Escultura
Miro con desinterés la exposición, realmente al contrario de sus compañeros, no disfrutaba el estar allí, no era que despreciara las esculturas, si eran bien imponentes las estatuas presentadas ese día, muchos de siglos de antigüedad y grandes historias tras ellas, no se sentía a gusto, las excursiones no era algo de lo que él disfrutaba.
Se detuvo en una estatua nada particular, pero era la que menos gente tenía alrededor, ya la mayoría de sus compañeros se encontraban en otras zonas del museo, tenían total libertad para moverse solo tenían que estar con sus parejas asignadas.
—Casi te confundo con una estatua Near—escucho una voz risueña a su lado y giro su vista encontrándose a su compañera la cual tenia abrazada su libreta de dibujo y lucia un tanto despeinada— con que aquí estabas, me toco corretear por todo el lugar para encontrarte, te pedí que me esperaras un momento para dibujar esa bonita escultura— el peliblanco noto que el tono que ahora usaba la chica era un poco mas serio—
—Estime que pasarías aproximadamente 15 minutos más de lo que lo hiciste—la monota voz del chico logro que la rubia rodara sus ojos mientras Near solo caminaba— además, había más personas de lo que me siento cómodo, ya lo sabias Linda.
—Vaya, las excursiones logran que sueltes más de tres palabras— la chica volvió a reír y comenzó a caminar a su lado, el chico solo la miro rápidamente— y tu subestimas mis habilidades de dibujo.
Linda sonrió un poco al ver la dirección que Near y ella tomaban, tenia una idea algo alocada, le tomo del brazo y le jalo de el para obligarle a tomar otro camino, soltándole luego de conseguir el rumbo que ella quería. El albino solo la volvió a mirar inexpresivo y enrosco un mechón de su cabello esperando calmadamente una respuesta por ella.
—Podemos tomar el camino y recorrer el lugar como queramos hasta las 3 ¿No? Solo tenemos que permanecer juntos— el albino solo asintió y ella sonrió aun más—Pues para hacer lo que queda de día más agradable, vayamos a ver las esculturas que están por aquí, donde no hay nadie.
El albino prefirió no responder y se dedico seguir observando de manera desinteresada las obras expuestas mientras la chica a su lado parecía más divertida y emocionada por ellas, tratando de recordar la mayor cantidad posible para dibujarlas, lucia feliz y parecía no darle importancia el no poder pasarla con los demás.
—Linda…
—No te preocupes Near, cuando se trata del arte, me gusta la calma.
