Someone like you

Por Kaede Lu

Parejas:SasuxSaku, además de otras parejas

Clasificación:T

Resumen: Desganada, nerviosa, paralizada y bloqueada mentalmente (si es que sentir todo eso al mismo tiempo existe) me dirijo a mi nuevo asiento, al lado del insoportablemente atractivo Sasuke Uchiha.

Disclaimer: Naruto no me pertenece a mí, sino a Masashi Kishimoto-sama.

.

CAPITULO II
Sasuke Uchiha, mi héroe.

.

.

- ¡Ya llegué, mamá! – grité a mi madre tras entrar por la puerta de mi casa, de vuelta del colegio.

Ella sale de la cocina para saludarme.

- ¿Y qué tal te fue, Saku? – me pregunta.

¿Que qué tal me fue? Pues... ¡HORRIBLE!

Es mi primer día de clases, ¡al fin vi a Naruto! ¡KYAA! (lo único bueno que me pasó), inevitablemente me gusta Sasuke (a quien veré absolutamente TODOS los días de este interminable año) ¡y ya he recibido amenazas por parte de Karin!

- Mmmm... bien. – le respondo, tratando de omitir los "detalles". – Estoy en 10° B, con Ino y Hinata.

- ¡Con las chicas! – me dice, alegre – Y, dime... ¿viste a Naruto? – me pregunta con interés.

- Sí, mamá, también está en mi salón. – le respondo. Sonrío.

- ¿En tu salón? ¡Qué bueno! – me dice, alegre - ¿Y hay alumnos nuevos?

¿Qué si hay alumnos nuevos? Ni que lo digas…

- Sí, mamá... ¿te acuerdas de los hermanos de los que me habló Naruto? ¿Los que iban a venir?

- ¡Ah... ellos! ¿Y qué tal son? – me pregunta, inocentemente.

- Emmm, interesantes... – le digo, fingiendo simpatía.

Entonces mi madre me mira de forma desconfiada.

- ¿Pasó algo? – me pregunta, sospechando.

- ¡No, nada, ma! – le respondo – Oye, voy a cambiarme ¿sí? ¡Bajo en un rato! – le digo ya subiendo las escaleras hacia mi habitación, tras desaparecer como un rayo.

Los interrogatorios con mi madre son peligrosos... muy peligrosos. Nunca sabes cuándo comenzará sus insinuaciones acerca de Cupido y los romances juveniles.

Si se entera acerca de lo de Sasuke... Bueno. No quiero ni imaginármelo.

Pero ahora empecé bien este increíble año... y mañana será un nuevo día.

.

O.o.O.o.O

.

Era temprano y aún no había mucha gente en el patio. Como aún no habían llegado mis amigas, decidí entrar al salón para revisar el mural. Además de los nuevos (horrorosos y terribles) sitios del salón, había una hoja de las inscripciones para los concursos de música y arte, que había cada año en primavera.

¡Genial! Al parecer esta semana nos inscribiríamos.

Estaba pensando en los concursos a los cuales me gustaría entrar, cuando fui interrumpida por una voz.

- ¿Entrarás este año, Sakura? – me preguntaba Hinata, quien acababa de llegar.

- No lo sé... supongo que sí, debería. – le respondí, con mis ojos inmersos en el papel.

- ¡Vamos, Sakura! ¡Has querido hacerlo desde que entramos a la secundaria! – me dijo Ino, quien también entraba al salón.

La verdad es que ambas tenían razón. Uno de los concursos era el de música: se cantaba en frente una canción de tu elección y así se participaba.

Mis amigas sabían que eso me gustaba... bueno, lo admito: me encantaba cantar, sólo que había un pequeño problema: Pánico escénico.

Aunque tal vez ya era hora de superarlo...

- ¡Sakura-chan! – me saludó entonces Naruto, sacándome de mis pensamientos.

- ¡Naruto, hola! – lo saludé yo, sonriente. - ¿Viniste tan temprano? – le pregunté, algo sorprendida. Digamos que Naruto no es el tipo de chicos que llegan primero.

El se rió. – Sí... a Yuki le gusta despertarse temprano. – me explicó.

Detrás de él vi a su hermana. Era una chica alta, delgada y con los mismos ojos, cabello rubio y curiosas marcas de Naruto en las mejillas. Era su auténtico clon femenino.

- Eh, Naruto. – Sasuke llegaba junto con su hermano, Itachi, al salón.

No tener nervios... Sólo recuerda eso, Sakura: NO TENER NERVIOS... ¡Es sólo un arrogante! ¡Olvídate de él!

Inner: Sí, claro… ¡ES FÁCIL PARA TI DECIRLO!

- ¡Sasuke! – lo saludó él. - ¿Y qué te ha parecido Royal Roads? – le preguntó.

- Hmp... – ¡De nuevo con su frase, qué lindo! – Bien. – respondió únicamente.

Qué comunicativo...

Luego dirigió su vista hacia mí para saludarme. Traté de no sentirme nerviosa ni intimidada con su profunda mirada.

- Sakura. – me saludó.

- Sasuke. – le dije yo, con gentileza, pero sin ser demasiado cálida. Ayer, desde mi "casi-pelea" con Karin y compañía, se había portado bien conmigo, pero no había olvidado cómo fue de rudo y descortés al inicio. Además, ni siquiera éramos de confianza, yo tan sólo era... su tutora.

Al parecer notó que aún estaba algo incómoda, porque frunció el ceño y me preguntó – Oye, ¿no sigues molesta por lo de ayer, no?

- No... para nada. – le dije yo, tratando de evitar mayor conversación.

El únicamente puso los ojos en blanco y casi puedo jurar que sonrió levemente.

Así es. Sasuke Uchiha sonrió. Me sonrió.

"Debo estar alucinando" pensé.

Pero finalmente alejé esos pensamientos de mi mente. Me gustaba Sasuke Uchiha, lo admitía... pero él jamás lo sabría ni se aprovecharía de ello.

Justo en ese momento sonó la campana y Kakashi entró al salón para empezar las clases. Me fui a sentar a mi terrorífico asiento, mientras todos los demás se acomodaban también.

Pasé todo el primer bloque de las clases de historia con Sasuke. Trabajamos muy bien resumiendo la ficha que nos dio el profesor... es más, la terminamos antes que todos los demás.

La verdad es que Sasuke era un buen compañero de estudios: era tranquilo y responsable, así que sólo teníamos que organizar bien el trabajo. Además, se estaba adaptando fácilmente a la escuela. ¡Rogaba por que termine de adaptarse de una vez y ya no necesite que sea más su tutora!

Durante el recreo, estuve con Naruto, ayudándolo a enseñar a Itachi y Sasuke el lugar. Me pidió que los acompañara, ¡y no iba a decirle que no! Obviamente sólo lo hacía por él, para ayudar a sus amigos. A las únicas personas a quienes me interesaba ayudar era a Naruto y a Itachi... nada que ver con el otro Uchiha.

Les presentamos a los chicos de los otros salones: Kiba, Shino, Tenten, Chouji y Rock Lee. Tuve que ser muy discreta al presentarlos a Rock Lee. Le pedí a Naruto (¡con mucha vergüenza!) que él lo hiciera, pues la última vez que hablé con Lee, ¡intentó prácticamente besarme!

De verdad fue aterrador. Espero que no intente hacerlo de nuevo.

.

.

El día pasó rápidamente sin problemas con Karin o Lee, para mi GRAN alivio.

Como mi casa estaba a unos quince minutos del colegio, me dirigí caminando hacia allí. De repente, me pareció escuchar a alguien detrás de mí. Volteé rápidamente para ver si había alguna persona, pero no vi a nadie.

"Qué raro..." pensé. La zona en donde vivo es tranquila, así que no había mucho de qué preocuparme.

Entonces, escuché pasos de nuevo. Ahora sí me asusté. Podía ver las sombras de las personas que me seguían, gracias a la escasa luz del sol de las cuatro de la tarde. Fingí no darme cuenta, y cuando vi a una de las sombras abalanzándose sobre mi, giré sobre mis piernas para dejar que caiga.

El hombre gruñó y se levantó, mientras sus compañeros se acercaban, dirigiendo sus miradas de malicia hacia mí.

- Muy lista. ¿Pero qué hace una linda chica tan sola a estas horas? – me dijo uno de ellos.

Cuando avanzaron un paso hacia mi, no pude evitar retroceder también, con miedo. Los hombres se burlaron de mí, pero yo sabía muy bien con quiénes me había metido: Todos llevaban camisetas negras con nubes rojas.

Si no hubiera pensado en que lo mejor sería no mostrar mi pánico ante esos tipos, hubiera lanzado un grito de terror. El tipo al que había hecho caer era Pain, el líder de una peligrosa pandilla criminal llamada Akatsuki. Era un hombre joven, con aspecto aterrador y estaba lleno de piercings por todo el rostro. No pude evitar sentir una horrible sensación de asco.

Genial.

La peor (y única) pandilla criminal de mi ciudad... me tenía atrapada.

- ¿Sabes, linda? Las chicas que se quieren dar de listas por hacer caer a uno de nosotros no nos caen muy bien... – me dijo otro de los tipos.

- Deidara tiene razón... así que te haremos un poco de compañía. – agregó de manera lujuriosa otro tipo, uno con cara de pez.

Mi corazón empezó a latir violentamente. No podía creer lo que estaba escuchando. ¡Qué asco me daban esos pervertidos!

Lo peor era que no podía hacer nada. Estaba congelada del miedo, y aunque los tipos se acercaban hacia mí, ni siquiera intentaba escapar.

Entonces, cuando los tipos me tenían acorralada en una pared, reaccioné.

Con toda la fuerza y valor que tenía (el cual no creo que haya sido mucho), le propiné una fuerte patada a un tipo y le lancé un puño a otro, dejándome el camino libre para correr.

- ¡No la dejen ir! – gritó el líder.

Concentré todo el chakra que podía en mis piernas. Corrí, corrí y corrí hasta que el cansancio me venció y caí de un tropezón al piso.

- Ven, linda, nos divertiremos contigo. – me dijo uno, jalándome del brazo para levantarme.

Intenté forcejear, pero fue inútil. Tras lanzar un grito de miedo, y cuando creí que Kami-sama realmente me odiaba y ya no tendría escapatoria, escuché un golpe mudo, y el tipo que me tenía atrapada quedó inconsciente.

- ¡Sas...! – el Uchiha me tapó la boca con una mano y me llevó detrás de un muro. Permanecimos ahí hasta que nos aseguramos que no había más tipos buscándonos.

Cuando todos se fueron, recién salimos de nuestro escondite. No lo había notado, pero estaba temblando de miedo.

- ¡Sakura! – me dijo Sasuke - ¿Qué demonios pretendías estando sola con esos tipos? – me preguntó, preocupado.

- Yo sólo... iba sola... me acorralaron... – logré decir. Estaba demasiado asustada como para dar más explicaciones.

- ¿Estás bien? ¿Te hicieron algo? – me preguntó, alarmado.

- No, estoy bien. – le respondí.

Al parecer se dio cuenta de lo asustada que estaba, así que me abrazó hasta que dejé de temblar. En esos momentos no me sonrojé ni caí desmayada de emoción... es decir, ¡Sasuke Uchiha me estaba abrazando!Es sólo que realmente estaba asustada. Cerré los ojos para disfrutar el momento. En los brazos de Sasuke me sentía segura, protegida.

- ¿Cómo me encontraste? – le pregunté luego, curiosa.

Me miró con curiosidad. – Creí que estarías más preocupada por lo que pasó y no por cómo te encontré. – me dijo, divertido - La directora me pidió que te diera esto... – y me entregó algo que parecía una carta.

La abrí y descubrí lo que había adentro. No pude evitar sonreír.

- ¿Qué es? – me preguntó.

- Me aceptaron con una beca en la escuela de medicina. – le dije yo, aún con la sonrisa grabada en mi rostro.

- ¿Beca? ¿Te refieres a la universidad? – me preguntó, sorprendido.

Reí. Obviamente estaba confundido. Aún estábamos en 10° y recién terminábamos la secundaria el año siguiente.

- Es para el curso de verano. – le expliqué, con una gotita en la cabeza.

- Ah... con razón. – dijo él.

Entonces recordé que mi mamá me esperaba temprano en mi casa para ver los resultados.

- Oye... ya tengo que irme. Se supone que estaría en mi casa hace media hora... – miré mi reloj - Mi mamá debe estar preocupada. – traté de excusarme. ¡Aunque si por mi fuera, teniendo en cuenta lo genial que fue su aparición en ese momento, pasaría esa y otras mil tardes con Sasuke...!

- ¿Cómo? ¿Vas sola? – me preguntó, arqueando su ceja.

- Bueno... sí. – le respondí, alzando los hombros.

¡Kami-sama...! ¡Sasuke se estaba preocupando por mi!

- Olvídalo. Mi casa queda cerca, te acompaño. – me dijo

Woooow... eso sí que era algo inesperado. ¿Qué hacer cuando el chico que te gusta te ofrece acompañarte a tu casa?

Inner: ¡QUE ESPERAS, ENFERMA MASOQUISTA! ¡DILE QUE SI!

- No... la verdad es que no es necesario... – paré de hablar cuando descubrí la mirada intimidante de Sasuke sobre mi. Se veía molesto. Molesto y preocupado.

- Si vas sola, te puedes topar de nuevo con esos tipos. Vamos. – me ordenó, jalándome de la muñeca.

¡Oh...! Bueno, si él quería llevarme, ¡no le iba a decir que no! ¿O sí?

Le indiqué el camino hacia mi casa y caminamos en silencio, hasta que finalmente hablé.

- Oye... gracias por ayudarme hoy. – le dije. Realmente de no ser por él, hubiera estado en graves problemas.

El rió. – No hay problema... sólo no te topes con ellos de nuevo. – me dijo.

Sonreí. Había juzgado mal al Uchiha. Pudo haber sido rudo al inicio, pero era una muy buena persona cuando la conocías mejor. Definitivamente no volveré a pensar en él como un idiota arrogante...

Me hubiera gustado hablar más con él en ese momento, pero lastimosamente, llegamos a mi casa.

- Aquí es. – le dije.

- Claro. – me acompañó hasta la puerta. Al parecer, realmente estaba preocupado... y eso me gustaba.

Toqué el timbre y mientras esperaba a que me abran, me despedí de él.

- Bueno, gracias por acompañarme, Sasuke, realmente no era necesario... – le dije.

- No te preocupes. – me interrumpió – Yo quería hacerlo. – me dijo.

Oooh por Kami... Sakura, contrólate. No saltes. No grites. ¡NO FESTEJES!

Le sonreí agradecida.

- Nos vemos mañana en la escuela – me despedí.

- Sí... Nos vemos mañana. – me dijo, y se alejó caminando.

¡KYAAAAA!

¡...Simplemente INCREIBLE!

¡Acababa de tener una de las tardes más interesantes y hermosas de mi vida...! Además, descubrí que Sasuke no se fue de la calle hasta que me vio entrar a mi casa, lo vi por mi ventana cuando recién se estaba yendo.

"Qué hermoso... la vida me sonríe de nuevo" pensé.

- ¿Y quién era el galán? – me preguntó entonces una voz.

Me congelé cuando descubrí a mi madre observándome atentamente, con una ceja alzada, mientras interrumpía mi pequeña "celebración".

- Ehh... ¡hola, ma! – la saludé. - ¿Galán?

- El chico guapo que te acompañó hoy a la casa... – me dijo.

Demonios... odiaba cuando mi madre me hablaba en ese tono. De alguna manera, siempre lograba sacarme la información... ¡Parecía que hubiera pertenecido a algún departamento secreto de policías o algo parecido!

- ¡Ahh, él! Ese era Sasuke Uchiha, uno de los amigos de Naruto, de los que te hablé. – le conté.

- ¿El nuevo? – me preguntó.

- Sí. – le respondí yo.

Ella sólo asintió con la cabeza y me miró con una sonrisa de cómplice, pero también de "madre", y se fue de mi habitación.

Luego la escuché en el piso de abajo diciendo algo como "L' amour est dans l' air...!" (Ella estudió idiomas cuando era joven, así que quiso decir "El amor está en el aire" en francés. Extraño, lo sé.)

Wow. Mi mamá si que tenía sus ideas. Y era muuuuy perceptiva. A veces demasiado...

Pero, en fin. Eso no tenía por qué preocuparme.

Sasuke Uchiha me había salvado de ser... bueno, no quiero ni imaginarme de qué me había salvado. Yuuuj...

...¡Y me acompañó a mi casa! ¡Pero porque él lo quiso! Es decir, Sasuke Uchiha QUISOacompañarme... ¡a mi!

El Idiota Arrogante de Sasuke Uchiha... se había convertido en mi héroe. No podía esperar para verlo al día siguiente.

Me alegraba saber que se haya portado tan ¡lindo preocupado gentil protector y kawaiiconmigo!

Sonreí.

Entonces me di cuenta que muy pronto llegaríamos a ser grandes amigos.

.

Someone like you II - Fin
Continuará

.

Nota de la autora:Este es mi primer fic al estilo 'escolar'. Espero que les haya gustado el segundo capi. ¿Qué les pareció lo de Akatsuki? Sasuke es muy oportuno cuando de rescatar chicas en apuros se trata ;D… como pueden ver, cada vez se irá mostrando más el Sasusaku conforme el fic avance. ¡Gracias por leer!

.

Muchas gracias por sus reviews y consejos a:

.

-sabaku no haruko-

zyfany-company

youweon

coolboy280396

.-loli18-.

Annamariia

Florciita-chan

kaoru-uchiha

mykamy

setsuna17

.

¡Recuerden que una autora con reviews es una autora feliz! =D

.

De todas formas, espero que hayan disfrutado el fic; así que no olviden comentar! Acepto halagos, críticas constructivas, tomatazos... ¡opinen!