Odio el calor. Odio el calor que pegotea, fastidia y hace que mi cabello, que con tanta paciencia alise, sea un horror de nuevo.

Llegué a las 12.45 a mi consultorio. Prendí el aire, para que el ambiente sea más agradable y esperé a que llegue Alice, mientras trataba de hacer algo por mi cabello. Misión imposible sin dudas.

Una vez que llego Ali, nos saludamos como si hicieran más de diez años que no nos vemos y pedimos algo para comer. Empezamos a charlar de la vida, de su familia. Le conté lo de Mike y Jesica, tratando de que aparezca lo más normal de la tierra. Es muy gracioso escuchar tantos adjetivos descalificativos para dos personas en un máximo de 2 minutos.

Por eso la quería, siempre estábamos en sintonía.

Cuando llego el momento de hablar de su familia, me contó que Emmett estaba entrenando al equipo de fútbol americano de la secundaría de Forks y que Edward estaba haciendo la residencia en el hospital donde trabajaba su papá. Como quien no quiere la cosa le pregunte si seguía con su novia a lo que Alice contesto:

- No, un día llego a casa con sus valijas, se había mudado con ella hacia casi un año, y pregunto si podía volver. Mamá emocionada como niño en navidad le preparo su habitación, Emmett se limitó a decirle que no usará su PSP sin permiso y mi padre le dio la bienvenida y me pidió, encarecidamente, que no lo avasalle con mis preguntas. Cosa que no obedecí y le pregunte que había pasado con Jane ¿Entre nosotras? nunca fue de mi agrado...

-Alice cariño, nadie que se acerque a tus hermanos es de tu agrado.

Sonrío macabramente y me respondió.

- Lo sé, pero es porque aún no les llego la indicada. Cuando lo sean, lo sabré.- Ella y sus ínfulas de psíquica- Bueno, la cosa es que no me dijo porque se pelearon, pero si me dijo que no tenía pensado darse por vencido con ella, lo que es una tontería ya que ella no es para mi hermano.- Si vamos a la realidad, no sécómo sería la chica, pero para estar con Edward tenías que ser muy especial, no solo porque su hermana era de temer, sino por cómo era él.

-Ok Al, vamos a lo nuestro.- dejando de lado a "los hermanitos Cullen"- ¿cuál es tu propuesta?-

-Te lo diré, pero debes dejarme hablar, sin interrumpir si? Escucha todo y luego contestas... ¿puede ser?- eso y haciendo ojitos, que le iba a decir?

-Si Al - ya tengo miedo.

-Hace dos semanas más o menos, estaba en el centro comercial- que raro, Alice de compras- estaba acercándose nuestro cumpleaños.- El de ella y Edward. Tendría que regalarle algo.- Quería comprarle algo a Edward, ya que estaba pasando un momento difícil con lo de su novia. Estaba en una tienda de música, cuando oí hablar a dos muchachos, tendrían 15 o 16 años. Uno le contaba al otro una situación que estaba viviendo en la escuela, una situación de abuso o bullying, como se lo define ahora. No pude evitar escuchar toda la charla, por lo que en un momento necesite interrumpirlos y preguntarles si habían hablado con sus padres o con algún maestro sobre lo que estaban viviendo. Cuando se animaron a hablar me contestaron que no, que sus padres no los escuchaban y que en el colegio no podían hablar porque iba a ser peor. Uno me aclaró que su padre le dijo que si quería hacerse hombre de una vez, dejara de quejarse porque lo empujan un poco. Bells, no te ofendas lo que te voy a decir, pero me acorde de ti. Cuando me contaste lo que viviste en la preparatoria con esas abusivas que siempre buscaban insultarte y ofenderte con tu cuerpo-

¿Ofenderme? eso es quedarse corta, viví humillada durante la mayor parte de la preparatoria, solo cuando comencé a salir con Mike la situación paro, un poco en realidad, ya que todo el tiempo se encargaban de decirme que estaba conmigo por el dinero de mis padres. Aunque ahora que lo pienso, tiene sentido ¿por qué sino?

- No me molesta Ali, es verdad, pero mis padres si hicieron cosas al respecto, es por eso que no la pase peor.-

-En tu caso, fue difícil sin duda, pero contabas con alguien que te apoyara. Estos chicos no tienen a nadie. Estuve hablando con Emmett, ya que está a cargo de los entrenamientos y pasa bastante tiempo en el colegio, y me dijo que es verdad la situación compleja que se vive. - Entendía el punto, pero seguía sin saber de qué se trataba.

-Entiendo Alice, que tienes en mente.- Sea lo que sea, ya me había enganchado.

- Quiero abrir un lugar para trabajar con adolescentes que estánatravesando situaciones de bullying ¿Sabes la cantidad de suicidios que suceden con chicos de entre 13 y 18 años? Estuve investigando en el hospital donde trabajan papá y Edward, con Emmett, y en distintos lugares, y son cifras alarmantes. En Forks son más de los que podría haber imaginado. Bella, es una idea ambiciosa, lo sé, pero realmente siento que es lo correcto. Y quiero que lo hagamos juntas. No solo porque tú sabes lo que es atravesar eso, y tu mejor que nadie puede ponerse en el lugar del otro, sino porque esto es algo que hablamos, lo recuerdas?- Claro que lo recuerdo. De hecho lo recuerdo cada día desde que lo hablamos, cuando veo como me miran cuando entro a una tienda a comprar ropa, o cuando salgo ocasionalmente a un bar con alguna de mis amigas y me siento ignorada... el bullying no es solo humillar verbalmente o físicamente. También hay actitudes de abuso.

- ¿Entonces? Vamos trabajemos juntas, como soñamos hace tiempo.

-Si Al, lo sé. Creo que es una excelente idea. Me gusta ¿Pero, como piensas hacerlo? Digo, yo te puedo ayudar, pero estoy aquí en California, tú en Forks... No sé cómo ayudarte.-

-Bella, mi idea no es abrir un consultorio, o brindar "asesoramiento" nada más. Mi idea es comenzar un establecimiento, donde empecemos nosotras, pero se pueda agregar más gente. Una oficina, una institución. Y para eso te necesito allí, conmigo. Sé que no es una decisión fácil pero... ya me hice lío!- y yo también claro- Bella, la idea es que vengas a vivir a Forks conmigo. Hace tiempo estoy pensando en mudarme de casa, pero siempre me limita el hecho de estar completamente sola. Sería genial si vienes a vivir conmigo y podemos poner en marcha esta idea. Ya lo hicimos en Alemania y funciono ¿no?-

Definitivamente estaba hecha un lío.

¿Mudarme a Forks? ¿Cuánto?

¿Un mes?

¿Una semana? ¿un año?

Además la idea estaba muy verde, no tiene una dirección aún muy clara.

Y... ¿Forks?

No conozco ese lugar, no sé nada de allí, no conozco a nadie.

No conozco a nadie...

¿Por qué de repente me suena muy tentador?

No conocer a nadie, que nadie me conozca, trabajar de algo que soñé, con una de mis mejores amigas, salir de este lugar... suena demasiado tentador.

-¿Bella, me estas escuchando?- Su voz es tan aguda a veces

- Si Alice, te estoy escuchando. Lo estoy pensando. Me parece algo loco, impulsivo ¿Que vamos a hacer? ¿A donde vamos a vivir? ¿Cómo es Forks? Al, necesito pensarlo.-

- Lo sé, es mucho de golpe pero...Bells, si no lo hacemos ahora… ¿Cuándo sino? Esta puede ser una nueva oportunidad, un giro en nuestra profesión y quien dice, en nuestra vida.- Agregó con una súplica en su rostro.

Una nueva oportunidad.

¿No era lo que le pedí a Dios anoche?

¿Una salida para esto que estaba viviendo? La monotonía, el dolor, la humillación. Iba a extrañar muchísimo a mis padres sí, pero

¿No era esta mi vida, como todos me decían? ¿No era tiempo que comenzara a vivirla?

-Ok Alice. Vámonos a Forks.-

Y en esa frase se fue lo que me quedaba de cordura.