HOLA! Al fin he vuelto a publicar algo, sé que no tengo perdón pero tuve muchas cosas que hacer (entre ellas jugar patapon y dormir XD)
¿¡Qué!? tengo que aprovechar ahora que son vacaciones, después dormiré a lo mucho 3 horas diarias T-T
Escribí porque no quiero dejar este fic inconcluso así que aquí esta :D
(Aunque creo que ya nadie lo lee más T-T) Los Jóvenes Titanes no me pertenecen
...
Raven llegó a la torre, cerca del mediodía. Le extrañó que nadie estuviera ahí, trató de comunicarse con ellos pero la computadora parecía no reaccionar, después intentó usar sus poderes pero debido a la falta de sueño, y tal vez a su condición, no pudo hacer mucho realmente. Como estaba tan cansada, decidió que lo mejor sería dormir un poco y el sofá del salón principal parecía la mejor opción, no lo pensó mucho y se quedó profundamente dormida en el mismo.
Dos horas después escuchó la puerta abrirse, se incorporó rápidamente para ver quien había llegado, esperando ver a alguno de sus amigos. Pero en la puerta vio a Terra; esto la hizo sentir incómoda por lo que había sucedido con Chico Bestia, y aunque ya no había nada entre ellos cuando se besaron, se sentía un tanto culpable porque sabía de los sentimientos de la rubia hacía su verde enamorado, cosa que ella aun no podía definir.
Tr: Raven, ¿estás bien? – dijo tímidamente – ¿acabas de llegar?
Rv: No, volví hace un par de horas, ¿dónde están los demás?
Tr: Salieron a buscarte
Rv: Ya veo… – realmente no quería hacerlo pero sabía que era lo mejor – Terra, ¿podemos hablar?
Tr: No creo que haya nada de qué hablar, ambas sabemos lo que pasa aquí y no importa lo que digas o hagas, Chico Bestia te eligió a ti y eso no va a cambiar – no parecía molesta, ni triste, era algo muy extraño y ahora eso comenzaba a confundir a Raven
Rv: ¿Qué es lo que te sucede, Terra?
Tr: Sólo tengo una duda – dijo fríamente – y quiero que me respondas con la verdad
Ahora Raven se sentía atacada, ¿por qué le hablaba de esa manera?, cuando solo intentaba hablarle tranquila y civilizadamente. De pronto todo comenzó a parecerle aún más extraño. Su vientre se sentía extraño, como si tuviera náuseas, pero estaba más interesada en lo que fuera que Terra le quería preguntar, así que no le dio mucha importancia
Rv: Dime
Tr: ¿Sientes algo por Chico Bestia? – normalmente esa pregunta se haría con tristeza, cuando sabes que la persona que amas ha entregado su corazón a otra persona y si, y sólo si, tú la amas con la misma intensidad, esperas que sea correspondida.
Raven conocía esa emoción, no sabía con exactitud de donde, pero se sentía tremendamente identificada con la rubia. Sus pupilas se dilataron y comenzó a sentir la necesidad de llorar pero no se lo permitiría, pasaron algunos minutos por lo que Terra comenzó a presionarla
Tr: Anda Raven, responde
Rv: Yo…
Tr: Siempre te has hecho la lista, - comenzó a subir el tono de voz, ahora si parecía una actitud más acorde a la situación – responde eso, es lo más sencillo del mundo
Rv: Eso no es cierto, yo nunca…
Tr: ¡Vamos Raven! Responde
Rv: Ya te dije que…
Tr: ¡Pero si no has dicho nada!
Y de pronto, ahí estaba de nuevo, esa sensación en su vientre, náuseas que iban de menor a mayor y que en menos de lo que esperaba, se convirtieron en dolor, un dolor tan fuerte que la doblegó pero no podía ser de esa manera, al menos no era lo que ella deseaba. Una lágrima se deslizó por su mejilla al tiempo que todo a su alrededor se tornó negro. Sin saber por qué, escucho la voz de Chico Bestia llamándola, en un principio muy fuerte y poco a poco más tenue.
A lo lejos, se oían las voces de varias personas, ella sabía quiénes eran, pero no lograba distinguir de donde provenían, se encontraba rodeada de una densa niebla, en un prado seco. Cerca, escuchaba el viento mover las ramas de un árbol viejo y seco, muerto al parecer desde hacía mucho y a sus pies, la silueta de alguien.
Entrecerró los ojos, para tratar de reconocer a esa persona, pero no podía. Caminó en dirección a ella pero por cada paso que daba, la distancia entre ella y el árbol aumentaba lo de dos pasos así que se detuvo y gritó, tratando de obtener respuestas.
Rv: Disculpe, ¿podría decirme dónde estoy?
¿?: ¿Raven?
Rv: Si, soy yo – respondió nerviosa – ¿pero quién eres tú?
¿?: Eso es algo obvio Raven, hace poco te diste cuenta de mi presencia, ¿no me recuerdas?
Rv: No, lo siento, es que… – a decir verdad ya se lo imaginaba, pero quería que esta persona se lo dijera – estoy algo confundida, no sé dónde estoy
¿?: Pero Raven, eres la persona más concentrada que conozco, no puede ser que me hayas olvidado
Rv: ¿Por qué no me dejas verte? – ya comenzaba a desesperarse
¿?: Primero debes recordar quién soy, de otra manera, solo podrás escucharme – dijo divertido
Rv: No me gustan los juegos, simplemente dime quién eres o por lo menos dónde estoy
¿?: Pues a mí me encantan y siempre me encantarán los juegos, Raven, y siempre que pueda, te hare jugar conmigo, recuerda muy bien eso
Rv: ¿De qué estás hablando?
¿?: Es hora de irme Raven
Rv: ¿¡Qué!? No, espera, primero dime como salgo de aquí – trató de nuevo de acercarse a la voz, pero esta se alejaba a cada paso suyo
¿?: Ya encontrarás el camino, siempre lo has hecho y siempre lo harás – levantó una mano y la movió para despedirse de ella
Rv: ¡No! ¡Espera!
¿?: Hasta pronto
Fue inútil todo intento que hacía la telépata, sea quien fuese, no logró alcanzar el árbol, y la persona bajo él, no volvió. Se sentía sola en ese lugar, a escasos cinco metros de él y sin poder acercarse, a su alrededor no había ninguna otra cosa, sólo esa densa niebla; se colocó en posición de loto, tratando de meditar y comprobar dónde estaba pero esa soledad la sofocaba y hacía infructuoso cualquier intento de concentración. De alguna manera, ese aislamiento le habría gustado en otra ocasión, en la cual sus amigos la presionaran para hacer algo que ella no deseara, pero en ese momento, la odiaba, como siempre había odiado la sensación de no tener a nadie en quien confiar.
Sus amigos, aunque ellos no lo creían, habían eliminado por completo su más profundo miedo, con ellos, sabía que nunca estaría sola, aun si no tenían mucho en común. Comenzó a sentir una profunda paz al recordarlos y eso no cambiaría nunca.
De pronto, escuchó voz, completamente diferente, era la voz de Starfire, pero esta provenía de otro sitio, se levantó y miró hacia el lado opuesto al árbol; había un arco, de piedra, similar a los que habían en su mente, excepto que éste era completamente cuadrado.
St: ¿Raven?
Rv: Starfire, ¿qué haces aquí?
St: Mmm… no lo sé, supongo que deseabas verme
Rv: A decir verdad, creo que sí… ¿sabes dónde estamos?
St: Ammm… eso tampoco lo sé
Raven sólo puso la cara más enojada que pudo, realmente no le ayudaba mucho que su mejor amiga estuviera ahí, eso la frustraba bastante, quería salir de ahí lo más pronto posible y eso se le habría facilitado más si supiera donde se encontraba
Rv: ¿Entonces qué es lo que sabes Starfire?
St: Ammm… sé que te desmayaste después de hablar con Terra – dijo con una sonrisa nerviosa
Ok, eso era más que inútil, Raven estaba furiosa, de qué le servía tener a su amiga ahí si no podía ayudarle, trató de pensar coherentemente, se había desmayado, así que estaba en la Torre, pero eso no parecía su mente, no estaba en Nevermore, porque lo habría reconocido al verlo. Starfire simplemente se quedó contemplándola.
St: Raven, ahora que estamos aquí, tal vez quieras hablar sobre todo lo que ha sucedido en estos días, estoy segura de que al hacerlo encontrarás algo de tranquilidad
Rv: Claro que no Starfire, lo único que quiero es salir de aquí
St: Permíteme insistir en mi ofrecimiento, últimamente has estado muy ensimismada, eso no le hará bien a tu pequeño Bongorf – parecía muy preocupada por ella, no dejaba de flotar en círculos alrededor de Raven
Rv: Starfire, ni siquiera eres real, estoy en un punto que desconozco pero sé que estoy a salvo en la Torre
St: ¿Cómo puedes saber que no soy real? ¿Quién puede asegurártelo? En este momento estamos hablando y sé que si te toco podrás sentirme, ¿por qué no he de ser real?
Rv: Basta de esto Starfire, sólo quiero… volver a la realidad
St: No creo que vayas a estar en esto mucho tiempo Raven, pero pase lo que pase, no vayas a deprimirte y aislarte como sueles hacer, somos tus amigos y nos importas mucho, sobre todo a Chico Bestia
Raven se sonrojó un poco al escuchar ese nombre, ni siquiera había pasado por su cabeza su amigo, quien la amaba más que a nadie en el mundo, se sintió culpable por eso, le dio la espalda y sus ojos se cristalizaron un poco, no quería que pareciera que sus sentimientos eran indeseados, pero era cierto que no sabía si los correspondía. Unos segundos después pensó en algo, las palabras de Starfire le parecieron un poco raras, ¿por qué habría dicho todo eso? ¿Qué era lo que iba a suceder?
Trató de atar cabos, ella se había desmayado, eso sí lo recordaba pero ¿qué había pasado antes? Todo era borroso, tal vez para eso estaba Starfire, para decirle qué había sucedido. Se dio la vuelta para preguntarle pero ella ya no se encontraba ahí, miró en todas direcciones pero se encontraba de nuevo sola, ahí entre toda esa niebla...
...
¿Y bien? ¿me he reivindicado? Espero que así haya sido, si no... no sé, creo que no puedo hacer nada, he dado el último intento por corregir mi error de dos capítulos atrás T-T
Me pregunto si hay algún alma caritativa que aunque no comente sigue leyendo mi fic... Creo que eso tampoco lo sabré XD en fin...
Hasta el próximo capitulo :D
