Capítulo 24: El hospital
Christine's POV
Volví a despertarme horas después, por lo que la luz del sol ya se había desvanecido y lo único que iluminaba la sala era una pequeña lámpara que de vez en cuando parpadeaba. Noté un roce cálido en mi mejilla, y me volví para encontrarme con Seth que me miraba con los ojos empañados de lágrimas. Se levantó de la silla y me abrazó, y sin dudarlo se lo devolví, hasta ahora no me había dado cuenta de todo lo que lo había echado de menos.
Cuando nos separamos tomé su cara entre mis manos, sintiéndolo como un sueño, como si siguiese dormida. Se le notaba cansado, tenía ojeras bajo los ojos, el pelo un poco más largo de lo que yo lo recordaba y también una pequeña barba pero seguía siendo Seth, seguía teniendo la misma sonrisa y el mismo brillo en los ojos.
-Te he echado de menos, Chris.
- Y yo a ti, pero ya estoy bien.- Me di cuenta de que ya no tenía puesta la mascarilla.
- Carlisle volvió hace un rato y después de hacerte una revisión te quitó la mascarilla y el gotero de la comida, aunque te tienes que quedar un par de días en observación. – Me informó.
Yo asentí, sin dejar de mirarlo fijamente para luego besarlo lentamente.
-Oye Seth, necesito saber qué ha pasado. – Noté que se había puesto nervioso, empezó a dar vueltas por la habitación. Recordé a Roxy.- ¡Roxy! ¡Seth, dime que está bien, por favor! – Volvió a acercarse a mí e intentó calmarme.
- Ey Chris, tranquila, respira; Roxy está bien, conseguimos salvarla. Estuvo unos días mal pero es fuerte, como tú. Y ahora está en casa esperando a que vuelvas. – Asentí reiteradamente, interiorizando sus palabras.-
- E-está bien.- No alcancé a decir nada más. Estuvimos en silencio unos minutos.- ¿Me vas a decir qué es lo que pasó? – Le pregunté de nuevo.
- No creo que lo mejor sea hablarlo ahora, cariño. Estás aún un poco débil y Carlisle nos recomendó no atosigarte con preguntas ni con demasiada información.- Me sentí un poco frustrada, estaba bien, completamente bien. Después de tres meses en coma de lo que tenía ganas era de levantarme de la cama y correr la maratón. Además, sabía que había algo que no estaba del todo bien, había algo raro en todo esto y estaba dispuesta a averiguarlo tarde o temprano. – Oye- Seth interrumpió mis pensamientos- Afuera hay un montón de gente que está deseando de verte. ¿Quieres que los hagas pasar?
Casi al instante apareció por la puerta toda la familia Cullen y todos me llenaron de abrazos y de palabras como ¡Me alegro de verte! o ¡Me alegro de que ya estés bien! Renesmée me abrazó y no quería soltarme, cosa que hizo reír a todos. Mi hermana, Bella, solo se sentó en uno de los laterales de mi cama y me tomó de la mano. A veces una mirada vale más que mil palabras.
Estuvieron un buen rato, Emmett me hacía reír contándome lo desesperado que había estado Seth todo este tiempo y que no me preocupase, que él se había encargado de que ninguna chica se acercase a él. También vinieron Charlie, Sue, Leah y Bianca, a la que hacía bastante que no la veía. Me sentía muy feliz por poder tener a todos mis seres queridos reunidos pero claro el tiempo pasaba y el horario de visitas se había acabado por lo que tenían que marcharse.
Esa noche se quedaría Renée conmigo, y Seth me prometió que mañana muy temprano iba a estar aquí conmigo.
-Mañana cuando te despiertes, yo ya estaré aquí esperando por ti- Me había dicho exactamente.
La enfermera me había traído la cena aunque el tiempo de la cena también había terminado ya. Acabé de cenar en poquísimos minutos, hasta ese momento no había sido consciente del hambre que tenía.
-Mamá, ¿puedo levantarme para ir al baño?- Realmente no quería ri, era una excusa para salir de la cama, necesitaba estirar las piernas, me estaban empezando a doler.
- Todavía no, cariño, debido a que has estado tanto tiempo sin moverte antes de nada tienes que hacer una especie de rehabilitación para que no te hagas daño al caminar. – Me dejé caer en la cama, refunfuñando por tener que seguir en cama. Después de tres meses durmiendo poco iba a dormir ahora. Renée encendió la pequeña tele que estaba colgada de la pared de la habitación, y a los pocos minutos se quedó dormida. Intenté centrarme en la película que estaban echando, pero no podía; pero tampoco podía arriesgarme y levantarme de la cama para que me pillasen y me caiga la bronca del siglo.
Suspiré. Me coloqué de lado en la cama y me dediqué a mirar por la ventana. Intenté recordar todo lo que había pasado, y a la hora y media más o menos había sido capaz de acordarme de casi todo, pero mis recuerdos terminaban cuando Seth me agarraba y corría conmigo en brazos.
Me volví a mover en la cama acabando ahora hacia el otro lado, viendo como dormía Renée. Me incorporé un poco para poder llegar al mando a distancia que estaba encima de una destartalada mesita de noche. Y la sala volvió a quedarse en silencio a excepción del tictac del reloj; lo observé. Las cuatro de la madrugada. Cerré los ojos e intenté dormir.
Abrí los ojos en lo que yo pensé que habían sido segundos para ver que ya había amanecido y que en mi habitación había una enfermera cambiándome el botecito del suero, la cual me saludó y me hizo algunas preguntas. A los minutos entró Renée con el desayuno.
-Buenos días mi niña- Saludó
-Buenos días, mamá.- Le sonreí. Me puso la bandeja encima y empecé a desayunar, y entonces llegó Seth. Se acercó a mí y me saludó con un beso en la mejilla.- Oye, no has cumplido tu promesa- Le dije bromeando.
- De hecho, sí lo hice. Llevo aquí una hora, pero estaba hablando con Carlisle, pensé que tardarías más en despertar. – Cuando terminé de desayunar Carlisle entró con un fisioterapeuta y el empezó a darme masajes en las piernas, y a flexionármelas y movérmelas, lo que me provocaba bastante dolor, pero intenté aguantar lo máximo posible. Finalmente, al cabo de lo que para mí fue una eternidad el fisioterapeuta salió de la habitación con Carlisle y Seth, a los que iba explicándoles qué tendría que hacer una vez que estuviese en casa, pues tendría que seguir con ejercicios y volver una vez a la semana al hospital para la rehabilitación durante al menos dos meses más.
- Cariño, tengo que hablar de bastante importante contigo.- Levanté la cabeza del cuadernillo de sopa de letras que estaba haciendo.-
-¿Qué pasa, mamá?- Pregunté, dejando el cuadernillo a un lado de la cama.
- Verás…- Respiró hondo, pasando una mano por su frente.- He conocido a alguien.
- Eso es estupendo, mamá.- Realmente sentía que era magnífico, porque mamá era joven y necesitaba a alguien a su lado que la cuidase y la protegiese siempre.
- ¿De veras? Quiero decir, ¿no piensas que es demasiado pronto después de…?-
-No, para nada mamá. Papá ya se fue, y no va a volver, y sé que os quisisteis mucho, y que tú le sigues queriendo, pero tienes derecho a rehacer tu vida, y el amor llama a tu puerta cuando menos te lo esperas. Si eres feliz con él, yo también lo soy. – Renée me miró con los ojos bañados en lágrimas y tomó mi mano, depositando un beso en ella.
-Muchas gracias cariño, de veras, muchas gracias por entenderlo. Deja que se lo diga a Anthony, está deseando verte, ha estado apoyándome estos tres meses y es un hombre encantador. Tiene una casa en Salem preciosa, y además tiene dos hijas casi de tu edad, estoy segura de que te llev…-
- Mamá, espera, espera. ¿Puedes repetirme eso último?- La miré con los ojos abiertos de par en par, intentando asimilar sus palabras.
-¿El qué? ¿Qué tiene dos hijas?
-¿Salem? ¿En serio quieres que nos mudemos otra vez?- No podía creérmelo, no podía creer que me hiciese de nuevo esto.
- Era lo que tenía pensado…sí. Pensé que te gustaría la idea.
- En otro momento me hubiese gustado mamá, pero no ahora. No cuando tengo aquí a Seth, y a Bella y a Renesmée.- Las lágrimas empezaban a nublarme la vista.- No me hagas esto.
- No podemos hacer nada cariño. Ni siquiera eres mayor de edad, tienes que venir conmigo a Salem. Además, tampoco llevas mucho con Seth, ya encontraremos la forma de que os veáis y además… seguro que en el instituto nuevo conoces a más chicos.
Negué con la cabeza, cruzada de brazos mientras las lágrimas caían de forma incontrolable. – Tú no lo entiendes. Seth no es cualquier chico, es Seth. No voy a dejarle, ni a mantener una relación a distancia que probablemente acabe en la nada porque no nos podamos ver.
-Estás actuando como una cría, Christine. – Mi madre se levantó del sillón, se veía que estaba molesta.
- Y tú estás siendo egoísta y pensando solo en tu felicidad. ¿Qué hay de mí? – Le pregunté, en ese punto ya no veía absolutamente nada. No solo estaba triste y molesta, sino que además me odiaba por haberle dicho a mi madre que estaba siendo egoísta. El monitor que estaba detrás de mí empezó a pitar y al instante apareció Carlisle, acompañado de Bella y Seth.
- Chris, cariño. Tienes que calmarte.- Carlisle se acercó a mí y me tomó de los hombros.- Sino, tendré que sedarte. – Yo seguía llorando, sin poder evitarlo. Seth se acercó y yo me abracé a su cintura.
- N-no m-me quiero i-ir – Tartamudeé entre sollozos.
- ¿Irse? Mamá.- dijo Bella- ¿qué está pasando?
-Nada Bella, que estábamos hablando y bueno, le dije que tendríamos que mudarnos a Salem y…- Dejé de escuchar mientras Renée seguía contándole a Bella el porqué de nuestra partida.
-No puedes obligarla a irse, mamá. – Recriminó Bella. – No es mayor de edad pero tiene edad para razonar. Yo no era mucho mayor que ella cuando decidí quedarme a vivir aquí con papá.
- Lo sé, Bella, pero tú tenías aquí a tu padre, si yo me voy ella no tiene a na…-
-Sí lo tiene- la interrumpió Bella- me tiene a mí.
La miré, sin poder creerme sus palabras. Las manos de Seth, las cuales estaban en mis hombros, parecieron relajarse.
-Bella tiene razón, Renée. Christine es bienvenida a quedarse con nosotros si así lo desea.- comentó Carlisle. Renée pasó la vista por todos los presentes, como si estuviese reflexionando acerca de una decisión.
- Está bien, supongo que siempre ha estado destinado así. Tuve una corazonada cuando llegamos aquí, siempre he sabido que mis dos hijas acabarían en Forks.
N/A: HOLA CHICAS! ¿Qué tal? Espero que bien, siento la tardanza en subir capítulos pero esta semana ha sido essssstresante. Pero creo que está bastante recompensado porque hacía mucho que no escribía tanto. Lamento decir que al fic le quedan dos capítulos como mucho T_T. Me siento tan triste, me da mucha pena acabar el fic pero en algún momento tiene que acabar…. Y mejor no digo nada más porque si no, voy a acabar llorando y todo. Agradecer a todas las chicas que habéis comentado: alejandra1987(a la cual respondo de paso diciendo que sí, que es verdad que tres meses para una pierna es un poco exagerado, pero había que darle drama al asunto jajajaja), Claribel, flexer,Kirari, Yelizta, Estela564….etc.No os pongo a todas porque si no es que no acabo nunca. Pero a todas os llevo en mi corazón. Al final fui buena y no maté a Roxy! (No podía, esa perrita era demasiado adorable D: )
Dejadme reviews porfis comentándome qué os ha parecido. Subiré capítulo la semana que viene el sábado más o menos, aunque si puedo antes, subo antes. Un besazo enorme a todas las lectoras, tanto las nuevas como a las "viejas". Muchas gracias a todas por estar ahí siempre.
