Capitulo 7: ¿Muerte de un ser querido?

Lilian lo sabía, debía deshacerse de él desde el día en que se atrevió a posar sus despreciables ojos en su Bella.
Lo sentía en sus venas, ese deseo carnal de matar, de beber su sangre lentamente hasta dejarlo débil, y luego lo enterraría bajo tierra unos días y después lo quemaría, o mejor primero lo cortaría en trozos pequeños y luego lo quemaría.

Yummi la idea era tan agradable, tan sofocante de felicidad que podría jurar su corazón se exaltaba de euforia.

El estaba allí, oculto entre las ramas de unos árboles, con su mirada en todos lados, tratando de escuchar lo que Rosalie pensaba, pero no escuchaba nada, era como si Rosalie ya no estuviera ahí, pero él lo sabía, ella estaba cerca, tan cerca que olía la sangre de los humanos en su sistema.

Había tenido el pensamiento de que quizá si seguía a Rosalie podría deshacerse de ella, sin nadie que se opusiera a su decisión y entonces Bella seria solo para él, solo de él.

Pero ahora que sabia Rosalie había bebido de por lo menos 25 hombres, ya no estaba seguro de su decisión, debía correr, correr muy lejos y cuando estuviera en igualdad de condiciones con Rosalie, entonces vendría la venganza.

-Edward, Edward- La voz de Rosalie retumbaba en sus oídos- Eddy Eddy-

Un silencio se prolongo en los alrededores, en el cielo comenzaba a parecer el sol, las nubes se formaba a su alrededor, parecía una escena de película de terror; una en donde la chica mala invoca a los demonios del inframundo, y comienzan a perecer nubes negras bajo ella.

-BUU- Rosalie le susurro al oído, ella estaba tras de él a escasos centímetros.

Edward salió de un salto hacia el lado contrario de Rosalie, "¿Por qué no la escuche llegar?". Esto era malo, el lo sabía, era muy malo, ella tenía una ventaja superior, 9 a 1… ella ganaría sino se largaba lo más rápido posible de aquel lugar.

-hermanito Edward ¿Por qué huyes de mi?, ¿me tienes miedo?, oh Edward, pequeño yo jamás te haría daño, ¿Cómo podría si yo te amo tanto?, solo que me hubieras traicionado, hmm pero si lo hiciste verdad, me la quitaste-

-eso no es cierto, y tú lo sabes Rosalie, ella era mía primero, ella es mi cantante, TU TE INTERPUSISTE ENTRE NOSOTROS-

-yo tenía más derecho sobre ella que tu, si se hubiera quedado contigo hubiera perdido su alma, en cambio al estar conmigo, ella hubiera conservado su alma intacta; ¿no lo ves Edward? Ella me pertenecía mas, su destino era conmigo, su amor, su lealtad, su ser…. Ella es, fue y será siempre mas mía que tuya, tengo más derechos, no solo su corazón me pertenece, también su alma….. Dime ¿que es lo que tu tenias de ella?, nada… porque aunque lo creas, aunque pienses que su corazón era tuyo, no era cierto, no te mientas Edward, si su corazón hubiera estado de tu lado, en cerio ¿crees que Bella se hubiera tirado a mis brazos aquella noche?-

En un flash los recuerdos de aquella noche sobre Rosalie y Bella se metieron en su cabeza…

Flashback…

Rosalie estaba sentada frente a Bella en la cocina, la miraba comer aquel platillo italiano que Esme le había preparado antes de irse a cazar con los otros.
Admiraba cada pedacito de Bella, desde su sedoso cabello hasta su alma tan pura; dio un suspiro largo, otra vez se vio envuelta en aquellos sentimientos que no debían ser…. Bella estaba con Edward, se amaba, aunque Rosalie supiera que no era amor puro, se amaban y nunca haría nada para dañar a las dos personas que mas amaba en esta vida.
Rosalie lo ama a él, siempre lo vio como su hermano protector, siempre admiro su determinación y valor, bueno casi siempre, el se había enamorado de la que debería ser por decreto suya.
No lo culpaba, ¿Quién no podría enamorase de aquellos ojos chocolate y esa sonrisa quita suspiros?, no era sencillo, no culpaba a aquel que trataba de hacer la lucha para cautivar al magnífico ser que era Isabella Swan.

-Rosalie ¿estas bien?-

-hum? O si, todo está perfecto Isabella- Ella vio el puchero en las facciones de Bella, sabía que la joven frente a ella odiaba ser llamada así, pero le divertía mucho ver esas expresiones que la cautivaban cada día mas y mas.

-aun no entiendo, ¿Por qué Alice quedria que todos se fueran de caza excepto tu, y además ponerme a tu cuidado?-

-ni yo misma se muchas cosas de mi hermana, Isabella- Bella giro su cabeza, soltó un largo suspiro antes de mirar nuevamente a Rosalie.

-¿Por qué eres tan hiriente conmigo Rosalie?, alguna vez pensé que quizá me odiabas por mi relación con Edward, pero algo dentro de mí, niega esa posibilidad rotundamente, así que te pregunto y espero una respuesta sincera ¿Por qué eres así conmigo?-

-no lo sé, sencillamente creo que no me caes bien, no eres de mi agrado, me fastidia tu voz, tu olor, y odio el latir de tu corazón-

El latir del corazón de Bella pareció detenerse por un momento, luego volvió a latir en punzadas de dolor, sentía piquetes en su pecho, como si la estuvieran apuñalando.

Bella se paró de la silla, miro a todos lados, tratando de desvanecer las lagrimas que querían derramarse por sus ojos, pero ya era demasiado tarde, las pequeñas gotas resbalaban por sus mejillas.

-Bella yo no quise- Rosalie no sabía que decirle, o lo sabia pero no lo dirá. Esto había sido lo más bajo que había caído, había hecho llorar a Bella y sentía culpa, una culpa dolorosa.
Se acerco a pasos lentos, hasta quedar frente a frente con la mujer que no quería mirarla a los ojos.

-Bella mírame- Rosalie tomo de la barbilla a Bella hasta que sus ojos estaban mirándose fijamente- no te odio, ¿Cómo podría hacerlo?, siempre tienes esa sonrisa que hace que me derrita, impidiéndome tan siquiera pensar odiarte, no eres de mi agrado, porque eres mi deseo y mi amor; me fastidia tu voz porque nunca hay palabras para mi, solo para todo el mundo menos para mí; detesto tu olor porque me hace querer estar a tu lado a cada instante, con esa fragancia de fresas y lavanda. Odio el latir de tu corazón porque sé que solo late para Edward y no para mí…. Como lo vez soy una arrogante y envidiosa, que esta tremendamente enamorada de ti, que daría la vida por y solo para ti, que se obliga a vivir esta vida de soledad y tristeza por el puro hecho de volver a verte- Rosalie soltó un suspiro innecesario- Ahora que he confesado todo, es tiempo de que me aleje, aun si eso implica la muerte, no pudo mirarte con él, ya no aguanto tanto dolor y tanta soledad, y para hacer las cosas peores, no voy a aguantar serte repugnante, o que yo te sea indiferente, porque conoces mi secreto-

-Rosalie yo…..-