··Unlimited Sky··

Summary: ¿Qué hubiera pasado si Tsuna hubiera nacido como chica? ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido diferente al Dame Tsuna que todos nosotros conocemos? ¿Alguien con más seguridad? ¿Cómo habría sido su vida? Si tienen curiosidades sobre esto, entonces esta historia es para ustedes. Fem 27.

Aún no hay emparejamientos pero ya lo verán.

Disclaimer: KHR! No me pertenece, es obra de Akira Amano-san.

-pensamiento-

-Narración-

(1) Indicaciones del diccionario


Capítulo 7: clases de cocina, una lolicon aparece

Tsuna estaba cansada. El verano era una época del año inaguantable debido a la insoportable ola de calor que inundaba cada aire de Namimori.

Podía jurar que este día de la semana era peor que un infierno, ni en su propia casa se sentía a salvo del maldito calor que corría en el aire denso.

Había salido por un momento, arrastrándose por las calles calurosas de su barrio para, al menos, encaminarse hacia alguna tienda para conseguir algo para refrescarse. Quería algo frío y húmedo para saciar la sed intensa que estaba sintiendo.

-Oh, Kami (1) –pronunció con voz irritada y reseca- Si tan sólo tuviera algo para beber –

Milagrosamente aparece una mujer hermosa de largos cabellos magenta y ojos color verde olivo andando en bicicleta se había detenido justo a su lado y le había arrojado una lata de refresco en sus manos.

-Por favor, téngalo si gustas –con un guiño en el ojo estilo de celebridad, desapareció andando en bici dejando sola a la pelicastaña.

Eso fue extraño.

Si hubiera tenido una voluntad débil, más bien como toda persona idiota habría abierto la lata sin sospechar de nada y haber bebido el contenido.

Pero, para su suerte no era así. Tsuna desconfiaba a las personas extrañas y más cuando se trata de una hermosa mujer desconocida que te ofrece una lata de bebida justo en el momento cuando necesitaba algo de beber.

Abriendo la lata obtenida, la pelicastaña simplemente derramó el líquido al suelo.

En lugar de oír un simple "splash", más bien se escuchó un chispazo acompañado de un vapor que señalaba calor.

La bebida sospechosa no era nada más que un veneno de alto contenido corrosivo, si lo hubiera bebido habría tenido una muerte súbita.

Esto ya no le parecía gracioso.

Suspirando la joven, arrugó y lanzó la lata detrás de su hombro y se encaminó a su casa nuevamente.

Sin darse cuenta, que un cuervo murió al oler el humo emanado del suelo.

Kami-sama parecía desearle muerte nada más. Maldito destino que le tocó vivir.

No sabía quien se trataba, pero esa mujer debía ser una asesina como para querer haberla matado con veneno.

Ay, no!

Debe ser uno de esos asesinos o enviados por la mafia para eliminarla con tal de obtener el puesto Vongola.

Sin duda, no puede haber algo peor. Pensó la joven con sarcasmo puro.

Al llegar a casa, podía suspirar de alivio al sentir un aire para nada sofocante como afuera para luego subirse por las escaleras.

En su habitación se encontró con su tutor cubierto por miles de escarabajos rinocerontes sobre su cuerpo. Ignorando por esta vez, la extraña rareza de Reborn, necesitaba saber sobre esa mujer.

Si esa señora (Tsuna no le importaba la edad de las mujeres mayores, tampoco si eran lindas o no. Siempre las refería llamándolas "señora") iba ser un peligro, tendría que exterminarla antes de que se convierta en otro lastre en su vida. Tsuna quería vivir una vida sin estrés, gracias.

Pero, tenía otra duda.

-Reborn, ¿y esos escarabajos? –preguntó la pelicastaña, con tal de saber a qué se debía su extraño gusto.

-Son muy útiles para recolectar información en el verano –le respondió con simpleza.

Antes de preguntar más, se escuchó el timbre tocar.

Bajando por las escaleras, el insistente ruido de la campana no se hizo esperar. Dios! Que irritante, recordó que su madre Nana fue a realizar compras, así que nadie se encontraba presente en la casa excepto su tutor y ella; no estaba Lambo así que supuso que fue con su madre.

Una vez que llegó a la entrada, abrió la puerta y por sorpresa, se encontró con la misma mujer de hace rato sonriente (más bien falsa, aunque muchos dirían "estilo de celebridad") y una caja de pizza en su mano.

-Gracias por la espera, aquí tiene la pizza Vongola –dijo

Tsuna con una mirada indiferente cerró la puerta de golpe a la cara de la extraña mujer. Era bastante obvio que esa señora quería asesinarla, además de haberle puesto de manera obvia el nombre de la pizza y que aparece como si hubiera ordenado la comida, cuando en verdad no fue así.

La puerta se abrió nuevamente, esta vez con vehemencia. ¿Y qué creen, amigos? Es nuevamente la molesta extraña con la pizza envenenada y una máscara de gas cubriendo su rostro.

Tsuna, para salvar su pellejo, corrió hacia su habitación hasta llegar a la ventana, dispuesta a salvar para escaparse. Para su suerte, su tutor sádico aparece y patea la caja de pizza envenenada hacia fuera (en consecuencia, tres cuervos han muerto).

-Ciaossu, Bianchi –saludó Reborn con indiferencia escondida en su adorable fachada infantil, no estaba contento de la visita inesperada.

-Reborn –la llamada Bianchi, preguntó con tono nostálgico inmediatamente prendida la atención de la aparición del hitman.

-¿Acaso la conoce? ¿qué relación tendrían? -se preguntó Tsuna con curiosidad.

La mujer con la mano temblorosa se quitó la máscara y dirigió su mirada brillante y mantecosa hacia Reborn.

-He venido para traerte. Haremos otro gran trabajo juntos Reborn –suplicó la chica - Un lugar tranquilo como éste no te conviene. Italia, es mejor, oscuro, peligroso y a la vez, emocionante –en su rostro se dibujó una suave sonrisa y unas brillantes lágrimas comenzaron a fluir hasta perderse en sus largas pestañas.

Tsuna hizo una mueca de disgusto, no sabía la razón, pero esta mujer le estaba rayando el nervio.

-Te he dicho muy bien, Bianchi. Mi trabajo es ser tutor de Tsuna hasta convertirla en jefe, así que no puedo –aclaró el hitman de manera directa con una voz infantil carente de emoción.

La pelicastaña suspiró, al menos, con las palabras de Reborn entendería las cosas.

Para su disgusto, la mujer nuevamente habló.

-Pobre Reborn, al menos que la décima tenga un accidente o algo no será libre otra vez –exclamó con tono que fingía estar dolida mientras se secaba las lágrimas.

Tsuna ante eso hizo una mueca de molestia, era claro, ante esa indirecta amenaza esa Bianchi haría lo posible con tal de deshacerse de ella para lograr su objetivo.

Para su suerte, Bianchi simplemente salió por la puerta.

-Me iré por ahora, cuando la décima muer… Cuando la décima muera, iré por ti Reborn –habló para irse.

-Ella es Bianchi una asesino a sueldo conocida como "Escorpión Venenoso" –explicó Reborn para aclarar la duda de su estudiante- Su especialidad es el "Poison Cooking" (2).

Tal como lo supuso, se enfrentaría con una asesina de verdad. A diferencia con Gokudera, esa mujer parecía ser mucho más peligrosa.

-Bianchi fue mi compañera durante mis misiones de asesino a sueldo –Ya veo, con razón le conoce- Es una de mis amantes, es la nº 4 –

¿¡NANI!?

-¿Estás bromeando, verdad? –dijo Tsuna con la ceja levantada- ¿Qué? Acaso eres un playboy (3).

-¿Celosa? –preguntó Reborn con una sonrisa maliciosa. Tal vez la aparición de Bianchi valdría la pena para relacionarlo más con su estudiante, sabía que era muy cruel de su parte en utilizarla; pero no le daba importancia, Bianchi era una chica muy guapa tenía todo atributo deseado por cualquier hombre. El único defecto de ella, era muy inmadura, egoísta e infantil. Bueno, nadie era perfecto.

De todos modos así era la mafia, el amor no existía dentro de la misma sino el pecado y la codicia.

-Hablas en serio, si ves bien eres un bebé y yo una pre-adolescente –habló la joven acentuando lo obvio- Me gusta los niños, pero no de ese sentido –aclaró con indiferencia.

Reborn con el ceño fruncido le dio una patada en su cabeza.

-Auch! Reborn –regañó la chica siendo ignorada por éste, ya que se fue de la habitación- ¿Qué mierda le pasa?

Tendría que lidiar con una asesina venenosa, mejor dicho una lolicon (4) lunática que regodea con venenos.

Bien, era mejor despejar su mente y pensar en otra cosa. Esperaba que nada le arruinara su día con sus amigas, porque tendrían…

-¡Clases de Cocina! –exclamó su amiga Kyoko sonriente mientras caminaba con sus mejores amigas.

-Tomate con calma, Kyoko sólo haremos onigiri (5) –habló Hana con expresión suave- Supongo que para ti será un pan comido Tsuna, ya que eres muy buena en la cocina.

-No es para tanto, aprendí de mi madre además preparar onigiri es lo más fácil que una puede hacer –dijo Tsuna con simpleza.

-¡Estoy tan emocionada! Podemos hacer juntas, ¿no es así, Tsuna-chan? –preguntó Kyoko con alegría recibiendo un asentimiento de su amiga.

Antes de que Kyoko haya dicho algo más, tras el sonido de una campana apareció Bianchi, la mujer venenosa (apodada por Tsuna), en un instante con su bicicleta frente suyo.

-A la persona que se entrometa en la vida amorosa de alguien, morirá cubierto de veneno –gritó para lanzar dos latas de bebida envenenadas a las chicas.

Tsuna simplemente usó su bolso como bate para devolverlas, Bianchi no tuvo tiempo de esquivarlas y fue afectada por la explosión de las latas en humo venenoso.

No sabía de dónde vino su defensa, tal vez gracias al entrenamiento con Reborn. Pero ahora, es mejor aprovecharse para escapar.

-Corran –ordenó Tsuna echando una carrera acompañada de Hana y Kyoko.

-Tsuna es una conocida tuya –preguntó inocentemente su amiga Kyoko sin ser consciente del aire hostil de la reciente mujer.

-No, no es nadie importante –le respondió Tsuna, la verdad no estaba asociada con esa loca mujer y ni quería.

-En serio, se ve que te conoce –dijo Hana notando el comportamiento de esa extraña señora.

-Sólo es una promotora de bebidas que no quiero probar –respondió con simpleza.

-Si tú lo dices, porque simplemente le dices que no quieres probarlas –aconsejo Hana.

-Eso intentó Reborn, pero al aparecer es demasiado testaruda para entender, puedo apostar que su cabeza es más dura que un coco –pensó Tsuna para sí.


Las clases de cocina no iba para nada mal, era muy entretenida y divertida. Por lo cual valió la pena, sobre todo estaría en paz pasar tiempo con sus mejores amigas y libre de los chicos acosadores, excepto Yamamoto y Gokudera.

Después de todo era una buena cocinera, aprendió de la mejor: su madre Nana. Desde que era niña siempre le había entretenido observar a su madre cocinar, cada maniobra con los instrumentos y cada selección de ingredientes era un proceso para crear una obra maestra.

Solía ver canales de cocina y observar a los mejores chefs preparar platos majestuosos. Pero, el de su madre era el mejor de todos y verlo con sus propios ojos, le fascinaba demasiado.

En los ratos libres, cocinaba junto con su madre comidas y postres para alguna ocasión especial o pasar el tiempo juntas. Recordó la vez que había preparado para el cumpleaños de Nana o cuando vio las sonrisas de Kyoko y Ryohei, era algo que nunca olvidaría.

Mientras preparaba las bolas de arroz junto con Kyoko y Hana, muchas chicas de la clase se les acercaban pidiendo consejos, sobre todo a Tsuna, ya que la veían como la más talentosa.

-Sawada-senpai, ¿me podrías enseñar como hacerlos?

-Tsuna-san, sus onigiris se ven muy bien

-Sawada-san, quisiera probar sus onigiris

-Vaya, hasta eres popular en la cocina, Tsuna –dijo Hana con una sonrisa- al menos, no son irritantes como los chicos y lo peor es que debemos dárselos.

-Vamos, Hana no será nada malo compartirlos. Además, les daremos a los amigos de Tsuna-chan –

-Si quieres podemos compartir entre nosotras –sugirió Tsuna recibiendo una sonrisa de Kyoko como aceptación.


Una vez los onigiris listos, las chicas se preparaban para dar aviso a los muchachos mientras algunas estaban en receso.

Tsuna decidió tomar descanso, luego de dar una agradable ayuda a las chicas de la clase de cocina finalmente estaba por primera vez contenta de haber terminado el trabajo.

Pasados los 15 minutos de descanso, volvió a la clase.

Pero se encontró con una sorpresa grande, los onigiris que habían hecho sus compañeras incluyendo las suyas, en lugar de ser perfectos blancos triangulares con nori (6) eran violáceos con aspecto putrefacto cubierto de insectos.

¿Cómo pudo pasar algo así?

Una respuesta se le vino en la mente.

Bianchi.

Arrggg, esa maldita bruja!

Una cosa fue el intento de homicidio hacia su persona, pero arruinar su día con sus mejores amigas y sus onigiris preparados con esmero era pasarse de la raya!

Definitivamente odiaba esa mujer.

-Juudaime –apareció Gokudera entrando en el salón acompañado de Yamamoto.

-Yo, Tsuna –

-Chicos, ¿qué hacen aquí? –preguntó la chica con curiosidad ante la repentina presencia de sus amigos varones.

-Las chicas nos han estado molestando para probar la comida de sus clases, al parecer somos los primeros –afirmó el peliplata al notar que eran los únicos presentes en el salón.

-Tsuna, entonces puedo probar tus onigiris –preguntó Yamamoto sin dudarlo con una amplia sonrisa.

-Juudaime, nunca daría sus hermosos onigiris a alguien como tú, Yakyuu-baka –insultó.

Pero antes de hablar, Yamamoto tenía la bola morada que extrañadamente Gokudera le parecía familiar, tanto que luego comenzó a experimentar cierto malestar en el estómago.

Tsuna le arrebató el objeto envenenado lanzándolo por la ventana.

-No te comas eso, está envenenado –advirtió Tsuna provocando una curiosidad de parte del moreno.

-Envenenado?

-En cuanto, entré a clases los onigiris mágicamente aparecieron así –explicó (omitiendo el nombre del responsable) tomando las bandejas- Debemos deshacernos de todos y preparar más antes de que vengan los demás.

-Yo ayudaré Juudaime –habló Gokudera con determinación, extrañando a los presentes sobre su repentino cambio.

Para su suerte, se han desecho de todos los onigiris envenenados de Bianchi y Tsuna ha tenido la mayor parte de tiempo en preparar los onigiris suficientes para los demás.

Las chicas de la clase ingresaron al salón junto con el grupo de chicos de diferentes clubes.

-Vamos a dar los onigiris que hemos preparado en nuestra clase para ustedes, chicos! –

-Probaremos los de Sawada-senpai!

-Sawada-senpai, es talentosa

-Los onigiris de Sawada-senpai se ven deliciosos.

-Sawada-senpai es la mejor!

Lo que le faltaba, elogios de sus fanes masculinos. No podrían ser más que molestos.

Kyoko simplemente sonrió contenta mientras Hana negaba con la cabeza en señal de molestia hacia los hombres.

-Juudaime son absolutamente deliciosos! –exclamó el bombardero con alegría al haber recibido la comida preparada por su querida jefa.

-Muy buenos, tienes el don Tsuna –elogió Yamamoto tras probar unas.

-Son muy ricas, Tsuna-chan –le sonrió Kyoko con alegría.

-Esta vez, te luciste, Tsuna –felicitó Hana.

Tsuna ignorando su mal humor reciente, sonrió alegre de observar a sus amigos disfrutar la comida, las chicas de la clase de cocina fueron muy agradables que sus compañeras y los chicos fanáticos por lo menos, no la molestan.

Sin duda, este fue el mejor día que pudo disfrutar sin el entrenamiento de su tutor sádico.

La pregunta de ahora, era.

¿Qué podría estar haciendo ahora mismo?

Encogiendo sus hombros, era mejor disfrutar estos momentos.

Desde la puerta del aula, Bianchi caminó lejos hacia la salida pisoteando con molestia tras el fracaso de su plan. Esa niña era un hueso difícil de roer, ya muy pronto trazaría un plan de asesinato. Ya lo verá! Por amor!

Reborn pensaría en realizar nuevos entrenamientos adicionales a su estudiante, esa comunidad de hombres disfrutar su comida eran demasiados para su campo de visión. Su dame estudiante, no pasaba por alto entre los hombres, después de todo tenía una cualidad única que atraía la atención de todos.

Tenía muchos celos por esos chicos.

Su estómago gruñó, se le antojaba comer esos onigiris. No los incomestibles de Bianchi, claro.


Diccionario

Kami= Dios en japonés (1)

Poison cooking= Comida venenosa en inglés (2).

Playboy= un término que suele usarse a los hombres suelen estar rodeados de mujeres o como algunos llaman amantes (3).

Lolicon= un término japonés que suele utilizarse para referirse a las personas que son pedófilas o les gusta los menores (algunos utilizando ropas eróticas, principalmente las niñas) (4).

Onigiri= bolas de arroz, una comida común de Japón (5).

Nori= alga japonesa que se usa para acompañar al onigiri.


N/A: Espero que les haya gustado el capi, Bianchi, me parece una personaje algo rara, ya sea por estar enamorada de Reborn (POR UN BEBÉ!) y digo que está un poco mal de la cabeza. No se ofendan los fanes de Bianchi, pero esta es mi opinión con respecto a ella. Me hubiera gustado seguir escribiendo más capis, pero les dejo aquí un...

AVISO!

Estaré desconectada de internet, no sé si por meses, años. Es por un asunto familiar y de ahorro, así que me despido sinceramente, sobre todo de los grandes escritores que han estado envíandome Reviews en mis fic's. Les doy un sincero gracias a todos ustedes, les prometo que cuando tenga de vuelta internet, actualizaré mis historias y tal vez, cree unas nuevas.

Nos vemos en los próximos años, escritores de fanfiction!

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