SEGUNDA PARTE


Aclaro que la historia no es mía, sola la adapto a los personajes de Crepúsculo.


7.

BELLA

Así que cuando fui a la escuela el lunes, Rose estaba esperándome en mi casillero. Junto con Heidi y Gianna. No quería tratar con ello un lunes por la mañana. En realidad, siendo sincera, no quería tratar con ello, como nunca.

Especialmente después de escribirme mensajes con Edward la otra noche. Y especialmente después de besarle el sábado. Pensar en ello hizo que el calor surgiera en mis labios.

―Hola! —grita Rosalie, saludándome―. ¡Bella! ¡Ven!

Miro alrededor buscando a Edward, ya que me prometió que iba a ser el que tratara con esto, pero no está en ninguna parte. Por un momento, me pregunto si quizás se lo ha dicho, si ahora ella y sus amigas me están llamando para patearme el culo. Pero cuando llego, son todo sonrisas aún.

―Así que Gianna estuvo hablando contigo sobre cómo deberíamos ir a la peluquería después de la escuela —dice, sonriendo—. Su tía tiene un spa maravilloso.

―En serio, es maravilloso —concuerda Heidi ―. Y nos ofrece lo que queramos por un precio ridículo.

― ¡Vaya! —Digo, lentamente, girando la combinación de mi casillero y tratando de buscar tiempo—. Suena genial. —En realidad no, dado que los spas me intimidan. No es que haya estado alguna vez en uno. Pero por lo que he visto en la televisión, parecen muy de lujo.

—Puedes venir —dice Gianna, no verdaderamente emocionada por lo que suena. Sus manos están volando por encima de su teléfono mientras alguien le textea.

—Bueno, eso es muy amable —digo. Estoy a punto de inventar excusas sobre por qué no puedo ir cuando veo caminando por el pasillo a Edward.

Nuestros ojos se encuentran, y las chispas vuelan desde los míos hasta los suyos. Sé que suena completamente sobre dramático, pero es verdad. Sus cejas se alzan, cuestionando, como, ¿qué diablos haces hablando con Rosalie? Y yo le doy una mirada, como, no te vi aquí.

Él tiene que hablar con Rosalie en privado, y no mientras está de pie en mi casillero. ¿Quién sabe lo que esta chica va a hacer? Si ella decide ir a correos, la última cosa que quiero es estar a una corta distancia de su ataque.

— ¿Así que vas entonces? —pregunta Heidi. Me doy cuenta que se me olvidó inventar una excusa.

—Um, bueno...

— ¡Está decidido! —dice Rosalie, saltando y aplaudiendo con las manos—. Nos veremos después de la escuela frente a las puertas del gimnasio. —Ella se acerca y toma un mechón de mi cabello, rizándolo. Arruga la nariz—. Tienes que conseguir destacar definitivamente.

Y luego las tres están charlando acerca de los diferentes tipos de mechas que pueden conseguir, papel de aluminio total o no, y cómo una limpieza facial regeneradora es mejor que otra. Me doy la vuelta para mirar a Edward, y cuando le detecto, está en el otro lado del pasillo de primer año, hablando con Emmett. ¿Emmett? ¿Qué mierda? Me pregunto si le está diciendo sobre lo que pasó. Pero por lo que puedo ver, los dos se están riendo, como viejos amigos, mi corazón se hunde en mis zapatos.

—Vamos, —dice Rosalie, agarrando mi mano—. Ven con nosotras a la entrada.

Y antes de que pueda protestar, ella me arrastraba por el pasillo detrás de ella.

Paso la mañana esperando que Edward me escriba, aunque sé que es probablemente una ridícula esperanza. Está resultando ser un idiota, como cualquier otro chico que he conocido. Debería haber hecho algo mejor que creerle cuando dijo que se ocuparía de todo. Es obvio por la forma en que estaba actuando con Emmett que no tiene intención de hacerlo.

En el almuerzo, lleno mi bandeja de ensalada y una manzana en la fila de almuerzo, y luego miro alrededor de la cafetería, sin saber dónde sentarme. Veo a Rosalie en una esquina, presidiendo la corte en su mesa, pero ella no me ve. Emmett no está allí todavía, y tampoco Edward, y además me di cuenta de no quiero estar sentado con uno de ellos.

Así que cuando Alice grita: — ¡Hey, Bella! ¡Por aquí! —Agradecida voy tropezando a la mesa frente a ella y Tanya.

— ¿Qué pasa? —dice Alice—. ¿Cómo estuvo tu fin de semana?

—Estuvo bien —digo, abriendo mi Coca—Cola Light y con la esperanza de que no pida demasiados detalles. Tengo la sensación de que no va a pensar que es lo mejor que esté saliendo con Edward y Rosalie. Y, honestamente, está probablemente en lo cierto.

— ¿Hiciste algo divertido? —pregunta Tanya.

—No realmente. —Me encojo de hombros.

Y luego, de la nada, Rosalie se pone de pie y empieza a gritar mi nombre. En serio, gritando al otro lado de la cafetería.

— ¡Bella! —Grita—. ¡Bella, estamos sentados aquí! —Gianna y Heidi levantan la vista de sus teléfonos móviles, dándome semi saludos, y luego vuelven a enviar mensajes de texto.

Las bocas de Alice y Tanya se abren al unísono.

—Por favor, dime que no te hiciste amiga de Rosalie Hale—dice Alice.

—Ella es tan súper-tóxica —añade Tanya.

—No soy amiga de ella —digo, dando un saludo a Rosalie y finjo que no puedo oírla, a pesar de que está gritando—. Sólo anduvimos un poquito este fin de semana.

— ¿Qué sólo anduviste un poquito este fin de semana? —Dice Tanya—. Tú no sales "sólo" un poco con Rosalie Hale.

—Lo hicimos, —digo, encogiéndome de hombros como si no fuera gran cosa—. Nosotros sólo, ya sabes, salimos y um, es probable que nunca volvamos a hablar.

— ¡Hola! —dice Rosalie. Me doy la vuelta y ahí está ella, de pie en la cabecera de la mesa, luciendo alegre. Se sienta en el banco junto a mí, luego se acerca y coge una zanahoria de mi ensalada y la hace estallar en su boca—. ¿Cómo es que no estás sentada con nosotras?

—Um, no estaba... Quiero decir, no era…

— ¿Estás evitando a Emmett? —Pregunta—. ¿Después de que te besó?

Abro la boca para protestar, ella pone los ojos como para que no ose negarlo.

—No tienes que preocuparte. Dejó la escuela temprano hoy. Algo que ver con su hermana mayor.

— ¿Su hermana mayor? —repito. Al otro lado de la mesa, la boca de Tanya y Alice están prácticamente en el suelo.

—Sí, ella da un montón de trabajo —dice Rosalie—. Como siempre, dentro y fuera de centros de rehabilitación y esas cosas. Su familia está completamente destrozados al respecto. —Ella toma a otra zanahoria.

—De todos modos, estamos diciendo de ir a Taco Bel. ¿Quieres ir?

—Um, no, gracias, — digo, resistiendo la tentación de preguntarle si Edward va, también—. No creo que debas estar metiéndote en problemas en mi segundo día de escuela.

Se encoge de hombros. —Cómo quieras. ¡Nos vemos después de la escuela! —Ella se gira, inconsciente de Alice o Tanya, quienes intercambian una mirada cuando ella ya se ha ido.

—Bueno, mira —dice Alice cuidadosamente —casi no te conozco.

—Y casi no nos conoces —añade Tanya—. Pero debes saber quién es Rosalie Hale...

—…no es el tipo de chica de la que quiere colgarte —termina Ali.

—Chicas —digo—. Confiad en mí, está bien. No voy a salir con ella.

Especialmente no después de que besé a su novio.

—Bien —dice Alice escéptica, intercambiando otra de esas miradas con Tanya—. Pero no digas que no te lo advertimos.

Cuando suena el timbre al final de la jornada, tomo los libros que necesito para la tarea y pienso en cómo voy a evitar toda esta cosa de la excursión al spa. Decido irme a casa y enviar un mensaje a Rosalie después diciendo que estoy enferma. Corro al aparcamiento de estudiantes y estoy a punto de entrar en el coche de mi madre, el que me prestó dado que tuvo el día libre, cuando alguien viene detrás de mí. Edward.

―Hola —dice. Tiene la misma gorra de beisbol que la otra noche y sus ojos azules parecen abatidos y sexis. Su cara está un poco descuidada, y lleva pantalones y una camiseta gris de manga larga, y tenis. Luce hermoso, y pienso en cómo se sintió besarlo. Pero estoy jodida. Demasiado jodida para dejar que mis hormonas se hagan cargo.

―Me tengo que ir —digo, golpeando el botón del llavero de control remoto para abrir las puertas del coche.

—Hey, espera, —dice él, caminando delante de mí—. ¿Qué está pasando? No me escribiste ningún mensaje.

—Ohh, no, —le digo—, no me eches la culpa. Tú no me escribiste ningún mensaje. Y estuviste en la sala de estudio.

—Tuve una reunión de fútbol —dice—. Y no, no te escribí después de que te vi hablando con Rose esta mañana.

—Hmm, —digo, cruzando los brazos delante de mí—. Eso fue antes de que tu y Emmett os hicieráis amigos del alma frente a su casillero.

— ¿Acabas de decir amigos del alma? —pregunta, el lado de sus labios tirando hacia arriba en una sonrisa.

— ¡No trates de cambiar el tema! —digo.

—Mira, —dice él—, pensé en esperar a que me dijeras cómo querías manejar las cosas. Te vi con Rose y luego yo y Emmett nos encontramos, y pensé que... No sé, tal vez no sea la mejor idea el decírselos.

No puedo creer que haya dicho eso. ¡Él quiere tener su pastel y comérselo también! Es tan típico, es casi triste.

—Una vez más, me voy —digo, tratando de dar un paso a su alrededor Pero recuerdo algo—. En realidad —digo— no.

— ¿Tú no qué? —pregunta Edward, viéndose confundido.

—No abandono. Voy a ir al spa con Rose.

— ¿Vas dónde con quién?

—Ya me has oído —le digo. ¡Ja! Él no es el único que puede tener un amigo del alma. O como se llamen en estos días. Tengo la esperanza de ver su cara contraerse con tristeza, pero en su lugar, está mirando por encima de mi hombro, alarmado.

— ¿Qué? —le pregunto, dando vueltas a su alrededor. Yo casi esperaba ver a Rosalie y a Emmett caminando a través del estacionamiento juntos, tal vez seguidos por Heidi y Gianna y algunos chicos del equipo de fútbol, listos para enfrentarse a mí y Edward acerca de nuestro beso. Pero no es una multitud furiosa lo que veo. Es sólo una persona. Un tipo. Jacob.

Está trotando por el aparcamiento, con sus piernas largas que cubre la distancia entre mi coche y él en unos diez segundos. No hay ningún lugar para ir. Ya me ha visto. Edward pasa por delante de mí, pero Derek no le hace caso, su mirada aterriza de lleno en mí.

—Hola, Bella, —dice— ¿Puedo hablar contigo?

Antes de que pueda responder, Edward da un paso hacia adelante.

—No —dice él, y su voz suena como una advertencia—. No puedes.


Holaaaaaaaaaa, que tal?

Este es el ultimo capitulo de la segunda parte.

Mañana subire el primer capitulo de la tercera parte, en esta misma historia tambien :)