Disclaimer: los personajes utilizados en esta historia no me pertenecen.

Sé que he tardado en sacar este capítulo, sé que son capítulos muy cortos y por eso pido disculpas por ello, lo primero tiene remedio, a partir de ahora intentaré publicar más de seguido si veo que a la gente le interesa la historia pero, lo segundo, me es imposible, no puedo prometer algo que sé que no voy a cumplir, dicho esto, espero que os guste.


Delia estaba exhausta, no por el trabajo ni por sus nuevas e infinitas obligaciones, estaba cansada de no encontrar la manera de ser feliz, sabía que de alguna manera Misty se encontraba junto a ella, no entendía el cómo ni el porqué pero las señales eran inequívocas, aunque se odiaba por no saberlas interpretar a tiempo y dejar escapar esos segundos juntas, sin embargo a veces todavía dudaba de su cordura y si no eran sus ansias de un reencuentro las que le hacían imaginarlo todo. Pero no, sabía desde la parte más recóndita de su corazón que era la chica de los pantanos, no había otra opción.

Ya estaba medio dormida, con la voz de Stevie Nicks arrullando en sus sueños cuando notó una presencia enfrente de ella, se asustó en un primer momento pero enseguida se dio cuenta de que quien fuera no pretendía hacerle daño y aun así tardó en abrir los párpados, cada vez le era más difícil conciliar el sueño y los brebajes que se preparaba podrían haber dejado inconsciente a su experimentada madre con tan solo unas gotas.

Misty llevaba ya unos minutos contemplando a Delia, se resistía a romper ese mágico momento con torpes palabras que fácilmente podrían salir de su boca. No, antes que eso prefería pasar lo poco que pudiera mirando la dulzura que desprendía su amada mientras dormía, o al menos lo parecía pues la piel pálida y el aspecto demacrado que lucía ahora a la luz de la luna no parecía indicar que así lo hubiera hecho en mucho tiempo. Preocupada por lo que veía ahora que por fin tenía un momento para fijarse en los detalles, adelantó una mano para retirar un mechón de pelo juguetón y justo cuando lo atrapó los ojos cansados de la bruja mayor se abrieron de par en par, reaccionando todo su ser casi al instante.

Cordelia no se lo podía creer, ahora sí que debía de haber perdido el poco contacto con la realidad que le quedaba, eso, o tenía tantas drogas fluyendo por sus venas que habían conseguido abrir las puertas de su subconsciente y hacer sus fantasías realidad. Fuera como fuese no se atrevía ni a respirar, le daba igual sueño o verdad, su rubia estaba allí y no quería que se marchara.

Las dos estaban estáticas, ninguna sabía a quién le correspondía dar el primer paso, tenían tantas cosas pendientes, tanto que decir, tanto que hacer, estaban aterrorizadas de que cualquier paso en falso acabara con todo. Así pues la más joven teniendo la ventaja del conocimiento dio el primer paso:

-No sé cuánto tiempo he estado esperando para poder hablar contigo, en el infierno los minutos no pasan, siempre es el mismo momento una y otra vez, no sé si he estado fuera una semana o diez años, pero algo mantuvo mi esperanza todo este tiempo, el saber que si no me dejaba hundir, que si resistía a las torturas del averno te podría volver a ver. Al principio solo fueron miradas fugaces, luego pude dejarte pequeñas señales que esperaba tú y nada más que tú pudieras interpretar y finalmente aquí estoy, en frente de ti divagando tontamente en vez de decirte todo lo que siento mi querida Miss Cordelia.

Mientras decía todo aquello Misty no pudo evitar dejar escapar algunas lágrimas, lágrimas amargas, lágrimas que dejaban salir todo el miedo, el horror y la angustia que había pasado, pero también lágrimas de alegría por volver a aquella casa. Gracias al llanto no pudo ver como Delia se volvía más y más pálida, si es que eso era posible, y no porque su presencia le afectara sino porque aunque la veía perfectamente y notaba hasta su peso en el colchón, no podía oír nada de lo que le decía. Cordelia sabía que estaba diciendo algo que guardaba de dentro, lo veía sus lágrimas, casi podía saborearlas, pero no podía interpretar ni una sola de sus palabras que de seguro eran hermosas ¿era esa su nueva maldición? ¿Después de perder la vista en dos ocasiones el mundo la maldecía ahora sin poder escuchar nada? No, era aun peor, porque podía oír la música, con lo que ¿su nuevo castigo era no escuchar la dulce voz de Misty? ¡Malditos sean los siete infiernos!

Dada la desesperada situación a la que se enfrentaba, Delia decidió tomar las riendas y cuando notó que Misty ya no decía nada acercó sus labios con los de la rubia y le dio un largo y apasionado beso que para ambas significaba lo mismo: se deseaban, se querían, se amaban y no dejarían de buscar la manera de estar juntas aunque les separara la línea de la vida y la muerte.

Fue un beso con el que se dijeron todo, que significó la promesa de una nueva vida pero que no duró mucho, Misty poco a poco se fue desvaneciendo de nuevo, como la primera vez en los brazos de Delia, Papa Legba se dio cuenta antes de lo previsto de su ausencia, y Papa Legba nunca deja a sus niños tanto tiempo de recreo. Justo antes de desaparecer y como si el destino o la casualidad lo quisiese se podía escuchar de la voz de Stevie Nicks: All your life you've never seen/A woman taken by the win/Would you stay if she promised you heaven /Will you ever win?