Los personajes no son míos, todos excepto Christine y Bárbara son de la excelentísima Stephenie Meyer.

Capítulo 6. Teenage Dream

Christine POV's

Y entonces lo ví acercarse, con su hermosa sonrisa plantada en la cara, pero aquella sonrisa no le llegaba a los ojos. Le hice un "reconocimiento" de arriba a bajo, y cuando mi mirada se volvió a posar en la suya, vi que me estaba observando. Un escalofrío me recorrió toda la espalda, y me vi obligada a apartar la vista hacia uno de sus costados, peero, mala elección, pues simplemente con verla supe quién era: Bárbara. Era...perfecta, si la perfección existiese sería ella ; rubia, alta ( aunque gracias a sus tacones), ojos azules, morena de piel y cuerpo 100, parecía sacada de una revista de moda. Sentí palidecer, contra ella yo no podía hacer nada. Intenté quitar esos pensamientos de mi cabeza, y centrar mi atención en otra cosa, pero no podía, y menos ahora que Seth y Bárbara se acercaban a Leah, la cual estaba al lado mía. Escuché un ladrido y al mirar hacia abajo vi a Roxy moviendo la cola, me agaché y la tomé en brazos, ráscandole detrás de la orejita.

- Hola Leah- Casi como un impulso, volví a mirarle.

- Hasta que apareces- Comentó Leah, mientras se cruzaba de brazos.

- Sé que hace un rato que debería de haber llegado, pero me he levantado tarde y además he tenido que ir a recoger a Bárbara- Su mirada volvió a cruzarse con la mía, y tuve el impulso de hablar.

- Hola- Saludé.

- Hola- Me respondió.

-Supongo que la recordarás- Dijo Leah- es Christine, la hijas de Reneé

- Sí, la recuerdo. Eres la chica a la que evité que se cayese por las escaleras, ¿no es así? - Mi cara se tornó roja ante su mirada y su sonrisa.

- Así es. - Murmuré.

- ¿Qué pasó ayer, Sethi?- Habló una voz desconocida para mí - Me he perdido un poco.- Bárbara fue la que habló.

- No fue nada, sólo que Christine se iba cayendo ayer y pues la sujeté para que no ocurriese eso.

- Mi novio siempre tan caballeroso, ¿verdad?- Preguntó , mientras se abrazaba a Seth.

- Sí- Contesté fingiendo una leve sonrisa.

- Ella es Bárbara, la novia de Seth, y por lo tanto, mi cuñada...- Nos presentó Leah, creí notar cierto cambio de tono al mencionar la última palabra, pero no dije nada al respecto.

- Yo soy Christine- Le ofrecí una mano a modo de saludo, pero me quedé así, con la mano suspendida en el aire, pues no había respondido a mi saludo, en cambio me miró de arriba a abajo, atravesándome con la mirada como con rayos x. Me sentí un tanto estúpida, así que volví a tomar a Roxy con las dos manos, un extraño e incómodo silencio se apoderó de la situación. Volteé a mirar a otro lado, sin saber qué hacer.

-Bueno..- Por fín Seth rompió el silencio. - Será mejor que vayamos a saludar a los demás. - Tomó a Bárbara de la mano y se alejaron unos metros de ahí. Suspiré aliviada, mientras me dejaba caer en un tronco que había cerca.

- No la soporto..- Escuché murmurar a Leah.

-¿A quién?

- A Bárbara. - Respondió como si fuera obvio

- Y, ¿por qué?

- Porque es una niña malcriada, y sólo está con mi hermano porque en el instituto es popular y es de los más "guapos y musculosos".

- ¿Y Seth lo sabe?

- No lo sé, tampoco sé por qué sale con ella, no tiene pinta de estar muy enamorado...- Nos quedamos en silencio un rato. El resto de la mañana pasó un poco más tranquila, a eso de las 3 y media, Seth avisó que Bárbara se iría con sus padres de vacaciones y que no volvería hasta dentro de unas dos semanas, por lo que la acompañaría a su casa y luego volvería.

Cuando se fueron, todos empezaron a murmurar cosas. Observé como el ambiente se relajaba y entonces es cuando empezamos a pasárnoslo bien. Los chicos sacaron una pelota y empezaron a jugar, las chicas ( menos Leah que se apuntó) se quedaron observando.

Cuando empezó a atardecer algunos se fueron, mientras que otros siguieron jugando, la tarde era perfecta, no hacía ni viento ni frío. Aproveché unos minutos de soledad para ir a caminar por la orilla de la playa, sintiendo la breve brisa rozar mi piel, me paré después de un pequeño rato andando y me senté, cruzando las piernas, jugué con las piedras mientras observaba como el sol empezaba a ponerse.

-La vista es espectacular, ¿verdad?- Me sobresalté cuando reconocí la voz proveniente de

mi espalda.

- Sí- me aclaré la garganta- Es preciosa. -Hubo unos momentos de silencio entre los dos, no pude evitar mirarlo de reojo, con la luz rojiza que desprendría el sol se veía aún más guapo.- ¿ Qué tal la despedida con Bárbara? - Pregunté

- Bien, vendrá en cosa de dos semanas- Respondió mientras se sentaba a mi lado, pude sentir el calor que desprendía su cuerpo llegar hasta mí.

-¿Lleváis mucho tiempo saliendo? - Me arrepentí al momento de haber hecho esa pregunta, pero ya estaba dicha, así que simplemente esperé a que respondiese.

- No, qué va, un mes como mucho.

Me mordí mi labio, sin saber bien qué decir- Oh, qué bien... es decir... seguro que os quereis mucho y tal...- Oh dios Christine, ¿por qué siempre tienes que meter la pata en todo? Bocazas, que eres una bocazas

- Sí, bueno... ¿Cómo es que Renée y tú os habéis mudado aquí? - Noté cómo quería cambiar de tema, pero me limité a responder. Las horas se me pasaron volando, y antes de que me diese cuenta la luna ya había salido. Me lo estaba pasando tan bien.. y había descubierto muchas cosas de Seth; era atento, simpático, dulce y romántico. Y sabía escuchar. También que tenía 17 años y que iba al instituto de la Push.

-Oh Dios, me tengo que ir Seth, mi madre estará preocupada, le dije que volvería temprano.- Dije poniéndome de pie, cosa que también hizo Seth.- Debo buscar a Leah, ella es la que me va a llevar.

- Te acompaño hasta allí.- Asentí mientras sonreía, andamos hasta donde antes estaban todos, pero sólo quedaban Embry, Paul y Jared, acompañados de Roxy, la cual estaba tumbadita al lado de ellos, adormilada.

- ¿y Leah? - Pregunté extrañada de no verla ahí.

- Ha tenido que irse, me ha dicho, Seth, que si tu podrías acercarla a su casa. - Dijo Jacob.

- Claro que no, sin problemas, vamos Chris. - Respondió Seth. Mi mente estaba dividida, una parte maldecía a Leah por haberme dejado sola con Seth, y otra estaba agradecida, muy muy agradecida, porque aunque lo negase, quería pasar más tiempo con el, era todo muy raro, sólo podía pensar en él aunque lo hubiese conocido ayer parecía como si siempre hubiese estado ahí.

Tomé a Roxy en brazos y me despedí de los chicos, no pude evitar bostezar, había sido un día divertido, pero un tanto cansado.

- ¿Tienes sueño? - Preguntó Seth con una sonrisa.

- La verdad es que sí, anoche no es que durmiese mucho. - Contesté, encogiéndome de hombros y hablando hicimos el camino hasta su moto.

- Espero que no te dé miedo ir en moto- Dijo mientras me pasaba un casco.

- No, no te preocupes. Me subí detrás de él, poniendo a Roxy en medio, que como era pequeñita y se movía poco iba muy bien, a pesar de que estuviese en medio, podía sentir su piel, suave y tersa. El viaje se me hizo corto, cuando menos me di cuenta ya habíamos llegado. Seth me ayudó a bajarme y le di el casco.- Gracias por traerme. - Agradecí, sonriendo.

- No me des las gracias, hoy me lo he pasado muy bien, me alegro de que mi hermana te haya invitado a la playa hoy. - Volteé la mirada, avergonzada.

- Bueno, creo que debería de entrar ya, se hace tarde. -

-Sí,tienes razón.

- Mándale a tu madre y a Leah saludos, también a Charlie.

- Lo haré- Volví a sonreír, y vi como agachaba su cabeza hacia mi, el corazón empezó a latirme a cien por cien, y no pude hacer nada más que quedarme pasmada, con los ojos muy abiertos. Sentí sus labios cálidos rozar mi mejilla, en un beso que podía haber durado dos segundos, o dos minutos, no lo sabía, había perdido el control del tiempo. Abrí los ojos cuando noté como se alejaba, y vi que sonreía.

Me puse colorada y despidiéndome por última vez, avancé hasta la puerta de mi casa, al llegar a ella dejé a Roxy en el suelo para poder abrir la puerta, volteé a mirar por última vez para ver como se subía a su moto y se ponía el casco, me despedí con la mano y entré, apoyándome en la puerta, notaba como las piernas me temblaban. Seth me hacía sentir cosas que nunca, nunca había sentido, y eso me hacía sentir feliz, pero rara,era como el sueño de toda adolescente. Me erguí y me dirigí a la cocina, mamá estaría a punto de llegar y tenía que preparar la cena.

Hola a todas! Qué tal? Espero que bien, yo también estoy bien, aunque bastante cansadita, qué pena que mañana sea de nuevo lunes, me entra una pereza tan solo pensarlo... Pero bueno, estoy contenta porque he visto vuestros comentarios, ¡ me alegro tanto de que os guste! Me hacéis sentir muy bien, de veras, tengo bastante inspiración, así quee, antes del próximo fin de semana intentaré publicar otro cap, peeero, teneis que dejarme caps haciéndome saber que os gusta, eh?

Os deseo una muy feliz y buena semana y nos vemos muy muy pronto!

Chaao!