No me odien por haber tardado tanto, tenía un bloqueo asqueroso, pero prometo subir otra lo más rápido posible... Oi, ¿cómo llegué a hacer esto a una historia? Se suponía que eran viñetas sueltas xD
Como siempre, acepto sugerencias y peticiones.
Hermione miró con sorpresa a George que tomó sus libros y se adaptó a sus rápidos pasos, enviándole una suave sonrisa que hizo saltar a su corazón. Dios. Todavía no se acostumbraba a toda la atención que le estaban poniendo, sus repentinos gestos cariñosos la descolocaban y más de una vez tuvo que ponerle freno a sus locas ideas (brillantes, pero alocadas) quedando gratamente sorprendida cuando ellos accedían sin mayor problemas (aunque eso le traía una doble sesión de besuqueo, ejem, no es que se quejara).
Era una fuente inagotable de diversión y exasperación.
Era algo nuevo, completamente ajeno a ella, pero se estaba adaptando sorpresivamente rápido. Y en gran parte, era eso lo que la tenía tan aterrada. ¿Y si no funcionaba? ¿Y si por un pequeño desliz terminaban odiándose? ¿Y si todo era un juego? No quería pensar lo peor, ni deseaba comerse la cabeza con dudas estúpidas… pero seguían presentándose al azar, poniéndola más inquieta de lo normal.
— ¿No crees que nuestra princesita parece un poco estresada, Forje? –dijo Fred y ella se preguntó en qué momento había aparecido. ¿Y cuándo demonios habían llegado a la sala común?
—Y distraída, Gred. –aportó George mirándole con preocupación, luego sus ojos se encendieron de forma juguetona:- He estado mirando su blusa que está medio desabrochada por diez minutos y ella todavía no me maldice.
Hermione se sonrojó y rápidamente arregló su uniforme, fulminando a George con la mirada y luego a Fred quien se había unido a las descaradas ojeadas. Suspiró, hundiendo sus manos en su cabello y bajando su cabeza para no enfrentar sus rostros de forma directa.
—Estoy preocupada. –dijo ella luchando por sonar fría, pero su voz era débil y con evidente temor.- Por lo que estamos haciendo.
Hubo un breve silencio antes de que Fred se arrodillara a su lado y George apoyara su cabeza en su regazo, buscando sus ojos. Ella los encaró con incertidumbre.
—Los tres estamos asustados –dijo Fred con suavidad, acariciando con su pulgar el pómulo de la chica.- Pero hay que seguir adelante.
— ¿Y si no funciona?
— ¿Y si lo hace? –preguntó George pareciendo un poco más animado.- Funcionará, Hermione. Solo… tenemos que seguir con este ritmo.
—Lento pero seguro –dijo Fred sonriendo, Hermione suspiró y soltó una risita nerviosa, colocando un mechón de cabello detrás de su oreja.- Nunca hemos estado tan serios en algo, Granger, deberías sentirte orgullosa.
Ella le dio un manotazo y rió, mientras ambos comenzaban a soltar bromas que arrancaron carcajadas e hicieron volar sus miedos.
Lento, pero seguro, repitió ella mentalmente, una y otra vez, grabándolo a fuego en su cerebro. Claro que para los gemelos ser 'lento' no era precisamente algo muy apegado al concepto en sí. Gimió aturdida cuando una de las manos de los chicos se coló debajo de su falda y acarició de forma juguetona uno de sus muslos, mientras ¿Fred? le besaba con insistencia robándole el aliento.
—Lento –balbuceó Hermione cuando los labios de George se deslizaron por su cuello. Ellos soltaron un rápido 'sí' pero no pararon sus acciones y ella tampoco los detuvo.
