Capitulo Cuatro
…
-Veras sakura, antes, cuando se creo al hombre Kamisama decidió que habría que vigilarlo, para eso creo 2 tipos de guardianes que se encargarían de guiar al hombre por un buen camino. Los Ángeles y Los Demonios. Los demonios se encargaban de reprender a los humanos que habían sido malos en sus antiguas vidas mientras que los ángeles se aseguraban de que la paz no se perdiera sobre la tierra. Pero un día, los demonios se revelaron contra los ángeles exigiendo un poder mayor que solo podía obtenerse robando el alma de seres divinos y absorbiendo su poder. Los ángeles y los demonios emprendieron una lucha sin fin descuidando por completo sus deberes con los humanos y haciendo que la paz se perdiera sobre la Tierra. Un ángel, el mas noble de todos que estaba encargado de la custodia de las almas fue atacado por el líder de los demonios perdiendo el control sobre las almas por custodiar y haciendo que estas se regaran sobre la Tierra instalándose en el cuerpo de los humanos. El líder de los ángeles, una mujer hermosa y noble como ninguna se encontró frente a frente con el líder de los demonios, un hombre hostil y de corazón frió que pensaba únicamente en la destrucción, pero, incluso aun que alguno hubiese querido lastimarse mutuamente no habrían podido ya que ambos estaban castigados a un amor imposible. Las cosas se dieron de una manera muy extraña entre ambos seres divinos y Kamisama decidió castigarlos por su insolencia y mandarlos a vivir al mundo de los humanos donde tuvieron un hijo mitad ángel… mitad demonio.-
-¿Tus… padres?- Pregunte algo nerviosa después del relato de sasuke, este asintió lentamente sin dejar de mirarme y yo aparte la mirada.
-Pero…- Su voz me saco de mis pensamientos, lo mire y el siguió hablando. –Kamisama demostró su gratitud hacia ambos seres otorgándome una alama. Yo no siempre fui un ángel oscuro, nací con un alma… pero la vendí.- Sasuke cruzo sus brazos a la altura de sus hombros y sonrió hermosamente. – La vendí a cambio de algo…-
Sus ultimas palabras llamaron mi atención por completo… ¿Qué habría sido tan importante como para que sasuke cambiara su alma por ello?
-Mis padres no fueron los únicos desterrados de sus respectivos lugares, hubieron más ángeles y demonios que desafiaron a Kamisama y que fueron desterrados por su insolencia… La persona extraña que viste en tu sueño era el demonio al que le vendí mi alma a cambio de…- Espere ansiosa a que el continuara pero en cambio se quedo callado mirándome con una desesperante sonrisa ladeada. –Creo que ya es suficiente de historias por hoy sakura. Mañana estarás bien así que procura no morir, solo hasta que yo este contigo ¿quieres?-
-Sasuke… estas conmigo por que soy un imán de accidentes ¿no es así?- Agache la mirada y sasuke tomo mi mentón y acerco su rostro al mío, nuestros labios estaban a escasos centímetros, tanto que sentí la suavidad de los labios de sasuke y el aroma dulce de su boca. ¿Por qué la boca de sasuke olía dulce? Lo ignore por completo y me dedique a cerrar mis ojos e inclinarme hacia delante para toparme con los labios de sasuke pero estos nunca tocaron los míos
-¿Sabes que pasaría si llegara a besarte?- Por un momento su voz ronca me asusto y abrí rápidamente mis ojos para encontrarme con el rostro completamente inexpresivo de sasuke
-N-no.- Vacile alejándome de el, lo mas posible que le podía conceder a mi dignidad
-Mi trabajo recolectando almas…- La palabra Recolectar hizo eco en mi mente. –No es gratis, cobro una que otra comisión sa-ku-ra.- Seguí cada movimiento de sus labios al musitar mi nombre y me quede lela ante su exquisito color. Salí lo mas rápido que pude de mi trance y el sonrió ladinamente. –Para robar el alma de una mujer…- Acerco sus labios a mi oído y susurro: -Solo tengo que besar sus labios…- Sasuke mordió ligeramente el lóbulo de mi oreja y una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo. –Esa es mi pequeña comisión.- Se aparto de mi silenciosamente y con una sonrisa pervertida en su rostro.
Pareciera que el enojo había tapado mi garganta y que los insultos que pensaba decirle se habían quedado atorados ahí. Apuñe mis manos y me tumbe de espaldas en mi cama cubriendo mi rostro con una almohada
Escuche como reía levente. -¿Qué haces sakura?- Lo ignore por completo y trate de dejar de respirar por un tiempo
-Vete, ya no quiero verte.- Hable firme y sasuke toco mi mano, su tacto era frió, como si pusieran un cubo de hielo sobre mi piel, si duraba demasiado quemaba.
-No seas infantil.- Dijo burlón y yo retire mi mano porque ardía.
-Aun así no quiero verte, adiós.- Finalice la conversación y me cubrí de pies a cabeza con las colchas de mi cama
-Venga, creí que habías madurado.- Dijo fuertemente, tanto que juraría que hasta el vecino lo había escuchado
-Baja la voz… y vete de aquí.- Mi voz sonó ahogada por el llanto que ahora me invadía y lo peor de todo es que no sabia por que estaba llorando
-¿Qué voy a hacer contigo?- Lo escuche susurrar y sentí como mi colchón se hundía con el peso de su cuerpo recostarse a mi lado, yo solo limpie mis lagrimas. –Sakura…- Me llamo en susurros y mi piel se erizo al sentir su brazo sobre mi cintura. Comenzó a tararear una canción a mi oído e inmediatamente el sueño llego a mí, pero me rehusaba a dejar que mis ojos se serraran. – ¿Acaso estas celosa?- Pregunto con un tono arrogante en su voz y pude sentir como su ego se alzaba hasta las nubes
Destape mi rostro y respondí lo mas rápido que pude. -P-por supuesto que no.-
Sasuke bufo y puso ambas manos debajo de su nuca. –No eres capaz de mentir… en eso no as cambiado.- Sonrió ladinamente y serró sus ojos
-¿Por qué sigues hablando como si me conocieras hace años?- Pregunte y el me miro inmediatamente.
-Es verdad…- Sentí su mirada como una disculpa y en seguida volvió a serrar sus ojos. –Olvidaba eso.-
-Sasuke…- Lo llame y el ni se inmuto. -¿Cuántos años tienes?- Al parecer mi pregunta le inquieto ya que se tenso y abrió lentamente sus ojos, como si una momia despertara de un largo sueño
-Muchos.- Me aseguro y serró nuevamente sus ojos
-¿Cuántos?- Insistí y el soltó un suspiro
-…Ochocientos cincuenta y nueve.- Dijo despacio, como si esperara que no llegara a escucharlo
-¿Te has enamorado alguna vez en todo ese tiempo?- Al parecer mi cambio de tema lo desalineo y opto por sentarse a mi lado
-Solo una… fue hace muchos años.- Su voz sonó aterciopelada y con mucha delicadeza
-¿Ella era linda?- No sabia por que carajos preguntaba cosas que no me importaban…
Lo escuche bufar y lo mire inmediatamente. –Ella era mucho mas que linda, era preciosa, exquisita… Única.-
Agache mi mirada, pero no entendí por que mi corazón se sentía tan apretado, como si de pronto el espacio dentro de mi pecho no fuese suficiente.
-¿Se lo dijiste alguna vez?- ¿Qué mierda me estaba pasando? ¿Por qué de pronto tenia que hacer preguntas como esas?
-Si… No puedes dejar pasar a alguien como ella… Una mujer como así se encuentra pocas veces en la vida.- Sus palabras resonaba en mi mente como la explosión de una bomba y mi pecho dolía con cada explosión…
-¿No crees que… es hora de que te vallas?- Pregunte dolida… ¡Y no sabia por que!
-Ah… ¿te estoy incomodando?- Pregunto inocentemente pero capte una pizca de burla en su rostro
-Si…- Dije sincera y el hiso un puchero
-Esta bien… hasta mañana sakura.- ¿Por qué cada que decía mi nombre me sonaba tan familiar?
-Como sea.-
Me di la vuelta dándole la espala y después de unos segundos que se sintieron como una eternidad sentí el peso del cuerpo de sasuke desaparecer de mi lado.
.
La luz de la luna que entraba por mi ventana opacaba la oscuridad que ocupaba gran parte de mi habitación, me gire para mirar lo hermosa que era la luna pero en lugar de eso me encontré con sasuke durmiendo en una silla a la orilla de mi cama.
Ahogue un grito con mis manos pero pareció llegar a sus oídos por que inmediatamente sus ojos se abrieron dándole paso a un par de pozos negros que eran incluso mas oscuros que la misma noche. Me miro unos segundos examinando mi rostro y en un parpadeo ya estaba acostado a mi lado… Tan confianzudo como siempre…
-¿Qué estas haciendo aquí?- Pregunte en susurros y el solo mostró sus relucientes dientes en una sonrisa amistosa
-Quería verte dormir.- Susurro cerca de mi cara y mis mejillas se pusieron coloradas
-Estas loco, eres peor que el vecino acosador.- Me queje aun sonrojada y le soltó una carcajada que fue ahogada por mi mano. -¿Esta mamá en casa?-
-Si, llego hace unas horas.- Hablo con mi mano aun tapando su boca, me sonroje levemente y la retire. –Vino a verte, te dio un beso en la mejilla y se fue a dormir a su habitación.-
-¿Cómo sabes que fue a su habitación?- Me dio curiosidad de repente
-Tu mamá es linda, se parece mucho a ti… quise ver donde dormía.- Hablo el pervertido sin ningún rastro de remordimiento en sus palabras. –Lo siento…- Se disculpo y mi pecho dejo de doler, al menos un poco
-¿Por qué te disculpas?- Pregunte enojada, pero no con el sino conmigo misma por sentirme así cada que decía algo relacionado con otra mujer, aun que esa otra mujer se tratara de mi madre
-Es solo que vi cuando se cambiaba.- Susurro acercándose a mi rostro y la ira me invadió
-Eres un.- Mi vos sonó tan alta que ahora era su mano la que cubría mi boca pero a comparación de la mía, la suya quemaba. Miro mi gesto de dolor y me soltó en seguida, como si fuese mi rostro el que le hubiese quemado de pronto. –Tu mano esta muy fría.- Le reclame y el agacho la mirada. Lo observe por unos segundos y levante mis manos hasta sus mejillas parando antes de poder tocarlas, el me miro inexpresivo como asegurándome que no me gustaría pero aun así lo hice y puse mis manos sobre su rostro, el cerro sus ojos… Sus mejillas estaban aun mas frías que sus manos. –Sasuke…- Lo llame y el abrió sus ojos lentamente, me acerque hasta el y lo abrace improvisadamente. –… ¿Sientes el calor?-
-No sabes cuanto quisiera…- Susurro lentamente en mi oído y sentí como mis ojos se inundaban. Beso tiernamente mi cuello y sus labios estaban muy fríos lo que hozo que un escalofrió recorriera mi columna vertebral. –Sakura…- Hay estaba de nuevo esa sensación al escucharlo llamarme. -¿Tu… te has enamorado alguna vez?- Su pregunta parecía mas bien una afirmación pero no entendí por que
-No.- Dije segura de mi respuesta… bueno, tal vez no tan segura.
Sasuke deshizo el abrazo y me miro a los ojos
-Esta bien, si.- Musite resignada y extrañada a la vez apartando la mirada, el se giro dándome la espalda y se paralizo como una estatua en esa posición
-¿Quién era?- Pregunto repentinamente y su voz me asusto
-N… no lo se.- Respondí confundida por que ni siquiera yo sabia la respuesta a esa pregunta, simplemente sentí la necesidad de responder si.
Holis amores c:
Tenia un tiempo libre y pase a dejarles el cap. 4
Espero que se la pasen muy bien el dia de mañana :3 Sho me quedare sola en mi casa viendo pelis de amor y maldiciendo a todos xDD Okno
Nos leemos luego C:
