de saludo-

Un placer conocerlo señor Masen, soy Isabella Cullen

El placer es todo mío- y beso el dorso de mi mano-

Es usted un caballero- dije mientras me regreso la mano-

Y Bella querida que haces aquí? – me pregunto Elizabeth con una sonrisa

He venido a buscar algo que me ayude con mi soledad aquí- dije con una sonrisa

Bueno una joven tan hermosa y elegante como usted solo está sola si así lo desea- dijo muy amablemente el señor Masen.

En eso tiene usted razón – conteste cortésmente- prefiero la soledad que las amistades solo por atención

La entiendo completamente nada más vea como todos la miran – dijo el señor Masen con el ceño fruncido.

Oh está bien ya me he acostumbrado

Oh pero que descortés hemos sido usted debe estar apurada por favor siga con sus compras, nosotros solo hemos venido por un regalo para la hija de uno de mis mejores amigos en su cumpleaños- dijo el señor Masen

Tranquilos no me ralentizan para nada a veces es bueno hablar con alguien más que mi hermano jajaja- dije con una sonrisa

Bueno señorita Cullen si es así mi hijo podría ayudarle en eso es un buen hablador aunque ahora no lo ha demostrado mucho jajaja- dijo el señor Masen a lo cual Edward se sonrojo fue tan adorable

Ya lo creo señor Masen y le di una sonrisa a Edward la cual respondió y su corazón acelero.

Hasta luego familia Masen que tengan un lindo día- me despedí con una sonrisa cortes y una última mirada a aquellos orbes verdes del muchacho.

Fui en busca del vendedor para que me ayudara a escoger algo apropiado, mientras el joven me atendía pude escuchar lo que la familia Masen hablaba, el señor Masen decía que era la joven más hermosa que había visto, que pertenecía a una buena familia y tenía mucha clase y elegancia, Elizabeth por su parte decía que era muy madura para mi edad y que era una joven muy educada, Edward solo me miraba y asentía a cada cosa que ellos decían de mí, hasta que el señor Masen le dijo – hijo que esperas cortéjala antes de que alguien más se te adelante- Elizabeth asintió y le dijo a su hijo – Esa es la que quiero como nuera-

Yo solo pude sentirme mal porque sabía que eso nunca podría pasar, bueno nunca en una buena manera para Edward, así que me dedique al joven que me atendía y nada más.

Encontré un hermoso piano de cola blanco, me enamore de el con solo verlo, era buena en el piano pero mucho mejor con el Chelo era una lástima que aquí ya no tuvieran más así que acaricie el piano y me hipnotice por él, pude ver con mi visión periférica como Edward me observaba como si yo fuera lo que siempre espero, la otra mitad de él, opte por no mirarlo más y seguir admirando el piano, toque unas pocas notas de una melodía triste, el piano sonó perfectamente en toda la tienda y todos se me quedaron viéndome al tocar, me levante y di la dirección al vendedor lo compre y Salí de allí, ya no soportaba más miradas a la cuadra Edward me alcanzo y me sonrió nuevamente, me tenía obnubilada ese muchacho y no sabía que hacer al respecto.

-Hola de nuevo – me dijo

-Hola le respondí dulcemente

-No sabía que tocaras el piano tan bien- dijo con una media sonrisa que de haber tenido pulso me lo habría detenido-

-Solo un poco la verdad se me da mejor el Chelo, pero allí no había ninguno.

-Wou tocas más de un instrumento eres perfecta- esto último lo dijo más para el mismo, pero no pude evitar escucharlo

-Créeme Edward soy todo menos perfecta, la verdad me encuentro muy lejos de ser siquiera aceptable.

- Escuchaste eso? – me pregunto con algo de vergüenza y asombro

- Ha si y debo irme ya mi hermano se preocupara adiós Edward- dije y Salí caminando mas rápido.

- Espera dijo, déjame acompañarte a casa- me dijo con amor en su mirada creí ver.

No eso no me podía pasar a mí, no enamorarme de un humano NO.

-Gracias joven Masen pero no gracias- le dije cortante y enfatizando su apellido, lo cual me dolió en el alma porque una parte de mi quería que me acompañara quería que se quedara en mi vida por siempre, pero eso era algo que jamás podría pasar-

-Porque pregunto el aludido por mi comportamiento.

-Porque es lo mejor-Le dije seriamente sosteniendo su mirada-

Aléjese de mi joven Masen es lo mejor.

Lo mejor para quién? Pregunto con dolor en la mirada.

Para usted, siempre para usted. – le respondí claramente y separando cada palabra, eso me dolió profundamente ya que se cause dolor y eso era lo último que quería hacer, fui rápido a casa necesitaba a mi padre, necesitaba llorar pero no podía hacerlo deseaba tantos ser humana pero tampoco podía serlo.

Al llegar a casa cerré la puerta tras de mí y llame en voz alta y ahogada a Carlisle- PADRE- grite ahogándome en mis sollozos secos y cada vez más fuertes.

-Hija- llamo mi padre consternado acercándose a mí para abrazarme

-Dime que ha pasado hija? ¿Alguien te hirió?, ¿te lastimaron?

-No padre yo fui la que herí y lastime y me duele no sabes cuánto duele padre duele.

-¿Como que lastimaste? ¿A un humano?

-Si padre al mejor

-¿Qué hija porque?

-No en la forma en la que crees no como vampiro como mujer- y volví a sollozar, mi padre cada vez estaba más perdido y pedía una explicación-

Le explique lentamente lo que había pasado, aun nos encontrábamos en el suelo de la entrada, el solo escucho pacientemente lo que había sucedido y al final solo pregunto aunque sonó mas como una afirmación.

-¿te enamoraste de él verdad hija?

Yo solo pude asentir en su pecho entre sollozos, el me abrazo más fuerte me cargo y llevo hasta su alcoba me recostó en su cama y se acostó a mi lado y me abrazo y dejo sollozar todo lo que quisiera total ni el en ese momento tenía palabras para mí.

SIENTO MUCHO LA DEMORA PERO ME ENCONTRABA EN PARCIALES FINALES, AHORA SI SEGUIRE SUBIENDO MAS SEGUIDO ESPERO QUE DISFRUTEN EL CAPITULO EN GENERAL LA HISTORIA BESOOS! Y RECUERDEN DEJEN SUS IDEAS EN LOS REVIEWS ADIOS LA QUEIRO Y MUCHOS BESOS! XOXO!