"Capítulo 6
-¿¡pero estáis locos o qué?! ¿¡Acaso no pensáis que hacéis demasiado ruido y que mitad de la escuela vendrá aquí y estaremos rodeados?!- les preguntó ella furiosa, pero ya era demasiado tarde, la mitad de la escuela estaba allí presente, sacando fotos o videos de ese incidente.
-Oh no-susurró Lucy.
Todos estaban allí presentes, y ya estaban clamando para que hubiera más.
-¡Pelea, Pelea, Pelea, Pelea!-aclamaban todos los chicos reunidos en torno a Natsu, Lucy, Tori y Alex. Alex y Natsu estaban allí parados, mirando nerviosamente hacia todos lados sin saber qué hacer. Lucy estaba en la misma situación, y ni hablar de Tori, quién ya estaba rogando a Dios para que algo los saque de esa vergonzosa situación.
Para su gran suerte parece que escucharon sus plegarias, y Alexis hizo acto de presencia en el medio del montón. El pelinegro se acerca, y empieza a aplaudir.
-JAJA Muy bien bravo, veo que las clases de actuación están dando sus frutos, los felicito muchachos, ¡ahora todos ustedes lárguense, ya que aquí no pasa nada!-grita Alexis con un tono que hizo que a los presentes les diera miedo, por lo tanto todos deciden irse-Bien, ahora vayamos a otro lugar, así podremos charlar más tranquilamente-dice el muchacho.
Los cuatro caminan unos minutos hasta llegar a una parte de la escuela en donde casi se podría decir que era privada, por lo que muy pocos chicos circulaban por allí. Al llegar, Alexis se puso frente a los tres restantes jóvenes.
-Explíquenme… ¿en qué demonios pensaban cuando hicieron eso? ¿Qué no se dieron cuenta que atraerían la atención de casi toda la escuela?-le pregunta Alexis a Tori, Natsu, Lucy y Alex.
-¡Es lo que he intentado decirles a estos dos!-exclama Tori señalando a Alex y a Natsu-¡Pero no me escucharon, sobre todo Natsu que es un cabeza hueca y siempre hace las cosas antes de pensar!-dice Tori, dándole un golpe al pelirosa.
-¡Auch! ¡¿Por qué me culpas a mí si sólo intentaba protegerte?! ¡Es él quien tiene la culpa de todo!-exclama Natsu señalando a Alex.
-Y ahí vamos de nuevo… ¿¡Por qué me juzgas de esa manera si ni siquiera me conoces?!-le pregunta Alex a Natsu.
-¡Ya paren los dos!-grita Tori, haciendo que Natsu y Alex choquen sus cabezas entre sí.
-¡AUCH!-gritan los dos.
-¡A ver Natsu! ¿Por qué culpas a Alex? ¿Qué fue lo que hizo?-pregunta el pelinegro.
-¡Hizo que Tori sufra haciéndole escuchar no sé que demonios!-contesta el pelirosa.
-Eso no puede ser, conozco a Alex desde que ingresé al colegio, y no creo que haya hecho algo malo, menos con Tori que es su amiga-comenta Alexis-Pero a ver creo que la que tiene la última palabra aquí es Tori, así que adelante-dice el pelinegro dándole el permiso a la rubia.
-Gracias. Alex es mi amigo, Natsu, y no me hizo escuchar nada desagradable. Agradezco a Dios que haya sido él quien se presentó y no otro-responde Tori.
-Entonces… ¿todo fue un malentendido?-pregunta Lucy, quién no había articulado palabra alguna desde el incidente.
-Así es, Alex no tiene la culpa de nada, y esto le enseña a Natsu también a que debe escuchar primero antes de hacer cualquier otra cosa-responde Tori.
Natsu agacha la cabeza, apenado y avergonzado.
-Muy bien… entonces Natsu, ¿cómo se dice?-pregunta Alexis.
Natsu se acerca a Alex, y con sonrisa apenada levanta su mano en son de paz.
-Yo lo siento, me equivoqué, espero me perdones-dice Natsu. Alex le estrecha la mano.
-No te preocupes, amigo, sé que todo fue un desastroso malentendido, nada más-responde Alex.
Los cuatro quedaron ahí sonriendo entre sí, pero Alexis de pronto se percata del tiempo.
-Muy bien, toda linda la escena, todos felices y contentos, ahora regresemos a nuestra clase antes de que nos asesinen-dice Alexis en tono lúgubre haciendo que a los demás les de miedo. Entonces los cuatro juntos, y a paso apresurado, regresaron a sus deberes en el colegio.
MIENTRAS TANTO EN UN LUGAR MUY LEJANO…
Ya habían pasado dos días desde aquel extraño terremoto que llevó a cabo en Magnolia, la mayoría de la gente ya estaba recompuesta y lista para seguir con su vida, pero en cierto gremio de magos la preocupación crecía cada vez más ¿la causa? Natsu, Happy y Lucy desaparecieron sin dejar rastro, apenas después de que el terremoto haya cesado. Varios integrantes del gremio los buscaron por toda la ciudad, con la esperanza de que sólo se hayan trasladado debido al fuerte sismo natural, pero no obtuvieron ningún resultado. Se formaron tres quipos de tres integrantes cada uno para buscar en las afueras de la ciudad: uno estaba conformado por Erza, Mirajane y Cana; otro grupo era conformado por Gray, Juvia y Elfman; y en el último estaban Max, Warren y Alzack. Con esos grupos buscaron en las afueras de Magnolia, pero… nada, sin ningún resultado nuevamente.
El maestro no se quedó sentado esperando, también ayudo en la búsqueda, pero más que eso él tenía una sospecha de qué es lo que hubiera pasado. Había escuchado hace ya varios años, en su juventud, que en varios puntos de Earthland existían "portales", puertas a otros mundo, a otras dimensiones. Pero estaba más que claro que Ánima no se parecía en nada a ellos, puesto que estos portales aparecían y desaparecían aleatoriamente, y lo hacían en muchos puntos del mundo, cosa que era muy difícil saber su ubicación certera, al menos eso era lo que el maestro pensaba. Creía que estos "portales" se producían cuándo chocaban distintos frentes de magia, y el terremoto era uno de esos frentes. La propia magia de Earthland chocó con otro frente mágico, ¿pero cuál? Ésa era la interrogante del maestro.
Así pasaron varios días, los magos dejaron de buscar a los integrantes perdidos, pero eso no significaba que se hayan olvidado de ellos; al contrario creían fervorosamente que iban a regresar al gremio, sea como sea. Pero lo que nadie esperaba era que el propio maestro, Makarov, tuviera la respuesta para encontrar a Natsu, Lucy y al pequeño Happy.
-Atención mocosos, tengo algo importante que decir. Callaos y escuchadme atentamente, porque… hallé la forma de encontrar a mis hijos-anuncia Makarov mediante un micrófono, en el escenario donde Gajeel hacía sus horribles demostraciones de talento.
Todos se quedaron estupefactos al oír eso, pero después todos emitieron un grito de alegría al unísono, porque su propio y querido maestro haía encontrado la solución a sus problemas… nuevamente.
-Escuchen, lo que en realidad pasó es algo muy extraño, que sólo se da cada mucho tiempo aquí en Earthland: un portal dimensional se ha abierto en nuestro gremio, y por eso Natsu, Lucy y Happy desaparecieron, ése portal los llevó a otro lugar-dice el maestro. Todos quedaron en silencio al oír semejante cosa, al principio nadie creyó, por lo que Makarov se cabreó bastante y gritó mediante el micrófono, con un aura de furia que estremeció a todos.
-¿¡Acaso creen que yo bromearía en la situación en la que nos encontramos?! ¿¡Que bromearía con la desaparición de mis hijos?! ¡Jamás haría algo tan aberrante como eso, con ninguno de ustedes, porque a todos los aprecio de igual manera, nadie es más ni menos que el prójimo!-grita Makarov con su aura. Todos, aun con miedo, bajan la cabeza al oír las palabras de su maestro, quién ya se había calmado.
-No quiero que nadie más piense que esto es una broma, ¿quedó claro?-pregunta el maestro a todos. Todos asienten con la cabeza, aunque aún tengan miedo-Muy bien, entonces como decía ha aparecido un portal en Magnolia, más precisamente en nuestro gremio, y para traer de vuelta a Lucy a Natsu y a Happy deberán usar esto-dijo Makarov, mostrando una lácrima del tamaño de una cabeza.
-¿Una lácrima?-pregunta Erza.
-Así es, una lácrima que contiene Etherion, lo cual, si estoy en lo cierto, podrá abrir nuevamente éste portal que se abrió en nuestro gremio, el cual espero que siga abierto-responde el maestro.
-Pero, si ese portal sigue abierto, ¿por qué no hemos desaparecido al igual que como lo hicieron Natsu y compañía?-pregunta Macao.
-Eso es porque el portal se abrió debido a una acumulación y choque de tal magnitud entre distintos focos de magia, por eso creo que esta lácrima de Etherion tendrá el poder suficiente para abrir por un tiempo el portal, después de eso no sé qué más sucederá-responde Makarov-Muy bien, escogeré a Erza y a Gray para que vayan a buscar a Lucy, Natsu y a Happy, que verifiquen que estén bien y los traigan de regreso, ¿está bien?-pregunta el maestro.
-Por mí está bien-dice Erza con una sonrisa.
-Para mí también, traeré a ese cabeza hueca de Natsu, téngalo por seguro Abuelo-le dice Gray a Makarov, el cual esboza una gran sonrisa.
-Bien, tomen la lácrima, pero antes de nada todos deberán abandonar el gremio, para que no se produzcan accidentes. Por lo que he investigado sólo dos personas, con el poder que ofrece este lácrima, podrán viajar sin problemas. Si van más de dos personas… pues no sé qué ocurriría-comenta el maestro.
Erza toma la lácrima que está ofreciendo Makarov.
-Lo haremos, los traeremos, cuente con ello maestro-dice Erza con convicción.
Makarov sonríe por las palabras.
-Sí, sé que lo harán-comenta el anciano-¡Pero bueno, no se tarden mucho, quién sabe lo que estará pasando con ellos!-exclama-Los estaremos esperando hasta entonces-.
Erza sonríe al igual que Gray, todo el gremio abandona el edificio, dejando sólo al alquimista de hielo y a la maga de reequipamiento. Cada uno toma la lácrima de un extremo, y se concentran. Al cabo de unos minutos de silencio una fuerte luz envuelve a los dos magos, los cuales desaparecieron en el acto."
