Capitulo 11 "Una Grabación Difícil"
Lo observo seria enfrentando su mirada penetrante e inquisidora. Con audacia y sin saber cómo o de donde lo saco, sostuvo la observación que él le hacía desde su distancia. Tomando todo el valor, sintiendo las piernas temblarle, el corazón latir a mil, su respiración agitada… avanzo hacia él, segura de lo que aria, pues sabía bien que él la estaba llamando con ese enfrentamiento de miradas. Estaba nerviosa y con los bellos erizados de los brazos y el cuello. Siguió caminando, pero no mucho pues se detuvo al escuchar a Myouga llamarla a ella y a él desde detrás de Kagome. Cerró sus ojos y sintiendo que un peso se le quitaba de encima, volteo el rostro para mirar a su jefe que estaba impaciente por grabar. "gracias Myouga…" –pensó mientras sonreía con alegría. Por ahora estaba salvada… solo por ahora. Increíblemente su ánimo había cambiado de un momento para otro, solo por verse salvada del encuentro con Inuyasha, porque para ser sinceros, aun no estaba preparada para aclarar su situación.
¡Debería ganarse un premio por ser una completa cobarde! Pero… ¿Quién estaría listo para enfrentar un amorío que murió hace tiempo? Nadie… bah, si estarían en su situación claaaaro… además tenía miedo… si, temía a lo que él le pudiese decir o declarar. Ella aun no estaba lista para enfrentarlo y decirle que no lo amaba, porque, si no, se estaría engañando a ella misma. Kagome aun amaba a Inuyasha, y no tenía el suficiente valor para decirle que no lo amaba. Aunque pensándolo bien… ¡ella se lo había dicho desde que comenzó a verlo de nuevo¡Ella le grito en la cara que no lo amaba más! Y sin embargo él siguió insistiendo a pesar de que se logrito y declaro… él aun parecía amarla. Pero esa mirada que le regalo hace unos minutos atrás no parecía decir lo mismo, de lo que ella pensaba respecto a su amor ¡¿Y si estaba jugando una vez más con sus sentimientos¿Y, si él, si tenía el valor para decirle que no la quería más¡No¡Ella no estaba preparada para eso! Su corazón se agito y lagrimas de tristeza agolparon sus ojos castaños impidiendo que pudiera ver. Ella jamás estaría preparada para ver su vida sin Inuyasha… porque a pesar de haberlo visto con otra mujer, a pesar de saber que fue engañada por él, no podía dejar de sentir ese amor que le inundaba su ser cuando lo veía, verlo sonreír, hablar, respirar, verlo dormir… todas esas cosas insignificantes ¡renovaban su alma! Solo porque estaba enamorada de Inuyasha. De Inuyasha.
¡No¡¿Qué estaba pensado¡¿Ella aun estaba enamorada de Inuyasha?!... pero que ganaba con negarlo… nada, si eso era verdad ¡Ella estaba locamente enamorada de él¡Y como el primer día! Que tonta había sido al desistir y negarse que hubiera dejado de amarlo. Si solo su orgullo había hablado y no su corazón… no, si solo ella actuaba tan impulsivamente. Aun que… pensándolo bien, no era la única en actuar de esa manera, tan impulsiva y sin pensarlo siquiera un minuto ¡Esa era –no, es– la típica actitud de Inuyasha! Sonrió mientras caminaba hacia la escenografía, Inuyasha, Inuyasha, Inuyasha, un hombre tan distinto a todos… ese era Inuyasha del cual, ella, se había enamorado sin planificarlo y detenido a pensar. Aunque solo haya pasado hace bastante tiempo estaba feliz de a verlo conocido, pues sino ahora no sería la mujer orgullosa, audaz y herida… dejo caer sin cuidado sus hombros y curvando un copo su espalda miro hacia al frente "tonta" –se dijo largando un suspiro lleno de dolor. ¡¿Cómo podía estar asustada, luego feliz y después de eso triste!? Tener tantas emociones en un instante. Bueno, solo Inuyasha podía causar ese efecto tan enigmático en ella.
- ¡Kagome! –grito Myouga exasperado de estar esperándola. La joven dio un ligero respingo al escuchar la vos del director tan enojado y ya fuera de sus pensamientos lo observo sonriendo vagamente. La verdad estaba tan ensimismada en sus pensamientos que se olvido de todo y de todos, incluyendo a Inuyasha a pesar de haber estado pensando en él -. ¡deja de estar soñando y di tu dialogo antes de que el sol se oculte!
Asintió algo nerviosa por tener las miradas de todos sobre su persona y miro hacia el frente. Sus ojos se abrieron levente sorprendidos y su corazón comenzó a latir con gran fuerza, trago saliva con dureza y sacando valor de quien sabe dónde, no corrió despavorida por el hombre que se erguía en toda su alta estatura imponente ante ella, que a su pesar era dos cabezas mayor que ella en estaturas –por así decirlo–. ¡Inuyasha estaba enfrente de ella! Con el seño fruncido los labios rectos y tentadores, sus grandes y fuertes brazos cruzados sobre ese pecho que tantas veces la protegió. Lo observo de pies a cabeza sintiendo nervios de lo que pudiese pasar. ¡¿Pero que le pasaba¡¿Por qué estaba tan alterada por verlo de nuevo¡Si solo actuarían y nada más! Ó… seria que aun estaba a batida por lo que aclararon ese día en la terraza del cine, viendo las estrellas en su gran esplendor, o por el simple hecho que recordó como su hermoso romance acabo de un día para otro. Para ser sincera había muchas posibilidades que expliquen porque se sentía tan abatida y alterada al verlo de frente, cara a cara y lo más importante ¡sin poder escapar!
- Les juro que me encantaría verlos actuar… - asevero Myouga con aire cansando, afirmando su codo en el apoyabrazos de la silla portátil. Kagome e Inuyasha miraron a Myouga escuchando su sarcasmo y este ultimo los fulmino con la mirada ahorrándose decir: "¡actúen o los despido sin consideración!"
"bien…" –pensó Kagome cerrando sus ojos y tomando todo el aire que le era posible.
Debería actuar como solo ella lo sabía hacer, y olvidarse por un minuto todos los fantasmas que la abrumaban en ese instante aunque, no pudiese hacerlo, debería intentarlo por ella y por la comida que no llevara a su casa si la despedían… ¡tenía un cachorro que alimentar, por Kami! Abrió sus ojos y los enfoco en su objetivo el cual era actuar junto con Inuyasha ¡Que no dejaba de mirarla como su fuera un detective! El cual buscaba algo que ella no estaba muy segura de saber.
- Cleo… -Exclamo de repente Inuyasha llamando la atención de todos los presentes y haciendo sentir un escalofríos a Kagome, desde la punta de sus pies hasta la raíz de sus cabellos ¡Él la había llamado por el nombre de quien interpretaba! Él la observo serio e inquisitivo mientras que Kagome trataba por todos los medios aguantar los nervios, apretando sus manos enforna de puño conteniéndose de no querer salir corriendo ¡no quería enfrentarlo! y sin embargo tenía que hacerlo -. ¿Qué es lo que haces aquí? –pregunto moviendo su rostro y mostrando que se encontraba incomodo con su presencia.
Kagome lo observo con detenimiento. Era como si estuvieran hablando de lo que paso meces atrás. Tomo aire y lo enfrento de manera que mejor supo. Actuando:
- ¿Cómo "que estoy haciendo aquí"? –repitió mirándolo dolida.
- Si ¿que no entiendes acaso?
- ¿no querías verme Igarashi? –pregunto confundida. Al fin Cleo había podido llegar a la época Sengoku y él la recibía de esa manera tan despectiva y como si no quisiera verla a la cara. Ella camino hacia él y se detuvo en seco al escucharlo hablar:
- Te vi… -dijo sin más preámbulos. Cleo lo observo confundida y frunciendo levemente su ceño, lo miro expectante a lo que él diría.- no finjas que no sabes a lo que me refiero… - reprocho con la voz grave y firme y sin mirarla.
. Pero… ¿a que es a lo que te refieres?
- ¡¡te vi con ese humano!! –en ese instante ambos sintieron que esa conversación ya la habían tenido mucho antes. Él no estaba tan sorprendido como ella por verla ya que en su mente se había mentalizado que la vería en cualquier momento. Apretó los dientes queriendo morderse la lengua… hubiera preferido que Myouga revelara esa dichosa foto la cual tanto lo atormentaba a tener que hablar de ese tema aunque fuera actuando con Kagome ¡Diablos porque todo lo malo le sucedía a él! La observo y vio como ella bajo su cabeza casi apoyándola en su pecho, sintió algo que oprimía su corazón ¡Odiaba verla llorar aunque fuera actuado!
- Pero que estás diciendo… -murmuro casi inaudible pero claro para él y Myouga que se inclino más en su silla por la intriga del momento. De un rápido movimiento y con sus lágrimas desparramándose en el aire y por alrededor de ella, levanto su cabeza, haciendo que los cabellos azabaches se movieran a la velocidad de su rostro y mirándolo con dolor un dolor que él supo entender… no era fingido.- ¡¡no hice nada con nadie! –grito dando un paso para estar más cerca de él.
Al estar tan nerviosa, sintiendo que en cualquier momento el corazón saldría volando de su pecho, sus manos sudando y sus pensamientos desordenados. No pudo evitar llorar, Inuyasha y ella estaban retomando la misma escena pero en diferente lugar, diferente forma, pero mismos sentimientos lo que sucedió meces atrás, hace casi un año. Sus lágrimas bañaban su rostro y espero expectante que era lo que él diría, ya que se veía algo desconcertado pero ¿Por qué?
- no finjas, te vi¡¡era un hombre y te tomaba de los hombros para besarte!! –replico con vos firme y acercándose a ella.
- ¿Qué…¿me estabas espiando…? –confundida lo miro con más dolor del que ya sentía, pero esta vez poniéndose en el lugar de su personaje.- ¡¿Por qué no apareciste si podías venirme a buscar¡¡sabes acaso lo mal que me sentí cuando volví a mi época y no podía regresar aquí¡tienes idea de cómo sufrí al no…¡¡no poder está contigo, idiota!! –y dio un paso para estar más cerca de él. Con el seño fruncido y sintiendo el mismo odio que sintió por ella y el engaño que vio con sus propios ojos dijo:
- ¡¡entonces porque estabas de esa manera con él!!
- Por… porque él quería hablar conmigo.
- No te creo –dijo dándole la espalda como un niño pequeño al cual no le gustaba su regalo.
Kagome observo el gesto que él, izo y gruño por lo bajo apretando mas sus puños irritada por su estúpida reacción. Sin darse cuenta de lo que estaba por hacer –sumisa en su personaje– tomo a Inuyasha por el cabello jalándolo hacia ella y acercando su cara para estar a la altura del joven.
- Eres tan caprichoso y celoso –murmuró casi gruñendo por lo bajo-. ¡que no te das cuenta de lo que dices o haces, IDIOTA! –grito soltando su cabello mientras que con su otra mano lo hacía retroceder con brusquedad-. Después de todo lo que pasamos juntos ¿aun dudas de mis sentimientos por ti¡mientras que yo jamás te dije nada cuando te vi con esa ramera en la puerta de tu departamento! –Inuyasha no dijo nada y sintiendo que el tiempo se detenía a su alrededor la observo mientras que ella no dejaba de derramar lagrimas de esos hermosos ojos castaños. Sintió las palabras de Kagome retumbar en su mente y su vos que se quebraba con cada palabras exclamada. Entonces lo supo, ya no estaban actuando.
- Pero yo tambien pude observar cómo me engañabas con ese tipo… -afirmo cerio y con la voz grave.
Myouga y todo el elenco observaron estáticos la escena que supuestamente estaba siendo interpretada. Tenían una expresión sumamente exagerada en sus rostros, tanto como para mantener la boca abierta con cada palabra que salía de los jóvenes actores.
Miroku se golpeo la frente con su mano mientras cerrabas sus ojos ¡Kami ese hombre no podía ser más terco! Si solo hace unos minutos estuvieron hablando de eso y parecía que le había entrado en su cabeza pero… estaba tan equivocado. Como hubiera querido meterse y darle unos buenos golpes en la cabeza para que le entrara todo de una buena vez.
"idiota" –esa palabra describía tan bien a Inuyasha.
Kagome sintió como su corazón se partía lentamente a causa de las palabras que su ex novio decía ¿Cómo podía dudar de su fidelidad? Y más… ¡sabiendo que ella aun…! Aun no había estado con ningún hombre… con dolor y rabia frunció su ceño apretando sus puños con fuerza. Mientras lo escudriñaba con su mirada queriendo golpearlo con todas sus fuerzas ¡Kami¿Por qué se tenía que haber enamorado de un imbécil como él? Pero bueno, el corazón no elige de quien enamorarse solo se enamora.
- Eras tú… tenias la misma cadena que yo te regale ese día… -dijo con dolor.- ¿Cómo puedes ser tan sínica de negar lo que yo vi con mis propios ojos?... eras tú… y hasta me respondiste. No. ¡me echaste! –grito sin poder evitar revivir esos recuerdos tan repugnantes en su mente una y otra vez.
Kagome abrió sus ojos cuanto le permitieron y alzando sus cejas confundida ante las palabras de Inuyasha ¿Cómo era posible lo que él decía¡Cuando ella jamás estuvo fuera de su casa ese día…
- ¿Qué estás diciendo? –gimió con dolor.
- ¿Ahora me dirás que jamás saliste de tu casa después de que nos vimos? –pregunto con la vos sarcástica.
- ¡Inuyasha, no recudas que tú me degastes enfrente de mi casa y que me vistes subir a ella!
El tiempo se detuvo. Inuyasha recordó ese momento: él estaba parado al final de los peldaños viendo con una sonrisa tranquila como ella subía casi corriendo la escalera. ¡Pero él la vio, era ella, llevaba la misma ropa y tenía esa cadena plateada¿Cómo podía ser que ella estuviera diciendo la verdad? cuando él la vio ¡ahí a ella! "pero no la vistes de frente…" –dijo una vos de repente en su cabeza. Levanto una ceja sintiendo un escalofrío en la espalda. Esa era la voz de Miroku. ¡Y él la había sentido en su cabeza! Kami… se estaba volviendo loco. Volvió su mirada por un lado de su hombro y observo paralizado a la a muchedumbre de gente que estaba observando expectante la escena de ellos dos. Sintió que su cara le ardía. Pero no de vergüenza, sino de pura rabia. Esto no podía quedar así, debía arreglar esto con Kagome lo antes posible y así volver a tenerla en sus brazos ¡como la deseaba! Dijo algo por lo bajo y volvió su mirada penetrante en la de Kagome quien dio un respingo al sentir tan severa mirada encima de la suya. Él se acerco de manera rápida y la tomo de la cintura alzándola, y camino llevándola en su hombro como si fuera una bolsa de papas.
- ¿¡¡pero qué demonios estás haciendo!!? –reprocho gritando y dando patadas en el aire.
- ¡Cállate, que vamos a hablar¡Para arreglar esto de una vez y por todas!
- ¡no quiero!
- ¡pues yo, si!
- ¡¡SUELTAMEEE!!
Y así salieron gritando por la puerta principal del estudio dejando a un estupefacto Myouga que estaba tan duro como una roca. No escuchaba ni miraba a nadie solo al frente pensando una y otra vez ¿Por qué tuvo que elegirlos a ellos dos para hacer su más grande proyecto? Parpadeo repetidas veces y las lagrimas salieron a chorros de sus ojos sintiendo que todo estaba perdido… ¡¿ahora como aria para arreglar la escena?! Y lo más importante ¡¿Cómo terminar la película con esos dos JOVENES?!
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Sin ningún cuidado la tumbo en el asiento delantero de su vehículo. Kagome no paraba de moverse y trataba de zafarse de la cárcel la cual era alejarse de Inuyasha. Lo golpeo, grito, y dijo una sarta de maldiciones, pero nada hacía que Inuyasha la soltara. Pues claro, como él, le sacaba como dos cabezas de altura ella era incapaz de poder defenderse. Cuando la arrojo en el asiento sin el más mínimo de los cuidados, pensó que al fin podría escapar pero lo único que pudo hacer fue quejarse ya que él le coloco el cinturón de seguridad. Al acercarse para enganchar el cinturón con seguro, tuvo que acercar la mayor parte de su pecho y así estirar sus brazos más cómodamente. Sin darse cuenta apretó a Kagome contra el asiento y al volverse a mirar a Kagome, noto la cercanía de sus rostros, solo unos centímetros los separaban de sus labios. La observo escudriñándola con la mirada: tenía los cabellos desordenados, la respiración agitada, sus mejillas enrojecidas… por la ira… y sus ojos… estaban tan abiertos que podría ver su alma atreves de ellos. Y como si fuera por arte de magia ella ya no gritaba ni decía nada.
"¡al fin!" –se dijo Inuyasha, clavándole sus hermosos ojos azules.
- Tenemos que hablar y arreglar este asunto –susurró tan cerca de su rostro que el halito de Inuyasha golpeo el rostro de Kagome asiento que su corazón latiera a mil por minuto. Solo centímetros los separaban de unir sus labios. Él la miraba profundamente, tanto que era capaz de afirmar que él ya había llegado a su alma. Bajo su mirada azul a los labios de Kagome que estaban entreabiertos por el acercamiento tan intimo que tenían. Luego volvió a subirla y estudio de manera intensa cada rasgo de su tan bello rostro.
"estas atrapada… -se dijo– ya no tienes escapatoria" sonrió de lado por su pensamientos y Kagome arrugo el entrecejo queriendo retroceder, pero le fue imposible ya que se encontraba sentada y con la cabecera del haciendo atrás de ella. Sus ojos estaban brillantes –capas por los nervios o por sentirse triste– los cerro y bajo la cabeza resignado ¡diablos! Siempre la hacía llorar y maldito sea… no soportaba verla de esa manera. Abrió sus ojos y sin saber cómo paso ó cuando. Ella lo beso. Tenía los ojos cerrados con una lágrima rodando por su mejilla y con una mano afirmada en la mandíbula de Inuyasha. Sintió los cálidos labios de la muchacha sobre los suyos, cerró sus ojos y se dejo llevar. Los abrió para profundizar más ese hermoso gesto y él respondió de la misma manera.
¡Vaya, que impactante momento! Quién diría que ella lo besaría ¡a él! juraría que pensó que ella jamás le robaría un beso. Pero mírenla besándolo de una manera sorprendente. No pudo evitar soltar un leve gemido ronco al respirar entre sus labios, era tan placentero y su sabor realmente era embriagador, tanto que juraría, este era el mejor de todos. Levanto una mano y la enredo en su largo cabello azabache acercándola, aun mas, tomándola desde la nuca para tenerla más cerca de lo que la tenia. No querían separarse pero debían hacerlo…
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Se detuvo en seco al reconocer el lugar. ¡Estaban en la plaza donde comenzó todo! Volteo y lo miro sorprendida. Él sonrió y camino hasta ella con las manos en los bolcillos hasta estar a un lado de ella y miro con melancolía el lugar.
- Esta distinta… -murmuró mas para sus adentros.- ¿Qué le paso?
- La están refaccionando… por eso esta clausurada… y no hay nadie –le contesto mirándola y sonriendo seductoramente. Sorprendiéndola la tomo de la cintura y la atrajo así si, sin separar las miradas. Bajo su cabeza para estar más cerca de ella, pero Kagome volteo el rostro con brusquedad y quedo de soslayo enfrente de él.- estamos solos… -susurró con resignación al ver la esquividad de ella.
- ¿por qué me trajiste aquí? –pregunto en cambio.
Agacho su cabeza con pesar y la afirmo en el hombro de ella abrasándola de la espalda y sin soltarla o enderezarse hablo:
- Porque creí que este lugar era perfecto… ya que aquí comenzó todo…
Sintió un nudo en la garganta al recordar lo que sucedió en ese lugar años atrás. Sus ojos se le llenaron de lágrimas y con la abrumacion de sus ojos por las lágrimas observo todo. Ya era de noche y la mayor parte de la plaza se encontraba a oscuras exceptuando la luz que les brindaba la luna, alumbrando todo a su paso con sus rayos plateados, dándole un toque misterioso al lugar. Estaba sucia por el cemento que se encontraba en el suelo derrochado a causa de las refracciones, la fuente que se encontraba en el centro del lugar no funcionaba y se veía vieja y distinta a como la recordaba. Cerámicos, maderas, barras de hierros y una que otra máquina de mescla para el cemento se encontraban dispersas por la pequeña plaza que tantos recuerdos hermosos traían a la joven que, sin darse cuenta, coloco su cabeza en el amplio pecho del hombre que la abrasaba. Subió su mano a la altura del pecho y de su cabeza cerrándola mientras atrapaba y arrugaba la chaqueta de Inuyasha…
- A mi… me gustaba… como era antes… -dijo con la voz entre cortada sollozando sin poder evitarlo. Se sentía mal, porque ya no sería el mismo lugar maravilloso en donde ella y él compartieron momentos que capas… jamás puedan olvidar. Inuyasha sonrió y apoyado la mandíbula en la cabeza de Kagome aspiro el aroma a rosas que ella siempre desprendía. La abraso con fuerza y cerró sus ojos deseando con todas sus fuerzas que las cosas se solucionaran lo mas antes posible.
Busco con la mirada el banco en donde siempre se sentaban, deseando que no lo hayan quitado. Ese asiento era especial para ambos y si ya no estaba sería una catástrofe, sabiendo como Kagome se pondría. Ella amaba las cosas insignificantes y si ese banco no estaba, sería su fin, ya se lo podía estar imaginando: lloraría hasta cansarse y no podrían hablar de nada. Reboleo sus ojos para arriba y bajo sus hombros rindiéndose a encontrarlo.
- ¡mira, hay esta el banco! –exclamo con emoción señalándolo para un lado de ellos.- ven vamos… -dijo tironeándolo del brazo para correr hacia ese milagroso asiento. Sus piro al sentirse aliviado.
Se sentaron con brusquedad. Ella reía como si fuera una niña pequeña y sonreía feliz mientras veía el lugar con un brillo en sus ojos que él no pudo definir. Se acomodo en el banco cruzando sus brazos en su pecho y observo el lugar junto con ella. ¿Cómo sería la manera más adecuada de comenzar la discusión? Bien, no o sabia pero lo que si sabía era que tenía que hablar de una vez por todas, por él y por ella, ya no podían estar así y aunque le costase admitirlo… aun la ama… con locura ¡si con locura! Y no podía deshacerse de ella, no, ni tampoco quería. Tenía que hablar si quería solucionar esto… tomo una gran bocanada de aire y volvió su mirada a donde ella estaba, abrió su boca para hablar… ¡pero las venditas palabras no salían! Ella lo estaba observando y maldita sea… no decía nada ¡solo lo observaba¡Kami los nervios lo mataban! Se inclino un poco para donde ella y levanto un dedo para hablar pero ni una maldita palabra salía de su boca…
- Inuyasha… -dijo ella de pronto, haciendo que el se enderezara y la mirara dubitativo.- te ves tenso… tú eras el que quería hablar… -asevero fulminándolo con la mirada.- hasta me raptaste para hablar… y me sacaste en tus brazos de media grabación –reprocho frunciendo el ceño y entrecerrando sus ojos. Él de pronto comenzó a sentir que la chaqueta le daba calor o que de la nada el clima frio de minutos atrás cambio. Esta vez Kagome levanto un dedo y lo miro severamente.- ¡y me trajiste a este maldito lugar para ablandar mi corazón! –se irguió y camino hasta estar al frente de él.- ¡habla de una maldita vez si no quieres conocerme enojada!
¡bien, bien, bien! –exclamo de corrido asiendo un gesto con ambas manos.- ¡hablare pero tranquilízate! – ella volvió a sentarse refunfuñando y con los puños bien apretados. Una vez ella sentada él se acomodo de lado y la observo decidido. Tomo aire y comenzó.
Contuniara…
N/A: ¡CHAN¿Qué pasara? Mmm… ¡¿Kagome perdonara a Inuyasha¿¡Nuestro confuso actor hablara o alargara mas el tiempo¿Myouga terminara la película¿Descubrirán a Kikyuo¿Kami que pasara?... bueno si quieres enterarte de lo que sucederá deja un reviews y mira esta historia por el mismo canal en el mismo horario y en el mismo lugar ¡ah¡Y no mates a la autora por su tardanza¡CHAN, CHAN, CHAN! XD jejeje (propaganda barata). Perdón por la tardanza… pero bueno ser mujer es difícil y… bueno no importa n.n quiero que sepan que no voy a dejar la historia. Tardo y si, ya sé, tardo bastante. No tengo excusa y solo pido perdón… en el próximo cap ¡LEMON! Si lemon… así que no se lo pierdan. Bueno nos leemos luego chau… :D
Dulce Kagome Lady de Taisho XD (sorry no lo pude evitar jejeje)
