Amo mi profesión ¡Pero la cabeza me mata!
Lo bueno del drama ajeno es que me corre del mío. Es necesario que hagan 37º? Explíquenme?! Quiero frío polar, nieve, sweaters, botas y más frío!
Había llegado 10 min antes al restaurant donde quedamos con Ángela. Estaba revisando facebook desde mi teléfono cuando una muy acalorada y sofocada Ángela se sienta enfrente de mí.
-Ang! ¡¿qué pasa?! ¡Que cara traes!- Su cara era indescifrable. Estaba seria, pero a su vez se la veía alterada. Era... extraño.
- Bella, que bueno verte.- Dijo abrazándome.- Lo siento amiga, estoy teniendo uno de esos días.- Contesto mientras nos sentábamos.
- ¡Puedo ayudarte en algo?- le pregunté. Era una de las amigas que más quería y verla preocupada no me gustaba.- ¡Paso algo con Ben?- Quizás había discutido.
-No amiga, Ben está bien ¿Por qué no comemos algo primero? Luego charlamos.- Esto si era extraño. Por lo general cuando tenía algún problema ella solo lo decía.
Comimos hablando de cualquier cosa hasta que el mozo nos trajo el café.
- Bien Ang¿ Que sucede?-
Ángela tomo aire y me pregunto:
- Hace cuanto que no ves a Jesica Stanley?-
-Mmm... No sé... uno meses- respondí dubitativa.
-Ya... ¿y a Mike?- ¿Mike? Bueno, eso era más fácil de responder.
-1 año, 9 meses y tres semanas- Dios, parezco una loca obsesiva.
-Bella, te voy a decir algo que no te va a gustar, que te va a doler, pero que si te enteras por otra persona no podría perdonármelo, y sé que a ti te costaría dejármela pasar.-
-Ay por Dios Ángela, me estas asustando!- De verdad sentía un frío repentino en el cuerpo, y no era por el aire acondicionado del lugar. Podría sonar exagerada, pero había algo que me decía que lo que venía a continuación era grande.
-Mike y Jesica se casan el próximo mes.- Soltó Ángela mirándome muy seriamente y en un tono monocorde que rara vez le escuché.
Y ahí se paralizo el tiempo. En ese mismo momento me di cuenta que una parte de mi seguía esperando que uno de estos días llegará Mike arrepentido, diciéndome que en realidad me amaba. Que todo este tiempo separado fue una agonía para él, que sentía que le faltaba algo. Y yo, después de hacerme la difícil un rato, lo iba a perdonar y lo iba a poner "a prueba" para que me demuestre cuanto me ama.
Definitivamente soy la estúpidamás grande el mundo.
Durante los dos minutos que pensaba eso, Ángela me miraba fijo, como esperando mi reacción. Sabe que odio llorar en público, y mucho más que me abracen cuando lloro.
-Bells ¿cómoestas? ¿Qué puedo hacer por ti? ¿Quieres irte?- Me dijo rápidamente cuándovio que no respondía, ni reaccionaba ni emitía un solo sonido.
-Bien, nada y si, respectivamente.- Respondí sonriendo. Como si en realidad pudiera sonreír en serio...- Vamos Ang.-
Salimos del restaurant. Fuimos caminando en silencio hasta mi consultorio.
-¿Te molestaste porque te lo haya contado?- Me pregunto Ángela. Giré, la miré y la abracé.
-Ang, eres una de las personas que más quiero. No solo porque me quieres, me cuidas y me haces reír como nadie, sino porque sé que puedo contar contigo para todo. Eres la mejor. Jamás podría enojarme por que seas honesta y quieras cuidarme.- Le dije con todo mi corazón- Simplemente fue una sorpresa, un tanto fea debo decir, pero una sorpresa al fin. Sabía que algún día esto podría pasar- mentira- pero no estaba lista para saberlo- eso si es verdad.
-¡Te quiero Bella! ¡Y Mike es un estúpido por no haberse dado cuenta de lo gran mujer que eres! ¡y Jesica! Esa sí que es una patada en el...-
-ANG! ¡no lo vale!- la interrumpí rápidamente.
-Bueno Bells, te dejaré con tus pensamientos, sé que necesitas estar sola.-
-Gracias ¡te quiero! Luego te escribo- Ella siempre sabía lo que necesitaba.
Llegué a mi consultorio. Me senté, y empecé a llorar. No sé cuánto tiempo estuve llorando, hasta que mi madre me llamo para preguntarme si iría a cenar o tenía planes ¿Planes? Vamos mamá! Si, acostarme con helado y ver alguna película de muertes asquerosas y mutilamientos. El mejor plan para este día!
Cuando llegue a casa, antes de bajar de mi Civic (auto que compré con mucho esfuerzo ya que no deje que mi papa lo haga. Si soy orgullosa...¿ y?) Me miré al espejo. Estaba espantosa! Tenía los ojos negros del maquillaje corrido, parecía un mapache, los cachetes colorados y un ojo con un derrame. Eso, y mi voz pastosa. Un poema a la belleza.
Saqué mis maquillajes, me arregle un poco, y bajé del auto.
-Bella... ¿qué te pasa?- Me pregunto mamá apenas me vio. Si ocultarle algo a mi mamá que es una gran periodista por ser absolutamente observadora, no era una cosa sencilla.
-Ay ma! ¡Siento que soy la mujer más idiota de la tierra!- le dije mientras empezaba a llorar de nuevo. Mi madre me abrazó y mientras me servía un vaso con agua le conté.
- Isabella, hija, no quiero que te enojes pero...-Y ahora ¡¿qué?!- Yo ya lo sabía.
-¿QUE?¡Mamá! ¿Lo sabías y no me lo dijiste?- le grité.
-Sh... Cariño... tu papá me lo prohibió. Cuando me enteré quise contártelo, pero tu padre me pidió que no te lo dijera todavía. Te veía muy triste últimamente y no quería verte sufrir más. Bells, no sales, no vienes con nosotros a ninguna cena, te encierras en tu cuarto con algo para comer y no te levantas. Eres una mujer adulta, deberías vivir tu vida fuera de estas 4 paredes!- Si el intento de mi mamá era levantarme el ánimo, fracasó. Con creces.
Me levante, deje mi vaso con agua, fui hacia las escaleras y cuando estaba subiendo escucho a mi mamá decir- ¡No te enojes hija! sabes que te amo!¡Pero me preocupas!- Si mamá, me amas, te preocupas, y yo soy un lastre en esta casa que no tiene vida.
Subí a mi habitación, me tiré boca arriba en mi cama y mientras las lágrimas caían por mis mejillas hice lo único que puedo hacer cuando estoy así- "Dios, querido Dios, no puedo más. Siento que mi vida es una gran pérdida de tiempo, esfuerzo y ganas. No séqué hacer, no sé a quién acudir, solo puedo ir a Ti, y pedirte un milagro. Necesito cambiar mi vida. Necesito salir de este lugar. Te agradezco por la vida de mis padres, los amo, son todo para mí. Pero necesito salir de aquí. Dame una señal, algo una muestra de lo que debo hacer. Por favor! Te necesito más que a nada en este mundo! Y necesito tu guía de aquí en adelante porque no sécómo seguir"
No sé en qué momento me quede dormida, no séqué iba a pasar cuando me despierte, pero si sabía algo, este era un gran llamado de atención diciéndome "Bella, es hora de avanzar".
