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Chelsea estaba preparándose un café a media mañana cuando oyó a alguien bajar hacia la cocina. Instantes después, Jane hacia su aparición, todavía con cara de sueño. Gruñó algo parecido a un buenos días y se sentó en uno de los taburetes.

Chelsea se rio "¿Quieres uno? Parece que te hace falta"

Jane asintió, aceptando de buena gana la taza de humeante café. Dio varios sorbos, notando como la cafeína empezaba a despertar sus sentidos.

"Veo que las cosas entre tú y Maura han mejorado mucho desde la última vez que hablamos" Jane la miró sorprendida por aquella afirmación.

Chelsea se lo aclaró "Pensaba que estarías en la oficina y entré en tu habitación para dejarte la ropa limpia" Jane la miró con los ojos como platos. Chelsea se rio ante el repentino pudor de su amiga ""No te preocupes estabais completamente decentes las dos. Menos mal que no fueron las niñas las que entraron"

Jane negó con la cabeza "Se quedaron a pasar la noche en casa de mi madre con TJ"

La respuesta tranquilizó a la mujer "¿Y qué vas a hacer ahora?"

"¿A qué te refieres?"

"Jane, estás enamorada de Maura. Creo que lo has estado incluso durante los años que estuvisteis separadas" al ver que no la interrumpía continuó "Y vuestras hijas son fantásticas. Os merecéis una segunda oportunidad"

Jane sonrió mientras le guiñaba una ojo "Por eso, es por lo que tengo un plan"

"¿Y puedo saber de que se trata?" conociendo a su amiga, sabía que tendría algún as debajo de la manga

"Claro. Sobre todo si vas a ayudarme a…" Jane se interrumpió cuando al oír pasos acercándose. Maura se presentó en la cocina únicamente llevando una de las camisas de Jane. Por suerte, era lo suficientemente larga como para llegarle hasta la mitad de los muslos.

Cuando vio que Jane estaba charlando con Chelsea se ruborizó "Pensé que estabas sola"

Chelsea la tranquilizó "Yo ya me iba. Tengo que pasar por la tintorería y dejar el coche en el taller esta mañana" le guiñó un ojo a Jane cuando pasó por su lado camino de la salida "Tenemos una conversación pendiente"

Jane se dio la vuelta en el taburete y colocó a Maura entre sus piernas. La abrazó por la cintura, acercándola más contra su cuerpo para poder besarla. Maura entrelazó las manos tras el cuello de Jane, acariciándole la piel de la nuca con la punta de los dedos

Jane le susurró al oído con voz ronca "Me encanta verte llevando mis camisas"

Maura la provocó juguetona "¿Ah sí?"

Jane asintió mientras desabrochaba uno de los botones y metía la mano debajo de la prenda. Sonrió al descubrir que Maura había decidido por no ponerse el sujetador. Acarició el pezón con el pulgar "Me vuelves loca de deseo"

Bajó del taburete y acabó de desabrochar los botones de la camisa que todavía quedaban. Fue besando la piel del cuello y de los hombros que iba quedando al descubierto hasta que por fin se deshizo de la camisa. Pasó las palmas de las manos por el valle entre sus pechos, cubriéndolos por completo con sus dedos. Los masajeó unos instantes antes de continuar acariciándola hasta llegar a la espalda. Rozó el hueco de su espalda con la punta de los dedos hasta llegar a su culo. Maura entendió a la primera lo que Jane le pedía cuando le apretó las nalgas, saltando para rodear la cintura de Jane con sus piernas a la vez que le rodeaba el cuello con sus brazos. Aprovechando su altura, Jane la sentó sobre la encimera de la cocina.

Maura intentó protestar débilmente "Chelsea puede volver en cualquier momento"

Jane atacó su boca con voracidad "Entonces esta vez vamos a tener que ser muy rápidas"

No perdió el tiempo en quitarle la ropa interior. Se limitó a apartarla a un lado mientras acariciaba la hendidura que ya estaba húmeda por la excitación "Por Dios Maura. Apenas te he tocado"

"Me excita oírte hablar, sentir tu olor, ver la forma en que me miras. No puedo estar en una habitación contigo más de cinco minutos sin echar a perder mi ropa interior" Maura le besó el cuello, mordiéndole el punto donde se unía con el hombro. Jane jadeó por la deliciosa caricia.

"Te prometo que la próxima vez me esforzaré más" la besó en los labios antes de prestarle la atención que merecían sus pechos. Los besó, lamiéndolos antes de prestar atención a los pezones. Cuando llegó a ellos los lamió suavemente, dibujando pequeños círculos alrededor del montículo. Masajeó el otro pecho mientras lubricaba los dedos de la otra mano con los fluidos de Maura. Quizás fuera la excitación de poder ser descubiertas pero podía oír como Maura empezaba a jadear cerca de su oído. Podía asegurar que estaba tocando el orgasmo con los dedos.

Frotó el clítoris entre sus dedos índice y corazón mientras abarcaba todo el contorno del pecho con la palma de su mano. Pinzó el pezón entre sus dedos tirando suavemente de él. Aprovechó que Maura gemía para besarla. En esos momentos, Maura tenía los sentidos saturados por la sensación de la lengua de Jane en su boca, el pezón entre sus dedos, sus dedos dentro de ella. Aquella sobrestimulación multiplicó el placer que sentía, potenciando el orgasmo. Jane apretó sus caderas contra Maura, frotándose contra ella. Pronto las dos dejaron escapar un gemido ahogado pero no se detuvieron hasta alcanzar el orgasmo. Maura hundió la cabeza en el hombro de Jane, que tuvo que apoyarse en la encimera para sostenerse en pie.

Poco a poco, las respiraciones se volvieron más pausadas, los corazones volvieron a latir con normalidad. Jane le dio una palmada en el culo a Maura cuando la bajó de la encimera "Ahora vamos a la ducha. Nos esperan para comer"

Maura tomó la delantera. Mirándola por encima del hombro le advirtió "Deberías llamar para avisar que llegaremos un poco tarde"

Jane se quedó embobada viendo como Maura se alejaba desnuda, moviendo las caderas con sensualidad. Estaba completamente enamorada de aquella mujer.