Capitulo 15:"Una Vida Por Otra Vida"
Se echo a correr sin pensarlo dos veces. Empujo a su amigo a un lado y se hizo paso para pasar. Tenía que encontrarla, aun que, aun no sabía dónde. Lo único que sabía era que Kikyuo era capaz de cualquier cosa y si tenía a Kagome secuestrada…
No quería ni imaginárselo.
Salió del estudio sin percatarse de lo desquiciados gritos de Myouga y se metió a su automóvil con tal rapidez que si no fuera porque, la física no lo permitía, pareció ser un rayo. Tenía que encontrarla como fuera y donde fuera. Estaba seguro que con Kikyuo ella no estaba ni cerca de estar a salvo. Su corazón se detuvo por un minuto al igual que sus movimientos, podía ver a Kagome gritando su nombre mientras Kikyuo le clavaba un puñal justo en el pecho, y para ser más exactos… en el corazón. Tomo las llaves de su automóvil y lo encendió, y se dispuso a marchar de ese lugar. No. A Kagome jamás le sucedería algo, sí él podía hacer algo para evitar que algo le ocurriese. Él estaba para protegerla de cualquier cosa o persona. Él era el único con el maldito valor para dar su vida a cambio de la de ella. Acelero con más fuerza y clavo su mirada al frente, frunciendo el ceño con énfasis. Sus ojos azules brillaron gélidos, demostrando en el fondo de ellos el odio que se acrecentaba cada vez más y más. Si algo le avía pasado, sí un solo cabello de ella, estaba dañado, él mismo se aseguraría de que Kikyuo se las pagaría muy caro, ni ella ni nadie podían lastimar a SU Kagome…
&&&&&&&&&&&&
- Muy bien… -dijo caminando de un lado a otro paulatinamente mientras que chocaba la hoja de la pequeña daga y en la palma de su mano.- mmm… ya que al fin, no puedes hablar… te are unas cuantas preguntas –y sonrió deteniéndose enfrente de Kagome quien tenía la boca cubierta con cinta adhesiva.
Sus ojos se abrieron con demasía a causa de la impresión. El rostro de esa mujer se mostraba sombrío y sin una mínima pisca de compasión, se podía decir a simple vista que estaba disfrutando verla a la actriz de esa manera: sucia, bañada en sudor y con una grave expresión del pánico que sentía. Su respiración era agitada y el miedo la consumía cada vez más. ¡Había visto como mataron a Houjo! Su querido amigo, Houjo… ¡y para peor se encontraba a un lado de ella! Desvió un poco su mirada y sintió como su estomago se encogía. Se encontraba tan pálido. Casi blanco, en sus labios se notaba el claro y suave color grisáceo con mezcla de tenues marcas violetas. Sus hermosos ojos castaños tomaron un tono cristalino y brilloso que denotaba cuanto estaba aguantándose por no soltarlas. Las lágrimas que retenía con gran esfuerzo en los ojos le nublaron la vista hasta no poder ver más el pálido rostro de Houjo que yacía a su lado.
- ¿Qué sucede, dulzura? –rio con malicia. Se inclino un poco hacia ella y la tomo de la barbilla con la punta del filo de la daga haciéndola levantar el rostro. Kagome frunció su ceño son furia y quito su rostro con brusquedad del alcance de Kikyuo. Esa maldita mujer pagaría la muerte de su querido amigo Houjo ¡estaba decidido!- ahh… ya veo… la mujercita está dolida ¿no? –Bufo como si de una niña pequeña se tratara.- bien no te preocupes… que pronto lo alcanzaras en el infierno –afirmo con rencor y voz grave.
Kagome se lanzo para atrás al tiempo que la mujer terminaba de declarar lo que le aria. Movida por el miedo de la situación y al ver y notar que aun seguía atada, se retorció en la dura cilla que, ya, le incomodaba y mucho, tratando de zafarse de la maldita cuerda que raspaba sus muñecas y sus tobillos ¡diablos la ataron tan fuerte que le ardía con cada forcejeo! Desvió su mirada hacia atrás y por un lado de un hombro, observo el nudo de la cuerda. Aterrada de la impresión volvió su mirada hacia el frente ¡estaba completamente atada con un ENORME nudo en sus muñecas! Esa mujer sin duda había hecho un gran trabajo mientras que se encontraba inconsciente o… ¿abría sido Houjo quien la ato con tanta fuerza? Lo observo con una expresión triste y angustiosa…
"¿De verdad lo hiciste tu, Houjo? –Se dijo mientras lo observaba- ¿con que fin? Si al final… terminarías así…"
- Él no revivirá –dijo mirándola con desdén.- todo esto es tu culpa ¿sabes? –Kagome volvió su mirada tan rápido como termino de decir la frase.- ¡sí! Y no te sorprendas… ya que causa de ti –y observo a Houjo con una mirada de lastima.- sucedió aquello.
La mujer abrió sus ojos sorprendida con la hipocresía que la acusaba aquella mujer ¡¿pero quién diablos se creía que era?! Si ella misma lo había matado al pobre Houjo en un ataque de locura. No, Kagome como afirmaba. La joven la acuso con una mirada clavando sus ojos en los de ella, como queriéndole sacar los ojos con una sola mirada.
- ¡Oh! No me veas así –dijo con voz lastimera colocando sus manos en el pecho- que me rompes el corazón.
¡Pero como la odiaba!
Volteo sobre sus talones y desapareció en la fría penumbra que envolvía el lugar. Kagome, una vez más trato deshacer esos, bien hecho nudos, pero parecía imposible, se rotorcito, quejo y forcejo cuantas veces pudo, hasta que sin previo aviso la silla se tambaleo con la misma fuerza que ella ejercía para desatarse. Y cayó para el peor lado que hubiera querido caer.
Encima de Houjo.
El pánico invadió su corazón cuando solo centímetros de distancia separaban sus rostros. Un escalofrió recorrió toda su espalda de forma lenta. Y quiso gritar de la impresión o al menos desmayarse. Pero ninguna de las dos cosas sucedería. Se sentía como si estuviera profanando la tumba de algún muerto ¡o peor aun! Como si estuviera pisoteando el alma de un hombre que quisiera conseguir el descanso eterno. Su corazón se encogió cada vez más y más oprimiéndolo. Agacho su cabeza y con su largo y ondulado cabello azabache cubrió su rostro sin siquiera desearlo. Las lágrimas invadieron sus ojos nuevamente y brotaron de ellos sin mayor esfuerzo. Esa mujer tenía razón. Ella había sido la única causa del porque Houjo había muerto. Ella había sido la causa de que esa mujer la estuviera secuestrando para obtener nuevamente… a… Inuyasha.
¡No¡Recién ahora notaba ese pequeño detalle!
Esa mujer era la mis que había visto en el ascensor cuando salió de él y sin cuidado choco con una mujer. Era la misma. El mismo rostro, la piel, los ojos… la sonrisa. ¡Era ella! Pero…
Levanto su cabeza, descubriendo su rostro y mirando hacia el frente como si hace solo instantes hubiera visto un fantasma. Era tan obvio ¡que estúpida podía ser¡Esa mujer era la ex de Inuyasha! La que lo engaño con otro hombre… El temor que sentía hace solo segundos atrás desapareció completamente, ocupándolo en su lugar, el odio que se acrecentaba en su interior con cada minuto que pasaba y más pensaba en lo que sufrió ¡en el dolor que paso! A causa de esa mujerzuela que no hacía otra cosa que echarle la culpa a ella de sus actos.
Pero esto no se quedaría así… no dejaría pasar este momento…
No lo aria.
&&&&&&&&&&&&
Cerró la puerta por detrás de ella y se encamino hacia la bodega de la vieja fábrica abandonada. Estaba seria y sumisa en sus pensamientos. Ni una sola mueca o gesto invadía su rostro, solo se veía esa frialdad de que la caracterizaba. Apretó mas la daga que llevaba en una mano, recordando como meces atrás había observado, la mirada de Inuyasha de indiferencia y desdén con que la escudriñaba a ella ¡como se atrevía a mirarla así! Y mirar a esa chiquilla con todo el amor del mundo. Jamás, él, le había dedicado una mirada así de tierna ¡¿Por qué?! Soltó una maldición y camino con mas rapidez hacia el lugar en donde se encontraban el muerto de Houjo y esa maldita mocosa. Un pensamiento revoto sobre su cabeza. La aria sufrir de la peor manera. La cortaría, la lastimaría, la aria desangrar hasta la agonía del momento y cuando Inuyasha llegara…
La encontraría muerta ¡o mejor aun! Descuartizada.
- Sí… -murmuró.- eso está mucho mejor.
De repente sintió como un dolor agudo retumbo en su cabeza haciéndola desvanecerse sobre el suelo. Sin previo aviso cayó al suelo rebotando su cabeza en el duro y frio suelo que la acogió de la pero manera. Cerro sus ojos con fuerza y con una mano temblorosa se la llevo hacia la cabeza justo en la nuca. Apenas la toco sintió el punzante dolor que este le causaba, miro sus dedos y los encontró repletos de sangre, sorprendida abrió sus ojos y hecho un par de maldiciones cuando trato de levantarse el dolor la izo tambalearse. Escucho unos pasos que la rodeaban y con gran asombro, estando de rodillas levanto su cabeza -encontrándose con un sentimiento fugas desfigurando su pálido rostro- unos enormes ojos chocolates que brillaban y la escudriñaban con la mirada. ¡Era la chiquilla¿¡Pero cómo¿Cómo se había liberado, si esas malditas cuerdas estaban bien atadas?
- Creo… -se escucho un jadeo al fondo del lugar, en donde se encontraba la silla que debía estar acepando la chiquilla, apoyando al hombre ¡que se suponía debía estar muerto!- que tu plan no… funciono.
A Kikyuo se le cayó la mandíbula gravemente sorprendida y por un pequeño instante se noto el temor que invadió su rostro. Pero solo fue un instante, ya que, cuando comprendió las cosas, su rostro volvió a tomar el usual y común inexpresivo rostro de la mujer. ¡Ese maldito traidor la avía engañado¡A ella! Ayudando a esa maldita chiquilla que no hacía otra cosa que entrometerse en lo que era de ella. A regañadientes se irguió del suelo y frunciendo su ceño con odio observo a la niña que se encontraba al frente de la mujer, con un barrote en las manos. Levanto una ceja. Aferraba el barrote con ambas manos y se veía un leve temblor en ella. Sonrió sabiendo que debía estaba nerviosa o temerosa. Las cosas se le harían más fáciles a Kikyuo, ya que sus movimientos serian lentos y torpes.
- Veo que eres valiente –afirmo con una media sonrisa en su rostro. Dio un paso la frente y noto como ella retrocedía ¡ja! Esto sería fácil. De pronto, una gotilla de sangre rodo por un lado de su nariz cayendo de su cabeza. Ella la observo y se llevo un dedo para detener la gotilla. Cerro su puño con fuerza y frunció hasta más no poder, su ceño.- ¡¡cómo te atreves a golpearme, maldita chiquilla!! –grito abalanzándose sobre ella.
Kikyuo y Kagome rodaron por el suelo hasta que Kikyuo quedo a horcajas en Kagome que trago saliva con fuerza al verla encima de ella. La mujer sonrió triunfal y le arrebato de las manos el barrote que la actriz tenía en sus manos. Lo escudriño por un momento y llevo su mirada a Kagome que abrió sus ojos con asombro. Se revolvió tratando de sacársela de encima pero Kikyuo tenía su cuerpo mucho más grande y desarrollado que ella haciéndole casi imposible poder quitársela. Kikyuo con su mano libre coloco con fuerza su mano sobre el delicado y delgado cuello de la joven que sintió como ejercía semejante fuerza sobre él. El miedo, pánico y la impresión invadieron sus sentimientos haciendo que la chica sintiera como todo se tornaba nubloso ¡no¡Se estaba por desmayar! No, justo en un momento tan difícil, no podía desmayarse justo ahora. Trato de tragar y le resulto difícil ya que esa mujer la tenia bien agarrada impidiendo que pudiera tragar y que el aire le agorara. Llevo sus manos en la muñeca de la mujer y trato de retirársela pero no podía ya que con su otra mano arrojo el barrote para un lado ejerciendo con las dos manos fuerza sobre su cuello.
- ¡Pagaras todo el dolor que me causaste! –gruño, con los ojos desorbitados y llenos de odio y rabia. Podía ver y sentir el odio que desprendían sus palabras y ojos cuando los clavaba en los suyos. Esta enfurecida desquiciada por encontrar venganza en algo que Kagome jamás había participado. Ella lo conocía a él, por pura casualidad, jamás quiso arrebatárselo a nadie. Solo ella había salido con, él porque Inuyasha le dijo que la amaba y porque ella sentía lo mismo por él. No lo hizo para quitárselo, además ¡la relación de Kikyuo e Inuyasha había terminado mucho antes de que ella comenzara algo con él! Aferro mas las manos a las muñecas de la mujer y le clavo sus uñas con fuerza tratando de que aflojara o que la soltara solo un poco. Estaba exhausta y ya no veía muy bien a causa del sofoca miento y la falta de aire a la que Kikyuo la había sometido.- ¡¡TE ARREPENTIRÁS DE LO QUE HAS HECHO!! –grito apretando mas su cuello.
Kagome sintió como todo comenzaba a dar vueltas y como la falta de aire le hacía cerrar sus ojos. Lucho con fuerza tratando de no caer en el desmayo el cual llegaba cada vez más y más. Pero le parecía imposible ya que esa mujer la estaba estrangulando. Podía sentir el estrechamiento que tenía en su garganta y como apenas sentía su respiración. Todo el lugar se volvía más oscuro y borroso. Pronto se desvanecería… y moriría.
- I… Inu… -susurró con agonía.- ya… yasha… - levanto una temblorosa mano hacia el rostro de Kikyuo queriendo tocarla o golpearla. Pero sus dedos se cerraron y cayeron hacia ella mientras que cerraba sus ojos.
De pronto por un lado de ella y antes de que cerrara sus ojos, observo con sus ojos entrecerrados como volaba una silla, la silla en donde ella había estado atada, volando hacia la mujer que la estaba estrangulando. Sintió una completa paz cuando al fin se vio liberada por las manos de esa loca que la estaba ahorcando. Kikyuo voló unos dos metros cuando la silla la golpeo y la alejo de ella. La actriz al instante, que se sintió liberada se irguió sentándose en donde estaba y tomo varias bocanadas de aire como queriendo tragar todo el aire que se encontraba a su alrededor. Coloco una mano sobre su garganta y sintió como una gota fría de sudor recorría su sien hasta caer al suelo y mojar su ropa. Estaba acalorada y notaba como su rostro volvía a encontrar el color pálido que ella siempre tenía. Miro hacia el lugar por donde había provenido. Su corazón comenzó a latir con fuerza –mas la que ya sentía al sentir el pánico que había vivido con la ex de Inuyasha– se llevo una mano para apaciguar su loca carrera. ¡Houjo, su oportuno amigo la había salvado!
- ¿Estas… bien? –le pregunto en un jadeo. Estaba de rodillas en donde se suponía debería encontrar la silla que le arrojo a esa mujer. Estaba aun muy pálido y sudoroso. Tenía una mono puesta en el estomago, tratando de retener la sangre que sin importarle nada salía con ímpetu de la herida. Su corazón se encogió al verlo de esa manera. Había puesto todas sus energías para arrojar esa silla y salvarla de las garras de Kikyuo que si no fuera por él, la hubiera estrangulado hasta el fin de su vida.
- Sí, gracias Houjo –dijo irguiéndose, con lentitud.
Iba a acercarse hacia él, pero los quejidos de la mujer con la cual se había enfrentado la detuvieron para observar como trataba de levantarse del suelo. Ella desvió su mirada hacia Houjo que soltó un gemido de dolor y cayó al suelo. Sin pensarlo dos veces se acerco a él quien se acurruco en el sucio y frio suelo tratando de mitigar el dolor que parecía no saciarse. Ella corrió hacia él en su ayuda y se arrodillo tratando de ayudarlo, lo volteo y coloco con cuidado la cabeza del hombre en su regazo. Lo único que Houjo hacia era fruncir su ceño y balbucear algunas palabras ininteligibles con los ojos cerrados.
- Houjo… ¡escúchame! –Sollozo tratando de que abriera sus ojos.- ¡no te duermas¡Por favor, aguanta un poco más!
- Eso… es fácil… para… ti… -murmuró con una mueca de dolor en el rostro. Kagome mostro una sonrisa de preocupación al ver el humor que aun conservaba su amigo y antiguo amor.
- Vamos… solo soporta un poco mas –alentó.- yo se que pronto saldremos de aquí.
- ¡¡Eso es lo que piensas!! – la voz de Kikyuo retumbo por el lugar haciéndose eco en el fondo de la bodega.
Kagome abrió sus ojos sorprendida y levanto su mirada hacia la mujer que estaba a un de pie y con una daga en su mano. ¡Era la que había soltado cuando cayó al suelo! Se irguió lentamente dejando con cuidado a Houjo en el suelo. Él entreabrió paulatinamente sus ojos cuando sintió que Kagome se alejaba de él y la observo de espaldas.
- Ten… cuidado –susurró. Ella no lo escucho.
La actriz la observo con resolución. Tenía su ceño fruncido y los puños apretados con fuerza. Sin moverse ni un poco, observo lo que tenía a su alcance. Lo único que se encontraba cerca de ella era el barrote que esa loca había arrojado cuando quiso estrangularla. Se mordió el labio inconscientemente y volvió su mirada a la mujer que tenía en frente. Al igual que ella, Kikyuo estaba seria y con su casual rostro inexpresivo, la observaba.
- ¿Qué sucede niñita? Ya se tienes miedo… –Bufo con malicia.- no te veo muy confiada, como antes.
- ¡¡Cállate!! –la interrumpió con afán. La ex abrió levemente sus ojos por la sorpresa de la lengua que tenía esa niña.- ¡no, me digas como me siento, si tú no sabes ni lo que haces!
- ¡Jajajaja! –Rio siniestramente.- claro que sé, lo que hago… -la escudriño con la mirada como si con eso pudiera estrangularla. De nuevo.- y lo que sé, es que te matare y te destripare –Kagome trago con fuerza y volvía a dirigir su mirada hacia el barrote que se encontraba entre medio de las dos. Si no lo tomaba rápido sabia que esa mujer la acabaría.
A ella y a Houjo.
De pronto una idea, paso por su mente. Era peligrosa, pero estaba desesperada y acciones desesperadas, solo lo la hacían, personas desesperada. Trago con fuerza, si lo hacía arriesgaría todo y a los dos, porque Houjo aun estaba vivo y si la mataba a ella, él también moriría. Pero tenía que hacer algo, no podía quedarse con los brazos cruzados y viendo como esa loca la mataba. Dio un paso al frente con resolución y deseo que toda saliera bien.
- Tu nombre es Kikyuo… -dijo con calma mientras daba otro paso al frente. La aludida frunció su ceño y la observo con recelo.- ¿verdad?
- Sí…
- Y tú fuiste… la que… -trago son fuerza.- me cruce una vez en el piso de Inuyasha ¿no es cierto?
- Si a lo que quieres llegar, es, a que, si, fui yo la que les puso la trampa para que se odiara tú e Inuyasha –sonrió con malicia.- estas en lo cierto.
Kagome se detuvo. No se esperaba esa declaración. ¡Fue ella la que los engaño! Fingiendo que era la actriz, con otro hombre. Sintió como si un balde de agua helada cayera encima de ella. Parpadeo perpleja. No se movió de su lugar, estaba absorta en sus pensamientos. Un odio que jamás había sentido se acrecentó en su interior y sin importarle nada, corrió hacia ella abalanzándose, tomando por completa sorpresa a la mujer que se hecho hacia atrás cuando la vio sobre ella.
- ¿¡¡Como te atreviste a hacer algo así!!? –grito mientras la tomaba de los cabellos- ¡¡como se te ocurre jugar con los sentimientos de dos personas!!
- ¡¡Fuiste tú la que se metió con MÍ Inuyasha!! –grito tratando de quitársela de encima y recalcando la palabra "mí". Kagome estaba envuelta en el odio y el rencor, sin percatarse de sus actos, mientras se encontraba a horcajas de Kikyuo, zamarreándola, haciéndola golpear con fuerza la espalda en las duras baldosas del suelo.
- ¡¡Sufrí endemoniadamente, por mucho tiempo¡¡Por tu culpa!!
- ¡¡Yo también sufrí, cuando él me dijo que no me amaba más!! –Asevero, golpeándola en la frente con el mango de la daga.- ¡¡me humille como una maldita ramera, para que él me volviera a amar!!
Kagome cayó a espaldas al suelo sobándose la frente tratando de apaciguar el dolor que invadió su frente. No, noto que Kikyuo se irguió al instante que ella cayó al suelo y con una expresión diabólica la observaba desde su altura.
- ¡¡Maldita puta!! –gruño dándole una patada en las costillas. Kagome soltó todo el aire que tenia y se encogió tomándose el estomago para calmar el dolor que esa patada había provocado. La levanto tomándola de su cabello y la impulso hacia la pared chocándose con fuerza encima de ella.- ¡¡hiciste que él no me quisiera más y se olvidara de mí!! –arrojo su cabeza contra la pared y provocando que está chocara la nuca con mucha fuerza.
La actriz soltó un grito ahogado cuando sintió su cabeza golpearse contra la pared y abrumada por la desesperación le lanzo una pacata en el tobillo de la ex. Kikyuo soltó su cabello y Kagome aprovecho para empujarla lejos de ella y volverla a golpear con una nueva patada. La mujer se inclino hacia la zona lastimada echando una maldición y Kagome no lo dudo dos veces para golpearla en la quijada con un puñetazo. Cayó al suelo herida y con un hilo de sangre brotando de sus labios. Jadeante y temblorosa la actriz respiro al sentirse lejos de ella. Su maldito plan había acabado en la ruina a causa de sus malditos impulsos y de enterarse que su más inmenso dolor había sido causa de los engaños de una mujer la cual, no se merecía vivir. Volvió a mirarla observando cómo se quejaba del dolor. Yacía tirada en el suelo, con los ojos cerrados con semejante fuerza, perecía que la había golpeado con mucha fuerza. Sus labios esbozaron una media sonrisa. Tendría que medir su fuerza. Bajo su cabeza sintiendo como su cuerpo volvía a reaccionar ya que los nervios y el miedo junto con la rabia hacían que su cuerpo flaquera, impidiendo poder moverse.
- Te matare… -se escucho el gruñido de Kikyuo. Levanto su mirada del suelo y observo como la mujer sujetaba la daga. Trago saliva con temor y quiso retroceder, pero sus piernas por culpa de la impresión no reaccionaban y la maldita pared le impedía el paso. Su respiración se volvió agitada mientras que sentía en el tímpano de su oreja los latidos de su corazón que no sedería a controlarse.
Entonces sucedió.
Kikyuo lanzo la daga hacia Kagome. Ella cerró sus ojos con fuerza y lentamente como si fuera cámara lenta observo como la daga se acercaba a ella a medida que cerraba sus ojos. Lo último que sintió fue el ruido de una puerta y el frio mientras que parecía volar lejos de donde se encontraba. Cayó con fuerza al suelo y gimió al sentir el duro suelo. Estaba envuelta en unos fuertes brazos que cubrían todo su cuerpo. Y un perfume a mar y hombre embolia su nariz.
- Inuyasha… -susurró.
- Llegue a tiempo… -dijo soltando el aire. Kagome abrió sus ojos con asombro reconociendo la voz de Inuyasha. Levanto su mirada al hombre y se encontró con unos enormes ojos azules que penetraban su alma. Él se separo de ella y la insto a levantarse, perpleja ante su repentina aparición parpadeaba sin creerlo aun ¡su Inuyasha la fue a salvar justo a tiempo¿Cómo la había encontrado? Bueno, eso no importaba, era lo de menos. Ahora lo tenía enfrente de ella y eso era lo único que importaba. Se colgó de su cuello mientras sollozaba de la felicidad y la incredibilidad de tenerlo ahí enfrente de ella. Aspiro el aroma del hombre y lo estrecho con fuerza. Hasta que sintió un quejido ronco proveniente de los labios de su novio.
- ¿Inuyasha?
- Estoy bien, no mas es un simple rasguño –dijo para calmarla. Pero la curiosidad de Kagome pudo más que nada y se separo de él para desviar su mirada en el brazo izquierdo del hombre. Sintió como su alma abandonaba su cuerpo y frunció su ceño con temor ¡tenía clavada la daga que Kikyuo le quiso lanzar!
- ¡Tienes que curar esa herida Inuyasha!
- Estoy bien, enserio, no te preocupes.
- Inuyasha –se escucho de repente la voz de Kikyuo por detrás de ellos. Ambos voltearon para observarla con la misma expresión en el rostro: odio puro.- amor… no sabes cómo me golpeo esa mujer –dijo con angustia.
Inuyasha frunció su ceño y la escudriño con la mirada observándola de pies a cabeza. Tenía el cabello enmarañado, las mejillas sucias, al igual que toda su ropa. Una marca de gota de sangre recorría su frente hasta un lado de su nariz, sus labios también tenían una marca de sangre que parecía un hilo, saliendo de ellos. Daba la impresión de haber estado peleando por un largo rato. Volvió su vista hacia Kagome que la observaba con su entrecejo muy fruncido sus ojos brillaban de una manera que jamás había visto antes, sin duda era el odio que la invadía desde el fondo de su corazón. Sus manos estaban aferradas a sus ropas a la altura de su pecho y cuando Kikyuo hablaba ella más fuerza ejercía.
- Quise detenerla pero…
- ¡¡Cállate!! –Gruño Kagome aun aferrándose a la ropa del hombre.- ¡¡tú fuiste la que me rapto y me ato para luego golpearme!! –Inuyasha observo a Kagome de súbito cuando está termino de decir esa frase ¿Kikyuo la había golpeado¡No ahora sí, no la perdonaría!
- ¡¡me obligaste a hacerlo!! –Se excuso.- ¡comenzaste a golpearme y no me quedo otra que atarte!
- ¡basta Kikyuo! –Ambas mujeres observaron a Inuyasha que observo a su ex con un increíble odio.- ¡esa no es escusa para haber raptado a Kagome!
- pero…
- ¡¡NO!! –Asevero con firmeza interrumpiéndola.- ¿¡cómo es posible que la hallas raptado!? –Kikyuo permaneció en silencio mientras él se alejaba de Kagome y se acercaba hacia ella con aire sombrío una mirada fiera en su rostro. Incluso hasta el más ciego notaria el odio que él sentía en ese momento.- ¿¡¡estás loca!!?
Ella retrocedió un paso haciéndose la dolida. Se llevo una mano a los labios y los cubrió ahuecándola. Tenía una gran expresión de asombro como si él hubiera dicho algo indebido.
- como… ¡¡COMO ME PUEDES DECIR ALGO ASÍ!! –Chillo casi histérica.- yo te amo, lo hice por ti. Esa mujer… -izo un gesto despectivo con su rostro señalando a Kagome con él.- nos separo… ¡¡y necesitaba que alguien le enseñara lo que era respetar las cosas de otra persona!!
- ¡¡yo no soy una cosa!!
- PERO TE AMO… -y las palabras quedaron volando por el aire de lugar. Kagome observaba pasmada la escena que ella estaba provocando junto con Inuyasha, esa mujer parecía estar demente. Hablaba como si estuviera sintiendo un gran sufrimiento en su interior, pero al mismo tiempo se notaba como trataba de acercarse a Inuyasha. Vio que él se encontraba rígido ante ella y no movía ni un solo musculo de su cuerpo mientras que la ex subía una mano hacia el hombro herido de Inuyasha.
"¡¡¡¡¡¡NO!!!!!! –grito en su mente."
¡Esa loca quería volver a usar esa daga para lastimar a Inuyasha! Perpleja aun por la situación y por lo que su mente aun no procesaba se tenso. Su cuerpo no respondía. ¡Diablos, Inuyasha terminara herido de esto y todo por su culpa! Kikyuo volvía a gritar y se abalanzo hacia el actor que se limito, solo, a sujetarla con fuerza, pero ella logro escabullir una mano y arrancarle lada del brazo provocando que él se inclinara un poco y con su otro brazo tratar de para la sangre.
- ¡si no puedes vivir con mi amor! –Declaro.- ¡morirás con mi amor!
- ¡¡¡¡INUYASHAAAAAA!!!!
La voz de Kagome retumbo por todo el lugar. Ya era demasiado tarde cuando ella se acerco, la daga de la ex había atravesado el cuerpo del hombre que jamás hubiera imaginado lo que aria por alguien. Dar su vida…
&&&&&&&&&&&&
Dos largos años después.
Bajo del automóvil, con una tierna sonrisa en su rostro. Ya habían pasado dos años en los cuales había pasado y quedado en el pasado ese horrible día. Hoy ya era el aniversario de la muerte de su amor adolecente. Nunca en su adolescencia se hubiera imaginado que ella podría vivir sin él, como el tiempo cura el amor ¿no? esbozo una suave sonrisa y camino por el largo sendero de césped, bien cuidado, que adornaba ese silencioso lugar. No le gustaba mucho entrar en los lugares así, pero solo lo hacía para visitar a esa persona que fue y siempre recordara en su mente como el primer amor… platónico.
Se inclino y dejo esas enormes rosas brascas que ornamentaban la lapida. Estuvo de cuclillas por un buen rato mientras que oraba unas cuantas oraciones para que el alma del joven encontrara la paz eterna. Abrió sus ojos y se irguió lentamente mientras que enjuagaba una pequeña lágrimas que se le escapo de un ojo. Suspiro al sentir el suave rose de una enorme mano sobre su cintura y cerro sus ojos recostando de lado en un hombro del hombre su cabeza. Se dejo querer por un buen momento mientras que sentía como el perfume a mar y hombre la envolvían para dejarla devuelta con una sonrisa.
- Creo que debe sentirse, feliz –dijo por lo bajo mientras besaba una mejilla de la joven.
- si… -dijo cubriendo con su pequeña mano la enorme de él.- pero aun creo que le debo tanto…
- no… tu no le debes nada… soy yo quien le debo la vida… -tenso la mandíbula.- gracias a él estoy vivo.
Ella se volteo hacia él y lo estrecho con fuerza abrasándolo. Reclamo sus labios y con paz y tranquilidad se besaron… olvidando por completo el dolor que ambos compartían al recordar la muerte del joven Houjo. Él se había interpuesto entre la daga e Inuyasha así provocando su propia muerte. Pues justo la daga se le clavo en el corazón provocando su muerte de inmediato. Observo por un instante a Kagome y le sonrió mientras ella invadida de pánico lo observo desvanecerse en el suelo. No había notado cuando Houjo se había entrepuesto entre Inuyasha y la daga ya que cuando noto que Kikyuo estaba a punto de lanzar la daga, ella cerro sus ojos al instante, mientras gritaba el nombre de su amado.
La policía había llegado segundos después de que Houjo había muerto, arrestando a Kikyuo por asesinato culposo. Sentenciaron a la ex por más de 30 años de muerte ya que al secuestrar a Kagome, y matar a el actor el juez sentencio que la mujer tenía graves problemas psicológicos y no era segura en la calle. La derivaron a una clínica de rehabilitación para las personas como ella.
- ¡hey ustedes! –grito un hombre. Ellos se encontraban caminando de la mano hacia la salida del cementerio ya finalizando su visita, voltearon al escuchar la voz de un hombre regordete que corría hacia ellos con un pequeño papel en la mano. Se acerco a ellos agitado y con la frete perlada a causa del cansancio.- tú… no me… pagaste… la cuenta de las rosas –dijo jadeante. Kagome levanto una ceja extrañada y observo como Inuyasha sonreía y se rascaba la cabeza con un dejo vergonzoso.
- es cierto –rio sacando su billetera del bolcillo.
- ¡uyyy…¡Inuyasha no puedes ser tan despistado! -le reprocho. Él saco el dinero y se lo tendió al hombre, pero cuando cerró la billetera un pequeño papal cayo de ella flotando para luego descansar en el suelo. Él no se percato de nada, pero Kagome lo observo con extrema curiosidad, si inclino y lo levanto volteándolo para descubrir que era una fotografía.
¡La fotografía!
¡Esa fotografía de la que escucho cuando hablaban con Miroku!
"lo-que-tu-ya-sebes-que…"
Sus ojos soltaron pequeñas lagrimitas cuando se echo a reír ya no pudiendo aguantar la risa. Se tomo el estomago y se inclino hacia delante con una mano extendida sosteniendo la fotografía. Inuyasha la observo mientras que ella reía y levanto una ceja observando el pequeño papel que ella sostenía. La sangre se le helo al igual que las venas, su rostro se volvió pálido y de un desesperado impulso le arrebato la fotografía mientras que con intensa rapidez la izo añicos. Rojo de la vergüenza trato de carraspear y comenzó a tironear a Kagome para que siguieran su marcha. El florista que reclamo su dinero observo con recelo como se alejaban los dos jóvenes… Qué raros eran.
- ¡¡¡¡¡JAJAJAJAJA!!!!!
- Ka… Kagome… yo… -tartamudeaba con nerviosismos. ¡A seguro que estaría pensando que era un metrosexual o pero, aun que era GAY¡NOOOO!- ¡¡¡HEY NO TE RÍAS QUE QUIERO HABLAR!!!
- lo… lo siento –dijo soltando carcajadas entre palabras.- ¡pero es tan graciosa!
- ¡¡para mí no!!
- ¡¡¡jajajaja¿¡¡Tu y Miroku siempre se visten así!!? –dijo recordando la fotografía. Pues Inuyasha se encontraba afirmando un brazo en el hombro de Miroku mientras que el otro hacia lo mismo, ambos sostenían una botella en cada mano libre. Sus rostros tenían una expresión graciosa que parecía, estaban cantando una canción. Sus mejillas están sonrosadas por el alcohol consumido y llevaban puesto un tutu rosa con calzas y TODO lo que lleva ese traje de bailarina. Y como podía olvidar la cinta rosa que llevaban puestas en sus cabezas como adorno con un MOÑO.- ¡¡¡JAJAJAJA¡¡¡JAMÁS LO OLVIDARE!!!
Inuyasha la fulmino con la mirada y la alzo en brazos mientras que caminaba hacia su automóvil. Ella comenzó a reprocharle que la bajara de inmediato pero él izo oídos sordos a sus reclamos y la entro en el auto sin el más mínimo toque de delicadeza. ¡Ahora él le enseñaría algo que jamás olvidaría! Sostuvo la puerta un momento y se inclino hacia ella hasta estar a la altura de su rostro y robarle un fugaz beso que la sorprendió.
- yo te enseñare algo que jamás olvidaras –susurró con seducción en la voz sobre el oído de Kagome, ella se estremeció y revolvió en el asiento mientras lo observaba como niña buena.
- I… Inuyasha… aun… es temprano…
- no para mi… -dijo cerrando la puerta con una sonrisa lujuriosa en su rostro.
Para él ya era demasiado tarde… casi podía ver el sol ocultarte –a pesar de ser media tarde- por detrás de las montañas
FIN
N/A: Ahh… AL FIN ACABE. Jeje . Es la segunda vez que escribo "fin" en un fic ¡Y ME LLENA DE TRISTEZA! Sí… no sé, porque, pero siento como si una parte de mi se desprendiera… peeero bueno capas es que soy un poco exagerada ñ.ñ ya pasara, nada que él tiempo no cure. Bueno, me tarde bastante, pero es que estoy tratando de sacar unas materias que me lleve a recuperar y ando algo ocupada (claaaro, que a eso le sumamos los problemas de mi casa, y mis cambios de ánimos) es por eso que tarde tanto. Lo siento de verdad. Espero entiendan ¡ah! También quiero que sepan que ando con un nuevo fic en mente. Si jeje XD jamás descanso, con mi mente. En mi spaces voy a subir un pedazo del primer cap, así que pasen y léanlo. Luego cuando me desocupe y este mas mejor jeje voy a subirlos.
Pensaba subirlo ayer a esta cap, pero fanfiction no andava muy bien que digamos y bueno, era mejor no dejarlo. Pero ahora parece que esta mucho mejor y lo dejo n.n ¡¡¡ESPERO SUS OPINIONES!!! ya que creo que se me fue un poco la mano con la violencia jeje pero es que así lo noto mas emocionante...
Un adelanto del fic nuevo: Se va a llamar "La Leyenda De Las 7 Estrellas" no se, tengo algo, con las estrellas, la magia y la luna jajaja… ¡ah¡Mil gracias por sus HERMOSOS reviews y gracias a ti ale n.n por las palabras, me hicieron mucho bien :D
Nos leemos la próxima y… ¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!! Sino las leo más antes XD
Dulce Kagome Lady…
