Someone like you

Por Kaede Lu

Parejas: SasuxSaku, además de otras parejas

Clasificación: T

Resumen: Desganada, nerviosa, paralizada y bloqueada mentalmente (si es que sentir todo eso al mismo tiempo existe) me dirijo a mi nuevo asiento, al lado del insoportablemente atractivo Sasuke Uchiha.

Disclaimer: Naruto no me pertenece a mí, sino a Masashi Kishimoto-sama.

Dedicatorias: Para todas aquellas que se han enamorado de un idiota.

.

CAPÍTULO XIX

Celos, celos, celos.

.

.

Sasuke Uchiha se encontraba sentado en una de las bancas de la escuela. Miraba su reloj impacientemente, mientras fruncía el ceño con molestia.

¿Por qué las mujeres nunca podían llegar temprano? Habían quedado en encontrase a las ocho de la mañana en punto. En punto. Pero no, ella simplemente pasó su indicación por alto, dejándolo esperando con una terrible ansiedad.

"¿Qué acaso la familia de Gaara no sabe de puntualidad?" pensó con fastidio.

Ella tenía que llegar temprano, porque si no lo hacía, entonces todo su plan estaba arruinado. Si no lo hacía, entonces él no podría sorprender a ella. No podría hacerle ver cómo se sentía eso que ella le había hecho sentir a él, al elegir a ese imbécil de Sai, al haberlo dejarlo de lado. No podría verla sufrir ni arrepentirse. No podría hacer que cambie su decisión.

No podría recuperarla.

Volvió a ver su reloj una vez más.

"8:06 AM"

Lanzó un gruñido de exasperación. ¿Que acaso no podía darse prisa? Ellos debían estar allí antes de que Sakura llegara.

Se encontraba a punto de lanzar una maldición, cuando escuchó una voz detrás de él.

- Hola, Sasuke-kun. – Volteó la mirada y se encontró con la esbelta imagen de Temari No Sabaku, quien lo miraba con una sonrisa de seguridad, determinación, casi de superioridad. Le recordaba un poco a su propia sonrisa.

Cuánto deseaba que en su lugar se encontrara una sonrisa dulce, comprensiva, una sonrisa que él tanto amaba. Una sonrisa de labios rosados con sabor a cerezo.

- Hmp. – Saludó únicamente él. Desvió la vista levemente hacia la entrada de la escuela, tratando de buscar una figura de cabello rosa que se aproximara. Nada.

Entonces Temari se acercó a él con soltura, y lo abrazó por la espalda. – ¿Estás bien? – le preguntó con calma.

Sasuke se mantuvo impasible. – Sí, perfectamente. – respondió con voz grave, aunque su tono de molestia no sonaba muy convincente. - ¿Cómo estás tú? – le preguntó rápidamente, aunque en realidad no estaba interesado.

Ella esbozó una sonrisa de seguridad. – Mejor ahora que estoy contigo, tigre.

El Uchiha formó una mueca y agradeció mentalmente por encontrarse de espaldas a la muchacha. ¿Acaso lo acababa de llamar tigre? Por Kami-sama, necesitaba huir de ella lo más antes posible. Pero para eso, primero debía recuperar a quien realmente le importaba.

Sasuke frunció el ceño al asimilar todas las ridiculeces que estaba haciendo para poder lograrlo. Literalmente y en todo sentido, Sakura era molesta. El muchacho suspiró profundamente, tratando de calmarse. Entonces pudo observar como la persona que había estado esperando se acercó por la entrada de la escuela.

La pelirrosa caminaba sola por el pasillo, acercándose hacia donde él y Temari se encontraban. Aún no los había visto.

Entonces Sasuke volteó a ver a Temari, tratando de componer lo más parecido a una sonrisa que pudo. – Tengo algo para ti. – le dijo a la muchacha.

Justo en ese momento, Sakura se encontraba pasando prácticamente al lado de ellos, por lo que alcanzaba perfectamente a ver lo que sucedía.

La rubia miró a Sasuke con curiosidad. – Me intrigas, Sasuke-kun. – le dijo con una sonrisa desafío. - ¿Qué es? – le preguntó.

Entonces el Uchiha le entregó un paquete envuelto con un lazo. Temari lo empezó a abrir para encontrar al final… un hermoso peluche de felpa, casi idéntico al que el Uchiha le había obsequiado a Sakura.

- Sasuke-kun… está precioso, gracias… - le dijo Temari, para luego rodear su torso con sus brazos y lanzarle una seductora sonrisa.

El Uchiha respondió al abrazo con indiferencia, rodeando la cintura de la chica para atraerla más a él. Le bastó únicamente girar el rostro para observar la expresión de shock de la pelirrosa que los había estado observando, quien se mantenía completamente inmóvil mirándolos. A ellos y al peluche de Temari, que era idéntico al que Sasuke le había regalado meses atrás. Al inicio su mirada parecía perdida, pero segundos después, en sus ojos verdes ardió la chispa de la determinación.

Sasuke pudo reconocer entonces aquel matiz de dolor que reflejaban los ojos de la pelirrosa, y una desagradable sensación de culpa se instaló en su pecho. Pero aquella desapareció al instante: no era justo. Ella le había hecho lo mismo a él, primero. Lo había lastimado al cambiarlo por el idiota de Sai. Lo había lastimado al no haberle ni siquiera contado acerca de todo aquel asunto. Tenía derecho a hacer lo que estaba haciendo… y afortunadamente para él, todo estaba resultando perfectamente y de acuerdo al plan.

El Uchiha únicamente atrajo a Temari más hacia él, esbozando una sonrisa de lado.

"Uchiha 1 – Molestia 0"

.

O.o.O.o.O

.

Sasuke era un idiota.

No, idiota es una palabra muy generosa para describirlo. Mejor imbécil. O engreído, o majadero, o arrogante, o insoportable…

ARGH.

No podía creerlo.

Entendía que estaba dolido por lo de Sai.

Entendía que había malinterpretado todo lo que había ocurrido.

Entendía que el muy… tarado se había puesto celoso o – como diría Ino – sufría los síntomas del S.H.C.H.I.

Pero hacer eso había sido muy bajo. Regalarle a Temari un peluche de felpa idéntico al mío. ¿¡Quién demonios se creía para burlarse de mí de esa manera!?

¿Qué esperaba? ¿Qué me pusiera celosa? ¿Era en serio? Por Kami-sama, eso era ridículo… ¿cómo podría ponerme celosa de una…

Inner: ¿Zorra? ¿Trepadora? ¿¡Víboraperversa…!?

… de una… tipa que estaba saliendo con Sasuke, sólo porque él lo hacía a propósito para enojarme? ¿Y una que recibiera regalos de él, y que estuviera pegosteada a él como si fueran un chicle? .

Nunca. No estaba celosa. De hecho… ellos dos se veían ridículos juntos. Dándose abrazos en cada esquina. Demasiado cursi para mi gusto, en serio.

Y no me importaba para nada.

Para NADA.

Interrumpí mi discurso mental cuando un dolor proveniente de la palma de mi mano de hizo soltar un leve quejido. Había apretado los puños con tanta fuerza que me había lastimado las palmas con las uñas. Lancé un bufido.

Estúpidos puños. Estúpidas uñas. Estúpidos… celos.

Okay, lo admitía. Estaba celosa, ¿sí? Si eso era lo que el idiota de Sasuke pretendía hacerme sentir, realmente lo estaba logrando.

Seguí observando a la pareja con lo que – podía asegurar – era la expresión más despectiva y rencorosa que jamás había dirigido a mi mejor amigo en todo el tiempo que nos habíamos conocido. Encima el muy arrogante estaba sonriendo de lado. ¿¡Cómo se atrevía!?

En ese preciso momento, la Z%$&! se dio cuenta de mi sutil intromisión.

- Oh. – exclamó ella con calma, al descubrir que yo los observaba, con su grave y sedosa voz, muy diferente a la mía, que era realmente aguda y ligera. – Tú eres… Sakura, ¿verdad? – me preguntó con interés.

La miré con la mejor mirada de indiferencia que pude, esquivando obviamente la mirada de Sasuke, que nos observaba impasible. – Sakura Haruno. – le respondí, con seguridad. – Y tú eres Temari Sabaku No, ¿verdad? La hermana de Gaara. – le respondí.

La rubia formó una estúpida sonrisa de autosuficiencia. – Veo que ya habías oído de mí. – me comentó con un repugnante tono de superioridad.

¿Quién demonios se creía esta? ¿La octava maravilla del mundo? ¡Antipática presumida!

Yo le dirigí una falsa sonrisa de amabilidad. – Las malas noticias vuelan… - murmuré con voz muy baja, para que no pudiera escucharme.

Al parecer Sasuke sí logró comprenderlo, por lo que me volteó a ver directamente con una expresión de asombro en su rostro. Sin embargo, no podía dejar que él se diera cuenta de mis sentimientos.

¿Quería que jugase su juego? Bien, lo haría.

Y no iba a dejarlo ganar.

Volteé a mirarlo directamente, tratando de componer la sonrisa más sincera que pude. – ¿Sasuke-kun…? - lo llamé. El me miró con una expresión desconcertada. Obviamente no esperaba que me dirigiera a él después de todo lo que había sucedido.

Inner: ¡JÁ! ¡Toma eso, Uchiha! ;D

- ¿Sí… Sakura? – me preguntó con escepticismo, alzando una sorprendida ceja.

Yo lo miré, componiendo una sonrisa cómplice. - No me has contado cómo se conocieron Temari y tú… ¡Se supone que como tu mejor amiga oficial, debería saber los detalles! – le reclamé con un puchero. – Anda, no puedo creer que no me hayas presentado formalmente a tu novia… porque son novios, ¿verdad? – les pregunté, con una sonrisa "inocente".

Mi "amigo" – si aún podía seguir llamándolo así – me miró con una expresión de incredulidad, pues pude reconocer que a pesar de su oscura y calmada mirada, esta reflejó la inquietud que sentía en esos momentos.

Inner: ¡Está confundido! ¿Acaso creyó que estaríamos celosas? ¡Pues NO!... ¡Idiota Arrogante 1 – Superfrentona 1, KYAAA!

Entonces Temari habló. – Sasuke-kun, ¿no le habías contado a Sakura-san sobre nosotros? – le preguntó, con calma. Luego se dirigió a mí. – Déjame disculparme por él, Sakura-san. – me dijo, con respeto. – Nunca imaginé que nunca te lo hubiera mencionado… después de todo, he oído que ustedes dos son muy amigos. – mencionó.

- Los mejores. – confirmé yo con una sonrisa convincente. – Y entonces… ¿sí son novios? – les pregunté, fingiendo curiosidad.

Temari me miró con una sonrisa ganadora, mientras Sasuke se mantenía completamente quieto y callado.

- Así es. – me respondió la Sabaku No, abrazando a Sasuke nuevamente. - ¿No nos vemos increíbles juntos? – me preguntó, con autosuficiencia.

Un tic se me formó en la ceja ante su pregunta. ¡Por Kami-sama, esta mujer tenía más EGO que el mismo Sasuke…!

Entonces el susodicho habló.

- Por supuesto que lo hacemos. – aseguró, con una media sonrisa. Una estúpida. Sexy. Y Perfecta. Media sonrisa. – Me alegra que te interese nuestra nueva relación, Sa-ku-ra. Después de todo, los amigos están para eso, ¿verdad? – me preguntó con arrogancia.

Yo lo fulminé por un segundo con la mirada, pero me contuve al instante. – Así es. Para eso están los amigos. Para alegrarse de las cosas buenas que le pasen al otro, y yo estoy muy, muy alegre por ustedes. – les dije, con una sonrisa completamente falsa. – ¡De verdad se los ve estupendos juntos… son como la pareja perfecta!

El Uchiha me miró con el ceño fruncido, sin poder ocultar la expresión de molestia de su rostro. – Lástima que no todo el mundo pueda encontrar la pareja perfecta como nosotros, ¿verdad? – Le preguntó a Temari, aunque su mirada no dejaba de apartarse de la mía.

Yo suspiré teatralmente. – Sí… en verdad es una lástima. Pero tenemos suerte, ¿verdad? Después de todo, los tres ya lo hemos hecho. – les dije con una sonrisa soñadora.

Entonces Temari me miró con curiosidad, mientras Sasuke me dirigía una mirada de desconcierto.

En ese preciso momento, mi cómplice apareció detrás de mí, abrazándome por la cintura y tomándome de la mano. Yo volteé a verlo, para responder a su abrazo con efusividad y darle un cariñoso beso en la mejilla.

- ¡Hola, lindo! – lo saludé con voz melosa - ¡Te extrañé mucho hoy! ¿Cómo estás? – le pregunté mientras me colgaba de su brazo con una sonrisa radiante.

Entonces Sai me dirigió una sonrisa gentil. - Mucho mejor ahora que estoy contigo, preciosa. – me dijo con galantería.

- Oh, chicos, - llamé a Sasuke y Temari, quienes nos dejaban de mirarnos ni por un segundo - les presento a Sai-kun… ¡mi novio! – les anuncié con una sonrisa de oreja a oreja.

No necesité ver el rostro de Sasuke para adivinar que echaba fuego por los ojos.

"Idiota Arrogante 1 – Superfrentona 2… ¡SHANNARO!"

.

O.o.O.o.O

.

Naruto Uzumaki intentó aguantar las ganas de gritar con toda la fuerza de sus pulmones para liberar la frustración que lo aquejaba. Respiró profundamente para luego dar un largo suspiro y sentarse con cansancio en una de las sillas de la cafetería de la escuela.

Aquella había sido sin lugar a dudas la peor semana de su vida.

Vale, tal vez no había sido la peor… pero había sido de lejos la más estresante de todas.

Desde que hace unos días sus dos mejores amigos se habían "peleado" – aunque para él se trataba más bien de una simple escenita de celos previa a su declaración de amor eterno – él había sido la víctima inmediata de todos los planes macabros y estrategias de batalla que el moreno y la pelirrosa habían utilizado el uno contra el otro.

Había tenido que averiguar el lugar, fecha y hora de la cita de Sakura con Sai para que Sasuke pudiese ir a "cruzarse inesperadamente con ellos", cosa que él más bien entendió con "arruinarles la cita con sus comentarios egocéntricos y sus miradas fulminantes".

Había tenido también que conducir "accidentalmente" a Sasuke a la sala de música para que pudiese ver a Sakura y Sai mientras este último ayudaba a la pelirrosa a ensayar una nueva canción, labor que – para disgusto del pelinegro – había pertenecido una vez a él.

Incluso – y esto había sido lo que más le había desagradado hacer – había tenido que involucrar a Hinata en una supuesta "doble-cita" entre ellos dos y las parejas de Sasuke y Sakura respectivamente, quienes habían tenido la misma brillante idea de organizar una doble-cita en la cual en vez de verse con Naruto y Hinata, se verían con Sasuke y Temari en el caso de Sakura y Sai, y con Sakura y Sai en el caso de Sasuke y Temari.

Pero, por KAMI-SAMA. Los dos habían tenido la misma idea malévola. Eran tal para cual. ¿Por qué rayos no podían darse cuenta de eso?

- Naruto-kun… te ves muy cansado… ¿estás bien? – le preguntó Hinata con cautela, mientras se sentaba al lado de él y le acariciaba el cabello. – Tienes una apariencia terrible…

El rubio puso un puchero. – No, honestamente no estoy bien, datte-bayo… ¡todo este problema entre Sasuke-baka y Sakura-chan está yendo demasiado lejos!

- Esta vez tengo que coincidir contigo, Naruto. – suspiró Ino, quien se encontraba también sentada en la mesa, junto a algunos más de sus amigos – Sé que animé a la frentona a seguir con todo esto, pero… con lo testarudos que son estos dos, van a terminar matándose el uno al otro antes de admitir que están enamorados! – exclamó con exasperación. – Realmente son un caso difícil…

- Difícil es decir poco. – bufó Neji – La escuela se ha vuelto un circo gracias a todas sus tonterías. En especial por las admiradoras de Sasuke.

Tenten formó una mueca de preocupación. – Realmente me sorprende que no hayan hablado todo de frente. Eso ha complicado mucho más las cosas… - suspiró.

- Al menos es divertido ver cómo se intentan matar mutuamente, ¿a que no? – preguntó Kiba con una sonrisa perruna.

Todas las chicas y Naruto lo fulminaron con la mirada.

- Yo opino que es todo muy problemático… - dijo Shikamaru.

Ino rodó los ojos, con impaciencia. – Shikamaru… para ti, todo es problemático. – dijo.

Entonces Itachi habló. – El otro día, Temari fue a cenar a la casa. – soltó de repente.

Todos se sorprendieron ante la inesperada información. – ¿¡QUE!?

El Uchiha los miró con seriedad. – Nunca pensé que Sasuke iría tan lejos con esto… pero es cierto. Fue una invitación formal. – les contó.

- ¿Tu padre también estaba en la cena? – le preguntó Naruto, con incredulidad. El Uzumaki conocía bien a la familia de Sasuke, y estaba muy seguro de que Temari no sería una persona del agrado de Fugaku Uchiha.

Itachi negó con la cabeza. – Sólo estuvimos Sasuke, mi madre y yo. – les contó al resto, quienes escuchaban con atención. Luego, no pudo evitar formar una leve mueca de disgusto. – Pero esa chica… esa chica tiene más ego que Sasuke.

Todos lanzaron un pesado suspiro.

Entonces, Ino volteó a hablar a quien se sentaba a su costado.

- Ehmmm… Gaara-kun… ¿realmente no te molesta que estemos hablando de tu hermana? – le preguntó con sorpresa. Después de todo, el pelirrojo se había mantenido callado durante toda la conversación.

Gaara simplemente alzó los hombros. – Temari es la persona con más ego que conozca, incluso mucho más que el Uchiha. De hecho, no me extrañaría saber que sólo está con él para probar que ha logrado salir con el "gran Sasuke Uchiha".

Todos le lanzaron miradas de asombro, a las que él respondió con una mirada severa.

- Créanme, conozco a mi hermana. – les aseguró – Y también me está hartando que Uchiha y Haruno no se decidan nunca. Creo que es momento de aplicar medidas extremas. – sentenció.

Ino lo miró con asombro. – ¿Medidas extremas? ¿Acaso crees que hay algo más que podamos hacer para ayudarlos? – le preguntó.

Naruto miró a Gaara y a Ino, esperanzado. – ¿La hay? ¿Hay alguna forma de ayudarlos que no implique que me sienta como un espía ruso? – les preguntó con ilusión – ¡Porque ya me harté de sentirme parte de una familia disfuncional, datte-bayo! – se lamentó.

Entonces Gaara sonrió de lado, formando una intrigante sonrisa de satisfacción.

- Por supuesto que la hay. – decretó.

El rubio lo miró con los ojos brillantes, mientras el resto formaba una mirada de curiosidad.

- Al parecer esos dos no se pueden soportar el uno al otro ni un par de minutos… ¿qué tal si pasan juntos un día entero? – les comentó a los demás Gaara.

Ino entornó los ojos, mirando al pelirrojo. – ¿Qué tienes en mente…?

- Simple, – dijo Gaara con una sonrisa – mi cumpleaños.

.

O.o.O.o.O

.

El colchón de mi cama era suave, tenía un tacto agradable e invitaba a acurrucarse. Recuerdo que cuando era pequeña y me enojaba por alguna razón, solía ir a mi cuarto y dejarme caer en mi cama, boca arriba, mirando mi techo con un puchero enojado o los ojos rojos llenos de lágrimas, dependiendo de cual fuera el caso.

Ahora miraba mi techo con el ceño fruncido y una mueca de concentración. Bufé de mala gana y me crucé de brazos, aún echada. Tenía puestos los audífonos y escuchaba música a volumen alto. Era la única forma de luchar contra mi frustración en ese momento.

.

You float like a feather
In a beautiful world
And I wish I was special
You're so fuckin' special…

[Creep – Radiohead]

.

Mientras el coro de la canción iniciaba, no pude dejar de soltar un pesado suspiro. Estaba escuchando la música del mp4 de Sasuke, el que me había dado como regalo la noche del baile. Algo masoquista, ¿verdad? Más aun teniendo en cuenta la letra de la canción. Al menos esa parte describía perfectamente lo que estaba sintiendo.

Eres tan jodidamente especial…

Me preguntaba si alguna vez Sasuke se había sentido igual que yo respecto a mí.

Inner: ¡Por supuesto que sí, genio! ¡Se sintió así una eternidad, por nosotras! ¡Pero fuimos tan CIEGAS que no nos dimos cuenta! Y ahora lo perdimos para siempre por la #%& de Tem-

Chasqueé la lengua con molestia, mientras hacía callar a mi inner.

Me negaba a aceptar lo que ella decía. No lo habíamos perdido para siempre. No podíamos.

Pero entonces, ¿por qué me sentía más desesperanzada que nunca?

Estas últimas semanas habían sido un fracaso. Todo lo que había hecho aplicando el dichoso S.M.C.H.I había tenido resultados nulos. Sasuke parecía impasible, no dejaba ver ninguna expresión de celos, molestia, ni siquiera preocupación por todo el tiempo que pasaba con Sai – el cual era, por supuesto, únicamente con fines estratégicos.

Como sea, la falta de resultados positivos me tenía HARTA. Y ni qué decir de todo el tiempo de abrazos, gestos y cariñitos cursis que de daban Sasuke y la susodicha Sabaku No.

Lancé entonces un dramático suspiro. – Por todas esas razones, déjenme sola para morir. – anuncié en voz alta, mientras cogía una almohada y la colocaba con frustración sobre mi rostro. Después de todo, no era que nadie fuera a escucharme en ese momento.

- Lo siento, frentona, pero no creo que pueda hacer eso. – dijo entonces una voz detrás de mí.

Me levanté de la cama sobresaltada. – ¡Cerda! – exclamé con sorpresa – ¿Cómo rayos entraste aquí? ¡Me asustaste! – le reclamé, intentando esconder mi expresión de más-frustrada-que-Naruto-en-un-mundo-sin-ramen.

- Tu mamá me dejó entrar. – me explicó con sencillez. – ¿Y esa cara? – me preguntó, preocupada – ¡Te ves fatal!

Yo rodé los ojos. – Gracias. – le respondí con acidez. – Digamos que no ha sido una buena semana, sólo eso… - le expliqué.

Ella chasqueó la lengua. – Ya veo… - me respondió, con comprensión.

Entonces su mirada de empatía cambió a una pícara.

- ¡Tengo una idea! – anunció de repente.

Yo la miré con escepticismo. Ino no se caracterizaba por tener las ideas más cuerdas del mundo.

- ¿Qué te parece si, en lugar de ahogar tus frustraciones hundiéndote en tu habitación mientras escuchas música corta-venas… – ante esto le lancé una mirada fulminante – sales con tus amigos a pasar un buen rato y a divertirte? – me sugirió con entusiasmo.

Yo la miré con curiosidad. – Define "divertirte"… - le pedí, con dudas.

Ella me miró con una expresión de diversión – Ay, frentona. ¡Divertirte! Ya sabes, ¡hace tiempo que no hacemos nada que involucre una salida, tacones y vestidos! – me dijo con emoción.

Una gotita me resbaló en la frente. – Cerda, el baile de primavera fue hace… menos de un mes. – le recordé.

Mi amiga puso una cara seria. – Buen punto. ¡Pero y eso qué! – exclamó – No hay nada mejor para una cara larga que una salida para olvidarse de los problemas. – me sonrió.

Yo la miré con una leve sonrisa. Realmente apreciaba la voluntad de Ino para hacerme sentir mejor.

- Vale… - acepté – Está bien.

El grito de mi amiga no se hizo esperar.

- ¡YAY! – exclamó – ¡Perfecto! Yo ya estoy lista, así que sólo faltas tú. – me dijo.

La miré sin entender. – ¿Lista? – le pregunté.

Entonces pude observarla bien y me di cuenta que bajo la casaca llevaba un elegante vestido color salmón. Había estado distraída y no lo había notado.

- Tengo mis tacones en mi bolso. – me explicó, con una sonrisa cómplice.

La verdad no me sorprendía. Ino siempre estaba lista para cualquier cosa que implicara diversión, lo cual era realmente genial.

Bueno. – le dije – ¿Cómo tengo que vestirme? ¿Elegante? – le pregunté.

Ella asintió. – Es una reunión formal. Ya verás cuando lleguemos. – me anunció.

Le sonreí con agradecimiento mientras me dirigía a mi armario a buscar un atuendo adecuado para la ocasión. Suspiré con calma. Realmente me caería bien una tarde divertida pasándola bien con mis amigos. Después de todo, ¿qué cosa podría salir mal?

.

O.o.O.o.O

.

Después de unos minutos de viaje en auto (Inoichi, el papá de Ino, había insistido en llevarnos a la reunión), finalmente llegamos a nuestro destino. Ino no había querido decirme a dónde estábamos yendo, y la expresión de desconfianza del papá de mi amiga con respecto a nuestro paradero no hacía más que incrementar mi intriga.

Bajé del auto rápidamente, después de agradecer a mi tío Inoichi, para encontrarme frente a la fachada de lo que yo podía catalogar como una residencia de lujo. Se trataba de una mansión enorme, elegante y digna de ser el hogar del más poderoso rey o magnate… era en efecto, el lugar para la fiesta perfecta.

Yo no cabía en mi asombro.

- Ino… - llamé a mi amiga - ¿Se puede saber qué rayos estamos haciendo en este lugar? – le pregunté – Sé que es un lugar hermoso, pero no entiendo cómo has logrado que alguien nos invite a una fiesta aquí… – le expliqué. - ¿…tienes amigos de la mafia? – le pregunté entonces.

Mi amiga se rió de buena gana. – Frentona – me dijo – Esta es la residencia de verano de Gaara. Sus padres son embajadores, ¿nunca te lo comenté? – me preguntó.

- Olvidaste ese pequeño detalle… - le respondí con asombro.

Cuando entramos al interior de la casa, la elegante decoración y lujosos muebles y ornamentos confirmaron lo que me había contado Ino. Inmediatamente, el mayordomo de la mansión nos recibió y nos hizo pasar al enorme y hermoso jardín interior. Las mesas estaban ubicadas alrededor de una delicada y antigua fuente de agua. Además, allí se encontraba montado un escenario en donde un conjunto musical tocaba jazz en vivo.

Honestamente, cuando Ino me había dicho que iríamos a una reunión formal, no imaginé que el nivel de formalidad fuera tal. Bajé la vista, dubitativa, mientras observaba mi atuendo. Me había puesto un vestido elegante, de tipo cóctel, color menta, con unos tacones plateados. Mi cabello iba suelto, y no me había puesto demasiado maquillaje.

Inner: ¿Y esta es la forma de presentarse en una fiesta en casa de los embajadores? ¡Vamos a desentonar! T.T

- Te ves fenomenal. – me dijo entonces una voz.

Alcé la vista con sorpresa para encontrarme con Sai, quien venía caminando hacia donde nos encontrábamos Ino y yo. Le sonreí con agradecimiento.

- Gracias, Sai. – murmuré. - ¿También te invitó Gaara?

Él asintió con tranquilidad. – Fue muy amable de su parte, teniendo en cuenta que ni siquiera me conoce. – me comentó – Tengo entendido que ha invitado a un grupo de amigos de la escuela.

Yo alcé una ceja. - ¿En serio? – le pregunté – Pero si hasta ahora no he visto a nadie, sólo a ti. ¿Estás seguro que ha invitado a los demás?

- No deben tardar mucho en llegar. – comentó Ino en tono casual – Hinata me dijo que vendrían a esta hora… - observó mirando su reloj.

En ese momento – como por arte de invocación – llegaron Naruto, Hinata, Neji, Tenten y Shikamaru.

- ¡Hola, Sakura-chan! ¡Hola, Ino-chan! – nos saludó mi amigo rubio con entusiasmo. Luego miró a Sai con recelo – …Sai. – lo llamó con seriedad.

- Hola, Naruto. Tiempo sin verte. – le respondió Sai con una sonrisa que no era falsa, pero estaba segura que irritaba a mi amigo Uzumaki completamente.

Si bien yo había involucrado a Naruto en mis intentos de sabotear algunas salidas de Sasuke y Temari, y lo había obligado a ayudarme en mi plan de S.M.C.H.I, hasta ahora no se había visto con Sai. Por lo tanto, la última vez que tuvo contacto con él fue cuando Sai se fue hace años sin despedirse de mí… lo cual obviamente hizo a Naruto enfurecerse con él por completo.

Y eso, sumado al pequeño hecho de que ahora Sai era mi "remplazo" fingido para mi plan de sacarle-celos-al-mejor-amigo-de-Naruto (alias Sasuke) no contribuía precisamente a calmar los deseos de Naruto de partirle la cara a Sai en ese preciso instante.

Intercambié una preocupada mirada con Ino, dudando si era lo mejor intervenir antes de que una golpiza se iniciara en ese momento, pero por suerte para todos, Hinata fue más rápida.

- Hola Sai, mucho gusto en conocerte. – saludó a Sai con la mano – Siempre es bueno conocer a viejos amigos de mis amigas. Es muy amable de tu parte la ayuda que le estás dando a Sakura en estos momentos. – le sonrió. – Realmente pareces ser un buen amigo.

Naruto miró a Hinata con confusión, pues a diferencia de su novia, él no sabía que gracias a la conversación que tuve con Sai finalmente aclaré mis sentimientos hacia Sasuke. Hinata, en cambio, estaba bien enterada de ello, y su actitud tan amable y de confianza hacia Sai convenció a Naruto de relajarse.

Dirigí a Hinata una mirada sincera de agradecimiento.

- El gusto es mío. – replicó Sai con gentileza.

- ¡Hola, chicos! - nos saludó Tenten entonces. - Oh, - dijo mirando a Sai - Tú debes ser Sai, mucho gusto! - exclamó con soltura mientras lo saludaba. Neji también se acercó a darle la mano a Sai con seriedad.

- Neji Hyuuga. - se presentó Neji. - Un gusto.

Mientras los demás seguían con sus presentaciones, volteé la cabeza disimuladamente hacia el jardín, buscando una mirada que esperaba y al mismo tiempo temía encontrar esta tarde. Pero nada. Ninguna señal de sus ojos negros.

Me mordí el labio con nerviosismo. ¿Acaso Sasuke no estaría aquí hoy? Era el cumpleaños de Gaara, y Temari era la hermana de Gaara... y Sasuke era el que salía con la hermana de Gaara, ¿verdad? Tenía sentido que asistiese a la reunión.

Aunque, para ser honesta, no sabía cómo reaccionaría al volverlo a ver. No era por el tiempo: nos habíamos cruzado un par de veces en la escuela, y hasta habíamos intercambiado un par de palabras (no muy cordiales, por supuesto). Lo que me tenía... paralizada era que, en tan sólo unos pocos días, lo que había entre nosotros dos había cambiado. No entendía cómo en unas simples semanas habíamos pasado de ser mejores amigos a simples extraños.

Fruncí el ceño tratando de ignorar el nudo en que se formaba en mi garganta. Pues por más que trataba de ignorar la realidad, dolía. Dolía de verdad.

Entonces, en eso preciso instante, hicieron entrada al jardín Sasuke y Temari. Los dos iban vestidos elegantemente y ella iba tomada de su brazo. Segundos después, él volteó la mirada hacia donde nos encontrábamos los demás y yo, y nuestras miradas se conectaron por unos breves instantes. Por un momento tuve la esperanza de que él se acercara, que dijera algo, o que al menos me diese un gesto de saludo, incluso una de sus arrogantes sonrisas de lado... pero luego de mirarnos por unos pocos segundos, Temari y él prosiguieron su camino para saludar a los invitados.

Bajé la mirada en señal de derrota, y fruncí el ceño con molestia.

Estúpido arrogante, insensible, antisocial...

Esto ya sobrepasaba mis límites de tolerancia. Una cosa era actuar como un baka y OTRA era jugar con la ley del hielo. Y por más de que odiaba admitirlo, yo era totalmente susceptible a esa ley. Cerré los puños con fuerza mientras respiraba hondamente para tranquilizarme.

Inner: Ignóralo, Haruno. Sólo ignóralo.

Procedí a hacer caso a mi inner y a prestar atención a los padres de Gaara, que acababan de subir al escenario central del jardín. Todos los asistentes de la reunión guardaron silencio y dirigieron sus miradas a los embajadores Sabaku No.

Entonces habló la madre de Gaara. - Querida familia, amigos e invitados. - empezó - Bienvenidos a nuestra humilde casa. Les agradecemos que hayan podido venir hoy para celebrar esta ocasión tan especial... el decimosexto cumpleaños de nuestro pequeño Gaara. - Se oyeron algunas risas entre el público tras su último comentario. - Aún recuerdo cuando nuestro hijo era sólo bebé, tan chiquito, tierno y pelirrojo... que se ponía a llorar cada vez que no encontraba su osito de peluche... - comentó con ternura.

En ese momento, todas las miradas se dirigieron hacia Gaara, cuya cara estaba volviéndose más o menos del color de su cabello, mientras se golpeaba la frente con la mano con frustración.

Entonces el padre de Gaara interrumpió a su esposa. - Pero en fin... - cararspeó - Ahora, después de dieciséis años, puedo afirmar con mucho orgullo, que nuestro hijo se está convirtiendo en todo un hombre. - Se dirigió entonces a Gaara. - Hijo, felicitaciones. Por este día, por los éxitos que estás obteniendo, porque tienes una chica preciosa, y porque cumplas muchos años más. - El embajador alzó su copa con entusiasmo. - ¡Salud!

Todos respondimos al brindis y el sonido de las copas chocando resonó en toda la residencia, junto con las risas y las felicitaciones a Gaara, mientras la banda empezaba a tocar una suave música de salón. Los padres de Gaara procedieron a inaugurar la pista de baile, bailando al compás de la música. Los siguieron después Gaara e Ino, Kankuro y una chica a la que yo no conocía, y finalmente Temari y Sasuke.

Tomé un largo sorbo de mi copa de champagne, justo antes de que Sai se acercara a mí.

- ¿Bailamos? – me preguntó con cortesía.

Yo le sonreí. – Claro. – le dije mientras me guiaba hacia la pista tomando mi mano.

Ambos estábamos bailando suavemente, cuando él me preguntó. - ¿Todo en orden?

Yo suspiré. Sabía perfectamente que se refería al "Tema S".

Asentí con calma. – Todo bajo control. – afirmé.

Entonces habló. - ¿Sabes? Tienes bastante autocontrol para ser alguien que está conteniendo tanta frustración. – me dijo con una sonrisa.

Yo lo miré con una ceja alzada. - ¿Debería tomar eso como un cumplido?

El alzó los hombros. – Yo lo haría… - luego de unos segundo me preguntó - ¿Y cuánto tiempo más crees que debamos aplicar tu plan S.H.C.X.Y.Z o como sea que se llamaba?

Mis ojos se enfocaron en la pareja que estaba bailando justo frente a nosotros, compuesta por una muchacha rubia y un chico de cabello azabache. – El que sea necesario. – le respondí con aplomo.

El asintió. – Me gusta tu nueva faceta de mente maquiavélica, fea. Te da un toque atractivo.

Rodé los ojos con fastidio. – Como sea. Y NO soy una mente maquiavélica. ¡Ya te dije que la idea ni siquiera fue mía!

Sai se rió levemente ante mi reacción de molestia, cuando tocó hacer el cambio de parejas. Entonces un muchacho rubio se acercó con entusiasmo hacia donde yo estaba, seguido por una chica de cabello oscuro.

- ¡Sakura-chan! – exclamó Naruto con alegría al verme. Entonces se dirigió a Sai con autoridad. – Te la robo. – le informó, para luego tomarme de la mano y empezar a bailar conmigo, mientras Hinata nos sonreía con calma antes de empezar a bailar con Sai.

- Me sorprende que se esté portando bien… - dijo entonces Naruto.

Yo me reí, sabiendo que se refería a Sai. – Se está comportando, no te preocupes, Naruto. – le dije, divertida.

El sonrió ampliamente. – ¡Más le vale! – exclamó – ¡Se acaba de redimir después de toda las estupideces que hizo, así que le conviene seguir como está, datte-bayo!

Yo sonreí con ternura. Sabía que Naruto estaba intentando protegerme aun después de enterarse de que Sai me estaba ayudando.

Pasaron unos momentos antes de que Naruto me preguntara - ¿Estás bien, Sakura-chan?

Yo lo miré con sorpresa, dándome cuenta que su rostro mostraba realmente seriedad y preocupación. Me di cuenta que me lo preguntaba por el tema con Sasuke.

Me mordí el labio levemente, mientras seguíamos bailando. – He estado mejor, pero en general bien, no te preocupes. – le respondí con una sonrisa falsa.

Estaba mintiendo, sí, pero no podía decirle a Naruto cómo me sentía realmente. De todas las personas en el mundo, él era a la que menos quería preocupar. Su posición de mejor amigo mío y mejor amigo de Sasuke no era muy fácil de llevar en estos momentos, y no quería que cargase un peso que no le correspondía.

El me miró con sospecha, para volver a hablar segundos después. – Él también está mal, ¿sabes? – lo miré con sorpresa al ver que no se había tragado mi cuento. – No lo demuestra, porque es un teme, pero está mal. Deberías intentar hablar con él, Sakura-chan. – me dijo, casi en forma de súplica. – Y no te lo digo porque soy su mejor amigo… - me explicó – ¡sino porque nunca van a solucionar sus problemas si no los hablan frente a frente!

Yo lo miré, algo mortificada – Naruto… no creo que se la mejor idea hablar con Sasuke… - le empecé a decir.

El me miró con una mueca de desilusión, y un sentimiento parecida a la culpa se instaló en mi pecho. Entonces mi amigo me miró con confianza. – Sakura-chan, ¿qué es lo peor que podría pasar si hablas con el teme? – me preguntó, y empecé a hacerme esa pregunta a mí misma – Mira: si se porta mal y hace el tonto, me avisas, yo voy, y le doy una merecida patada en su trasero Uchiha… - me reí levemente ante la actitud infantil de Naruto - …y si te estresas por discutir con él, ¡podemos ir a comer ramen! – me ofreció, mientras a mí me aparecía una gotita tamaño XL en la frente. - ¡En serio! El ramen es uno de los mejores remedios para el estrés, ¡y yo tengo pases gratis para Ichiraku's! ¡Te invito si quieres, Sakura-chan! – exclamó con entusiasmo.

No pude evitar soltar una risa por las ideas de Naruto. Entonces suspiré con decisión.

- Bien. – le dije a Naruto. – Voy a intentar hablar con Sasuke, ¿sí? – ante esto, una mirada de felicidad iluminó el rostro de mi amigo – PERO, no te aseguro que él quiera hablar conmigo… - le advertí.

- Sakura-chan… - me llamó entonces Naruto.

Yo seguí hablando. - … hoy nos vimos al llegar a la fiesta, y ni siquiera se acercó a saludarme, así que si sus modales siguen así dudo mucho que podamos conversar… - recordé con molestia.

- Ehhh… Sakura-chan… - me dijo Naruto nuevamente.

- …pero en fin, yo haré el intento. – le dije - Si él no quiere hablar, ¡será su problema!

- ¿Sakura-chan? – me llamó Naruto una vez más, y yo volteé a mirarlo con interrogación. – Ya no creo que eso sea un problema… - me dijo, mirando detrás de mí.

Entonces volteé para descubrir qué es lo que estaba mirando Naruto, para encontrarme con la figura a la que menos esperaba en ese momento.

El alma se me cayó a los pies.

- Sasuke… - logré articular. Me sorprendió escuchar mi voz firme y no vacilante, como temía que saliera en ese momento.

Parado frente a mí, con pose seria y las manos en los bolsillos, se encontraba Sasuke. Estaba vestido elegantemente, con una camisa gris y un traje oscuro, y se veía más apuesto que nunca. Su cabello oscuro y desordenado caía sobre su frente, y sus ojos color brea estaban dirigidos intensamente hacia mí. Bajé la mirada rápidamente, no podía sostenerla sin sentir una molesta sensación de mariposas en el estómago.

- Sakura. – me dijo entonces él, a modo de saludo, con una voz grave e intensa. No pude evitar sentir un escalofrío al escucharlo decir mi nombre.

Entonces él se dirigió a Naruto. - ¿Se puede? – le preguntó con calma, acercándose hacia mí. Le estaba pidiendo permiso para bailar conmigo, y en ese momento toda la determinación que había tenido segundos antes para hablar con él se desvaneció por completo.

Volteé a mirar a Naruto con una mirada mortificada, mientras suplicaba internamente que no me dejase sola con Sasuke.

"Por favor, no con él a solas, no con él a solas…"

Naruto dirigió su mirada hacia Sasuke, luego hacia mí y luego hacia Sasuke de nuevo, vacilante. Finalmente habló, visiblemente nervioso. – Ehh… claro, teme. – le respondió.

Mi mundo se vino de cabeza.

Inner: Nooooooooooooooooooooooooooo ooooooooooooooooooooooo… estamos muertas T_T

Mi amigo rubio no tardó en dejarnos solos, y yo aún no había vuelto a hacer contacto visual con Sasuke. Entonces me armé de valor, y los miré directo a los ojos. Él me miraba con seriedad, y procedió inmediatamente a tenderme la mano con cortesía para guiarme a la pista de baile. Yo tomé su mano lo más serena que pude, y al hacerlo sentí como si una corriente eléctrica hubiese recorrido mi cuerpo. Su mano era grande, cálida y áspera, al contrario que la mía, que era pequeña y suave.

Entonces Sasuke colocó su otra mano en mi cintura y me atrajo hacia sí, mientras empezábamos a bailar, sin decir ninguna palabra, al suave y rítmico compás del vals. Con su pecho pegado al mío, rogaba internamente para que él no reparase en el rápido e intenso ritmo de los latidos de mi corazón. Tragué saliva y me esforcé por lucir impasible. La cercanía con él era algo abrumador, y la tensión en ese momento se podía cortar con el filo de un cuchillo.

De repente, él habló. – Veo que te estuviste divirtiendo antes de bailar con Naruto. – comentó con voz seria, aunque yo pude percibir inmediatamente su sutil pero presente tono de sorna en su comentario.

Yo lo miré con resentimiento. – Pues yo debería decirte lo mismo. – le respondí con ironía, refiriéndome a Temari.

Sus cejas se curvaron hacia abajo, formando una expresión de molestia. Luego me miró por unos segundos para decirme. – Sakura, necesitamos hablar.

Un sentimiento de indignación colmó mi pecho en ese instante, pero lo disimulé lo mejor que pude. – ¿Hablar? – le pregunté - ¿Sobre qué? ¿Escuela, música, libros…? Asumo que podremos mantener una conversación civilizada, ¿no? – le pregunté con sarcasmo.

En ese momento, Sasuke chasqueó la lengua sonoramente, mientras ambos dejábamos de bailar. – Hmp, sabes a qué me refiero, Sakura. – me dijo, sin molestarse en ocultar su molestia – Sobre nosotros.

- ¿Nosotros? – siseé con exasperación, mientras me alejaba de la pista de baile y me dirigía hacia el jardín. No quería que nuestra discusión se volviese pública en medio de la reunión. Entonces él llegó detrás de mí y yo lo encaré. – Sasuke, ¿qué nosotros? – le pregunté. – Tú tomaste tu decisión, estás saliendo con Temari… ¡y si eso quieres pues entonces adelante! – le grité – Pero por favor no pretendas confundirme más cuando ya has decidido algo diferente… – le exigí, totalmente dolida. – No estás siendo justo al hacerlo.

Entonces él me miró con una ceja alzada. - ¿Justo? – repitió con un tono que me puso los pelos de punta. – ¿Quién fue la persona que decidió algo diferente, Sakura? ¿Quién? – me exigió, y a mí me dolió en el alma que él hubiese creído eso desde un principio. - ¿Y aun así me hablas de ser justo? – me preguntó, con disgusto. – Jamás creí que serías una persona hipócrita, pero al parecer me equivoqué. – me dijo con decepción.

Yo lo miré con frustración. – ¡No, Sasuke, no fue así! – le dije con desesperación - Si primero me dejaras explicarte lo que pasó con Sai, entonces entenderías todo… - le empecé a decir, pero él me interrumpió.

- Oh, créeme. No necesito una explicación para saber lo que pasó con Sai. – me dijo con amargura. – Tú y tu amigo pueden hacer lo que les de la gana. No me importa. – me aseguró - Sean felices.

Entonces, todo el deseo de reconciliarme con él y arreglar las cosas entre nosotros de desvaneció por completo. Ahora sólo sentía rabia. Rabia porque por más de que intentara explicar las cosas a Sasuke, él no me iba a escuchar. ¿Quería jugar sucio? Dos podíamos jugar ese juego.

Yo lo miré con una enorme sonrisa fala, lo cual obviamente lo molestó aún más. – Eso planeamos . – le dije con seguridad. – Descuida, también les deseo lo mejor a ti y a tu exótica nueva novia. – agregué.

El me miró con rencor. – Pues ya lo somos. – me aseguró - ¿Acaso te molesta, Sa-ku-ra? – me preguntó, acercándose hacia mí.

Yo lo fulminé con la mirada. – Pfff, por favor. – le dije – No me interesada tu preciada felicidad, U-chi-ha. – afirmé, acercando mi rostro al suyo. – En lo que a mí me concierne, Sai y yo seremos muy felices juntos, y no creas que me voy a preocupar por un momento sobre tu vida, porque TU ya no vas a figurar en ninguna parte, ¿entendiste? – le susurré.

Entonces el curvó sus labios en una sonrisa de lado. Una sexy y perfecta sonrisa de lado.

- ¿Qué es tan divertido? – le pregunté con molestia.

El alzó los hombros con arrogancia para luego darse la vuelta y empezar a irse. – Nada. – comentó – Sólo me causa gracia la cantidad de tonterías que dices para disimular que en realidad estás loca por mí.

Y en ese momento, algo explotó dentro de mí.

Tal vez haya sido una bomba. No, eso no. Un volcán. Probablemente Krakatoa. Y repotenciado. A la enésima potencia.

Mi mirada fulminante atravesó el cuerpo del Idiota Arrogante y me dirigí a zancadas hacia él antes de que pudiese escaparse de mí. Lo encaré inmediatamente y no pude evitar estallar a gritos. En ese momento ya no tenía palabras civilizadas ni coherentes para él.

- Tú … - empecé a decir - ¡…eres un ARROGANTE! Insensible, idiota, creído… ¡egocéntrico! – subrayaba cada insulto con un golpe, que aunque sabía que no le iba a doler, no podía evitar contener. - ¡Crees que todo el mundo gira alrededor tuyo y no es así! – exclamé, con exasperación.

El únicamente me miraba sin decir nada, lo cual me sacaba aún más de quicio. Entonces lo miré con decepción. – No entiendo cómo alguna vez pudimos ser amigos. – le susurré.

Él se acercó más a mí, para mirarme directo a los ojos. – Tienes razón. – afirmó, con convicción. – Deberíamos dejar de ser amigos.

Después de lo que dijo Sasuke en ese momento, no pude evitar que algo se quebrara dentro de mí. ¿Eso que significaba? ¿Qué nuestra amistad nunca significó nada para él? ¿Qué todo lo que habíamos vivido había sido una farsa?

Bajé la mirada con rencor mientras reunía todo el valor necesario para no derramar una lágrima. Después de todo lo que había dicho, no iba a dejar que me viera llorar.

Entonces lo miré con amargura. – Haz lo que quieras. – le dije, con voz baja, para luego darme la vuelta e irme. No podía seguir ahí.

Sin embargo, apenas di un paso para alejarme, Sasuke me tomó del brazo y me atrajo por completo hacia él. Nuestros rostros estaban a milímetros de distancia. – Pues entonces haré lo que quiera. – murmuró. Y antes de que pudiera preguntarle de qué rayos estaba hablando, me besó.

Primero intenté separarme de él, ¿¡cómo se atrevía!? ¿Después de todo lo que había dicho pensaba que podía comprarme con un beso? Traté de decirle algo, pero en ese momento él aprovechó para profundizar el beso, y mi mente se puso de cabeza. Por completo. Cerré los ojos y rodeé su cuello con mis brazos mientras le respondía el beso con entusiasmo, y él acariciaba mi cintura de forma posesiva, atrayéndome más hacia él. Solté un suspiro mientras nuestros labios hacían magia juntos. No podía creer que Sasuke fuese tan bueno besando… ok, está bien, lo podía creer. ¿Pero es que acaso era posible que este chico fuese tan perfecto en todo?

Cuando había imaginado cómo sería este momento, creía que sería como en las películas, pero había estado totalmente equivocada. En realidad, fue mucho mejor. Después de unos momentos, mi respiración se empezó a acelerar, el ambiente se volvió mucho más cargado, y yo sentía que me iba a derretir en cualquier momento. Mi mente empezó a caer en un remolino de emociones que jamás imaginé experimentar. Adrenalina, frenesí, pasión… amor. Sasuke y yo nos besamos, y nos besamos, y nos besamos, y durante esos momentos, todo fue perfecto. Finalmente, nos separamos por falta de aire, y Sasuke me dio un segundo, dulce y casto beso en los labios, que, por supuesto, también me dejó sin aliento.

Permanecimos pegados durante unos instantes, sin decir nada, y fue entonces cuando mi lado racional volvió a mí.

Sasuke me había besado. BESADO. ¡Ni siquiera una vez, sino DOS!

…después de haber actuado como un imbécil, y después de haberme dicho que no seamos más amigos. Y yo le había respondido el beso… como una estúpida.

En ese momento, me sentí ridícula. Alcé la mirada hacia Sasuke, quien me miró con interrogación ante mi expresión. - ¿A qué estás jugando, Sasuke? – le pregunté en un susurro. Estaba demasiado frustrada y confundida. Ese beso había herido mi orgullo, y no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas.

El me miró con confusión. - ¿Jugando? – repitió - ¿Crees que estoy jugando contigo, Sakura? – me preguntó - ¿De verdad tienes ese concepto de mí? – dijo con voz dolida.

Yo lo miré directamente, reconociendo su expresión de decepción, y sabiendo que mi comentario la había causado, pero luego recordé todo nuestro diálogo anterior y exploté. - ¡Pues no lo sé, Sasuke! – grité – Primero me dices lo de Sai, luego dices que no seamos más amigos y luego me besas… ¿¡qué esperas que entienda!? – le pregunté con desesperación. – ¡No entiendo que rayos es lo que quieres que entienda después de todo esto!

El chasqueó la lengua con impaciencia para luego preguntarme - ¿¡Y qué es lo que entiendes, Sakura!? – ante mi silencio, habló más fuerte - ¿¡Qué!?

- ¡ENTIENDO QUE ESTOY ENAMORADA DE UN IDIOTA! – le grité.

El me miró sorprendido después de lo que dije, sin decir una palabra. Yo también me callé al instante, después de reparar lo genial que era mi bocota.

Le acababa de confesar mis sentimientos a mi ex-mejor amigo, chico por el cual estaba loca desde que nos conocimos, el cual se había comportado como un idiota hace cinco minutos… o más bien desde que empezó a salir con Temari, y con el cual acababa de tener el beso más perfecto de mi vida.

No pude evitar reírme de mí misma en mi mente.

¡Esto era brillante! (Y sí, eso fue sarcasmo.)

Entonces Sasuke acercó su rostro al mío y me miró con sus hermosos ojos negros, directo a los ojos. Toda expresión de frustración había desaparecido completamente de su mirada. No pude evitar estremecerme ante lo intensa y dulce que era en ese momento. Había extrañado demasiado que me mirase así.

- ¿Estás enamorada de mí? – me preguntó, en un murmuro.

Yo sólo atiné a ponerme completamente roja ante su pregunta. – Yo… - empecé - …tengo que irme. – le dije atropelladamente.

E hice lo que siempre hacía cuando tenía miedo.

En menos de un parpadeo… desaparecí.

.

Someone like you XIX – Fin
Continuará

.

Nota de la autora:

Antes de que nada, quería pedirles disculpas por haberme demorado tanto en actualizar. Por diversas razones se me hizo imposible colgar el nuevo capítulo en este último año y medio, pero en fin, no ahondaré más en explicaciones. ¡Espero de verdad que la espera haya valido la pena y que les haya gustado el penúltimo capi! Personalmente quedé bastante satisfecha con cómo quedó :)

Ahora, ¿qué opinan de los planes de Sasuke y Sakura? ¿El S.H.C.H.I Y el S.M.C.H.I? ¿Qué tal el cumpleaños de Gaara? ¿Y la preocupación de Naruto? ¿Las actuaciones de Ino y Hinata? ¿LA escena final? ;D ¡Espero que se hayan divertido leyendo y me comenten sus opiniones! :D

¡Muchas gracias todos por sus reviews, agregadas a favoritos y alertas y sobre todo por su paciencia! ¡Son los mejores lectores! :D ¡LOS QUIERO! Recuerden que una autora con reviews es una autora feliz ;)

.

Muchas gracias por sus reviews y consejos a:

.

gumii

RyuuRocks7

Little Indulgence

Katty-chan

LEGNA

Hitorijime

I love sasusaku 23 10 28

00Katari-Hikari-chan00

betsy268

DaniiBGomez

RisaKoizumi

AnnieLi

sssss

Sakulali

rosanegrac

Suki Harlett

Meyamil Oscuro

choiamberc

.

Rincón de los reviews:

gumii: Gracias! Espero que has disfrutado el Nuevo capítulo! :D

RyuuRocks7: Gracias! Lamento lo de tu mejor amigo ): espero que se haya podido solucionar! Y, sí, el S.H.C.H.I es TAN común, casi todas lo hemos sufrido en algún momento ¬¬ Sobre Tiempo Fuera, estoy planeando el comeback :) No sé si sea pronto, pero estoy trabajando en el fic. Gracias por leer!

Little Indulgence: Me divertí mucho leyendo tu review! :D Gracias por comentar! No está de más decir que mi mejor amiga (en quien Ino está basada) amó el contenido de tu comentario también, jeje. Espero que hayas disfrutado este nuevo capi!

Katty-chan: SHBFAMSBDMBDMVBMBDFVMXBDV. He dicho. (Momento de explosión de felicidad por haber hecho esto y haber superado la crisis de ayer). Oh, y SI! Ino tiene sus fans por ahí ;) jaja.

LEGNA: Qué bueno que te gustó :D ojalá hayas disfrutado este nuevo capi!

Hitorijime: Ojalá te haya gustado este nuevo capi! Y ojalá no tengas que leer de nuevo el fic para recordar todo con lo mucho que me demoré :P… pero gracias por leer! :)

I love sasusaku 23 10 28: EXACTO. Sasuke y Sakura son el par de cabeza duras más estresante del planeta, a que no? Gracias por leer, y espero hayas disfrutado del nuevo capi! :)

00Katari-Hikari-chan00: jajajaja, él S.M.C.H.I suele ser común :) Gracias por leer y espero que te haya gustado este nuevo capítulo!

betsy268: Qué bueno que te haya gustado el capítulo 18! :) Ojalá hayas disfrutado este tanto como en anterior. Gracias por leer!

DaniiBGomez: Gracias! Espero que te haya gustado este nuevo capi :)

RisaKoizumi: Gracias por leer! :D Ojalá te haya gustado el capi 19!

AnnieLi: Indeed, hacen imbecilidades. Si algún día llegas a ver la actualización (después de mil años de no actualizar) espero que te haya gustado :D Saludos desde aquí y éxitos en HKU!

sssss: mjfnmsdnvjndf! :)

Sakulali: Gracias por tu comentario! Lamento la demora, y espero que haya valido la pena y hayas disfrutado el nuev capi! :D Gracias por leer!

Rosanegrac: Jeje, gracias por tu review! Espero que te haya gustado este nuevo capi :D Gracias por leer!

Suki Harlett: Gracias por tus reviews! Bueno, las parejas que puse son las que me han gustado desde siempre, jeje. Me alegra que hayas leído el fic a pesar de eso. Ojalá te haya gustado el nuevo capi! :D

Meyamil Oscuro: Bueno, creo que tus dudas sobre Sai se han aclarado en este último capi ;) Gracias por comentar y por la paciencia, espero que haya valido la pena el tiempo de espera y hayas disfrutado del capi 19 :D gracia por leer!

choiamberc: Espero que no te hayas vuelto demente! Me demoré un poquito en actualizar (ok, un poco más que un poquito), pero espero que haya valido la pena la espera y te haya gustado el capi :D gracias por leer y comentar!