Ok, me tarde -.- lo admito. Solo espero que este capítulo sea de su agrado.
Disclaimer: Todos los personajes que aparecen aquí no me pertenecen, le pertenecen al gran Miyamoto-sensei y/o a sus respectivos creadores. No lo hago con fines de lucro. Lo único mío es la trama.
¡A leer!
Escuche el despertador sonar. Me levante rápidamente y lo apagué. Ese sonido era muy irritante, sobre todo en las mañanas. Eran las 7:00 a.m.; de verdad que tenía mucho sueño, mis parpados me pesaban demasiado. Aun así, me levante. Me quede un rato sentada en el borde de la cama. Aún no me recuperaba del todo de lo de ayer. Esas palabras que dijo sobre mi seguían rondando en mi mente.
"No te preocupes…ella no sospecha de nada…Es muy ingenua…"
Apreté el colchón con fuerza. Seguía estando enojada…, bueno ¿Y Quién no? Además, tenía algo de nauseas. Suspire muy hondo. Me levante y me dirigí al baño a hacerla misma rutina de todos los días. Me bañe, salí, me unte crema, me vestí con mi típico vestido y botas, no me gustaba usar tacones para el combate, son tan incómodos. Me arregle el cabello y me puse mi corona y mis guantes. Eran las 8:00 a.m.; aun tenía mucho tiempo. El desayuno comienza las 9:00 a.m. La verdad ni sé porque me había levantado tan temprano, creo mi organismo ya está acostumbrado a levantarse a estas horas de la mañana. Debo admitir que no solo me levante por mis hábitos matutinos, sino también porque tenía un raro presentimiento, no sabía exactamente que era pero…, algo me decía que me levantase temprano el día de hoy.
Me dirigí a la puerta, se abrió y me dejó salir, estaba a punto de irme hasta que me detuve y recordé algo. Voltee hacia el pequeño tablero de mi puerta para buscar el botón que decía Change password, lo presione y en la pantalla apareció Enter the new password. Oh sí, olvide ese detalle. Puse mi mano derecha en mi barbilla y me quede pensando en que poder escribirle, que no fuera muy difícil… pero tan poco tan obvio y que solo yo supiera.
—¡Lo tengo! — exclame mientras escribía 9 letras en el pequeño tablero y luego presione el botón Enter. Mi nueva clave era Harkinian. Ese era mi segundo apellido. Nadie de la mansión lo sabía más que yo, ni Marth, ni Ike, inclusive Link no lo sabía (cosa que me alegro), solo saben mi primer apellido. Mi nombre completo es Zelda Hyrule Harkinian. Lose, algo raro, hasta para mí.
Empecé a caminar muy lento, al fin y al cabo no tenía prisa. Me detuve justamente entre las puertas de Ike y Marth pensando si ya se habían levantado, lo más seguro era que sí. Seguí caminando por un rato mirando hacia el suelo como si fuera la cosa más interesante que había visto en mi vida. ¿A dónde me dirigía? Quién sabe, solo quería caminar y despejar un poco mi mente— y las nauseas— pero choque con algo pequeño y casi caí al piso, bueno… ni tan pequeño.
— ¡Lo siento mucho! ¡Discúlpeme!, no me fije por donde ib…
—… ¿Zelda?
—Ma… ¿Mario? — pregunte extrañada arqueando una ceja. Mario rió.
— Si, el mismo —respondió acomodándose su gorra
—No es que quiera ser irrespetuosa ni nada pero ¿Qué hace despierto a estas horas? Que yo sepa no acostumbra levantarse temprano
—Sí, lose. Sinceramente tengo mucho sueño — dijo apenado rascando su cabeza— Pero recibí una carta de Peach diciéndome que quería que nos viéramos en la sala de estar a las 8:15 a.m.
—Oh…— dije. Se me hacia raro que… un momento… Peach… ¡Peach!... Ahí no, espero y no vaya a hacer lo que creo que va a hacer… pobre Mario. Pero…al estar Peach debe estar… — Link…
—¿Dijiste algo Zelda?
—… ¿Ah?... ¡No, no! Absolutamente nada— Reí y moví mis manos nerviosa. — Estuvo cerca.
—Bueno… ¿No le gustaría acompañarme? Aprovechando la situación — preguntó
—¿No tendría algún inconveniente en que lo acompañe? No quiero ser un estorbo
—Claro que no— respondió — Será mejor que nos apresuremos, no quisiera llegar tarde, ya vez que Peach se enoja en ocasiones.
—¡Oh, si! claro — Dije retomando el rumbo con Mario. Después de eso no dijimos nada. Yo iba un poco más atrás que Mario. Estaba pensando en si decirle a Mario lo que le estaba por suceder; por una parte pudiera que me equivocara, aunque no lo creo, y por otra tal vez no me creería. Llegamos a las escaleras y las bajamos, Mario un poco más rápido que yo. No faltaba mucho para llegar a la sala de estar. Terminamos de bajar las escaleras y dimos vuelta a la izquierda para poder entrar a donde Peach, y seguramente Link, estaban esperando a Mario.
—Mario — lo llamé y me detuve
—¿Si, Zelda? — dijo, con su típico acento italiano, parando en seco volteándome a ver.
—Antes de entrar con Peach… m-me…gustaría que supiera algo— dije nerviosa y me mordí el labio inferior. No encontraba las palabras para decírselo — Solo le diré que… lo que le pase allá adentro, o inclusive lo que nos pase a los 2… — abrí mi boca para continuar, sin embargo, no dije nada y la cerré. Suspiré— Lo entenderás cuando lo veas.
—A… ¿A qué te refieres Zelda? — preguntó confundido
—Solo… no se altere demasiado e intente guardar la calma— dije — Será mejor que entremos
—…Ok
Nos dirigimos a la puerta que daba a la sala, no posicionamos enfrente y esta se abrió dejándonos pasar. Al entrar, se encontraban nada más ni nada menos que Link y Peach sentados en un sillón largo. Nos miraban fijamente. Me quede a mitad de camino inmóvil, pero de inmediato reaccione y seguí caminando. Link sostenía un pedazo de carne fría en su mejilla izquierda y Peach solo nos miraba. Reí en mis adentros. Mario y yo quedamos justo a metro y medio de ellos. Ninguno de los 4 dijo nada. El ambiente se estaba poniendo tenso. Creo que era momento de que me fuera.
—Bueno Mario, Con su permiso— hice una reverencia y me giré dispuesta a retirarme lo más rápido posible.
—Detente ahí— sentí que mi muñeca fue jalada tan violentamente que casi pierdo el equilibrio, al voltear me percate quien era el dueño de tan tremendo agarre. — También tenemos que hablar contigo ¿O acaso no recibiste lo que te envié?
—Teniendo o no que hablar con ustedes— argumente— ¡Esa no es la manera correcta de detener a alguien! — dije al instante soltándome de su fuerte agarre. — Y para tu información, no recibí nada tuyo — comencé a sobar mi muñeca
Link frunció el seño, aun sosteniendo su pedazo de carne.
— ¿Estás segura? — preguntó Link
—Si
—Se supone que Ike debió darte una nota— dijo el Hylian un poco más calmado y confundido — Lo mataré cuando lo vea— concluyó Link volviendo a su lugar.
—¿Ike? Pero el no me dio ninguna…
—No importa — volteó a verme — Ya estás aquí
—¿No se supone que con quien tenía que hablar Peach era con Mario? — pregunté
—De hecho… — hablo Peach— Los citamos a los dos — aclaró
— ¿Alguien me puede decir que rayos está pasando aquí? — intervino Mario— Por lo que veo, soy el único que no lo sabe
Y la verdad era que Mario estaba en lo correcto.
Nadie respondió la pregunta del fontanero. Peach se levantó de su lugar, ya que Link ya estaba de pie. Link se quito el pedazo de carne fría y se lo dio a Peach, dejando ver el gran moretón en su pómulo izquierdo y la hinchazón de su ojo. Solté un bufido, lleve una mano hacía mi boca e intente aguantarme la risa y, por la expresión que tenía Mario en su cara, deduje que él también se quería reír. Link se veía tan gracioso. Parecía que traía una pelota en la cara. Vaya que Ike le dio con fuerza.
—¡Wow, Link! —Dijo Mario entre risas— Veo que… jajaja… te dieron una golpiza ¡jajaja! — finalizo Mario con una carcajada y Link lo vio con cara de "púdrete". No aguante más y me reí también. Juraría que nuestra risa se escucho por toda la mansión. Era tanta la risa de los 2 que tuvimos que sostenernos nuestros estómagos y retorcernos un poco.—Peach y yo tenemos algo muy importante que decirles a los 2— dijo el elfo ignorando el comentario de Mario y nuestras ya escandalosas risas.
Mario y yo nos dejamos de reír. Mis sospechas eran ciertas. Esto no iba a terminar bien. Voltee a ver amenazadoramente a Peach y está bajo la mirada como un pequeño cachorrito. Sonreí a mi favor
—¿Y bien? ¿Qué esperan? — pregunte ansiosa. Link y Peach se miraron como preguntándose quién empezaría.
—OK. Iré al grano— dijo Link y posó su brazo en los hombros de la Princesa de Mushroom Kingdom — Peach y yo estamos saliendo.
—Ike, Necesito que me hagas un favor—
—Depende ¿Qué quieres? — dije al mismo tiempo que guardaba a Ragnell
—Necesito que le entregues esto a Zelda— dijo Link sacando de su bolsillo una pequeña hoja de papel color amarillo y me la extendió
—¿Qué se supone que es? — lo tomé entre mis manos y mire curioso el pedazo de papel amarillo
—Una nota
—¿Y Por qué no se la entregas tu?
—Ese día estaré ocupado. Además, eres su amigo…
—¿Cuándo quieres que se la entregue?
—El jueves, en la noche de preferencia. Zelda suele ser muy desesperada y se fijaría antes de tiempo.
Guarde el dichoso papelito en mi bolsillo derecho
—¿Le vas a decir?
—Si
—Ya era hora
—Fue idea de Peach— se cruzó de brazos— Quería que todo quedara bien entre nosotros
—¿También hablaran con Mario?
—Si, con los 2
—Me imagino que le dirás el viernes
—Sí, ni se te ocurra decirle antes de tiempo
—No lo haré
—Ok, Gracias—Link se fue para, seguramente, ir a verse con Peach. Pasó a un costado mío. Ni si quiera lo miré cuando paso. Oía sus pasos cada vez alejarse más. Volteé hacía atrás para cerciorarme de que nadie me estuviera viendo. Nadie lo hacía, así que metí mi mano derecha en el bolsillo y saque el pequeño papel amarillo doblado en 2 y lo abrí.
"Te veo mañana a las 8:15 a.m. en la sala principal de la mansión.
Procura no llegar tarde
Link"
—Ese idiota… —arrugue el pedazo de papel en mis manos. Si ese imbécil cree que le voy a entregar esto a Zelda… está muy equivocado.
—¿¡QU-QUE? — Grito pasmado el fontanero— ¡ERES UN…!
—Espera— atravesé mi mano para detener su caminar. Lo admito, creo que Link fue muy "directo al grano" — No quiero que esto se salga de control— Le susurré a Mario
—Créeme, esto YA se salió de control— dijo el pequeño fontanero entre dientes.
— ¿Desde cuándo salen ustedes? — ignore el comentario de Mario. Nadie dijo nada. Ya me estaba impacientando. Quería respuestas y las quería ya — Dije, "¿Desde cuándo salen ustedes?" — inquirí alzando la voz
—Hace 2 semanas— respondió fríamente Link. Quedé atónita. Ni siquiera me di cuenta cuando deje detener a Mario, de todos modos ya no era necesario, estaba en las mismas que yo. Por Din, pensé que esto apenas llevaba dos, tres, cuatro días a lo mucho, pero ¿2 semanas? Era demasiado tiempo. Oí un sollozo e inmediatamente volteé hacia mi derecha. Era Mario… tenía su mirada fija en el suelo y estaba intentando contener las lágrimas, al igual que yo.
—Escuchen— dijo Peach dando unos pasos hacía Mario y yo — Solo queremos que todo quede bien entre nosotros…
—¿Bien?... ¡¿BIEN? — Pregunté mordazmente— ¡¿A esto te refieres con BI-EN?... — inquirí de nuevo alterada— Ustedes… ustedes… ¡SON UNO CÍNICOS! — grité sumamente cabreada
—¡No me hables de esa manera! — me amenazó Link dando una paso hacia enfrente
—¡Yo LES hablo como se me de la gana! — le grité en la cara a mi "ex". Los dos nos estábamos fulminando con la mirada
—Link, cariño…— le susurró La Princesa de Mushroom Kingdom a Link tomando su brazo— tranquilízate
—¡Tu no me digas que hacer! — Ahora Link le gritó a Peach
—¡No le grites a Peach! —exclamó Mario uniéndose a la pelea.
—¡Tu no te metas enano! — le gritó Link
—¡Me meto si yo quiero!
—¡Y tu no le grites a Mario! — grité
—¡Tranquilícense, por favor!
—¡TU NO TE METAS! — le gritamos los tres, Link, Mario y yo, a Peach. La princesa solo brinco del susto y se emberrincho cruzándose de brazos.
Era oficial: TODOS estábamos alterados. Si no parábamos nuestra discusión, toda la mansión se enteraría de lo que estaba pasando.
—¡Ya me tienen harto! — grito encolerizado Link desenvainando su espada.
—¡Lo mismo digo! — dijo Mario retrocediendo unos pasos e invocando 2 bolas de fuego en sus manos.
—¡No, esperen! ¡Deténganse! — Deje mi enojo de un lado e intente calmarlos. Ninguno de los 2 me escucho. ¡Rayos! Tenía que hacer algo para que se calmaran, pero las malditas nauseas no me dejaban pensar bien.
Muy tarde.
Mario lanzo las 2 bolas de fuego a Link, aunque este las destruyo con su espada. El elfo corrió hacía Mario dispuesto a acabarlo, pero el fontanero fue más inteligente y rodó por el suelo esquivando el ataque quedando a un lado del espadachín. Sin embargo, Link giró rápidamente dándole una estocada en el estomagó que el fontanero apenas pudo eludir, dejándole una herida en el costado izquierdo. Mario gimió cubriendo la herida con su mano, estaba sangrando.
Corrí en dirección hacía Link para impedir que lastimara más a Mario pero apenas di un paso y me detuve rápidamente. Comencé a ver doble. Mis pensamientos estaban confusos. Mi cabeza daba vueltas. Tenía unas tremendas ganas de vomitar. No podía coordinar mis piernas ni mis brazos; tanto, que muy a penas alcance a sostenerme de una mesita cerca de ahí.
Mario seguía esquivando a duras penas los golpes y estocadas de Link. Caí de rodillas al suelo aun agarrándome de la mesita; No obstante, seguía lo suficientemente consiente como para seguir observando.
—¡Deténganse! — grité de nuevo, pero ellos hicieron caso omiso a mis palabras. —Malditas nauseas…
Link y Mario seguían peleando, y Link llevaba la ventaja. Mario cayó de espaladas al suelo apoyándose con un codo y aun sosteniendo la herida con la otra mano, el elfo estaba de frente a él con su espada en mano. Lentamente, fue levantando la espada sobre su cabeza para, así, darle fin a todo esto. Mario retrocedía, sin dejar de perderlo con la vista.
—Adiós… enano— dicho esto, Link dirigió su último golpe contra el fontanero.
Extendí rápidamente mi brazo hacía Mario para creer un campo de fuerza alrededor de él.
Mario solo volteó su mirada cerrando ojos, esperando el golpe. Este nunca llego.
Sin embargo, El sonido del choque de dos espadas se hizo presente
—¡Ike! — grité conmocionada el nombre del salvador del Héroe de Mushroom Kingdom.
—Pero ¡qué diablos…!
—No te lo esperabas ¿Eh? — se aventuró a decir el mercenario a Link. Los 2 seguían empuñando sus espadas el uno contra el otro, pero Ike en un rápido movimiento hizo un corte vertical y mando a volar al espadachín casi al otro lado de la habitación. Ike sonrió. Vi como Marth hacía su aparición por la puerta, me vio y corrió rápidamente hacía mí.
—¿Te encuentras bien, Zelda? —Se agacho para verme a la cara— ¿Acaso Link te hizo algo?— preguntó preocupado
—A mi no— mentí, mi muñeca seguía doliendo y mis nauseas estaban de lo peor— Pero a Mario Si. Por favor, ve y revísalo.
—Está bien— accedió el príncipe— pero no te muevas de aquí— dicho esto, se fue a revisar a Mario junto con Peach que ya estaba con el fontanero.
Intente pararme apoyándome en la mesita, aunque no dio ningún resultado. Hice un nuevo intento, pero con los mismos resultados. Vi como Ike corría hacía mí.
— ¿Estás bien Zelda? — preguntó el mercenario y, antes de que pudiera responder, me tomó de la espalda y rodillas cargándome velozmente al "estilo príncipe", como si fuera una ligera pluma. Ni si quiera me molesto ese acto, bueno, solo un poco— Te vez un poco pálida
—Estoy bien— mentí de nuevo. Mi tono de voz había bajado.
—A mi no me engañas— dijo Ike—Tenemos que ir a la enfermería para que te revisen
—Ahora el que importa es Mario, está muy mal herido—inquirí— Link le hizo un corte con la espada
—Ese idiota…—
—¡Chicos! —Gritó Marth— Tenemos que llevar a Mario a la enfermería… está perdiendo mucha sangre— dijo el peliazul lleno de ese conocido líquido rojo y con Mario inconsciente en brazos.
—Ike… ya puedes soltarme— dije con mi voz apagada
—No, tú también vas a la enfermería— dijo Ike
Y dicho esto, Ike, conmigo en brazos, y Marth, con Mario en brazos, salieron de la habitación y corrieron hacia la enfermería como si sus vidas dependieran de eso. Luego nos encargaríamos de Link. Varios de los smashers ya estaban despiertos, si no es que todos, así que muchos se percataron de nuestra situación.
— ¡A un lado! Muévanse! — oía como gritaban Marth y Ike cuando un compañero se les atravesaba.
— ¡¿PERO QUE LE PASO A MARIO? — gritó Luigi totalmente pasmado. Ni Marth ni Ike tuvieron tiempo de responder así que solo nos siguió por detrás.
Me percate de que varios smashers nos venían siguiendo. Entre ellos iban Luigi, Pit, Roy y Samus
Fui cerrando lentamente mis ojos para poder aminorar el gran dolor de cabeza y poder descansar un rato.
Sin embargo, me quede dormida, y deje caer mi cabeza en el pecho de Ike.
Para la fortuna de todos, la enfermería estaba en la planta baja. Ike, Marth y todos los que los seguían entraron a un pasillo con las paredes totalmente blancas y viraron a la izquierda para, finalmente, llegar a la puerta que daba a la enfermería. Tan rápido como llegaron, la puerta se abrió dejándolos pasar, haciendo que Dr. Mario se sobresaltara por la llegada inesperada.
—¡Mario esta herido! — fue lo único que atinó a decir el príncipe
—Rápido, ponlo en la camilla de allá— dijo tranquilo pero firmemente el Doctor— A Zelda ponla en la otra camilla
Marth y Ike obedecieron dejándolos en las camillas. Zelda estaba aferrada al cuello del mercenario y al dejarla en la camilla, esta opuso resistencia al no querer soltarse. Ike hizo un esfuerzo sobre humano, emocionalmente hablando, para soltarla y dejarla en la camilla. Por alguna razón, no quería dejarla sola. Marth apreció la escena y solo sonrió.
Otra puerta se abrió y de esta salieron tres androides, enfermeros claro, que se llevaron las camillas del fontanero y la princesa hacía otro pasillo para dejarlos en otra habitación.
—Mientras mis ayudantes atienden a sus compañeros—dijo Dr. Mario sacando la famosa tabla que usan los doctores para escribir y su pluma, haciendo "clic" en la parte superior de esta para sacar la punta— Necesito que me digan que fue lo que les paso a Mario y a Zelda
—Bueno…— comenzó Marth— Link hirió a Mario con su espada en el costado izquierdo.
—Entiendo—contesto Dr. Mario haciendo anotaciones en la tabla, sin siquiera preguntar el por qué tal acto del espadachín— ¿Y Zelda?
—De Zelda no sabemos mucho— dijo Ike— pero cuando llegamos estaba en el suelo muy débil y pálida.
—Entiendo—volvió a decir el Doctor aun haciendo anotaciones en la tabla. Dejó de escribir e hizo de nuevo un "clic" para guardar la punta de la pluma—Muchas Gracias. Ahora necesito que salgan para poder revisar a Mario y a Zelda
Ike y Marth se miraron, no muy seguros de aceptar la petición del Doctor.
Dr. Mario suspiró
—No se preocupen, los mantendré informados de la situación. Ahora, por favor, salgan y esperen en la sala de afuera— finalizó el médico
Ike y Marth asintieron y retomaron su camino hacia la salida, ya un poco más calmados. La puerta se abrió dándoles paso para encontrarse con un muy histérico Luigi siendo calmado por Roy y unos preocupados Pit y Samus.
—¡¿Cómo se encuentra mi hermano?¡¿Está bien?¡¿Sigue vivo?
—Tranquilo, Luigi— dijo Roy poniendo una mano en su hombro
—No te preocupes, él está bien— dijo el príncipe sonriendo
—Y ¿Cómo está Zelda? —preguntó el ángel uniéndose a la charla
—Bien, solo se desmayó en el transcurso del camino— respondió el príncipe con otra sonrisa
—Pobre de mi hermano…— murmuró el fontanero de color verde
—Exactamente— habló la caza recompensas— ¿Qué fue lo que le sucedió?
Silencio
Nadie respondió
— Mario tuvo una pelea con Link— se aventuró a decir el mercenario ahora cruzándose de brazos— Link hirió a Mario, Zelda trato de detenerlos pero no obtuvo éxito.
—¿Por qué pelearon?— preguntó el pelirrojo.
—Desconocemos las razones— mintió Marth mirando de reojo a Ike, tanto él como el mercenario sabían la razón de la pelea, o por lo menos se daban una idea, pero no querían que esto se diera a conocer, por ahora.
—Bien, no se ustedes pero— dijo Roy estirándose como un niño pequeño— yo tengo hambre.
—Yo también— dijo Pit tocándose su estómago
—Y yo— dijo Samus— Será mejor que vayamos a desayunar
Y dicho esto, los smashers se dieron la vuelta y tomaron rumbo hacia el comedor, a excepción de 3 personas que no movieron ni un músculo.
— ¿Qué no vienen? — preguntó Samus
—Yo iré en un momento, tengo que ir a cambiarme de atuendo— dijo el príncipe viendo su ropa y sus manos, ahora manchadas de sangre.
—Yo me quedaré a esperar a Mario— dijo el fontanero de gorra verde
—Y yo a Zelda—continuó el mercenario
—Adelántense ustedes—inquirió el príncipe—Iremos en un minuto
—Ok, no tarden mucho— finalizó la caza recompensas y siguieron su rumbo. Ya sin nadie que los interrumpiera, Marth habló.
—Escuchen—pausó— Tienen que ir a comer algo— poso sus manos en el hombro de cada uno— si no, cuando Mario y Zelda despierten, no podrán verlos.
Ike y Luigi se miraron.
Los 2 suspiraron.
—Tu ganas— dijo Ike a lo que solo Marth pudo sonreír— pero solo por esta vez— amenazó el mercenario
Y Así, caminaron de regreso por el pasillo directo al comedor, al menos Ike y Luigi se dirigían hacía haya, Marth iría a cambiarse de vestimenta. Ike no dejaba de mirar la puerta en donde había estado hace unos momentos. Marth lo miro de reojo disimuladamente. Sonrió para sí mismo, su "plan" no estaba muy lejos de ser realizado.
Por las Diosas, no saben lo difícil que se me hizo hacer este capítulo, y eso que este lo tenía empezado Del 4° capítulo no tengo nada, pero no se preocupen, tengo más o menos una idea de lo que hare después.
¿Qué les pareció el fic? ¿Bueno? ¿Malo?
Debo de comentar que no soy muy buena, que digamos, escribiendo en tercera persona (ni en primera xd) pero… hago lo que puedo n_nU
Tal vez en los siguientes capítulos considere escribir en tercera persona, aunque, reitero, me falta práctica.
Muchas gracias a YukihimeAsu, AgieSama y Sugar5star por comentar, de verdad que aprecio mucho los reviews. Y también agradezco a los que leen mi fic, pero no dejan review, ya sea por olvido, pereza o por no saber que escribir xD
No sé cuando actualizaré, pero tengan por seguro que no abandonare el fic.
Cualquier error háganmelo saber y lo corregiré, porque, sinceramente, de tantas veces que lo re-leí me dio pereza darle otra re-leída xD jaja
¿Vale la pena un review? ¡Yo creo que sí!D:
Se despide, Zeldi-chan de hyuuga
