··Unlimited Sky··

Summary: ¿Qué hubiera pasado si Tsuna hubiera nacido como chica? ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido diferente al Dame Tsuna que todos nosotros conocemos? ¿Alguien con más seguridad? ¿Cómo habría sido su vida? Si tienen curiosidades sobre esto, entonces esta historia es para ustedes. Fem 27.

Aún no hay emparejamientos pero ya lo verán.

Disclaimer: KHR! No me pertenece, es obra de Akira Amano-san.

-pensamiento-

-Narración-

(1) Indicaciones del diccionario


Capítulo 6: el niño vaca llorón

En el domingo mañanero en Namimori, era un día de descanso para la mayoría de sus habitantes. El día era brillante y cálido, los trabajadores tenían un merecido descanso y algunas familias disfrutaban sus ratos libres para pasear.

Pero, para alguien desafortunado como Tsuna tuvo la mayor desgracia de recibir otro entrenamiento severo de parte de su espartano tutor.

Reborn se le había ocurrido una "explosiva" idea de utilizar bombas si la pelicastaña contestaba mal en algunas de sus preguntas.

Al saber que le iba muy bien en las diferentes disciplinas de la escuela, había decidido utilizar enciclopedias gigantescas de la universidad.

¿Cómo mierda iba a entenderlo?

Los textos secundarios para ella era pan comido, ya que en sus tiempos libres solía leer varias enciclopedias (sea química, botánica, literatura, etc.), pero libros universitarios eran…otra cosa.

-2679

-Error! –contestó nuevamente Reborn oprimiendo el maldito botón para activar el explosivo dejando resultado una quemada y malhumorada Tsuna.

-Mierda, Reborn! Acaso no me puedes enseñar de una manera más normal –quejó con una notable expresión de irritación y molestia.

-Deja de quejarte, Tsuna ¿quieres que use animales salvajemente furiosos en lugar de bombas? –amenazó con un brillo de malicia en sus ojos negros.

-Estás bromeando, verdad? –pensó la pelicastaña mirándolo con incredulidad, sus palabras sonaban verosímiles antes que bromistas. Sería mejor para su bien no quejarse del lado "blando" de su tutor y seguir con la lección.

Curiosamente, frente de la ventana y afuera, en la rama del árbol se encontraba un pequeño niño con peinado de afro y dos cuernos en la cabeza usando enterito (ropa para bebé) con manchas asemejadas al de una vaca.

Tsuna lo miró, nunca antes había visto un bebé vestido de esa manera y sobre, desde cuando estaba ahí?

-Mi nombre es Lambo-san! Prepárate para tu muerte, Reborn! –exclamó el pequeño lanzando dos granadas hacia el hitman, quien se las devolvió usando a León transformado en una raqueta de tenis.

El pequeño niño vaca sin tener tiempo de reaccionar las granadas explotaron.

-¡Que mierda…Reborn! –le gritó Tsuna con horror lo que había hecho su tutor al inocente niño.

-Qué acaba de ocurrir, oí una explosión –apareció el peliplata vestido con ropa informal por la puerta.

-Etto, Gokudera ¿Qué haces aquí? –preguntó la pelicastaña con una gota en la sien.

-Juudaime! –exclamó en tono de asombro, pero luego recuperó su compostura inclinando su cabeza en señal de disculpa- Perdón por mi repentina intromisión en su casa, Juudaime! Nunca creí que este es su hogar, lamento por no haberle avisado antes y lamento por no haberme imaginado que estaba ayudando a la madre de Juudaime! –inclinó la cabeza contra el suelo miles de veces.

-Espera, ¿ya viste a mi madre? –preguntó Tsuna tratando de detener a las acciones masoquistas de su amigo.

-Sí, es una mujer increíble y hermosa ya veo de donde sacó Juudaime sus admirables encantos –pronunció con admiración, Tsuna lo miró con pesadez pronunciando un "no es para tanto".

-¿Cómo sabías donde vivía, Gokudera-kun? –temía si lograba saber que su auto proclamado mano derecha podría ser un acosador, esperaba que no fuera igual que los depravados de su escuela.

-Ah, eso. Bueno ocurrió así…

-Flash Back—

El peliplata caminaba en los barrios de Namimori para llegar a su departamento, llevaba unas compras que había hecho en un supermercado cercano, como era domingo lo único que haría sería descansar o mirar televisión.

Suspiró, la rutina diaria era muy aburrida para su gusto tanto que había llegado preferir pasar tiempo con su querida jefa incluyendo Reborn-san hasta ese idiota del beisbol, pero jamás admitiría del último.

-Ay, Dios –se escuchó una voz femenina, sus ojos verdes observaron a una mujer mayor de cabello castaño corto y brillantes ojos caramelo levantando sus cebollas tendidas al suelo.

Sin saber quien era, había decidido ayudarla a recoger sus compras.

-Ah, Arigato. Eres muy amable –agradeció la mujer con una sonrisa.

Gokudera pudo notar que aquella señora llevaba demasiada carga, quizás sería mejor llevarla hasta su casa y luego irse nomás.

Habían llegado finalmente a una residencia que no estaba tan lejos de la suya, depositando las bolsas en el suelo de la casa despidió de la mujer para regresar.

Antes de realizar dicha acción, se escuchó un BOOMM!.

Un sonido asemejado al de una bomba al explotar.

-Perdón por el estruendo, es que mi hija está teniendo una lección especial de su nuevo tutor –escuchando esos datos le parecía familiar, era inteligente después de tono al menos ni llegaba a ser tarado como el yakyuu-baka- Si quieres puedes pasar y tomar té, por favor –avisó para luego encaminarse a la cocina.

Podría decirse que fue su imaginación o pura coincidencia, tenía la necesidad de averiguarlo. Encaminándose por los pasillos, tenía que investigar por su cuenta o preguntarle a la señora.

KABOOOMMM!

A diferencia del sonido anterior, había sido un estruendo sumamente intenso. Pero fue lo suficientemente fuerte como para alarmar al peliplata, si no escuchó mal, el sonido provino de arriba.

Empezó a correr desenfrenadamente por las escaleras para comprobar lo ocurrido.

-Fin del Flash Back—

-Ya veo –pensó Tsuna luego de haber oído la historia de Gokudera, quien no paraba en disculparse miles de veces sin cansarse.

Antes de decirle unas palabras a su auto proclamado mano derecha, evadió una bala que casi impacta su rostro.

-Deja de hablar con tu subordinado y sigamos con la lección, Dame-Tsuna –regañó el hitman con aire severo ignorando lo ocurrido recientemente.

-Me pregunto que le habrá ocurrido a ese…-una puerta abrirse interrumpió sus pensamientos.

El mismo infante vaca estaba de pie dentro de su habitación, había entrado en cuestión de segundos. Simplemente, extraño.

-Debe ser muy resistente para venir aquí con heridas menores –admitió mentalmente sintiendo impresión alguna hacia el niño.

-Una vez más, Yo el gran Lambo-san he venido aquí para matarte Reborn. Así que me mostraré piadoso si te rindes –exclamó el niño sonriente por su gran discurso, aun así no fue capaz de captar atención del hitman, quien seguía hablándole a Tsuna sobre el tema de química.

El pequeño se mostró incrédulo mientras Gokudera comenzó a temblar de enojo por la intromisión molesta de un "inesperado" visitante.

-No interrumpas el entrenamiento de Juudaime, vaca estúpida –le gritó el peliplata en señal de irritación.

Sintiendo que esto terminará en un lío, Tsuna había decidido calmar un poco a su mano derecha aunque otra curiosidad que le entró en la cabeza era ¿por qué ese pequeño llamado Lambo parecía conocer a Reborn?

El pelinegro con peinado de afro comenzó a llorar de frustración al ser ignorado.

-Muere, Reborn! –gritó echándose a correr directamente hacia el hitman, quien lo golpeó con León transformado en mazo mandándolo hacia la pared- Gyahh –lloró ante el impacto recibido.

Deslizándose de la pared, Lambo movió el rostro energéticamente para luego dibujar una brillante sonrisa en su rostro eliminando el dolor físico.

-Yo, Lambo-sama de 5 años, de Italia y el mejor asesino a sueldo de la Famiglia Bovino. Me gustan los caramelos y las uvas. Y Yo, Lambo-sama acaba de conocer a Reborn en un bar, gyajajah –sonrió ampliamente- Así que lo intentaré otra vez, Lambo-sama se presenta ante Reborn –levantó la mano en señal de saludo aunque nuevamente fue ignorado por el hitman.

Tsuna frunció el ceño, comenzaba a sentir cierta pena hacia Lambo. Al parecer quería ser amigo de Reborn jugando como asesino, creía. Suspiró, a veces esperaba que su tutor fuera al menos considerado con los niños.

Lambo no se iba a dejarse llevar por la decepción y frustración, así que siguió sonriendo alegremente para después sacar objetos de su enorme cabeza de afro.

-Lambo-sama trajo recuerdos de Italia –a Tsuna le despertó una curiosidad, jamás en su vida conoció otros lugares que no fuera Japón así que decidió animarle al pequeño, después de todo era solamente un niño. Bueno, al menos normal comparado con Reborn.

-Lambo-kun podrías mostrarnos lo que trajiste –pronunció la chica con una sonrisa para levantarle el animo.

Animado por el interés de la chica, el susodicho sacó dentro de la bolsa varios paquetes de golosinas y fotografías de su ciudad natal.

-Esto es Kiritanpo (1), Pero pero candy (2), las fotos de Italia y lo mejor mis dulces sabor uva-

Tsuna sonrió, Lambo era un niño ingenuo e inocente, típico en los niños. Después de todo, les gustaba las golosinas y los juegos. A diferencia de los chicos, le agradaba más los niños o la gente madura, en este caso como Lambo y sus amigos hasta su tutor.

Gokudera sólo bufó con molestia y Reborn seguía ignorando.

Los ojos verdosos del niño amenazaban con llorar de desesperación, Tsuna observándolo con pena decidió incitarlo.

-Eso es genial! ¿y qué otras cosas tienes, Lambo-kun?

El pequeño asintió con cierto ánimo y de su peinado afro sacó una enorme Bazooka color violeta.

Espera un momento, ¿¡Una Bazooka!?

-Esta Bazooka tiene un interruptor que puede reemplazar el yo de ahora con tu yo de 10 años del futuro, el jefe me lo había dado. Así que esto sólo le pertenece a Lambo-sama –terminó tratando de sacar al menos interés de Reborn.

La Sawada sorprendida de dicho objeto, se preguntaba si era posible eso o era un invento del adulto por pena hacia Lambo. Era curioso y la otra duda era ¿cuántas cosas pueden caber dentro de su cabello afro?

El pequeño sicario siguió ignorando, a pesar de que se le dio un tic en su ceja al ver la debilidad de Tsuna hacia los niños. Acaso no lo consideraba un niño también.

Tsuna dio unas pequeñas palmadas en la espalda de Lambo para consolarlo, al parecer estaba funcionando al notar que el pequeño poco a poco se iba tranquilizando.

-¿Tienes algo más, Lambo-kun? –pidió la joven calmada con curiosidad.

La siguiente cosa que sacó el pequeño vaca de su cabello afro eran dos granadas rosas, las mismas que había usado contra Reborn. Tsuna se alarmó, esperaba que Lambo no hiciera lo que estaba pensando ahora mismo.

-¿Qué hacían estas cosas? –se preguntó, hasta que sonrió al recordarlo- Muere ahora mismo, Reborn –corrió hacia el asesino a punto de lanzar las armas explosivas, cuando recibió una fuerte patada de Gokudera acompañado de un grito "Deja de joder a Juudaime, estúpida vaca!" y un golpe directo con el mazo de León transformado.

Lambo salió volando con la granada detonada.

BOOOOMMM!

La explosión nuevamente resonó afuera, quien sabe a donde fue a aterrizar el pequeño.

La pelicastaña ante lo repentino se encontraba boquiabierta con expresión atónita mientras Gokudera sonrió con satisfacción.

-En serio, Reborn? Hacerle eso a un niño de 5 años –criticó Tsuna frunciendo su ceño denotando una clara molestia.

-No lo conozco, de cualquier manera se trata de Bovino. La famiglia mafiosa muy pequeña que no posee ninguna reputación, no me relaciono con gente inferior –comentó Reborn con arrogancia.

-Sí que eres anormal, Lambo al menos tiene armas y su jefe debió darle esa cosa del tiempo. Si realmente fuera inferior no le habría otorgado ese privilegio –contraatacó la pelicastaña- A veces puede ser mucho más infantil que cualquier otro niño, pero que digo. Después de todo no es nada más que un bebé.

-Parece que no tienes problemas con los niños –replicó Reborn.

-Es un niño después de todo, al menos no como tú –

Antes de decir un regaño más, se escuchó un grito proveniente de la planta baja. Nana la estaba llamando.

-Voy –le respondió, Tsuna- Ya vuelvo –avisó a los presentes para luego encaminarse hacia abajo.

Una vez que bajó por las escaleras, se encontró su madre con Lambo sollozando en sus manos todo quemado junto con su ropa a causa de la explosión mas el resto de las hojas y ramas enredados en su cabello. Sin duda, fue enviado a algún parque o un jardín ajeno. Pobre niño.

-Este pequeño se llama Lambo-kun, vino aquí y me acaba de decir que conoce a Reborn y quiere ser su amigo. ¿No es así? –le preguntó la mujer con suavidad y el pequeño niño asintió con la cabeza.

-Solo quería ser su amigo, nada más. Pero con Reborn, creo que escogió mal –pensó la Sawada apenada por el pequeño.

-Tsu-chan, estaré ocupada con la cocina. Así que puedes ocuparte de ellos, por favor –pidió su madre en tono de ruego- Trata de separarlo si se pelean –entregando Lambo a su hija, se encaminó a la cocina para retomar su labor.

-Crees que tengo opción, oka-san –suspiró la pelicastaña para retirarse hacia su habitación.

Una vez cerca de su puerta, le quitó los restos de las hojas y ramas del cabello afro de Lambo con suavidad, sin lastimarlo. Y le acarició la cabeza para animarlo.

-¿Quieres ir a jugar con Reborn? –

Lambo le respondió asintiendo su cabeza.

Pero antes que nada.

-Gokudera –llamó recibiendo la atención del peliplata- Puedes venir aquí un segundo.

-Sí, Juudaime –preguntó una vez cerca de su jefa.

-No estoy enfadada contigo, pero no era necesario patearle a Lambo –pausó con el pequeño aún entre sus brazos- Pídale una disculpa.

-Pero el fue… -el comportamiento de su amigo parecía, mas bien, a un niño que acaba de romper algo valioso y se negaba a decir la verdad o disculparse con algún adulto.

-Gokudera, sin peros. Discúlpate –interrumpió Tsuna repitiendo su orden.

No podía negar ante la orden de su querida Juudaime así que, a regañadientes inclinó su cabeza en señal de perdón.

-Puedes disculparme, Idi- Lambo-sama –parecía estar dolido de tener que disculparse con un chiquillo irritante, que para él no valía la pena.

Tsuna le sonrió, logrando animar a Gokudera y volvió su vista hacia Lambo esperando su respuesta.

-¡No! –le espetó el niño cambiando su expresión llorosa a una divertida.

Gokudera se enfadó, ahora si que lo iba a matar.

-¿Qué mierda dices, vaca estúpida?

Tsuna para evitar que ocurra otro lío, sacó de su bolsillo un caramelo.

-Te disculparas con Gokudera si te doy un dulce –le preguntó dulcemente.

El niño sonrió alegre y asintió la cabeza para tomar el caramelo. La pelicastaña le acarició la cabeza mientras le sonreía y Gokudera se sonrojó ante la bella sonrisa de Juudaime, Reborn simplemente gruñó en silencio.

Una vez los tres en la mesa, Nana fue un momento para traer la comida preparada. Reborn se encontraba sentado en la mesa, Gokudera sentado en el lado derecho de Tsuna, quien estaba sentada en el centro con Lambo sentado a su lado en la mesa.

-El sueño de Lambo-sama es convertirse en el jefe de la familia Bovino y hacer que todos se inclinen ante Lambo-sama! –su mirada se depositó en sus manos- Pero, el jefe me dijo que para eso debo derrotar al hitman nº 1, Reborn!

-¿Qué clase de jefe pediría eso a un niño? Después de todo, es un niño ingenuo y un tanto ignorante –inclinó su cabeza al estilo animé.

-Je, como si pudi… -Gokudera se calló al recibir una mirada de reproche de Tsuna.

-Cuando el jefe me llevó al bar por primera vez, ahí fue donde conocí a Reborn, Lambo-san comía sus dulces favoritos de uva mientras Reborn hacía burbujas de goma con su nariz –

-¿¡Estaba durmiendo!? –pensó Tsuna con expresión atónita.

-Reborn-san cree que la famiglia Bovino es de clase baja, no quiere hablar contigo por inferior, vaca estúpida –espetó Gokudera sin rodeos.

-Gokudera –regañó la chica.

-En, serio!? –gimió el niño amenazando con llorar-

-Pero, Lambo-kun. Si creces te convertirás en el famoso asesino y su familia será de clase alta –los ojos avellana de la muchacha lo miró con gratitud.

-¿E-en serio? –preguntó el pequeño dejando de llorar.

Tsuna asintió.

-Sí, podrás convertirte en el mejor asesino como Reborn ¿Te gustaría serlo? –

-Sí –se limpió las lágrimas-

-Entonces tendrás que esforzarte mucho, trata de no molestar a Reborn y ser amable con Gokudera ¿Podrás hacerlo? –

-Sí ¡Sí! –respondió Lambo, esta vez, con más ganas y entusiasmo.

-Juudaime, eso fue un discurso realmente inspirador –felicitó Gokudera rodeado de brillo de admiración, casi llorando de felicidad.

-Arigato –respondió con poca convicción, su amigo no tenía porque exagerar.

En la cena, todo parecía transcurrir pacíficamente. Los presentes, una vez con sus cenas servidas, comían con tranquilidad. Pero esta vez duró una vez que Nana se retiró y Lambo realizó otro intento de conversar con Reborn, siendo nuevamente ignorado.

Harto de no recibir la atención que quería, el pequeño vaca tomó el cuchillo con la intención de lanzárselo al hitman. La pelicastaña se horrorizó.

-Reborn, no… -fue muy tarde, el cuchillo fue desviado hacia Lambo, que por suerte no fue herido sino el objeto contundente le atinó a su Bazooka.

POOFF!

Surgió un extraño humo rosado en el comedor, una vez disipado apareció un chico alto de cabello sedoso color negro con cuernos de metal y un ojo verde visible con una extraña marca en la mejilla. Usaba camisa blanca con diseños de manchas negras, pantalón caqui, saco de vestir negro y zapatos.

Gokudera y Tsuna se encontraban en shock.

Nada en la vida ocurría algo así. No cuando se trata de una extraña Bazooka que había caído encima de un niño vaca, quien en un instante fue reemplazado por un joven atractivo en un humo extraño color rosa.

-Tsuna-nee-sama (3) me da gusto verte en versión joven, mejor debo decirle Srta. Vongola –dice el muchacho mientras abraza a una muy confundida y sonrojada Tsuna.

-¿Srta. Vongola? Entonces, es… -no podía creerlo, esa Bazooka era real!- Eres Lambo-k

-Aléjate de Juudaime, pervertido! –gritó Gokudera enfurecido de ver un extraño abrazando a su jefa, además que la había hecho sonrojar.

-Oh, hola a ti también Ahodera (4) –saludó al notar al peliplata gritón que lo había conocido hace 10 años, para luego sacarle la lengua en señal de burla.

-¿Qué mierd -

Fue entonces cuando Lambo notó a Reborn.

-Saludos, Reborn ¿Cómo estás tratando con mi yo más joven? –preguntó, luego de soltarle con suavidad a su nee-san.

Aun así fue ignorado. Lambo le dio un tic en la sien, después de haber pasado una década Reborn seguía tratándolo igual que antes, es decir, ignorarlo.

El ambiente parecía haberse tornado tenso, había electricidad entre las miradas cruzadas de Reborn y Lambo, pero en lugar de chispazos el sonido del hitman masticando la comida era señal de que estaba ganando estaba batalla.

Mientras Tsuna agarraba por detrás a Gokudera, con el fin de evitar algún lío o un atentado hacia el Lambo adulto.

-Esto es ridículo, ¿cómo puedo comer así? –se preguntó incómoda.

Han pasado medio segundo de silencio, hasta que finalmente Lambo explotó.

-Morirás Reborn con mi poder de rayo! Elettrico Cornatta (5)! –exclamó, y en un instante, poderosa energía eléctrica cubrió su par de cuernos de metal y corrió a toda velocidad dirigiéndose hacia Reborn.

Tsuna quedó sorprendida en absoluto, no podía creer que Lambo un niño llorón se había convertido en alguien temible y poderoso, podía jurar que Reborn no podría rivalizarlo.

Tenía que detener esto, antes de que ocurra lo peor.

Sus pensamientos fueron interrumpidos, al observar que Reborn, sin ningún problema esquivó a Lambo y clavó el tenedor en su cabeza.

-Debo…resis WAAAAAAAAHHHHH! –el muchacho salió corriendo de la casa llorando a mares aún con el cubierto enterrado en la cabeza.

Tsuna y Gokudera tenían sudor cayendo de la sien. Lambo no ha cambiado nada en lo absoluto.

Después de la reciente partida del adolescente, la pelicastaña comenzaba a preocuparse por el niño. Según lo que Lambo le había dicho esa extraña Bazooka violeta tenía como límite cinco minutos, quien sabe donde se encontraría, después de todo sabía muy bien que los niños no podían cuidarse solos.

Abandonó el comedor por unos momentos para luego regresar con Lambo llorando entre sus brazos.

-Tsu-chan, eres muy linda en cuidarlo. Podrías ser su hermana mayor si Lambo quiere quedarse aquí –Nana le sonrió a su hija.

Tsuna colocó a Lambo sobre su regazo y le dio de comer su comida para alegrarle un poco. El niño había olvidado lo ocurrido recientemente y se dignó en disfrutar inmensamente.

La sonrisa de Nana se amplió al ver a su hija tomar la responsabilidad de cuidar al pequeño, Gokudera se contuvo (por Tsuna) la necesidad de gritarle insultos no aptos para niños y Reborn ya había tenido suficiente paciencia.

En primer lugar, esa vaca estúpida distrae a su estudiante de sus lecciones. En segunda, la arrastra fuera de su habitación por mero capricho. En tercera, con descaro le hace caso omiso (como si le importara) mientras es alimentado por su estudiante.

En cuanto Nana dejó por un rato el comedor para traer una bebida, Reborn golpeó a Lambo por la cara con León transformado en mazo. El niño vaca llorando sacó dos granadas, Gokudera con la paciencia acabada preparó sus dinamitas.

BOOOMMM!

Una explosión intensa fue lo suficiente para hacerle volar a Lambo afuera por la ventana.

-Lambo-kun! –gritó Tsuna corriendo para buscarlo- Reborn! Gokudera! ¿¡Cómo se atreven hacerle eso a un niño!?

-Gomenne (6), Juudaime –se disculpó el peliplata inclinando su cabeza hasta golpearse al suelo en señal de ruego- pero esa vaca estúpida pudo haberle matado así que lo hice en su defensa.

Bueno, no podría decirle nada a su subordinado, era demasiado leal a ella. No podría enfadarse con él, pero esta vez era la excepción cuando se trataba de un bebé.

-Reborn! ¿Por qué le hiciste eso a Lambo-kun?

-¿Qué dices, Dame Tsuna? sólo ayude arreglando su espalda –aclaró inocentemente.

-¿Qué demonios le pasa? Es un completo anormal!

-Iré por Lambo-kun! –salió por la puerta andando a toda velocidad para buscar al niño.

-Matte (7), Juudaime! –el peliplata la siguió corriendo hacia afuera por la puerta.

El pequeño hitman una vez solo, simplemente gruñó con molestia.

¿Qué tenía ese estúpido vaca lo que no tenía él?

Una mierda el día de hoy.


Diccionario

Kiritanpo= es un plato japonés, que se basa en machacar arroz recién cocido y luego enrollarlo alrededor de los pinchos de un cedro japonés, pueden servirse en miso dulce. (1)

Pero pero candy= los japoneses llaman así a los dulces, principalmente a los caramelos, paletas, etc. (2)

Tsuna-nee-sama= es una mezcla de Tsuna con onee-sama, es un honorífico cuando se respeta a una persona mayor. (3)

Ahoudera= es una mezcla entre "Ahou" (otra forma de decir "idiota" en japonés) con Gokudera. (4)

Elettrico Cornatta= es un ataque de Lambo adulto. (5)

Gomenne= Perdóname (6)

Matte= Espera o esperénme (7)


N/A: Espero que les haya gustado el capi! Me costo mucho escribirlo, porque se suponía que lo iba publicar unos días atrás, es que tuve un inconveniente. Igual, espero sus opiniones sobre el capi y muy pronto publicaré la continuación. Estoy ansiosa de poner los siguientes personajes en aparición, trataré de hacer lo posible en aparecer a sus favoritos.

Nos vemos!

Underword

XD