··Unlimited Sky··

Summary: ¿Qué hubiera pasado si Tsuna hubiera nacido como chica? ¿Qué hubiera pasado si hubiera sido diferente al Dame Tsuna que todos nosotros conocemos? ¿Alguien con más seguridad? ¿Cómo habría sido su vida? Si tienen curiosidades sobre esto, entonces esta historia es para ustedes. Fem 27.

Aún no hay emparejamientos pero ya lo verán.

Disclaimer: KHR! No me pertenece, es obra de Akira Amano-san.

-pensamiento-

-Narración-

(1) Indicaciones del diccionario


Capítulo 12: La densa niebla

Las voces alegres de las personas entremezcladas de gritos de diversión y varias palabras sin sentido retumbaban en los oídos de una pequeña pelicastaña con una sonrisa brillante y feliz.

Había muchos colores en su campo de visión, sean los globos regalados por los payasos, las vestimentas de las familias, las tiendas con varios juegos divertidos. Simplemente, no pensaba en otra cosa más que empezar a dejarse llevar por la diversión.

Mirando a sus padres, quienes la sonreían igualmente, tomó sus manos para comenzar.

Antes de continuar su plan, entre la horda de multitud logró captar a un chico de cabello añil con un inusual peinado de piña completamente solo y aislado de los otros.

Parpadeo sus ojos.

¿Quién era él?


Tsuna abrió sus parpados, para finalmente despertarse agitada. Su respiración era levemente irregular, tocándose la frente podría sentir un sudor frío impregnado en su piel.

Viendo que estaba sola en su habitación, supuso que Reborn se había despertado más temprano que ella.

Con la mano aún en la frente, esperó a que su respiración poco a poco se calmara.

¿Qué habría sido eso?

Su mente divagaba una y otra vez, si la imagen reciente había sido un recuerdo o un sueño nada más. Su madre le había dicho que una vez fueron al parque junto con su padre, antes de abandonarlas. Sí, era un recuerdo de su feliz niñez que fue enterrado bajo tierra luego de lo ocurrido con su progenitor, no recordaba mucho, después de todo era muy pequeña como para reavivar las imágenes de su pasado.

Tenía curiosidad hacia ese misterioso niño que apareció en su sueño.

Era raro, a pesar de haber sido pequeña como para recordar sus días en el parque de diversión, su mente rememoraba perfectamente su porte, su apariencia y todo de él.

Aunque, curiosamente no sabía de su nombre, tampoco sabía si era producto de su sueño o era un vago recuerdo suyo.

Cerrando sus parpados para luego suspirar, despejó por completo sus curiosidades para recordar claramente que tenía clases. Menudo día que le tocó.

Aunque, claramente tenía un mal presentimiento por esto.

.

.

.

-Kuso! No puedo creer que este llegando tarde! –la pelicastaña corría con frenesí sin detenerse por nada, decidió tomar jugo mientras devoraba un tostado con mermelada. ¿por qué llegaba tarde la primera vez? Para los que adivinaron que madrugó ¡Incorrecto! Fue culpa de su tutor, esta vez se le ocurrió apagar el alarma de su despertador, para joderla- Maldito mal nacido! –pensó realmente malhumorada.

Finalmente llegó a la escuela, casi a punto de comenzar las clases. Observando que se encontraba el prefecto patrullando la zona de entrada, Tsuna se escondió entre el último grupo de estudiantes que estaban ingresando y para su fortuna, Hibari no la vio.

Un suspiro de alivio finalmente.


En su clase se sintió extrañada, para su curiosidad no se ha encontrado con Gokudera ni tampoco con Yamamoto en el camino, en la entrada de Nami-chuu o en la clase.

Tendría que suponer que faltaron por ciertas razones, pero no lo hizo. Gokudera nunca faltaba a clases ni aunque estuviera enfermo (sin importar si Bianchi fuera la causante) y Yamamoto no tenía ninguna práctica de beisbol.

Algo no cuadraba bien.

-Oigan, escucharon las noticias? –preguntó un estudiante a sus compañeros.

-¿Qué ocurrió? –

-Esta mañana uno de los integrantes del comité disciplinario fue encontrado totalmente herido con sangre y varias fracturas en el cuerpo –

-Eso es imposible! Son muy duros con nosotros, no debió ser derrotado por cualquiera –

-Pues debes escuchar esto si no me creen, Mochida-senpai y Sasagawa-senpai se encuentran en el hospital –

La mención del nombre de su mejor amigo llamó la atención de la pelicastaña.

-Eh!? No puede ser!

-En serio! Ryohei-san lo encontraron herido y rápidamente lo trasladaron al hospital Namimori, lo mismo con Mochida-san –

-¿Quién podría atacar a los estudiantes de Nami-chuu?

-Espero que no sean pandillas o peor que eso –

Tsuna no sabía como reaccionar, estaba en un shock total.

No podía creer que le haya pasado eso a Ryohei, tenían que estar bromeando. Ni-san es alguien fuerte, aunque recibiera varios golpes que dificultaran con su victoria, aun se levantaba sin cansarse.

Esto no podía ser verdad.

Tenía que confirmar si por lo menos estaba bien.

-Tsuna –

La pelicastaña volteó, la persona que le habló fue su amiga Hana Kurokawa con una mirada llena de seriedad y entendimiento.

-Hana! –pronunció luego de unos momentos en silencio- ¿Dónde está, Kyoko? –ahora que se fijó muy bien, su mejor amiga tampoco se encontraba en la clase- ¿Está bien? ¿Sabes de Ryohei?

La pelioscura suspiro para tomar aire un momento e intentar calmar a su amiga.

-Cálmate, Tsuna –comenzó sin salir de su tranquilidad- Kyoko se encuentra bien, fue al hospital para ver el estado de su hermano, llamé por celular y me dijo que estaba consciente aunque muy herido con ciertas fracturas –Tsuna frunció el ceño en señal de preocupación, aun así la Kurokawa continuó- Además, él había dicho que se encontró con un tipo al que nunca lo había visto, describió que llevaba un uniforme verde con detalles asemejados al de militares tenía un aspecto extraño era rubio y lo único que vio de él era una cicatriz en su nariz. También dijo que "Ese tipo era muy fuerte al extremo!, quisiera que se uniera al club de boxeo". El hermano de Kyoko con sus tonterías, a pesar de sus heridas –Tsuna suspiró con alivio, al parecer el peligris se encontraba muy bien, aunque no podía negar lo que había descrito. El uniforme de esa apariencia, nunca vio algo así aunque tenía clara idea que instituto pertenecía.

Una vez en la azotea, por primera vez Tsuna se encontraba en estado serio. Se preguntaba si la descripción del atacante de su mejor amigo tenía algo que ver con la desaparición de sus amigos y el incidente ocurrido con algunos de los estudiantes de Nami-chuu, aun le faltaba ciertas pistas para llegar a una respuesta a sus dudas.

-Dame-Tsuna –en el mismo instante en que escuchó su apodo, sintió un golpe retumbar su cabeza hasta chocarse contra el suelo.

-Reborn! –la pelicastaña comentó con enojo, aunque por dentro sentía alivio de verlo- Sabes, cada vez que me golpeas en la cabeza siento que pesas más de la cuenta… ¿Serás que estás subiendo de peso? –insinuó observando a su tutor fijamente.

-Dame-Tsuna ¿acaso estás diciendo que estoy gordo? –preguntó con cierta sorpresa, nadie había tenido la osadía de decirle algo así, ni siquiera sus anteriores amantes.

La pelicastaña sin poder evitarlo, se echó a reír ante lo dicho por su tutor.

-Ajajajaja, ¿q-qué te pa-sa, Re-reborn? Aca-acaso e-eres una chi-ca jajajaja –comentó con cierta dificultad debido a su incontrolable ataque de risa, en cuanto vio la respuesta del pequeño sicario, no hubo palabras pero sí pudo notar su oscura mirada llena de fastidio.

El sicario decidió ponerse serio para cambiar de tema, su estudiante al notarlo dejó de reírse para cambiar su porte a uno serio.

-Por cierto, Dame-Tsuna. Notaste que algo extraño está ocurriendo, me enteré desde muchos medios que muchos de los estudiantes han sido atacados y terminaron en el hospital con heridas mayores –pronunció con seriedad por primera vez, para la sorpresa de Tsuna notó que esto no era una broma.

-No he visto esta mañana a Gokudera y Yamamoto, creí que ya estaban en clases pero no hubo señales de ellos. Esperaba que al menos tú lo supieras –

-Lamentablemente no los he visto desde que llegué, pero supongo que tú tienes información de algo –supuso el hitman posando su mirada hacia los ojos avellana de Tsuna.

La joven asintió para contar lo que había escuchado de parte de su amiga Hana.

-Me ha contado que Ryohei también fue atacado por una persona vestida de uniforme verde con semejanza militar, dijo que el sujeto era rubio con una extraña marca en su nariz… -luego colocó su mano en su barbilla de manera pensativa- No recuerdo haber visto un uniforme así, pero viendo eso supongo que el sujeto que lo había atacado era un estudiante de otro instituto, y si no lo había visto antes, entonces debe ser de algún instituto lejano de aquí…

-Nada mal, Dame-Tsuna llegaste a una buena conclusión –sonrió el hitman con orgullo, viendo que no era tan Dame como creía antes- Se trata de un estudiante del Instituto Kokuyo, he recolectado informaciones que el uniforme consiste en indumentaria con diseños militares y principalmente es color verde –sacó de su bolsillo la fotografía del uniforme, comparando con la descripción y la imagen coincidían perfectamente.

Además, Kokuyo se le hacía muy familiar.

Aunque la pregunta principal sería, ¿quién de un instituto del otro distrito querría atacar a los estudiantes sin pudor?

-Dame-Tsuna, como jefe de esta familia debes ir a buscar a tus guardianes –

Ante la orden, le pelicastaña se levantó de su lugar acompañada de su tutor descansando en su hombro y se dispuso a buscar a sus amigos en cada rincón del Instituto.

Sentía su corazón latir con tanta fuerza, podía hasta escucharlo con claridad a pesar de su respiración resonar, el temor y la desesperación crecía en su pecho. A medida que corría todo lo posible, habría las puertas no había ninguna señal de ellos.

No le importaba el parloteo de los estudiantes, o el llamado de su nombre. Simplemente esperaba que algo bueno pasara.

Buscó en todas partes, en las clases, en la biblioteca, en los gimnasios y todos con el mismo resultado: nada.

La pelicastaña se sentía agotada respirando con frenesí mientras descansaba para recuperar aire y calmarse, su intento en despejar la mente nublada le hizo llegar a una conclusión: sus amigos fueron secuestrados.

No había duda, ellos jamás estarían fuera de la escuela, los conocía muy bien a pesar de que fue reciente el hecho.

Reborn no había dicho ni una sola palabra ante esto, su fedora negra cuya sombra bajo sus ojos le otorgaba aire de seriedad a pesar de su aspecto infantil, su silencio significaba confirmación de la sospecha de su estudiante.

-Esos tipos estarán jodidos cuando los encuentre –se prometió Tsuna mientras observaba el cielo con la decisión tomada, su destino será: el distrito cercano a Namimori: Kokuyo.


-Auch! Mi cabeza –quejó una voz masculina con irritación mientras abría con lentitud sus parpados hasta aclarar su vista por completo.

El lugar que observaba era oscuro, bastante oscuro que apenas traspasaba las luces del sol a través de las ventanas cubiertas por cortinas polvorientas y casi desgastadas por las polillas.

Parecía un salón amplio, a juzgar por la suciedad y el aspecto ciertamente…tenebroso podía jurar que se encontraba en un lugar abandonado.

Pero, la pregunta era…

-¿Dónde mierda estoy? –se preguntó para luego hacer ademanes para levantarse, sin embargo, sintió una fuerza retorcer en su estomago y sus brazos por una cuerda bien sujeta, de ahí se dio cuenta que estaba amarrado- Mierda!

-Go-Gokudera ¿e-eres tú? –preguntó una voz conocida con cierta dificultad.

-Yakyuu-baka! –se sorprendió, a la vez se alivió, que no era el único en el salón- ¿Dónde mierda estás?

-Eh…creo que, detrás de ti –

-Eh!? –cómo mierda no lo había notado antes- ¿Q-qué mierda te pasó?

El moreno se retorció haciendo un intento en liberarse, pero era inútil.

-C-creo que nos acaban de engañar –

-¡Por supuesto que sí, pedazo de imbécil! ¿cómo pudimos caernos en algo tan estúpido? –se regañó el peliplata, totalmente avergonzado en haber caído en una trampa, que él mismo hubiera podido evitarlo- Decepcioné a Juudaime por mi estupidez!

-Vamos no seas duro contigo mismo –de repente el moreno puso serio- Por cierto ¿Quiénes eran esas personas que nos atacaron?

-No lo sé, pero creo que ellos quieren algo de Juudaime –

-Flash Back—

Gokudera se encontraba de camino hacia Nami-chuu, al principio lo hacía con pasos tranquilos y despreocupantes. Sin embargo, tras la aparición de una persona inesperada, corría lo más lejos posible con tal de alejarse.

-Yakyuu-baka! Deja de seguirme –gritó Gokudera con exasperación, sabiendo la razón por la que el moreno le perseguía era por su deseo de ver a su querida jefa- Juudaime no necesita a alguien como tú.

-Maa, maa. Cuanto más, mejor –aclaró Yamamoto con una despreocupada sonrisa sin molestarse para nada de los regaños del peliplata.

-Vete a la mierda! No te me acerques o te haré explotar la dinamita por el culo! –amenazó mientras observaba el instituto en su campo de visión, corrió a toda velocidad hacia su salón de clases, que lastimosamente compartía con el idiota del beisbol.

En el pasillo, Yamamoto de la nada sintió un pinchazo en su brazo.

-Auch! De dónde salió esta aguja –se preguntó con sorpresa mientras usaba su otro brazo para sacarse la aguja y limpiarse el brazo.

-No me vengas con tus idioteces, eso te pasa por seguirme –Gokudera irrumpió las puertas corredizas de su salón de clases maldiciendo todavía del idiota de su compañero caminando a su lado.

Dentro del salón, era extraño porque no se encontraba nadie ahí.

-Será que llegamos temprano? –se preguntó Yamamoto al notar que no había ni un ser viviente.

-No lo creo, la hora de clase comenzaba hace rato –respondió el peliplata después de ver la hora de su reloj pulsera- Algo anda mal.

-No, todo está muy bien –habló una voz femenina detrás de ambos chicos.

Voltearon para saber quien era la persona que apareció repentinamente, en lugar que fuera la morena, era una extraña chica de cabello índigo corto con peinado de piña y un parche con dibujo de calavera puesta en su ojo derecho, su ojo visible era un orbe enorme color violáceo y se encontraba vestida con una ropa que parecía ser uniforme verde con diseños de aires militares. La chica estaba acompañada de un niño con cabello y ojos color verde, tenía puesto uniforme similar pero masculino y lo más extraño era un enorme sombrero con forma de manzana.

-¿Quiénes son ustedes? –preguntó el peliplata con pose defensiva mientras sacaba sus dinamitas- Respondan o los volaré en pedazos.

El moreno aún con la sonrisa sosegada colocó su mano en el hombro de Gokudera con tal de calmarlo, mientras su mano libre se preparaba para tomar su amado bate de beisbol por si acaso.

-Yo! Mi nombre es Takeshi Yamamoto, no se quienes son pero ¿quieren algo de nosotros? –comenzó con tranquilidad.

-Baka! No preguntes a los enemigos, Yakyuu-baka! –regañó el otro.

-Esto es raro –se oyó la voz del niño, que sonaba monótono y aburrido- Oír discutir a ustedes dos puedo pensar por un momento que son pareja.

-Cállate, gaki (1)! –el peliplata estaba de mal humor, sobre todo cuando alguien se atreve a asociarlo con la persona que más detesta. No le importaba si eran personas comunes y corrientes, sea una chica o un niño, algo en su mente le decía que serían peligro para su amada jefa. Tomando sus dinamitas, se preparó para encenderlas.

Antes de dicha acción, Gokudera sintió un golpe seco en la nuca provocando que cayera inconsciente al suelo.

-Gokudera! –antes que el moreno observara a los que aparecieron, sin que ellos lo notaran, también recibió un golpe que lo hizo derrumbar.

-Buen trabajo, ahora sólo falta el jefe de ellos para el gran número final del show –los amigos de la Décima lo único que pudieron ver fueron a tres figuras y una voz masculina que denotaba burla y hostilidad para antes de caer en las sombras.

-Fin del Flash Back—

-Nos dieron con la guardia baja –siguió maldiciendo el peliplata completamente irritado, juró que cuando se encontrara con los responsables los haría pagar!

El moreno rió con cierto nerviosismo, sabía por ende que Gokudera se encontraba mucho más enfadado que nunca. Él no era el único que estaba decepcionado por lo anterior, no debió haberse confiado por esas personas, había escuchado muy bien que no era bueno juzgar las apariencias.

Un chirrido de la puerta resonar en el salón junto con varios pasos acercarse interrumpieron sus pensamientos.

El peliplata, bastante cabreado, estaba dispuesto a no quedarse callado para soltar mil maldiciones que conocía para escupirlo en la cara de esos desgraciados.

-Tú! Maldito bastardo! –habló en voz alta señalando a uno de los adolescentes que parecía ser el líder- ¿¡Dónde está Juudaime!? ¿Y qué quieres de ella?

Los otros presentes se han puesto en postura defensiva, querían reprender o castigar a ese peliplata por la falta de respeto hacia su líder, pero el otro les dio señal de negación.

-Vongola-chan se encuentra todavía en la escuela con el arcobaleno, la otra pregunta tuya no es de tu incumbencia –le respondió divertido haciendo que Gokudera se enfadara cada vez más.

-Shishō (2), ¿qué haremos con ellos? –preguntó la voz que habían oído antes, pertenecía a ese niño.

-Que más da, los mataremos igual –agregó una voz masculina que denotaba inmadurez y molestia.

-Suena tentador, pero no. Esperemos que Vongola-chan aparezca, se llevará una gran sorpresa –concluyó.

Dicho esto, los captores se han retirado de la sala dejándolos nuevamente solos al moreno y al peliplata.

Yamamoto tenía muchas dudas ahora mismo.

¿Quiénes eran? ¿Y qué querían de ellos?

Observando su alrededor, aun no le cabía la idea en qué lugar estaba. Suponía que era la guarida de aquellos extraños.

Hizo un intento en zafarse del agarre de las cuerdas, pero seguía siendo inútil. Se veía muy bien que los ataron de manera complicada, tardaría un poco para escaparse con su compañero.

Se preguntaba si Tsuna se dio cuenta de sus ausencias, después de todo era mucho más lista que cualquiera.

Iría por ellos, lo sentía como su amigo. En estos momentos, no podía hacer nada por ella, pero sí desearle suerte, después de todo la mayor prioridad para ambos era la vida de su mejor amiga.

-Kiosukette (3), Tsuna –

Continuará...


Diccionario

Gaki= niño, mocoso, enano (1)

Shisho= maestro (2)

Kiosukette= Cuídate (3)


N/A: Ya se, ya se. El capi me salió un poco corto de lo usual pero es todo lo que se me ocurrió escribir, he decidido adelantarme un momento con Kokuyo pero les aseguro que los siguientes caps con ellos serán muy divertidos, sobre todo hice esto apropósito para hacer aparecer a Mukuro mi personaje favorito además notaron que puse ciertos cambios en este pequeño arco de Kokuyo. Les puedo asegurar que será un poco largo, puede que dure mas o meno capis.

Espero que haya sido de su agrado, dejen comentarios para incitarme a seguir escribiendo más de este fic.

Puede que tarde en subir caps de otros fic's porque tengo varios parciales y finales que realizar, por lo cual estaré ocupada hasta que finalice las clases.

Chau! Nos vemos!

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