··Unlimited Sky··

Summary: ¿Qué hubiera pasado si Tsuna hubiera nacido como chica? ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido diferente al Dame Tsuna que todos nosotros conocemos? ¿Alguien con más seguridad? ¿Cómo habría sido su vida? Si tienen curiosidades sobre esto, entonces esta historia es para ustedes. Fem 27.

Aún no hay emparejamientos pero ya lo verán.

Disclaimer: KHR! No me pertenece, es obra de Akira Amano-san.

-pensamiento-

-Narración-

(1) Indicaciones del diccionario


Capítulo 8: caprichosa y absurda primavera

Tsuna odiaba su nueva vida.

¿Por qué?

No era por Lambo, después de todo era un pequeño niño que se dejaba llevar por los impulsos, especialmente hacia Reborn cuando lo golpeaba o lo ignoraba.

Reborn se volvió cada vez más sádico en sus entrenamientos, como huir de un grupo de fieras bravas, pasar los obstáculos mientras evades las minas ocultas, despertarla con diferentes métodos que apenas sale viva.

Y para empeorar las cosas, una molesta y para nada agradable huésped vivía ahora en SU casa como si nada y encima la subestima tratándola como una mocosa.

Gruñó, sin duda esto es un castigo innecesario.

-Flash Back—

Tsuna había regresado a casa luego de la escuela y despedirse de sus amigos, Nana la recibió con una sonrisa mientras le entregaba a Lambo desmayado.

-Lambo volvió a casa mareado, dice que una extraña nube violeta lo atacó dejándolo inconsciente –explicó Nana- Tal vez una pelota o algún juguete lo golpeó.

Tsuna asintió mientras tomaba con cuidado al pequeño niño dispuesto a llevarlo a la cama.

-Ah, Tsu-chan tienes visitas. Se trata de un nuevo tutor de la economía doméstica, es un conocido de Reborn –dijo la pelicastaña mayor con una sonrisa suave con cierta poca convicción ante la idea del nuevo huésped, entrando al comedor vio a Reborn siendo alimentado por Bianchi.

-¿Q-qué diablos haces aquí? –preguntó Tsuna atónita ante la presencia de esa señora loca- Viniste aquí para matarme!

-Vine por amor –respondió la mujer con simpleza mientras le alimentaba a Reborn.

-Tsu-chan no seas grosera con ella, será tu maestra en la cocina –Esto ya era el colmo!

-Vete de aquí, no necesito otro tutor, puedo hacerlo con sola –aclaró la chica con indiferencia sorprendiendo a Bianchi para luego encaminarse, sin otra objeción, hacia su habitación con Lambo entre sus brazos.

-Gomenne, Bianchi. Tsu-chan es muy independiente, nunca quiso tener un tutor de cocina ni tampoco a alguien que le enseñe, excepto a mi –se disculpó Nana sabiendo lo orgullosa que era su hija, además lo madura que se había hecho luego de lo ocurrido con su padre.

Reborn sonrió ante la incrédula expresión de Bianchi, sabía por ende lo orgullosa que era Tsuna además de notarla inflexible ante aquella propuesta. Eso era algo que le atraía mucho de su estudiante.

Una vez en su habitación, luego de haberle llevado a Lambo a la cama de una habitación aparte, se acostó en la cama y abrazó su almohada como siempre solía hacer.

Odiaba eso.

Odiaba que la gente la subestimara o la tratara como una niña, a pesar de ser menor, había hecho todo lo posible para madurar y cambiar su fachada de Dame.

Ella había cambiado, desde el día en que el desgraciado de su padre abandonó a su madre y ella.

Mierda.

¡Acaso nadie notaba eso!

-Fin del Flash Back—

Tsuna terminaba de alistarse para ir a Nami-chuu mientras que los demás se encontraban desayunando. Nana fue hacia la cocina para preparar el desayuno para su hija, una vez solos, Bianchi había colocado un plato de comida venenosa en su lugar.

-Con esto la acabará –pensó con malicia sin importar la presencia de Reborn y Lambo como testigos (el primero sabía que su dame estudiante jamás caería en algo tan obvio y del niño vaca, no sabía nada lo que pasó tras saborear la deliciosa comida), luego se escondió tras la pared para esperar a que dé resultado.

Tsuna, una vez sentada en la silla del comedor. Miró su plato, obviamente sabía muy bien que era preparado por Bianchi. Con simpleza, tomó el plato venenoso y lo lanzó por la ventana como si fuese un disco.

Tendrás que hacer algo mejor, Bianchi

Para Tsuna, prefería mil veces comer alguna basura que los de Bianchi, no gracias. No quería morir comiendo porquería.

La mujer gruñó en silencio, su plan nuevamente fracasó.

Reborn solo sonrió con malicia, nadie tendría que subestimar a su dame estudiante, excepto él.

Nana había vuelto con el desayuno preparado, Tsuna lo recibió disfrutando como siempre su comida.

.

.

Se despidió de su madre y de Lambo para después encaminarse hacia su instituto con el hitman caminando a su lado, como siempre lo hacía.

A pesar de la rutina de la higiene diaria, la escuela y otras cosas; por lo menos, con Reborn y su locura la mantenían ocupaba para pensar en el aburrimiento. Ahora se dio cuenta que su vida normal no era nada comparada con esto, suspiró para luego sonreír ante la ironía.

Quizás, se acostumbró un poco con la locura de la mafia.

Sus pensamientos fueron interrumpidos al notar la presencia de una persona más. Dirigiendo su mirada avellana, detrás del poste de luz se encontraba una chica usando un uniforme como falda tablada color gris oscura, camisa blanca manga corta, medias azules oscuras hasta la rodilla, chaleco crema y moño azul en el cuello.

A juzgar por el uniforme de la fémina, reconoció que pertenecía al Instituto prodigioso femenino Midori. El cual, su madre le había propuesto ingresarse (fue antes de entrar a Nami-chuu), pero Tsuna le había negado diciendo lo costoso que era además supuso que podría estar lleno de falsas y engreídas.

La chica tenía cabello marrón oscuro y ojos del mismo tono.

-H-hola –saludó con timidez acompañada de un leve sonrojo hacia Reborn.

Aunque la chica parecía una estudiante común y corriente tenía una cierta personalidad rara. Su forma de dirigir hacia Reborn tenía un aire de una ingenua enamorada, aunque podía suponer que tenía gusto hacia las cosas adorables; pero no era para tanto.

Puede que Reborn era demasiado lindo como para pasar por alto, pero podía opinar sinceramente que las mujeres que atrae él son extrañas y bizarras.

-Ciaossu –saludó con simpleza el hitman sin cambiar su expresión.

Al parecer, su tutor no cambia nada. No le importa si se trata de niños como Lambo o una chica con admiración ingenua como ésta.

-Mi n-nombre es… Haru Miura –se presentó con dificultad.

Tsuna sintió una gota de pesadez deslizarse, tanto le parecía difícil presentarse ante un bebé.

-Se que es repentino, pero ¿puedo ser tu amiga? –preguntó en voz alta con deje de emoción en sus grandes ojos.

-Claro –respondió el hitman. Como si me importara. Pensó Reborn, un poco molesto por la presencia de esa chica extraña, podía jurar que era mucho más insoportable que Bianchi.

-Yay! –expresó feliz la chica llamada Haru para suspirar de alegría.

Tsuna no sabía cómo, pero opinaba que esta chica estaba pegada de estupidez completa y una naturaleza absolutamente extraña. ¿Qué tipo de chicas había en ese instituto Midori?

-Eres muy lindo, también el traje te sienta muy bien –elogió Haru con brillo de admiración- Perdón por preguntar pero ¿Para qué lo usas? –preguntó con curiosidad mientras se le acercaba un poco al bebé trajeado.

-No te me acerques con tanta confianza –espetó el hitman con indiferencia, para luego sonreír altaneramente- Uso este traje porque soy un asesino a sueldo.

El momento quedó en silencio en los presentes, Tsuna miró con curiosidad a la chica llamada Haru por su cambio repentino pero supuso que era parte de su rara personalidad.

Un fuerte golpe retumbó la zona.

Tsuna la miraba sorprendida, a pesar de haber evitado un golpe dirigido a su rostro, sentía cierto ardor en su brazo. ¿De dónde sacó tanta fuerza?

Haru le estaba fulminando con una mirada llena de odio hacia su persona.

-Tú –señaló un dedo acusador- ¿Qué le estás enseñando? –preguntó con enfado- Los bebés son ángeles puros y de corazones limpios –la chica proclamó mientras agitaba sus manos.

Tsuna seguía mirándola sin entender, ¿Qué mierda le pasaba y por qué el repentino cambio? Acaso es una yandere (1), las ideas de esa chica sonaban egoístas y caprichosas, parecida a la mentalidad de un niño. ¿Y desde cuando Reborn era clasificado como un bebé puro?

-¡Estás destruyendo la encantadora pureza de Reborn-chan con tu sucio y podrido corazón! –gritó Haru denotando una clara molestia.

En serio, esa chica estaba demasiado mal de la cabeza, necesitaba una terapia o algo así.

Y desde cuándo Reborn es llamado por un honorífico "-chan"?

Cerró los ojos para luego suspirar, tenía que calmarse.

-Creo que lo estás entendiendo mal –comenzó Tsuna con calma.

-¡Que es lo que no entiendo! –demandó con un grito.

Tsuna sentía sus oídos retumbar, ¿por qué tenía que gritar tanto?

-Yo –antes de aclararle, Haru nuevamente la interrumpió.

-Tienes que ser la hermana de Reborn-chan, ya que los veo todos los días juntos –

-Todos los días ¿Qué es una acosadora? –pensó Tsuna con una mueca de disgusto- Escúchame, yo no soy su hermana. Yo –intentó aclarar ese malentendido, jamás en su vida querría estar asociada con su sádico tutor pero nuevamente fue interrumpida.

-Entonces eres de lo peor…hacerle eso a un bebé –masculló entre dientes la Miura emanando un aura oscura acompañada de una mirada fulminante que irradiaba ira.

Tsuna retrocedió, podía jurar que esa chica era mucho peor que Bianchi o sus odiosas e insoportables compañeras. ¿Por qué mierda todos la acusaban de algo que no había hecho?

Es la maldición de su destino.

-Yo quiero que te alejes de lo más lejos posible de Reborn-chan! –con estas palabras los labios de Tsuna se torcieron de disgusto, esa Haru era mucho peor que un grupo de locas fangirls; que para ella no eran nada más que una comunidad de perras que lamen el piso de cualquier chico que no valdría la pena.

-Eso no será posible –habló Reborn de repente.

-Eh? –el enojo reciente de la Miura fue reemplazada a un rostro lleno de confusión.

-Mi trabajo es convertir a Tsuna en jefe de la mafia, así que no puedo separarme de ella –

Tsuna tembló un momento, Reborn siempre tenía que agregar algo de más con personas comunes y corrientes. Ahora lo que hizo fue empeorar la situación con la loca.

Haru le gruñó nuevamente.

-Mafia? –pronunció con disgusto- Haz llegado demasiado lejos, incluso que restrinjas su libertad y que le obligas a decir cosas –de repente su mirada se tornó una pasión ardiendo en llamas- Haru hará todo lo posible en proteger a Reborn-chan!

Ay, Kuso (2) ¿Qué nunca deja que los demás hablen? ¿Por qué me castigas, Kami-sama?

Para su desgracia, Haru le fulminó por última vez de manera amenazante y se despidió de Reborn con una sonrisa para luego irse.

De todas las chicas que había conocido, esa Haru era la más rara y la peor.

Suspirando con pesadez, intentó despejar su mente de cualquier perturbación y relajarse un poco; ignorando el hecho de lidiar a otra persona rara y lo peor de todo, es una bipolar.

Reborn, quien estaba aún a su lado, cruzó sus brazos pequeños mientras sonreía de manera divertida.

-Ustedes chicas parecen llevarse muy bien –comentó su tutor.

-¿De qué hablas? ella solamente delira y discute como si he hecho algo malo –respondió Tsuna con una mueca de molestia- Solo porque eres un bebé, me culpan de todo.

-En tu caso, eres mayor. Así que los mayores deben lidiar con todo, además de llevar responsabilidades –

-No es justo que todo esto me pase a mí, odio mi vida –pensó Tsuna llorando internamente.

.

.

Luego de la escuela, no había nada que contar. Las tareas dadas por los profesores, los chicos molestos que no dejaban de acosarla, conversación agradable con sus amigas, Gokudera gritando y amenazando a todos los chicos que dejaran en paz a su Juudaime, Yamamoto sonriente y con buen humor sin importar cuantas veces su auto-proclamado mano derecha le gruñía…todo una rutina agradable.

Tsuna no tenía nada para quejarse, se había acostumbrado a ello y comenzaba a sentir cierto agrado.

Sus pensamientos fueron callados cuando observó que la misma chica Haru aparecer frente suyo.

En lugar de estar vestida con uniforme Midori, utilizaba una armadura de metal reluciente negra puesta, un palo de hockey descansaba sobre su mano y en la otra mano sostenía un casco deportivo de rugby.

Para la pelicastaña, era una combinación de defensa más extraña que había visto. Además pudo notar las bolsas negras debajo de los ojos marrones oscuros y sudor correr en su rostro por el intenso calor de verano: esa señal era simple, Haru necesitaba descanso y despojarse de las pesadas armaduras debido al calor que sufría.

-Si Reborn-chan es un asesino a sueldo y usted, una jefa de la mafia debe ser muy fuerte. Entonces, si eres realmente fuerte, Haru no puede quejarse y aceptar su estilo de vida. Así que… -las palabras de la Miura sonaban con una voluntad intacta al igual que una determinación arder en sus ojos. Colocándose el casco y apretando con fuerza su palo de hockey, gritó con fuerza- ¡Por favor, tenga una pelea con Haru!

Dicho esto, la chica se lanzó de manera sorpresiva hacia Tsuna con su arma.

La pelicastaña nunca creyó que lo decía en serio, aun así esquivaba todo sus movimientos sin ninguna dificultad. Había peleado contra muchos, aunque la mayoría eran de esas chicas perras y fastidiosas, pero luchar con Haru era como luchar contra un niño de 5 años.

No se sentía agotada ni tampoco hastiada, simplemente esquivaba y esquivaba. Aun así, a pesar del cansancio, esa Haru seguía continuando insistentemente.

Era triste pelear contra alguien promedio, pero Tsuna no tenía intención de golpearla, por promesa a su madre y ver que esa chica no era más que una ingenua que luchaba por alguien como Reborn.

Lejos de la escena de pelea, Gokudera caminaba mientras cargaba su bolso. Lo haría con tranquilidad si no fuera por ese Yakyuu-baka caminando como si nada a su lado. Era desesperante, soportar esa sonrisa tonta que tenía en su rostro.

-Se puede saber, por qué me estás siguiendo, Yakyuu-baka! –comentó con un gruñido de enojo.

-Dijiste que buscarías a Tsuna para acompañarla a casa, así que yo también iré –respondió ignorando el enojo de su compañero con una sonrisa positiva.

-Juudaime necesita de mí porque soy su mano derecha, tú simplemente puedes irte –

-Oye, no es Tsuna quien está allá en el puente. Pero, ¿quién es la otra chica que parece que está jugando con el bastón de hockey? –preguntó Yamamoto con curiosidad al divisar a su amiga.

-Yakyuu-baka, Juudaime está en peligro –el peliplata ignorando el llamado del moreno, corrió directamente hacia su jefe para salvarle de esa peligrosa extraña.

-Juudaime –gritó precipitándose frente a una sorprendida Tsuna con postura defensiva hacia Haru mientras le lanzaba una dinamita- Muere!

-Hahi (3)! –pronunció una muy confundida y sorprendida Haru al ver la dinamita dirigirse a su persona y explotar provocando que volara hacia el agua.

Tsuna miró la escena con horror, no era necesario pasarse de la raya, mientras Gokudera sonreía con satisfacción.

Reborn se le había aparecido de la nada, parado en las columnas del puente. Su estudiante estaba horrorizada por Haru, que no se sorprendió por su repentina aparición.

Los sentimientos de la lucha y determinación fueron reemplazados por frenesí y desesperación de aire y miedo. Haru sabía nadar, pero con la pesada armadura provocaba que se hundiera cada vez más.

-Tasukette (4)! Tasukette! –gritó Haru con desesperación mientras luchaba todo lo posible por conseguir aire.

Tsuna miró a los presentes, al parecer Gokudera parecía no importarle la vida de otros que no fuera la suya y Reborn, estaba parado ahí mientras observaba con sus ojos negros inexpresivos.

-Reborn, tenemos que hacer algo –nada, ni una respuesta de su tutor- Reborn –siguió llamándolo, sin conseguir el resultado- Reborn! –gritó.

-¿Quieres recibir la Bala de Última Voluntad? –respondió el sicario captando su llamado desde el principio apuntando a su estudiante con León transformado en pistola.

Tsuna retrocedió, tardó unos segundos en decidir las opciones. Si recibía esa bala, nuevamente viviría con vergüenza mostrándose semidesnuda y si salvaba a Haru por si sola, después de todo sabía nadar.

Así que sin decir una sola palabra, saltó.

Tsuna nadó sin ninguna dificultad hacia las aguas del lago, a pesar de estar mojada junto con su uniforme, no se quejaba. Se dirigió hacia Haru, que aún luchaba a un ritmo lento, a causa cansancio, y la llevó a rastras.

Trazó su camino dentro de las aguas, ahora sí tenía dificultad cargando a Haru, esa armadura puesta era realmente pesada junto con su ropa toda mojada.

Cuando finalmente llegó a la orilla, se encontró con su tutor, el bombardero y el recién aparecido, Yamamoto con un rostro lleno de duda. Ambos hombres la ayudaron a ponerla nuevamente a la tierra junto con la semiconsciente Miura.

Tsuna verificó su estado, al parecer aún respiraba. Suspiró con alivio, ignorando el hecho de la pelea, sabía que era una buena persona aunque un poco rara con sus métodos.

De repente, Haru abrió los ojos.

-Eh? –pronunció confundida. Todo pasó tan rápido, lo único que escuchó fue un kaboom y cayó en las aguas del lago; a pesar de haber estado poco consciente pudo ver que esa chica, a la que desafió a pelear, la salvó.

-¿Cómo te atreves a pelear con Juudaime sabiendo lo débil que eres? –preguntó el peliplata con enfado.

-M-me haz salvado a pesar de ser tu enemiga –susurró ignorando el grito de Gokudera.

La chica de cabellos oscuros agachó la cabeza mientras sus manos cubrían sus mejillas en señal de vergüenza.

Quedaron en silencio por minutos, Tsuna la miró sin entender. Yamamoto simplemente miró y Gokudera ya se encontraba hastiado.

-Di algo! –Gokudera ya estaba perdiendo la paciencia, si esa chica estúpida no decía nada.

-Fue maravilloso…salvó mi vida, antes que Reborn-chan, usted es increíble –su emoción comenzó a aflorarse hacia Tsuna, quien la miró con extrañeza diciendo que "no era para tanto". Aun así Haru continuó- El corazón de Haru late en "doki, doki (5)"…Puedo decir, que Haru se ha enamorado de Tsuna-sama! –cerró los ojos con felicidad mientras sentía sus mejillas arder de vergüenza.

¿¡NANI!?

Los presentes se encontraban en shock (Gokudera, Tsuna) y sorpresa (Yamamoto y Reborn).

¿Qué mierda le pasaba a esa chica?

Tsuna la miró con expresión de sorpresa. Eran chicas ambas, además ¿desde cuando era llamada con el honorífico –sama? y ¿por qué Haru hablaba en tercera persona?

Era real lo que decía?

-Escucha, Miura-san –comenzó Tsuna tratándola de entrar en razón.

-Haru –espetó la chica con emoción a mil.

-Uh? –la miró extrañada.

-Puedes llamarme Haru, Tsuna-sama! –

-Como sea, Haru. Pero, no estabas dispuesta a salvar a Reborn –es más, era preferible cuando la odiaba.

-Haru aun se acuerda el momento en que Tsuna-sama salvó –afirmó enviando una mirada brillante con varios corazones de enamorada a una frustrada y aun sorprendida Tsuna.

-¡Tú estabas desmayada, Ahou-onna (6)! –gritó Gokudera con enfado.

-Hahi! Haru no es tonta! –contraatacó con una mueca de enojo hacia el peliplata- Haru, reconocería el abrazo del verdadero amor porque vio con sus propios ojos a su salvadora!

Tsuna ya le estaba dando dolores de cabeza, nunca creyó que atraería a cualquiera ni menos a una chica que tiene emociones raras y sentimientos típicos de una enamorada (como si fuera el primer amor o algo así).

Mierda, ahora solo quería regresar a casa y descansar un poco.

-Dame-Tsuna, no olvides que tendrás entrenamientos ahora –le habló Reborn tratando de ignorar lo que ocurría, no era que estuviera celoso por una chica o si sintiera atracción por su dame estudiante. Era un asesino a sueldo, aunque debía admitir que si sentía celos.

Él no era el único, Gokudera sentía enfado hacia esa chica estúpida que se atrevía a decir incoherencias o perseguirle a su querida jefa y Yamamoto, simplemente con sus pensamientos inocentes pensaba que se trataba parte del juego de la mafia.

-De acuerdo, me iré a casa. Nos vemos –se despidió rápido la pelicastaña siguiendo a su tutor, además prefería más los entrenamientos sádicos antes que otra cosa.

Gokudera junto con Haru y Yamamoto la siguieron, al darse cuenta de que la Sawada se iba.

-Juudaime! –

-Tsuna-sama!

-Tsuna!

Demonios.

-Dejen de seguirme! –gritó Tsuna corriendo para huir.

Sin saberlo, otro integrante de la familia se unió.


Diccionario

Yandere= estereotipo utilizado para personajes animé que son gentiles y cariños, que por extrañas razones se vuelven violentos, hostiles y psicópatas cuando se enojan. Es decir, son personajes bipolares (1).

Kuso= Mierda (2).

Hahi!= es el eslogan de Haru cuando se sorprende (3).

Tasukette= ayúdenme en japonés (4).

Doki= una expresión que se usa cuando las chicas sienten que sus corazones laten con fuerza cuando están enamoradas, también ocurren con los chicos pero en yaoi (5).

Ahou-onna= mujer idiota o estúpida en japonés (6).


N/A: Yo! Mina-san! Les dejo aquí otro capítulo aprovechando que aun estoy conectada a internet, lamento mucho por el susto, mientras pueda haré todo lo posible en seguir actualizando mis historias.

Este capítulo relleno aparece Haru, tranquilos no habrá ningún Yuri, Haru está enamorada de Tsuna a pesar de que sean chicas, en cambio Tsuna no siente nada por ella ya que es hetero, no se preocupen. Además no me gusta Haru.

Sigo el transcurso del manga, más tarde aparecerán Ryôhei, Hibari y Mukuro también habrá un relleno con los otros personajes como I-pin, Fuuta, Shamal, Dino y más.

De las parejas, aun estoy en eso. Pero, les avisaré más tarde jeje ^^

Nos vemos cuando podamos, o hasta que se desconecte internet de mi compu.

Nos vemos.

Bsos, Underword