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"¿Qué?" preguntó Jane atónita

Piper empezó a juguetear con sus dedos, consciente del lío que habían organizado Alex y ella "Intenté explicártelo cuando salimos del restaurante pero estabas tan enfadada que no me dejaste hacerlo"

Jane se pasó las manos por el pelo nerviosa ¿Acaso había algo más que pudiera salir mal aquel día? "Maldita sea!" Empezó a pasear nerviosa por el amplio salón. Todo aquello era una maldita locura. Cuando la idea le vino a la cabeza, se giró para preguntarle "¿Sabes el número de teléfono de Maura?" La niña asintió, incapaz de dejar de mirar a Jane.

"Bien. Vamos a llamarla y …" Jane se alarmó al ver la mirada de preocupación de la niña. Si había alguien que no tuviera culpa de nada en todo aquello eran las niñas. Durante todos aquellos años, se había imaginado mil y una situaciones en la que se reencontraba con su hija y aunque ninguna de ellas se parecía a la situación que estaba viviendo, no iba a permitir de ningún modo que su hija se asustara de ella. Se sentó en el cómodo sofá del salón y palmeó el espacio que había a su lado, animando a la niña a sentarse junto a ella.

Cuando Piper se sentó tímidamente a su lado, Jane le tomó la mano entre las suyas, intentando tranquilizarla "No estoy enfadada contigo, lo único que ocurre es que todo esto me ha pillado por sorpresa, eso es todo"

"¿Estás enfadada con mi madre? No parecías muy contenta al verla" preguntó Piper curiosa

Jane suspiró. No estaba preparada para tener aquella conversación después de todo lo que había pasado pero la niña merecía una explicación "Es… complicado"

"¿Por qué?" presionó Piper. Quería saber todo lo que había ocurrido entre su madre y Jane.

"Por que Maura y yo…" Antes de poder darle una explicación, una llamada las interrumpió "Permíteme un segundo" se disculpó Jane mientras atendía la llamada

Reconoció la voz alarmada de Maura al otro lado del auricular "Jane! Soy Maura. Creo que ha habido una terrible confusión. Alex está aquí conmigo y Piper se ha ido contigo a Boston"

"Tranquilízate Maura" Jane no quería alargar la conversación más de lo estrictamente necesario. Necesitaba meditarlo todo. Pero sobre todo necesitaba discutir con Maura cara a cara "Mañana a las 8 de la mañana mi chófer os recogerá en la puerta de tu hotel. Piper se queda esta noche aquí conmigo así que cuando lleguéis a Boston puedes dejar a Alex en casa, la niñera ya estará aquí así que puedes estar tranquila. Después te agradecería que te reunieras conmigo en RizzCorp. Tenemos que hablar de muchas cosas y necesitamos hacerlo cuanto antes"

"De acuerdo. ¿Jane?"

"¿Qué?" murmuró Jane, ansiosa por colgar

Maura casi susurró la disculpa "Lo siento mucho"

R&I

Maura se sorprendió al ver la casa donde Jane y Alex vivían. Todavía recordaba el fabuloso ático que había compartido con Jane al principio de su matrimonio. Recordaba que lo que más le gustaba a Jane eran las fantásticas vistas que tenían de la bahía, rememoró las veces que habían visto atardecer sentadas en una de las tumbonas, abrazadas, pensando en todo lo que querían hacer en el futuro y que ya nunca compartirían. Sintió una punzada de dolor en el corazón cuando recordó la triste noche en que había decidido dejarlo todo atrás. Cuando el chófer les abrió la puerta, Maura le dio las gracias y siguió a Alex hasta la casa. Llamaron al timbre y no tuvieron que esperar mucho hasta que una mujer de mediana edad, con aspecto amable y sonrisa contagiosa abrió la puerta. Maura se sorprendió al ver como Alex se lanzaba al cuello de la mujer "Chelsea!"

La mujer se agachó para abrazarla "Bienvenida a casa Alex" La miró con gesto acusatorio "Ya me he enterado del lío que has organizado" La ternura de su expresión indicaba que en realidad no estaba demasiado enfadada. Reparando en la mujer que acompañaba a la niña, la mujer se levantó, tendiéndole la mano a Maura "Hola! soy Chelsea, la niñera de Alex"

Maura le estrechó la mano educadamente "Es un placer Chelsea. Yo soy Maura"

La mujer la examinó con detenimiento. Por el modo en que sonrió al acabar la inspección, Maura llegó a la conclusión de que la mujer estaba satisfecha con lo que estaba viendo "Jane me ha puesto al tanto de todo esta mañana. Si te apetece tomar un café, me encantaría conocerte un poco mejor"

Maura le devolvió la sonrisa y después de comprobar que tenía tiempo suficiente para llegar puntual a su reunión con Jane aceptó "Me encantará charlar contigo"

R&I

Cuando Maura llegó a RizzCorp, se sorprendió al ver como muchos de los empleados todavía la recordaban. Preguntó en la recepción para asegurarse de que Jane tenía el despacho en la misma planta de siempre y a continuación se metió en el ascensor para subir a la planta donde se encontraba Jane. Cuando entró en el despacho que tan bien conocía, Maura se alegró de comprobar que Megan continuaba trabajando con Jane.

La secretaria levantó la cabeza para atender a la nueva visita cuando se quedó atónita al reconocerla "¿Maura?"

Maura sonrió y le devolvió el saludo "Hola Megan"

Megan se levantó de la silla, rodeando el escritorio para abrazarla "Madre mía! ¿Qué haces aquí? ¿Sabe Jane que has vuelto?"

Maura asintió "Debe de estar esperándome. ¿Podrías avisarla, por favor?"

En esos momentos Jane abrió la puerta, para entregarle unos papeles a Megan. Se sorprendió al ver a Maura allí. Todavía no se había acostumbrado a volver a tenerla en su vida "Hola Maura" saludó con frialdad

Maura le devolvió el saludo cortésmente "Hola Jane"

Jane se apartó de la puerta, indicándole con la mano que entrara en su despacho "Pasa por favor" Mirando a su secretaria le ordenó "Anula todas mis citas de esta mañana y no me pases ninguna llamada Meg" Hizo el intento de entrar en la oficina pero algo se le pasó por la cabeza en el último momento. Retrocedió un par de pasos y le dijo a su secretaria "Anula también todos los compromisos de la tarde. Hoy me tomaré el día libre"

Megan asintió, servicial, dejando escapar un suspiro cuando Jane cerró la puerta.. Después de que Maura se marchara, Jane había pasado momentos realmente malos. No sabía cómo pero estaba segura que la vuelta de Maura iba a dar un vuelco a la vida de su jefa

Mientras Jane le ofrecía asiento a la vez que se sentaba tras su escritorio, Maura empezó a justificarse "Jane antes que nada quería disculparme por el modo en que ha ocurrido todo"

"Piper me lo explicó todo anoche. Sé que no tuviste nada que ver en esto, así que no es necesaria ninguna disculpa"

Maura volvió a intentarlo "Siento mucho lo que pasó hace diez años. Nunca debí …"

Jane la interrumpió "Aquello fue tanto culpa tuya como mía. Tú te marchaste y yo te lo permití. Ahora no es necesario buscar culpables, es necesario encontrar soluciones. Quiero formar parte de la vida de mis hijas, Maura" la miró fijamente a los ojos, para que quedara bien clara su determinación "De las dos"

Maura asintió, completamente de acuerdo con Jane porque ella sentía exactamente lo mismo. Hacía menos de un día que conocía a su otra hija y ya estaba completamente cautivada por ella. Alex era enérgica, divertida y espontánea. Le recordaba mucho a la Jane de la que se había enamorado "Estoy de acuerdo ¿Pero cómo vamos a hacerlo? Nosotras vivimos en Seattle y vosotras en Boston"

"Esta noche no he podido dormir, pensando en como solucionar este caos. Al final, lo único que se me ha ocurrido es que, si no hay nada que os obligue a volver a Seattle inmediatamente, me gustaría que pasarais lo que queda de verano con nosotras. La casa de invitados está libre y estando tan cerca podría conocer mejor a Piper y tú a Alex"

Maura asintió. No había nada en Seattle que necesitara su atención inmediata. Además, se moría de ganas por continuar conociendo a su hija "Me parece bien ¿Se lo has dicho ya a las niñas?"

Jane negó con la cabeza "Necesitaba discutirlo antes contigo. Aunque tú y yo ya no tengamos ninguna relación creo que las decisiones que afecten a las niñas debemos tomarlas juntas. Así que si te parece bien, podríamos ir a comer las cuatro y hablarlo con tranquilidad con ellas"

Maura asintió, sorprendida por la serenidad y la lógica con la que Jane estaba afrontando toda la situación, cuando ella no había podido serenarse desde que se había reencontrado con ella y con su hija el día anterior. Jane descolgó el teléfono para comunicarse con su secretaria "Meg, reserva mi mesa de siempre en Le Meurice para este mediodía. Llama a casa y dile a Chelsea que acompañe a las niñas al restaurante. Después puede tomarse la tarde libre"

R&I

Jane y Maura fueron las primeras en llegar al restaurante. Se notaba a simple vista que era un restaurante elegante y cuando leyó el nombre en la fachada lo confirmó. Le Meurice no sólo era uno de los mejores restaurantes de Boston, era uno de los mejores del país. Cuando el maître saludó a Jane con efusividad al entrar, Maura se dio cuenta de que había cosas que no cambiaban a pesar de los años. Recordó con cariño la primera cita que habían tenido, cuando Jane la había llevado a cenar a su restaurante, cautivándola con aquel carisma arrollador que todavía conservaba. Jane llamó su atención, devolviéndola a la realidad "¿Nos sentamos?"

Maura asintió nerviosa, sentándose frente a Jane cerca de la ventana. Mientras esperaban a las niñas, Maura intentó romper el hielo "¿Qué tal te ha ido estos años?"

Jane aprobó la botella de vino que le había servido el camarero "Bien, continúo en la presidencia de RizzCorp aunque ahora hemos diversificado nuestras inversiones. En estos momentos estamos expandiéndonos por Europa y Asia. ¿Y tú?¿Qué tal te ha ido?"

Maura tomó un sorbo del vino recién servido antes de contestar "Tengo una empresa de catering de alto nivel"

Jane sonrió recordando "Siempre te gustó cocinar"

Maura asintió "Antes cocinaba más. Poco a poco la empresa fue creciendo y creciendo hasta que fue imprescindible contratar más personal. Actualmente, tengo más de 200 empleados y trabajamos por todo el país. No somos una empresa tan importante como RizzCorp pero nos va bien"

Maura vio como Jane sonreía y por un segundo pensó que las cosas empezaban a arreglarse entre ellas. Pero cuando vio que la mujer se levantaba se dio cuenta que aquella sonrisa no estaba dirigida a ella. Se dio la vuelta para identificar el motivo de aquella alegría y entonces le tocó a ella sonreír. Sus hijas acababan de entrar en el restaurante, seguidas de la niñera a pocos metros. Cuando las tres se reunieron con ellas, Jane se acercó a Chelsea para informarla de las novedades y después de despedirla volvió a sentarse junto a ellas. Curiosamente, Alex se había colocado junto a Maura y Piper estaba sentada a su lado. Presagió que las niñas se alegrarían al enterarse de lo que habían acordado Maura y ella aquella mañana. Al parecer estaban tan ansiosas como ellas por continuar conociendo a su recién descubierta familia.

Durante la comida, las niñas no dejaron de hablar, recordando todo lo que habían hecho en el campamento e incluso confesándoles a sus madres como habían tramado el plan para reunirlas. Cuando estaban tomándose el postre, una mujer exuberante entró en el restaurante. El vestido era lo suficientemente ajustado para enmarcar y acentuar cada una de las curvas de su cuerpo pero lo suficientemente elegante como para no desentonar en un establecimiento de aquella categoría. El cabello rubio se ondulaba de un modo exquisito, enmarcando unos rasgos finos y hermosos. El maquillaje era sutil, resaltando unos ojos verdes coronados con largas pestañas, los labios carnosos pintados de rojo. Era una mujer que sabía que era atractiva y estaba acostumbrada a llamar la atención.

"Buenas tardes" saludó la desconocida cuando se paró frente a su mesa. Alex vio con desagrado como miraba a su madre más de lo necesario. Era un niña pero no era estúpida para no saber que la mujer quería llamar la atención de su madre. Estaba a punto de soltarle una impertinencia cuando vio como Jane se levantaba de la silla para darle la bienvenida.

Para su desgracia, su madre colocó la mano descuidadamente en la espalda baja de la mujer, acercándola para darle un rápido beso de bienvenida en los labios "Me alegro de que hayas podido venir Liz" oyó que le decía mientras sonreía y entrelazaba sus dedos con los de aquella mujer.

Alex miró a su madre con la cara desencajada "¿Mamá?"

Jane se dio la vuelta para mirar a sus acompañantes "Quiero presentaros a Elisabeth Braun. Es publicista en RizzCorp y es… mi prometida"