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Como Maura no tenía coche para moverse por la ciudad aprovechó mientras las niñas acababan de arreglarse para cruzar el patio de entrada y pedirle a Jane las llaves de su vehículo. Cuando entró en la casa se encontró a la mujer preparando café en la cocina. Era más que evidente que acababa de levantarse; tenía el pelo alborotado y todavía vestía los pantalones cortos y la camiseta de tirantes que siempre usaba para dormir.

Maura se disculpó por la intromisión "Siento molestarte. Puedo volver más tarde si quieres. Sólo necesitaba pedirte las llaves del coche para poder llevar a las niñas al parque"

"No te preocupes" Jane se acercó hasta el escritorio que había cerca de la ventana y sacó unas llaves del cajón. Después se acercó hasta Maura y se las dio "Puedes quedártelo todo el tiempo que necesites" volvió a la encimera y se sirvió una taza de humeante café "¿Quieres uno?"

Maura asintió, agradecida de la normalidad con la que Jane estaba afrontando la situación "Gracias" bajó la vista para recoger la voluntad necesaria para añadir "Quería agradecerte la forma en que estás tratando a Piper"

Jane la miró con dureza. Le irritaba que Maura se sorprendiera por aquello "También es mi hija, Maura"

Ella asintió consciente de que Jane estaba molesta "Lo sé"

El ruido de pasos acercándose las interrumpió. De repente, la prometida de Jane apareció por el pasillo. Maura sintió una punzada de celos al verla vestida únicamente con una de las camisas de Jane. La prenda apenas le cubría hasta la mitad de los muslos, dejando ver unas piernas bien definidas, largas y morenas.

Cuando llegó hasta ellas, la mujer se puso de puntillas para darle un beso a Jane, rodeándole el cuello con sus brazos para atraerla hacia ella, susurrando contra sus labios "Buenos días"

Jane sonrió mientras le devolvía el beso "Buenos días. Pensé que ibas a dormir un poco más"

Liz volvió a besarla "Después de lo de anoche hubiera podido pasarme todo el día en la cama pero me desperté y al no encontrarte ya no pude volver a dormirme"

Maura carraspeó incómoda. No tenía ningún interés en ver a la prometida de Jane medio desnuda mientras la devoraba sobre la encimera de la cocina.

Liz fingió sorpresa "Maura, lo siento, no te había visto"

Ni por un momento Maura se dejó engatusar por aquella falsa sonrisa. Estaba claro que la prometida de Jane no le tenía mucha simpatía. Y el sentimiento era mutuo. Le resultaba irritante ver la manera en que se le echaba encima a Jane a la mínima oportunidad, como si intentara marcar su territorio "Buenos días. Estaba pidiéndole las llaves del coche a Jane para llevar a las niñas al parque"

"Estupendo" Liz aceptó la taza de café que Jane ofreció "¿Y piensas pasarte aquí todo el verano? Estoy segura que en Seattle tendrás muchas cosas de las que preocuparte o de quién ocuparte"

Maura se sorprendió al ver como Jane se había puesto tensa cuando su prometida había sugerido que podría haber alguien esperándola "No hay nada que no pueda gestionar desde aquí. Mi personal es profesional y eficiente, así que no tengo ningún problema en delegar en ellos. Sólo necesito un ordenador, conexión a internet y un lugar tranquilo para trabajar. Así que excepto un par de horas por la mañana, pienso aprovechar el resto del día para disfrutar de nuevo de la vida en Boston" Además, desde que se habían conocido Liz la había visto como una adversaria y había tratado de incomodarla. Pero a ese juego podían jugar las dos "Tampoco hay nadie esperándome en Seattle. Así que a lo mejor estas mini vacaciones en Boston son la oportunidad ideal para cambiar mi situación sentimental"

Liz intentó dejarla en evidencia "Todo depende de lo necesites para enamorarte. Aunque claro a partir de cierta edad ya no se puede ser muy exigente"

"¿Quién ha dicho nada de enamorarse? Quizás sólo me interese encontrar a alguien con quien compartir extenuante, sudoroso y placentero sexo" Maura se sintió complacida al ver la cara de completa estupefacción de Liz. Con una sonrisa dulce se despidió "Voy a ver si las niñas ya has acabado de prepararse. Gracias por el café Jane"

R&I

Cuando llegaron al parque, las amigas de Alex ya estaban allí. La niña se acercó a la mesa que ocupaban habitualmente cuando iban a patinar y presentó a Maura y a Piper a las madres de sus amigas que estaban allí sentadas; después, las niñas se marcharon corriendo a reunirse con el resto de sus amigas mientras Maura se quedaba charlando con el resto de madres.

Cuando llegaron hasta ellas, Alex empezó con las presentaciones "Piper, estas son Catherine, Kono y Spencer. A Lily y a Emma ya las conoces del campamento. Chicas, esta es Piper, mi hermana"

Piper saludó con un sonrisa a las recién llegadas "Hola"

Como era de esperar las niñas se quedaron sorprendidas al descubrir que Piper tenía una hermana, una gemela idéntica a ella para mayor sorpresa. Cuando acabaron de contarles todo lo que había ocurrido desde que se habían reencontrado a principio del verano, todas las niñas estaban más que decididas a ayudar a las gemelas a lograr su objetivo. A todas les caía muy bien la madre de Alex y Maura parecía perfecta para ella.

Sentadas en círculo en medio de una de las zonas con césped más alejadas de sus madres, empezaron a elaborar una estrategia. Sabiendo que su amiga seguramente ya habría imaginado las líneas generales de su plan, Emma preguntó "¿Entonces por donde empezamos?"

Fue Piper la que contestó, a fin de cuentas, ella y Alex se habían pasado casi toda la noche hablando del tema "Tenemos que conseguir que tengan una cita"

Lily no parecía muy tentada con aquella idea "¿Y cómo vamos a conseguir que las dos tengan una cita a solas? No creo que su prometida nos ponga las cosas fáciles"

Piper asintió. También habían pensado en ese inconveniente y en la forma de solucionarlo "Por eso tenemos que hacerle creer a Jane que va a cenar con Liz y luego deshacernos de su prometida para que no se presente a la cena"

"¿Y como vamos a poder hacer eso?" preguntó Spencer

Todas reconocieron la mueca que ponía Alex cada vez que se le ocurría una idea "Esta noche íbamos a salir a cenar con Maura porque mi madre tiene una cita con su prometida. Hay que lograr enviarle un mensaje desde el móvil de mi madre sin que se de cuenta, cancelando la cita. Después le decimos a mi madre que Liz ha llamado para decir que le ha surgido un compromiso de última hora y que al final no podrán salir a cenar"

"Eso soluciona la parte de tu madre pero ¿y Maura?¿Cómo conseguimos que cene con Jane?" preguntó Catherine

Piper tomó la palabra "Cuando estemos a punto de salir hacia el restaurante le diremos a mi madre que alguna de vosotras nos ha invitado a una noche de pijamas. Seguro que no pone ninguna pega cuando le diga que es una oportunidad estupenda para hacer nuevas amigas. A mi madre le encanta cocinar; estoy seguro que no le importaría prepararle la cena a Jane si se quedan a solas"

Todas sonrieron pero fue Kono la que dijo "Entonces ¿A qué estamos esperando?"