20
Después de cenar, Alex, Piper y TJ decidieron quedarse a pasar la noche en casa de su abuela, que estuvo más que encantada con la idea. Mientras los niños corrían escaleras arriba para repartirse las habitaciones, los adultos empezaron a despedirse.
El primero en marcharse fue Vince Korsak "Ha sido un placer volver a verte Maura"
"Espera, Vince, me voy contigo" añadió Frost mientras se despedía de la mujer con un abrazo "Nos vemos pronto Maura"
Cuando se hubieron marchado los dos hombres, sólo quedaron los Rizzoli. Fue el turno de Angela de retirarse "Si me disculpáis, voy a ver que están haciendo esos tres. Mañana por la mañana iremos de compras así que podéis venir a la hora de comer a recogerlos"
Tommy miró el reloj "Nosotros también nos vamos. Se está haciendo tarde y mañana por la mañana necesito estar temprano en la oficina" Le dio un abrazo a su hermana y otro a Maura "Piper es fantástica Maura. Me alegro mucho de que hayáis vuelto"
Cuando Tommy y Lydia se hubieron marchado, Frankie las acompañó a la puerta "Nos vemos mañana en la comida" guiñó un ojo a su hermana "Aprovechad esta noche que estáis solas"
R&I
Aparcaron el coche en el sendero de entrada y entraron hasta el pequeño patio que separaba las dos casas. Jane tomó las manos de Maura entre las suyas y empezó a acariciarle el dorso con el pulgar "Me gustaría pasar la noche contigo Maur"
Maura la besó, sonriéndole después "Me encantaría que pasaras la noche conmigo"
Sonriendo, Jane la invitó a pasar a su casa. Tomándola de la mano, la llevó a su dormitorio. Cerró la puerta y la besó con cariño. Aquel beso fue una declaración de amor, lento y considerado. Recorrió sus costados hasta alcanzar la cremallera en su espalda, bajándola lentamente. Cuando hubo llegado hasta el final, le dio la vuelta y besó la curva de la espalda mientras iba bajándole el vestido. Cuando el vestido cayo al suelo, Maura dio un paso un lado para salir de él se dio la vuelta de nuevo para empezar a desvestir a Jane, desabrochándole la camisa con dedos temblorosos. Cuando hubo terminado, introdujo los dedos entre la cintura del pantalón y la piel de Jane, que sintió un cosquilleo allá donde Maura la tocaba. Maura acarició su contorno hasta llegar al botón del pantalón. Lo desabrochó, bajando la cremallera para que, en un rápido movimiento, Jane se los quitara, tirándolos encima del sillón que había en una esquina de la habitación.
No era la primera vez que iban a acostarse juntas pero aquella vez parecía distinta, como si por fin las cosas volvieran a encajar. Vestidas ambas con sencillos conjuntos de lencería negra, se tumbaron con cuidado en la cama. Aquella noche no había espacio para las prisas. Las dos mujeres querían memorizar el calor de sus cuerpos, el tacto de sus dedos, la calidez de sus labios. Jane cubrió con su cuerpo el de Maura, besándola con ternura mientras entrelazaba sus dedos con los suyos. Sus cuerpos se movían con naturalidad, respondiendo a cada caricia, a cada beso. Jane besó la comisura de sus labios, moviéndose lentamente hacia su cuello. Atrapó el lóbulo entre sus dientes tirando de él. Maura dejó escapar un gemido de satisfacción. Jane se hundió en el cuello de Maura, susurrándole palabras cariñosas intercaladas con sensuales besos por todo su cuello.
Fue bajando despacio, sus labios recorriendo el cuello hasta llegar a su hombro. Cogió el tirante con los dedos y lo bajó un poco, ganando centímetros de piel para besar. Conociendo sus puntos de placer, Jane utilizó sus dedos para bajar la copa del sujetador, descubriendo un pezón rosado y erecto por la excitación. Lo lamió un par de veces, sólo con la punta de la lengua, notando como cada vez iba poniéndose más duro. Decidida a volverla loca de placer, lo tomó entre sus labios, succionándolo mientras jugueteaba con él dentro de la boca.
Maura jadeó, notando como la tela de su tanga empezaba a estar empapada. Jane dio gracias a que el sujetador tuviera el broche frontal y con manos hábiles pronto se deshizo de la prenda, lanzando al suelo junto al resto de la ropa. Cubrió cada centímetro de piel que la separaba del otro pecho con pequeños besos. Cuando alcanzó el otro pezón, lo atrapó entre sus dedo índice y el pulgar, apretándolo con cuidado. Pasó la lengua sobre la punta y Maura gimió más fuerte con aquella caricia. A pesar de la exigencia de Maura, continuó deleitándose con sus pezones, intercambiando movimientos circulares con lametones rápidos y cortos. Mientras chupaba uno, atrapaba el otro entre sus dedos, frotándolos para hacerla estremecer.
Cuando escuchó como la respiración entrecortada de Maura se salpicaba con jadeos de necesidad, empezó a besarle el vientre, dibujando con la lengua el camino hacia su pubis. Cuando llegó a sus caderas, le acarició los costados, sintiendo como el cuerpo de Maura temblaba bajo sus dedos.
Despacio, pasó el pulgar por el encaje empapado, maravillándose de cómo reaccionaba Maura a sus caricias "Estás empapada"
Maura asintió sin ningún tipo de vergüenza "Como cada vez que estoy cerca de ti"
Con ternura, Jane pasó los dedos por debajo de la tela, bajándola lentamente. Maura levantó las caderas para facilitarle el trabajo y pronto se encontró desnuda ante la mirada profunda de Jane. Deseando sentir la piel de Jane sobre la suya, se incorporó ligeramente para poder desabrocharle el sujetador. Cuando lo consiguió, pasó sus manos por los pechos recién liberados, sintiendo los pezones duros sobre la palma de sus manos. Cuando Maura se llevó un pezón a la boca, Jane cerró los ojos. Cuando sintió como movía la lengua sobre él, deseó que el tiempo se parara. Le permitió deleitarse unos momentos más, recreándose en la sensación de sentir las manos y la boca de Maura sobre su cuerpo.
Cuando por fin recuperó parte del control que había cedido, apoyó la mano en el pecho de Maura, obligándola dulcemente a recostarse. Volvió a besarle el vientre, deteniéndose a escasos centímetros de donde Maura quería sentir sus labios. Jane rodeó los muslos de Maura con sus brazos, obligándola a doblar las rodillas. Con los hombros, separó sus piernas, abriéndola más para ella. Separó los labios con dos dedos, devorándola lentamente, con lamidos suaves y delicados. Al notar como Maura se iba humedeciendo más y más con la caricia, Jane masajeó el pequeño botón nervioso, ahora inflamado, con la punta de la lengua, tomándolo entre sus labios para succionarlo delicadamente. Maura era incapaz de pronunciar ninguna palabra coherente, sólo podía emitir jadeos de placer cada vez más ahogados por la necesidad. Cuando notó los labios de Jane en sus sexo, agarró las sábanas entre sus dedos y cerró las piernas alrededor de Jane, clavándole los talones en la espalda, intentando atraerla hacia ella. Necesitaba sentirla todavía más cerca.
Jane lubricó su pulgar con los jugos de Maura, humedeciéndolo por completo antes de acariciarle el clítoris con él, dibujando círculos con delicadeza. Maura arqueó la espalda y empezó a gemir su nombre, cada vez más cerca de alcanzar el orgasmo. Sabiendo que era lo que Maura le estaba pidiendo, Jane lubricó sus dedos índice y corazón antes de penetrar dentro de ella despacio mientras continuaba acariciándole el clítoris con el pulgar. Mientras curvaba los dedos dentro de ella, intentando alcanzar su punto G, rodeó con el pulgar la base del clítoris, intercalando los movimientos circulares con otros hacia delante y hacia atrás.
Jane notó como sus paredes se contraían contra sus dedos. Maura se arqueó un poco más antes de dejarse caer el la cama, completamente exhausta por el orgasmo que estaba experimentando. Sintió como si su mente y su cuerpo se separaran, perdiendo la conciencia durante unos segundos. Jane se mantuvo dentro de ella hasta que notó como poco a poco sus músculos se iban relajando y su respiración iba volviendo poco a poco a la normalidad.
Jane consiguió alcanzar uno de los extremos de la sábana que habían empujado hasta el pie de la cama y cubrió su cuerpo y el de Maura con ella. La abrazó mientras iba adormeciéndose a causa del agotamiento y el calor del cuerpo de su amante "¿Maura?"
Maura estaba exhausta, saciada. Demasiado como para abrir los ojos "¿umm?"
Ya con los ojos cerrados, Jane añadió "No quiero volver a perderte"
Maura se apretó más contra ella, sabiendo perfectamente lo que Jane sentía en esos momentos "Yo también te quiero Jane"
R&I
A la mañana siguiente, Chelsea dejó la compra sobre la encimera de la cocina y puso una lavadora. Cogió la ropa limpia que había planchado el día anterior y subió al piso de arriba para colocarla en su sitio. Primero colocó las toallas en el armario del cuarto de baño y después dejó la ropa de Alex sobre sus cama.
Pensando que Jane se habría marchado ya a la oficina, no se molestó en llamar antes de entrar. Se quedó quieta, con la ropa en las manos cuando procesó la imagen que estaba presenciando. El suelo de la habitación estaba cubierto de ropa, esparcida de modo totalmente descuidado. Jane estaba durmiendo boca abajo en medio de la cama, cubierta por una sábana únicamente hasta la parte baja de la espalda. Junto a ella, utilizando su hombro como una almohada, Maura dormía plácidamente abrazada a ella.
No hacía falta tener mucha imaginación para saber que había ocurrido allí la noche anterior. Sonriendo, retrocedió para salir de la habitación, cerrando la puerta intentando no hacer ruido.
