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"¿Cansarme de ti?" Jane la miró completamente sorprendida por aquella explicación "Esa es la estupidez más grande que he oído nunca ¿Por qué demonios iba a cansarme de ti?"
"Mírame Jane. No soy como tú, ni soy como tu prometida ni como esas mujeres deslumbrantes con las que te relacionas. Cuando adoptamos a las niñas, me di cuenta de que habías cambiado completamente tu vida por mí. Me asustó pensar que un día de repente te darías cuenta a todo lo que habías renunciado para estar conmigo y me dejarías" en esos momentos las lágrimas caían sin control por sus mejillas "Sabía que no podía afrontar eso. No podía formar una familia contigo y de repente perderlo todo así que preferí dejarte antes de que me dejaras"
Jane levantó las manos, demasiado confundida por la mezcla de sentimientos que estaba experimentando en ese momento. Sentía una mezcla de deseo, rabia, tristeza y frustración que nunca antes había experimentado. Tomó la chaqueta que había dejado en la silla y se dirigió a la puerta "Necesito… necesito salir de aquí"
Jane caminó sin rumbo hasta que encontró un bar. Entró y se sentó en la barra y pidió la primera copa. Cuando el camarero acabó de servírsela, cambió de idea y le pidió la botella. Volvió a casa varias horas después, demasiado ebria para preocuparse por volver a encontrarse con Maura. Se acercó a la cocina, cogió un vaso y se acercó al mueble bar para servirse una nueva copa. Algo llamó su atención sobre la mesa del comedor. Se aproximó tambaleándose y vio que había una escueta nota con únicamente dos palabras escritas con la pulcra caligrafía de Maura: lo siento.Jane tomó la nota entre sus dedos, observándola durante varios minutos. En un acceso de rabia, la estrujó entre sus dedos y la lanzó contra la pared, lanzando luego el vaso de whisky medio lleno, rompiéndolo en mil pedazos cuando se estrelló contra el muro. Empezó a llorar, incapaz de continuar manteniendo la compostura cuando el alcohol empezó a hacerle efecto. Se apoyó en la pared y despacio se fue deslizando hasta quedar sentada en el suelo. Apoyó la cabeza en sus manos mientras sollozaba, pensando en lo diferente que hubiera podido ser su vida sino hubiera sido por las malditas inseguridades de Maura. Desde que la había conocido, desde que había empezado a salir con ella, no había hecho ni dicho nada que la llevara a pensar que no estaba satisfecha con su vida en común. Joder! Si nunca se había planteado formar una familia hasta que la había conocido. Maura era su mujer ideal, sensual, inteligente, divertida. Mientras volvía a recordar todo lo que habían compartido hacía diez años, Jane se quedó dormida en el suelo de su salón.
A la mañana siguiente, Jane se despertó cuando alguien empezó a zarandearla. Con un importante dolor de cabeza que le recordó lastimosamente los hechos de la noche anterior, Jane abrió un ojo con dificultad.
Chelsea no pudo evitar dejar escapar una risita "Vaya, vaya. Alguien se lo pasó muy bien anoche, ¿eh?"
Jane volvió a cerrar el ojo que había abierto. Entraba demasiada luz por la ventana.
"¿ummm?"
Chelsea se rio abiertamente esa vez "¿Qué ocurrió aquí anoche? ¿Tengo que preocuparme por encontrarme a tu prometida en alguna situación comprometida?" La mujer rió por el juego de palabras y Jane sintió como cada una de las carcajadas se le clavaba en el cerebro como un clavo ardiendo. Iba a pasarse toda el día con resaca
Derrotada, intentó explicarle a su amiga la insólita situación de la noche anterior "No cené con Liz. Canceló la cita a última hora. Cené… o intenté cenar con Maura"
La niñera cruzó los brazos curiosa "¿lo intentaste?"
Jane gruñó mientras apoyaba la cabeza sobre sus rodillas ¿Por qué no podía dejar de hablar? "La besé antes de poder hacerlo"
La niñera no pudo evitar levantar la voz "¿Qué la besaste?!"
Jane se estremeció ante aquel sonido agudo que le atravesó el cerebro "No levantes la voz, por favor. Sí, la besé y luego me marché y acabé bebiendo en el primer bar que encontré. Cuando volví a casa continué bebiendo y es todo lo que recuerdo hasta que me has despertado"
"¿Y eso?" dijo señalando la mancha oscura que había en la pared
"Creo que lancé algo contra la pared" Necesitaba una aspirina y un café cargado con urgencia.
"¿Por qué?" En todos los años que llevaba trabajando para Jane, nunca la había visto perder el control, y mucho menos romper cosas contra las paredes.
"Porque Maura me contó porque se fue hace diez años"
"¿Y? Siempre te lo has preguntado ¿Puedo saber por que lo hizo?" Chelsea tenía ganas de escuchar aquella explicación. Había entrado a trabajar como niñera de Alex a los pocos días de que Maura se marchara y había sido testigo directo de cómo Jane se había quedado destrozada. Le había costado casi un año volver a parecerse a la Jane que todo el mundo recordaba
Jane levantó la cabeza, apoyándola contra la pared. Por fin pudo abrir los ojos y mirar a su amiga a la cara "Por que tenía miedo a que la dejara"
Sabiendo que Jane estaba pasando un duro momento, Chelsea se sentó junto a ella en el suelo, dispuesta a escucharla "Eso es una estupidez. Estás… estabas completamente enamorada de esa mujer"
De repente Chelsea se acordó de un detalle importante "¿Y las niñas?¿Alex ha dormido aquí?"
"No. Están pasando la noche en casa de unas amigas. Lo que me recuerda que necesito darme una ducha y tomarme un café antes de que vuelvan"
Tranquila por no tener que preocuparse de que la niña las sorprendiera en una situación más que cuestionable, Chelsea volvió a indagar sobre la noche anterior "¿Y Maura?¿Has hablado con ella después del incidente?"
"No lo llames incidente, por favor. Fue un beso, un inoportuno, delicioso y fantástico beso"
Aquella definición sorprendió a la niñera. Al parecer su amiga no había podido olvidar por completo a la madre de sus hijas. Sonrió. Aunque odiaba la forma en que había desecho la vida de Jane, por lo poco que conocía a Maura había llegado a la conclusión que era la mujer perfecta para Jane, no como la irreverente y superficial de su prometida "Te gustó ¿eh?"
Jané decidió ser sincera con su amiga y consigo misma "Demasiado. No se que me pasó Chelsea. Estábamos preparando la cena y sin saber como en lo único que podía pensar era en volver a besarle"
"Puedes que todavía estés enamorada de ella" indicó la niñera con cautela
Jane la miró como si estuviera loca "¿Te recuerdo que me abandonó y que ahora estoy prometida con otra mujer?"
Chelsea la presionó un poco más "Eso no es excluyente Jane. ¿Amas a tu prometida igual que amaste a Maura?"
"Liz es fantástica" contestó Jane a la defensiva. No le gustaba nada en absoluto por donde transcurría la conversación
"Imagino que debe gustarte si llevas acostándote con ella un año. Te pregunto si la amas como amaste a Maura"
Ante el repentino silencio, Chelsea se levantó, dispuesta a darle a Jane el tiempo suficiente para reflexionar, mientras se alejaba de ella, añadió "Si tardas tanto en buscar una excusa convincente, quizás sería necesario que te plantearas si te estás casando con la mujer adecuada"
