(N/A) : Hola chicas! Antes que nada saber que este capítulo lo he basado un poco en la canción Somewhere only we know de Keane, si no la conocéis podéis hacerlo mientras leáis este cap, espero que os guste!

Capítulo 13: Somewhere only we know

Christine's POV

-Vamos, tengo algo que enseñarte – Me dijo Seth cuando nos separamos. Yo lo miraba apenada, sonriendo pero muy colorada, había sido mi primer beso, ¡y qué beso! Seth me devolvía la sonrisa tiernamente.

- Pero… Leah, mi madre…- Comencé a decir, pero Seth me interrumpió

- No te preocupes, Leah ya está informada, ella se encargará de todo.- Y tomándome de la mano nos comenzamos a adentrar en el bosque.

- ¿dónde me llevas? – Pregunté, curiosa y a la misma vez nerviosa. Siempre me habían dicho que adentrarse en un bosque de noche no era lo más seguro del mundo, pero estaba con Seth, y él me enfundaba una seguridad que hacía que todo el miedo se fuese.

- Ya lo verás, es un lugar precioso, te va a encantar. ¿Y sabes lo mejor? Es un lugar que sólo nosotros conocemos. – Pasó su brazo por mis hombros y caminamos así en silencio, disfrutando simplemente con la presencia del otro, nos fuimos abriendo camino entre las espesuras del bosque.

- Eh.. Seth. Creo que ahora tenemos algunas cosas de las que hablar, ¿no crees? – Le dije. Antes que nada necesitaba que me contase qué había pasado con Bárbara, y aclarar nuestros sentimientos, asegurarme de que ambos sentíamos los mismo.

- Estoy completamente de acuerdo. Sólo espera a que lleguemos al lugar.- Seguimos caminando y al rato me hizo parar. – Cierra los ojos- me pidió, a lo que yo obedecí instantáneamente. - ¿ Lo escuchas? – Nos quedamos callados y yo intenté agudizar lo más posible mi oído y entonces lo escuché. Era una cascada. Asentí emocionada y me hizo avanzar así, con los ojos cerrados hasta el lugar de donde procedía el sonido de la cascada.- Ya puedes abrirlos.

Y entonces mis ojos se abrieron como platos y tuve que recordarme a mí misma cerrar la boca. Delante de nosotros había una cascada impresionante que desembocaba en un pequeño lago rodeado de vegetación variada, entre ellas flores hermosas y madreselva. Observé todo detenidamente, lo único que alumbraba la cascada era la luz del sol que ya se ocultaba. Me volví hacia Seth, que me miraba sonriendo.

-Me encanta- Le dije, y me eché a sus brazos, colocando mi cara en su cuello, aspirando su aroma. Encajaba perfectamente aunque no hace falta que diga que tuve que ponerme de puntillas porque no llegaba. Nos quedamos así unos minutos, intenté grabar su olor en mi ser, la suavidad de su piel, intenté que no se me olvidase ni un solo detalle. Nos sentamos cerca de la cascada, en una roca plana bastante amplia. Me encontraba entre las piernas de Seth, pero de lado, de forma que podía mirarlo sin problemas, tenía una de sus grandes manos entre las mías y la observaba en silencio, admirando lo suave que era, comparando la diferencia de color entre su piel y la mía. Seth pareció darse cuenta al realizar yo una mueca, no me gustaba el color de piel, salía a mi madre.

- Eres tan blanca como tu hermana. – Dijo Seth riendo, y al instante se calló, me percaté de lo que acababa de decir.- Lo siento… era un pensamiento- sonreí levemente para que no se preocupase, ese era uno de los muchos temas que quería hablar con él, pero era un tema que podía esperar. – Oye Chris..- Le miré en forma de contestación. – Antes que nada quiero pedirte disculpas por lo de ayer..

- No te preocupes Seth… no pasa nada

- Si pasa Chris- Me dijo tomándome de la cara- No quiero que pienses que ayer jugué contigo, porque no lo estaba haciendo. Todo lo que te dije e hice fue porque realmente me nació del corazón. Verás, es verdad que ayer aún estaba con Bárbara, pero quiero que sepas que justo esta mañana he ido a hablar con ella.

Lo miré sorprendido- ¿Y qué le has dicho? – Pregunté, como quien no quiere la cosa.

-Pues que lo nuestro no podía continuar porque no la quería, aunque nunca la he querido realmente- Respondió encogiéndose levemente de hombros. Me quedé unos segundos callada, preguntándome internamente si preguntarle o no.

- y entonces… si nunca la has querido, ¿por qué empezaste a salir con ella? – Al final me atreví a preguntárselo-

- Verás, es un tema un tanto complicado..- Aguardé en silencio esperando que siguiese hablando, pues quería saberlo.- ¿Nunca te has sentido sólo? ¿nunca has sentido que todo el mundo es feliz a tu alrededor menos tú? – Pues claro que lo había sentido, lo había sentido casi todos los días de mi vida desde que me padre murió, y también antes. Asentí.- Pues eso me había pasado a mi… veía como casi todos mis amigos eran felices junto a su pareja, siempre que quedábamos para ir a la playa estaban ellas también, y yo me sentía solo. Como sabrás es una sensación muy desagradable…y entonces me enteré de que Bárbara iba detrás de mí, y aunque yo sabía que sólo lo hacía por la popularidad, acepté salir con ella…pero no me hacía feliz. Mi día era monótono, Bárbara se pasa todo el día hablando de ella y sólo de ella y es una persona mimada y superficial, en cuanto empecé a salir con ella me arrepentí de haber aceptado, pero no sabía cómo dejarla…

Pero entonces llegaste tú, y todo cambió para bien, desde que te vi…. Esos ojos me enamoraron. – me sonrojé ante su declaración.

-A mí también me gustaste desde que te vi la primera vez. Bueno, era algo más que gustar…- comenté tímidamente.- me puse triste al saber que tenías novia, pensé que nunca iba a poder ser algo tuyo.

-Ya ves que te equivocabas, porque no eres algo mío, te has convertido en toda mi vida.- Me acercó a él y me besó tiernamente en los labios.

- Seth…tienes que prometerme algo…- susurré

- Lo que quieras- contestó-

- Prométeme que no me harás daño- Miré fijamente sus ojos- Prométeme que esto no es un sueño, que es de verdad. Que mañana cuando me despierte todo seguirá siendo igual.

- Pues claro que sí Christine, pero, ¿por qué quieres que te prometa eso? –

- Porque ya he sufrido mucho…- Su rostro se alteró, y me tomó del rostro.-

- ¿Te ha hecho algo alguien? ¿Algún chico?

- No, no- Me apresuré a decir, su rostro se calmó.- Yo…yo nunca he tenido novio. Me refería a sufrir en general. – Ahora me tocaba a mi explicarme. – Mi vida ha sido una noria desde que era muy pequeña, supongo que sabrás que mi padre era jugar de béisbol, y siempre estábamos viajando, y después cuando murió- Se me hizo un nudo en la garganta y me la aclaré- seguí viajando con mi madre, mudándonos cada 5-6 meses, nunca he tenido el tiempo suficiente para hacer amigos, mucho menos para enamorarme …- suspiré- no me gusta cogerle cariño a la gente, ni a las ciudades ni casas, porque cuando me empiezo a sentir cómoda en ese lugar, me tengo que ir. Tengo miedo de echar raíces aquí y tener que marcharme…

- Eso no sucederá Chris, no voy a permitir que te marches, y si tuvieses que irte sin remedio, yo me iría contigo.- Sonreí agradecida.- Te prometo que nunca te haré daño.- y con esas palabras nos volvimos a fundir en un beso más profundo y lleno de amor.

Y cuando menos me quise dar cuenta, tenía que volver a casa. Me asusté porque era tardísimo, la luna ya se encontraba en pleno cielo, volvimos lo antes posible a casa de Seth, donde aún estaban las luces encendidas, por lo que suspiré un tanto aliviada, entonces no tendría que ser muy tarde. Entramos y Roxy vino corriendo hacia mí, llorando de la alegría por verme otra vez. Nos dirigimos a la sala de estar, sólo estaba Leah, la cual al vernos de la mano sonrió abiertamente.

-¿Y mamá y Charlie? – Preguntó Seth.

- Pues lo último que sé de ellos es que estaban en casa de Embry todavía, así que seguirán allí, aunque no tardarán en volver.

- Voy a subir a por las llaves del coche para llevarte a casa, ¿me esperas aquí, Christine? – Asentí y me senté al lado de Leah, la cual me miraba expectante, yo la miré y supe que me había puesto coloradísima.

- Bueno, ¿ya te puedo llamar cuñada o no? – Rompí a reír mientras asentía. Me abrazó dando un pequeño grito de júbilo- Me lo tienes que contar todo, ¿vale? – Escuchamos a Seth bajar las escaleras- Pero ya otro día. Que hoy es muy tarde.

Entonces en ese momento volví a acordarme de la hora- Renée me va a matar- dije levantándome del sofá y cogiendo a Roxy-

-Respecto a eso Chris- me dijo Leah, Seth acababa de entrar a la sala- Cuando la llamé para avisarle que volverías un poco tarde me dijo que ella también iba a volver tarde , por lo visto las compañeras de trabajo la habían invitado a cenar. – Suspiré aliviada-

- Gracias Leah, aun así debería irme ya.- Nos despedimos de ella y nos montamos en el coche. Seth llevaba una mano en el volante y la otra estaba entrelazada con la mía. Deseé que el camino hasta mi casa se hiciese eterno. Estábamos en silencio, sólo se escuchaba el ruido de la carretera y a Roxy, que iba durmiendo en mi regazo, pronto no podría dormir así porque cada vez estaba más grande, pero sin embargo no era un silencio incómodo, nos decíamos todo sólo con una mirada o un apretón de manos. Pero mis deseos no fueron escuchados y llegamos antes de lo que a mí me hubiese gustado. Seth me acompañó hasta la puerta, la abrí y dejé que Roxy entrase.- Bueno… me lo he pasado muy bien, Seth, gracias por todo.- le sonreí.

- De nada, mi niña. Gracias a ti por hacerme tan feliz. – Le abracé por última vez en el día, y luego de darle un beso de despedida (al cual me costó poner fin) me metí en casa, más feliz que nunca. Ese día me fui a la cama con esperanzas renovadas y con una visión más positiva de la vida. Esa noche me dormí en cuanto puse la cabeza en la almohada

N/A: Hooooola chicas! Qué tal estáis? Espero que bien y espero que os haya gustado el capítulo, como véis lo he hecho bastante larguito. Así que ya sabéis, dejadme comentarios que sólo he recibido dos esta semana jaja, aun así muchísimas gracias a flexer y clariber por comentar y también a todas las que habéis comentado en capítulos anteriores , no penséis que no me acuerdo de vosotras, sólo que suelen ser muchos y no me acuerdo de todas las personas que me comentan n.n' Intentaré subir mañana un capítulo aunque sea un poco más cortito.

Un beso enorme a todas y nos leemos!

Muuaak!