Capitulo 4: "Los Besos Que No Se Olvidan"

Tomo con una mano la mejilla de Kagome, mientras la acariciaba con su dedo pulgar, acerco lentamente su rostro al de ella con sus ojos ya serrados su respiración calida y pausada golpeaba con delicadeza el suave y pálido rostro de la joven que sintió como su cuerpo temblaba paulatinamente. Un rose suave eso fue lo primero que sintió, él rozo con sus labios calidos y suabes la comisura de los de ella, una vibración suave y dulce recorrió todo su cuerpo. Presiono sus labios con los de ella sin poder aguantar mas ese rose, abrió su boca para profundizar más el beso, y saboreando los labios calidos y frágiles de ella, con algo de pavor introdujo su lengua a la cavidad de ella, para la sorpresa del hombre ella respondió con timidez. Entreabrió un poco sus ojos para ver un plano directo de sus ojos, pero para su nueva sorpresa ella no los tenia abiertos sino que cerrados, como si estuviera dormida y calmada. Siguió con su beso al sentir que ella unas ves mas le correspondía… tanto tiempo esperando, ansiando y rogando porque algún día él pudiera saborear sus labios nuevamente como antes, esta ves no desaprovecharía el momento. No. Y se dejaría llevar por lo que ahora sentía.

Myouga y los demás presentes quedaron boquiabiertos al ver como los actores se besaban con vehemencia el uno al otro, parecía casi como si no estuvieran actuando y estuvieran besándose de verdad, sin fingir…

Tomo con una de sus manos la estrecha cintura de la joven para acercarla a él y sentir su calido cuerpo cerca del de él. Ella levanto sus manos y las paso en los hombros del joven sin dejar de besarlo. Luego de unos minutos sus besos que eran suaves y lentos, tomaron otro ritmo llevándolos a unos besos hambrientos y agitados de pasión. Se separaron con pesar al sentir que a ambos les faltaba el aire, abrió sus ojos azules y se sorprendió al ver que ella aun los tenia cerrados, sus labios estaban húmedo e hinchados, con un color rojizo por la presión y los roces de hambrientos besos, sus mejillas estaban levemente sonrosadas de seguro por haber tomado tan osado beso.

Abrió sus ojos lentamente y noto como él la observaba de tan cerca, con una sonrisa en sus labios, que lo denotaba, estaba feliz o contento por ese beso. Vio como él bajaba su mirada a los brazos de ella y los volvía a su rostro con una sonrisa picara. Miro sus brazos y noto como sus manos estaba en los hombros del joven, rápidamente se soltó de él con brusquedad y ladeando el rostro ruborizada. ¿Hace cuanto estaría sosteniéndolo de los hombros¿Y por que sentía como su corazón latía tan agitado, como si hubiera corrido una carrera? Bajo la mirada sintiéndose avergonzada por lo ocurrido y levanto apenas los ojos castaños hacia el director de la película quien estaba con la boca semi abierta y los ojos abiertos de par en par ¡sorprendido realmente! Miro a su alrededor y sintió nuevamente vergüenza ¡todo el mundo la miraba sorprendidos! Como si ella fuera rara o tuviera algo ridículo en su cuerpo.

- ¡bravo! –Dijo el anciano director que salto de un brinco de su silla para acercarse a los actores- ¡los felicito muchachos! –Acoto aplaudiendo- ¡de verdad se lucieron! –poso una mano en el hombro de Inuyasha quien lo observaba callado y ¿nervios? No, imposible… o capas…- jamás me imagine lo cuan buen actores son… y yo que pensé que se podrían matar…

Kagome aun tenia la cabeza agacha y miraba el suelo con sus mejillas enrojecidas. ¿Se sentía nerviosa por besar a Inuyasha o era por que todos los estuvieron observando¡Las dos cosas! Definitivamente las dos cosas. Levanto su mirada al anciano que no dejaba de felicitarlos por lo buen actores que era… ¿pero estuvieron actuando? O ¿era de verdad ese beso y no fingido? Ja, no ese beso no era de verdad, estaba fingiendo. Fingió. todo él tiempo, ella esta ves no caería en una de sus nuevas y sucias trampas, otra ves, no. ¡NO!. Pero… miro a Inuyasha con el rabillo de sus ojos, ese beso no parecía de mentira, mas bien parecía… de… verdad…

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- ¿Y que dices Kagome? –pregunto Sango sacándola de su mundo.

- ¿Qué perdón no te escuche? Jeje –rió nerviosamente.

- usssff –suspiro con pesar- a veces creo que no eres de este mundo –Kagome la observo confundida- digo… eres muy rara… -afirmo levantando sus hombros y manos- a veces pareces estar en este mundo y luego… no…

- Sango… pero que estas diciendo… nada de eso… yo jamás me distraigo…

- si aja… como hoy con él beso…

Kagome se detuvo al escuchar a Sango… "como hoy con ese beso" repetía una y otra ves en su cabeza las palabras de Sango. Era verdad ella estuvo distraída toda la mañana a causa del beso que se dio con Inuyasha. Y mas las palabras de él antes del beso "solo piensa que… nuestros errores jamás sucedieron" ¿acaso él se refería a los errores de ambos¡Pero si ella jamás lo engaño¡Él fue¡No ella! Suspiro con pesar ¿como un hombre puede ser tan cínico y no admitir que se equivoco? Bojo su cabeza y otro suspiro melancólico se le escapo de los labios, debería olvidar ese beso sino las cosas terminarían mal… muy mal…

Siguieron caminando con Sango por la vereda de las calles de Tokio, era una tarde hermosa. Una suave brisa meció sus cabellos con gracia mientras ella cerraba sus ojos y se dejaba llevar por ese calido momento, hace tiempo que no se relajaba y claro ¿Cómo relajarse? si veía todo el tiempo a Inuyasha, por donde mirase él estaba ahí… observándola ¿¡Por que!? Siempre él la observaba con esa profunda mirada azul… ¡sin siquiera tener un poco de vergüenza! Inuyasha siempre fue un hombre con mucha personalidad… Idiota…

- Kagome… -llamo Sango que se detuvo al frente de una cafetería- ¿que tal si tomamos café? - dijo señalando la cafetería- no nos vendría mal –sonrió mostrando sus blancos dientes.

- si tienes razón… 'y así podré distraerme' –pensó acercándose a ella.

Entraron a la cafetería que estaba casi llena, un mesero les indico la mesa y se marcho entregando un cartel en donde estaban las bebidas. Pidieron lo que tomarían y el mesero se fue. Hablaron amenamente mientras esperaban lo que les traerían.

- y Kagome… cuéntame… aun sientes algo por Inuyasha ¿no? –exclamo poniendo sus codos en la mesa para acercarse a su amiga quien estaba pálida como una hoja de papel y las mejillas sonrosadas.

- ¡pero que estas diciendo¡Yo jamás volveré a sentir nada por él! –afirmo decidida mientras ladeo el rostro para un lado.

- ahh… bien por ti entonces… -acoto con una mirada cómplice- jeje porque ahí viene el rey de roma –señalo con su dedo índice a la entrada de la cafetería. Kagome volteo para ver si Sango mentía, pero se llevo una gran sorpresa al ver que su ex novio entraba al lugar con su típica mirada arrogante y altivo. Estaba al lado de un hombre de ojos azules también pero con el pelo mas corto y atado con una coleta baja que sonreía felizmente hacia ellas.- hay esta Miroku –indico saludando con una de sus manos a los recién llegados.

Miroku volvió a sonreír y se acerco a ellas rápidamente seguido de Inuyasha que aparentemente estaba sorprendido al igual que ella ¡los dos se encontraron por casualidad! Valla como juega el destino: pensó Inuyasha. Sonrió ya consabido de que esto era pura casualidad y sabiendo de antemano lo nerviosa que debería estar Kagome por el beso de esta mañana. Camino como un felino mostrando su imponente pecho y cuerpo, sonrió de manera atractiva a la actriz que volteo el rostro al verlo ya aproximarse.

- ¡pero que estas haciendo Sango! –murmuro exaltada- ¿¡como yaros se te ocurre invitarlos¡Y mas que se sienten con nosotras!

- bueno Kagome… -dijo levantando sus hombros y manos restándole importancia a los reclamos de su amiga- Miroku es mi novio y tiene todo el derecho de sentarse conmigo.

- ¡él, pero no Inuyasha! –exclamo alzando la vos exasperada.

- ¿que pasa conmigo? –pregunto Inuyasha que estaba ya a un lado de ella. Levanto una ceja al ver que Kagome no lo miraba y estaba estática en la silla.- ¿de que era de lo que estaban hablando?... Kagome…

Sango sonrió divertida ante la escena: Kagome totalmente nerviosa e Inuyasha molestándola ¡parecía una película de amor cómico! Se sentaron en las sillas que sobraban y comenzaron a hablar con Sango quien no dejaba de sonreír, por saber que Kagome aun sentía algo por Inuyasha. La actriz estaba muy nerviosa, por la osadía de Inuyasha¡sonreírle así como si nada¿¡Pero quien se creía para sonreírle!? Después de todo lo que le izo. Lo observaba con miradas furtivas y rápidas, mientras él hablaba muy animadamente con Miroku y Sango, estaba de perfil sonriendo apenas y hablando de ves en cuando… realmente se veía muy atractivo. Se perdió observando el varonil rostro, mostrando una sonrisa boba por recordar los viejos tiempos, él la miro a los ojos clavándole esas hermosas lagunas azules que se clavaron en los castaños de ella, dio un brinco pequeño por darse cuenta que él la observaba directamente descubriendo que ella lo estaba observando.

- voy al baño –exclamo levantándose de la mesa.- enseguida vuelvo –dijo alejándose de ellos y sintiendo como Inuyasha no dejaba de mirarla… ese hombre si que tenia una mirada profunda… y ella la conocía mejor que nadie. ¿Por qué tenia que encontrarse con él¡De nuevo¡No era suficiente con verlo todos los días en las grabaciones que tenia que verlo en el café también! Ussff -suspiro- de verdad se estaba cansando de eso.

Se observo en el espejo del baño de damas mientras se lavaba las manos. Tenía tantas preguntas en su cabeza y ninguna respuesta, debería visitar a una bruja para que le lea su mano y prediga que es lo que le pasaría. Ya tenia suficiente de tantas sorpresas que una más de seguro la mataría de un infarto, ya no quería más, no más. Pero imposible desafiar al destino cruel que le revolvía una y mil veces la herida de su pobre corazón ¡¡que injusta que es la vida!! Salio del baño decidida a marcharse. Suficiente. Esta vez Inuyasha no la engañaría, se marcharía y no se despediría de él, lo olvidaría definitivamente. Si. Eso exactamente aria. Doblo por el pasillo que daba a la cafetería cuando sintió que alguien la sujetaba sin delicadeza y la estampaba con algo de rudeza contra la pared que conectaba con los baños.

Sintió una respiración fuerte, calida y varonil que acariciaba su piel. La tenia acorralada, deteniéndole ambas manso contra la pared, su cuerpo pequeño y menudo estaba aprisionado contra el de un hombre. Cerro los ojos al sentirse acorralada y que un pavor le recorría todo su cuerpo. Percibió como él se acercaba a su oreja por la respiración que chocaba en está.

- ¿Por qué eres tan esquiva?... ¿y no te comportas como antes? –Susurro con una vos gruesa y varonil- cuando recibía tus besos sin pedirlos… -Kagome enrojeció y abrió sus ojos con demasía, su respiración se volvió agitada. Él se separo un poco para mirarla y coloco su frente sobre la de ella mientras soltaba una de las muñecas de la chica, para posar su manos en la estrecha cintura de la joven actriz.- extraño tus besos… –afirmo cerrando sus ojos y acercando sus labios a los de ella que los tenia entreabiertos y temblorosos de deseo por probar una ves mas los labios varoniles.

No tenia fuerzas para hablar, enmudeció totalmente, no podía hablar y mas con la declaración de él: "extraño tus besos". ¡Él extrañaba los besos de ella¡Pero que diablos estaba pasando! Poso sus labios sobre los de ella con suavidad, abriendo sus labios para saborear los femeninos de ella, trasmitiendo con el lo que sentía: ansia y deseo. Ella no respondía y los besos de él se volvían cada vez más irresistibles, con cada roce, con cada saboreo ¡ya no podía aguantar más! Lentamente correspondió a los besos de él, dándole paso a la lengua de Inuyasha para que entrara en la cavidad de su boca y jugueteara con su lengua y saborear la calidez de él. Esta vez no estaban actuando, esta vez no mentían, esta vez lo hacían en cerio, él se acerco mas en ella sintiendo la calidez del cuerpo femenino que besaba con devoción. Una ves mas, por falta de oxigeno se separaron, ella respiraba agitada con su pecho que no dejaba de subir y bajar, las mejillas nuevamente sonrosadas, y los labios hinchados por los fuertes roces que experimentaron, después de tanto tiempo.

Él la observaba con calma, cada milímetro de su rostro, como estudiándola por ultima vez, su cabellos estaba alrededor de su rostro por tener que agachar su cabeza para besarla ya que ella era mas pequeña de tamaño que él, solamente le llegaba asta un poco mas arriba que los hombros. Sus ojos azules brillaban, estaban cristalinos y prácticamente el rostro de Kagome se reflejaba en ellos. Inclino su rostro una vez más y coloco su frente en el hombro de la chica ladeando el rostro para su cuello aspirando en aroma dulce y suave que ella llevaba. Sonrió de lado y soltó la otra muñeca de la actriz para posar la mano de él en la cintura de ella y crear un abraso. Ese abraso que extrañaba. La estrecho mas hacia él y olvido todo por un momento, nadie importaba ahora solo ella y él, nadie mas.

Kagome sintió como Inuyasha la estrechaba contra el, adueñándose de su cintura y reclinaba su cabeza en su hombro. Parecía un niño que abrasaba a su peluche con cariño, él no era demostrativo ¿Por qué se comportaba así con ella?, como si… de verdad la hubiera extrañado ¿Inuyasha extrañando a alguien? Imposible. No, para nada… aun que… el dijo que extrañaba sus besos. Se estremeció al recodar las palabras de él: "extraño tus besos". Mil veces retumbo en su cabeza la vos de Inuyasha.

- Inuyasha… -susurro.

Continuara…

N/A: ¡perdón por la tardanza! Jeje lo ciento es que, tenia que estudiar y ponerme al corriente con la escuela. Bueno… ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LOS REVIEWS! De verdad se los agradezco, yo que pensé que no les iba a gustar n.n. Una cosita… saben a mi me encanta cuando me dejan reviews largos, alimentan el alma de Dulce, ella se siente muy feliz y yo también, así se ganan un espacio en su carazon y en el mió XD no es por ser pretenciosa es porque así me animan a seguir con mi fic. Me voy porque tengo sueño y es tarde. Nos leemos en la próxima y prometo poner un capitulo mas en la semana. Chau :D

Dulce:D